Caracas. – El narcorégimen chavista interino, encabezado por Delcy Rodríguez, notificó este viernes al secretario general de la ONU, António Guterres, su decisión «firme e irrevocable» de retirarse del Estatuto de Roma, tratado constitutivo de la Corte Penal Internacional (CPI), iniciando así el proceso formal para abandonar ese organismo.
Félix Plasencia, ilegítimo ministro de relaciones exteriores, fue quien anunció a través de un comunicado la medida, señalando que fue Rodríguez quien dio la orden de salir del organismo, y dijo que la decisión fue comunicada al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres.
Plasencia argumentó, sin bases ni pruebas, que presuntamente la CPI ha tenido un «sesgo geográfico» que, a juicio de Venezuela, ha estado concentrado en los países africanos y de Latinoamérica, por lo que subrayó que «este patrón revela una justicia internacional que, lejos de aplicarse con equidad, ha sido instrumentalizada para profundizar las desigualdades entre los pueblos y desconocer su derecho a la autodeterminación y a la soberanía».
Asimismo, denunció el supuesto uso de mecanismos multilaterales como herramientas de persecución judicial y política (lawfare), aparentemente en contra de la población venezolana, cuando en realidad es en contra de la cúpula del narcorégimen.
Por su parte, la CPI lamentó la decisión de Venezuela de retirarse como miembro del tribunal y le recordó que la renuncia no tendrá efectos inmediatos, ya que el país seguirá siendo parte del organismo durante un año y mantendrá sus obligaciones de cooperación con las investigaciones y procedimientos ya iniciados en los últimos años.
Cabe destacar que el tribunal inició en 2018 un examen preliminar tras una denuncia de Argentina, Colombia, Chile, Paraguay, Perú y Canadá sobre la presunta violación de derechos humanos en Venezuela.









