Navi Pillay, la nobel de la paz que apoya dictaduras y politiza las instituciones a favor de la izquierda internacional

La concesión del Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navanethem «Navi» Pillay no constituye un hecho aislado dentro de la diplomacia global, sino la culminación de un largo proceso de alineamiento ideológico por parte del Comité Noruego del Nobel. Anunciado en la semana en que se conmemoraba el tercer aniversario del pogromo del 7 de octubre —mientras diversas protestas globales sacudían las capitales europeas y los mercados internacionales observaban con tensión los frentes abiertos en Medio Oriente—, el galardón recayó sobre la figura que, desde las altas esferas de las Naciones Unidas, estructuró la narrativa internacional contra el Estado de Israel.

De hecho, la noticia encontró a Pillay en un escenario cargado de simbolismo, a saber: en la sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, donde se juzgó a los jerarcas del régimen nazi. Y lejos de la sobriedad institucional exigida por el cargo y el momento, su reacción inicial incluyó burlas sobre compartir el premio con Donald Trump si este llegaba a aplaudirla, en clara alusión a lo que hizo la galardonada con el mismo premio en 2025, María Corina Machado.

Pero, ¿Quien es Navi Pillay? Este informe exhaustivo detalla los antecedentes ideológicos, las omisiones institucionales, los conflictos de interés y el historial documentado que, según analistas internacionales y organizaciones de veeduría, deslegitiman el valor moral del galardón otorgado a la ex alta comisionada.

Las raíces doctrinales de Pillay

Para comprender las posturas de la abogada sudafricana resulta indispensable rastrear su etapa formativa durante las décadas de agitación estudiantil en el sur de África. Su vinculación con el Movimiento de la Unidad No Europea —de izquierda— la impregnó de esquemas explicativos derivados del pensamiento trotskista más dogmático. De esa etapa juvenil extractó una mirada sumamente rígida que categorizaba la realidad social únicamente mediante la dicotomía entre opresores y desposeídos.

De hecho, esta lente conceptual no se quedó en las aulas universitarias. Con el correr de los años, la jurista trasladó esa arquitectura mental a los despachos del organismo multilateral más importante del planeta. Lo que en su momento fue una trinchera de resistencia local terminó convertida en una suerte de catecismo institucional con el que se juzgaron complejos diferendos geopolíticos. Es decir, logró trasladar esta visión sectaria a la doctrina oficial de las Naciones Unidas.

La condescendencia de Pillay frente al autoritarismo asiático

En este marco, por ejemplo, la firmeza que la abogada proyectaba al examinar a ciertas naciones desaparecía ante los abusos de las autocracias verdaderamente consolidadas. Durante la entrega del Nobel al disidente que se encontraba en las mazmorras del régimen chino, Liu Xiaobo, y en un marco donde Pekín desplegaba presiones globales para sabotear la ceremonia, la entonces máxima responsable de los derechos humanos en el globo prefirió ausentarse de la ceremonia, marcando un patrón de distanciamiento frente a los opositores al comunismo chino —a quienes aparentemente no quería irritar—.

No conforme con esto, las denuncias formuladas por la exfuncionaria jurídica Emma Reilly, —en su momento— abogada de la Oficina del Alto Comisionado, expusieron documentación y testimonios bajo juramento que revelan que, bajo la gestión de Pillay, la ONU entregó de forma sistemática a las autoridades de Pekín los nombres de disidentes acreditados para testificar ante el Consejo de Derechos Humanos. Las consecuencias directas de estas acciones incluyeron detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones de los familiares de los activistas, lo que llevó a Reilly a calificar públicamente a Pillay como «cómplice del genocidio uigur», un antecedente que el Comité Noruego optó por ignorar.

La desproporción estadística y la fijación institucional de Pillay

A lo anterior se suma el hecho de que los registros de la Oficina del Alto Comisionado durante el periodo de la sudafricana evidencian un desequilibrio cuantitativo insostenible. Monitoreos independientes demostraron un silencio sepulcral respecto a las atrocidades cometidas en más de una treintena de países clasificados como tiranías cerradas, incluyendo los regímenes como Cuba, Corea del Norte o Venezuela. Pero, en contraste, la atención del despacho se volcó monográficamente sobre el Estado judío.

Casi el 50% de sus pronunciamientos dedicados a la zona del Norte de África y Oriente Próximo apuntaron contra una sola democracia, a saber: Israel. Sumado a esto, la funcionaria blindó el polémico «Punto 7» de la agenda del Consejo, una anomalía reglamentaria que exige someter a escrutinio permanente a la misma nación en cada período de sesiones, una vara de medir punitiva que jamás se aplica a las dictaduras de Damasco, Teherán o Caracas.

Asimismo, su biografía está indisolublemente unida a la Conferencia de Durban (2001) celebrada en su ciudad natal, el cónclave internacional donde se oficializó la estrategia de utilizar la retórica de los derechos humanos para deslegitimar al Estado judío. En 2009, ya como Alta Comisionada, actuó como secretaria general de la conferencia de revisión en Ginebra, donde justificó el bochorno protagonizado por el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad —quien calificó el Holocausto de «pretexto»— y tildó las críticas legítimas de «campaña de desinformación».

Del activismo militante a una magistratura cuestionada

La falta de imparcialidad de la jurista alcanzó niveles inocultables cuando comenzó a estampar su firma en pronunciamientos que pedían aislar comercial y diplomáticamente a las autoridades de Jerusalén —en junio de 2020, Pillay firmó un manifiesto público de la coalición sudafricana BDS exigiendo sanciones punitivas y el boicot generalizado contra «el Israel del Apartheid»—. Pero esto no es nada nuevo, porque antes de ocupar cualquier rol investigativo de supuesta neutralidad, la abogada militó abiertamente en la causa del boicot cultural e institucional contra la sociedad israelí.

En 2021, apenas semanas después de exigir sanciones internacionales a través de cartas públicas dirigidas a la Casa Blanca —justo en momentos en que la población civil del Levante mediterráneo sufría el impacto de miles de proyectiles envíado por terroristas—, la burocracia de Ginebra la puso al frente de un equipo de investigación permanente sobre la misma zona geográfica. De hecho, se ha de destacar que esta designación violó el principio de no prejuzgar, el cual exige a cualquier juzgador inhibirse de causas donde ya fijó postura pública.

Por si fuera poco, cuando uno de los integrantes de su equipo, Miloon Kothari, en 2022 emitió comentarios sobre el supuesto dominio ejercido por los grupos de presión judíos en los medios, la jurista justificó las palabras de su subordinado alegando una descontextualización y minimizando la utilización de tropos conspirativos históricos, aunque el mismo Kothari más tarde terminó desmintiendose al retractarse.

El informe de 2025 y el engranaje de la política estatal sudafricana

Si bien, el punto culminante de esta maquinaria de hostigamiento diplomático se materializó el 16 de septiembre de 2025, fecha en la que la comisión liderada por Pillay desnaturalizó la categoría jurídica de «genocidio» para acomodarla a sus fines políticos, en su crítica a Israel. El documento atribuyó intenciones de exterminio basándose en lecturas subjetivas de discursos públicos, ignorando la complejidad de un escenario bélico donde los grupos armados utilizan estructuras de salud pública y establecimientos escolares como fortalezas y escudos humanos.

Asimismo, la comisión que encabezaba exigió a Israel estándares operacionales bélicos inexistentes en el derecho internacional humanitario y minimizó deliberadamente la masacre perpetrada el 7 de octubre, omitiendo la documentación videográfica y forense provista por las propias organizaciones terroristas.

Todo ello sirvió como el insumo central para la estrategia legal que el gobierno de Sudáfrica presentó ante los tribunales de La Haya, en una demanda por genocidio contra Israel. De hecho, el propio ejecutivo sudafricano y las estructuras del Congreso Nacional Africano (CNA) han reivindicado la trayectoria de Pillay como un triunfo de su propia ofensiva exterior, celebrando el Nobel como un reconocimiento a sus posturas políticas —confirmando que la burocracia internacional actuó como una extensión de los intereses geopolíticos del gabinete de Cyril Ramaphosa—.

Una saga de decisiones cuestionables en Oslo

De este modo, se puede observar cómo la concesión del Premio Nobel de la Paz 2026 a Navi Pillay condensa la crisis estructural de los organismos multilaterales de Occidente. Al coronar a una figura cuyo historial está jalonado por el sesgo ideológico, la indulgencia frente a regímenes totalitarios, el silenciamiento de disidentes y una obsesión sistemática contra el Estado de Israel, el Comité Noruego ratifica una línea de acción donde el prestigio de los galardones globales se subordina a la validación de agendas ideológicas específicas. Lejos de constituir un hito en favor de la concordia universal, el premio se erige como el testimonio documental de una diplomacia internacional que premia la polarización bajo el eufemismo de los «derechos humanos».

Si bien, es necesario señalar que esta no es la primera vez que el órgano evaluador escandinavo muestra su intención por premiar militancias escoradas hacia la izquierda, a quien le ha lavado la cara a lo largo del tiempo. La historia del galardón atesora momentos donde la legitimidad del premio sirvió para lavar la cara a regímenes autoritarios o figuras de dudosa conducta democrática.

  • El precedente del sudeste asiático: En los años setenta se intentó condecorar a Le Duc Tho, una de las mentes estrategas del Politburó de Hanoi en medio del conflicto armado, un gesto que mostró la disposición de los evaluadores a premiar a cuadros del comunismo duro.
  • El padrinazgo a la izquierda continental: Décadas más tarde, la figura de Adolfo Pérez Esquivel recibió la plataforma internacional del premio para abogar por la permanencia del castrismo en la isla caribeña y aplaudir el avance del modelo bolivariano en Sudamérica.
  • Mitos construidos por la mercadotecnia: La coronación de Rigoberta Menchú a principios de los noventa buscó proyectar una versión ideologizada sobre el choque cultural en el continente americano. Años después, pesquisas de campo desmantelaron pasajes enteros del testimonio autobiográfico que motivó la distinción, dejando una sombra imborrable sobre la idoneidad de la galardonada.
  • Legitimación de la violencia armada: La inclusión de Yasser Arafat en la nómina de premiados otorgó patente de corso al cabecilla que institucionalizó el terrorismo contra blancos civiles en Oriente Próximo.
  • Y así con otros más.

El Supremo de Argentina restituye los límites a la venta de tierras a extranjeros

La Corte Suprema de Justicia de Argentina ha dado marcha atrás y ha restituido los límites de la venta de tierras rurales a extranjeros tras la polémica desatada por la revocación de la sentencia que frenaba la derogación de la Ley de Tierras, y que el presidente del país, Javier Milei, busca anular.

Así, ha restituido los límites establecidos por la citada ley y que Milei buscaba echar por tierra en el marco del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, cuyos efectos han quedado ahora provisionalmente suspendidos mediante una medida cautelar.

La resolución ha sido adoptada por los magistrados Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti, junto con los jueces Diego Barroetaveña y Juan Ignacio Pérez Curci, que han votado de urgencia. Así, se mantendrá hasta que el Juzgado Federal de Bariloche se pronuncie sobre la legitimación de los demandantes.

La Asociación Civil Árbol de Pie y otros particulares iniciaron a fines de diciembre de 2023 una acción de amparo colectivo ante la Justicia federal de Bariloche. En su solicitud pedían que se declarara inconstitucional la derogación del artículo 154 del decreto al considerar que la derogación de la Ley de Tierras comprometía el derecho a un ambiente sano y equilibrado, reconocido por el artículo 41 de la Constitución Nacional.

Los demandantes sostuvieron entonces que la eliminación de esa legislación ponía en riesgo la utilización racional de los recursos naturales, la preservación de la naturaleza y la diversidad biológica.

En la práctica, la corte ha revertido ahora los efectos que tuvo su propio fallo del martes de la semana pasada. Ese día y alegando motivos procesales, decidió revocar la sentencia que declaraba inconstitucional el artículo del decreto impulsado por Milei que derogaba la Ley de Tierras en su totalidad.

Aquel fallo suscitó numerosas críticas, una inusual aclaración pública por parte del tribunal y amenazas por parte de la oposición sobre hacer caer todo el decreto —y no solo el artículo 154— en el Congreso la próxima semana. Es por ello que este nuevo fallo puede ayudar al Gobierno a preservar el resto del documento.

Con este fallo vuelve a tener efecto la norma, que limita al 15% el máximo de tierras rurales en manos extranjeras y fijaba un tope de 1.000 hectáreas por titular en zonas agrícolas de mayor valor.

Trump arremete contra la izquierdista galardonada con el Nobel de la Paz este año

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha arremetido este sábado contra la izquierdista que ha sida galardonada con el Premio Nobel de la Paz en este 2026, la jurista sudafricana Navanethem Pillay, afirmando que «nadie sabe nada de ella» y acusándola de «odiar a Israel», mientras ha vuelto a reprochar al Comité Noruego que no le hayan concedido el galardón a él tras atribuirse el mérito de «haber resuelto ocho guerras».

«Esta es la mujer que ha recibido el Nobel de la Paz sobre EE. UU. y cuyo representante, yo, ha resuelto ocho guerras y muchas otras cosas. ¡No sé nada de esta mujer, y tampoco lo sabe nadie más! De hecho, que yo sepa, nadie ha oído hablar de ella más allá del hecho de que, evidentemente, odia a Israel. No sé qué ha hecho esta mujer. Yo he resuelto ocho guerras», ha discutido Trump en una extensa publicación en sus redes sociales.

En este sentido, el presidente ha enumerado una serie de conflictos en los que ha trabajado para poner fin y ha reivindicado su papel alegando que, en realidad, ya «tendría que haber ganado ocho» premios de Nobel.

Asimismo, ha recordado el momento en que la líder venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, le hizo entrega de su propio galardón, un gesto que el mandatario ha vuelto a reivindicar.

«He salvado más vidas que nadie en la historia y, como afirmó ante los medios de comunicación María Corina Machado, una persona verdaderamente admirable, cuando me entregó su Premio Nobel del año pasado: ‘Donald Trump ha puesto fin a muchas guerras y se merece el Premio Nobel de la Paz más que cualquier otra persona que lo haya recibido jamás’. Teniendo en cuenta mi historial de paz, un historial que nadie más ha logrado jamás, ¡estoy de acuerdo!», ha declarado.

En el mismo mensaje, el mandatario estadounidense ha atribuido a su gestión la liberación de todos los rehenes israelíes tras colaborar con Hamás, la captura del genocida dictador venezolano Nicolás Maduro y el freno a las capacidades bélicas de Irán. Asimismo, ha sostenido que su diplomacia ha evitado conflictos armados entre las dos Coreas, Japón, China y Taiwán, al tiempo que ha presumido de haber logrado que los socios de la OTAN eleven su gasto militar hasta el 5 % del PIB.

«A pesar de todo esto, hoy se ha concedido el Premio Nobel a una persona (…) que trabaja en Naciones Unidas y de la que nadie ha oído hablar jamás», ha explicado Trump, quien ha vuelto a atacar al organismo indicando que «nunca le ha servido de nada» hablar con ellos. «El Premio Nobel de la ‘Paz’ ha quedado desacreditado para siempre por un puñado de ideólogos radicales que son antidemocráticos y enemigos de la civilización!», ha concluido.

Cabe señalar que esto llega despues de que la galardonada se burlara de María Corina Machado por entregarle su premio al presidente de EE. UU., al momento en que algunos le aplaudian en celebración por el premio, diciendo que «si le aplauden un poco más, quizá le entregue su premio a Trump».

Trump nombra a una comentarista habitual de Fox como nueva portavoz de la Casa Blanca

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha nombrado este viernes a la comentaristas de televisión Katie Zacharia como portavoz de la Casa Blanca en sustitución de Karoline Leavitt, que abandonó el cargo el pasado agosto alegando necesidad de conciliar ante su nueva maternidad.

«Es un gran honor para mí haber nombrado recientemente a Katie Zacharia como secretaria de prensa. Katie ocupa actualmente el cargo de asesora sénior de comunicaciones en Truth Social, donde ha destacado por su excelente labor», ha señalado.

El presidente ha destacado de Zacharia —quien se ha desempeñado como portavoz y subsecretaria adjunta en el Departamento de Seguridad Nacional— su «historial impecable de apoyo», recordando que ha participado en sus campañas a la Presidencia estadounidense.

Cabe señalar que Zacharia es comentarista habitual de medios como Fox y Newsmax, es originaria de California y «ha sido una colaboradora leal y brillante desde el principio. Además, una ferviente seguidora y miembro de MAGA», como ha considerado Trump.

«Estoy convencido de que Katie obtendrá excelentes resultados para nuestro país como próxima secretaria de prensa de la Casa Blanca, ya que se ha ganado el respeto de los medios de comunicación, del pueblo estadounidense y de mi Administración, y colaborará de forma fantástica con ellos. Katie sustituye a la fabulosa Karoline Leavitt, que realizó un trabajo fantástico como secretaria de prensa», ha agregado el presidente.

El cargo de portavoz de la Casa Blanca es uno de los puestos más destacados de la Administración estadounidense, ya que actúa como voz pública del presidente y se encarga de la interacción con la prensa. Zacharia asumiría el cargo en un momento crucial, con las elecciones de mitad de legislatura previstas para el próximo 3 de noviembre.

Trump anuncia que Rusia suministrará más de 300.000 toneladas de diésel al mercado global y de EE. UU.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este viernes un acuerdo «trascendental» con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para que Rusia suministre «inmediatamente» más de 300.000 toneladas de combustible diésel al mercado estadounidense y global.

El acuerdo continuará con el suministro de «otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después», ha anunciado el presidente de EE. UU. en sus redes sociales.

Dependiendo del estado de las refinerías rusas, ha explicado Trump en velada referencia a los ataques ucranianos a la infraestructura energética de Moscu, el presidente de EE. UU. espera que Rusia entregue «en un corto período de tiempo», tres millones de toneladas de combustible diésel.

Trump ha asegurado que, entre el «control total» que ejerce su país sobre el estrecho de Ormuz, los precios del diésel «bajarán rápidamente y en números récord para los estadounidenses y para el mundo».

«Mi mayor prioridad es reducir los precios para los estadounidenses, especialmente para nuestros grandes agricultores, ganaderos y camioneros. Este es un anuncio muy grande e importante, ha añadido Trump antes de dedicar un último mensaje a Irán: «No tendrá un arma nuclear», ha sentenciado.

Posteriormente, en declaraciones a la prensa, el inquilino de la Casa Blanca ha trasladado su agradecimiento al mandatario ruso por un acuerdo «muy importante».»Se trata de cantidades enormes de petróleo que llegan a nuestro país. Y, para ser sincero, quiero dar las gracias al presidente Putin. Nos están llegando cantidades enormes de petróleo a nuestro país y es gasóleo, que es justo lo que queremos. Así que, gracias», ha reiterado.

El presidente ruso ha confirmado el acuerdo y confirmado su total disposición «a suministrar petróleo y productos petrolíferos a los mercados estadounidense y mundial», según ha informado el Kremlin en un comunicado. «Estoy convencido de que esto tendrá un impacto positivo en toda la economía mundial», ha añadido.

Asimismo, ambos líderes han reafirmado su intención de «continuar los contactos personales entre los presidentes de ambos países, así como la cooperación entre las administraciones presidenciales, los servicios especiales y otros organismos», concluye el comunicado.

Balance de Foro Penal: hay todavía 332 rehenes políticos tras las rejas

Caracas. – La ONG Foro Penal ofreció este viernes un nuevo balance sobre los rehenes políticos en el país, en el cual contabilizó 322 detenidos en el país, de los cuales 31 son extranjeros o tienen doble nacionalidad, según un boletín publicado con fecha de corte hasta el 5 de octubre.

Este reciente reporte precisó cinco excarcelaciones y tres personas recientemente identificadas, como secuestrados por motivos políticos. La cifra corresponde a una actualización respecto de la semana anterior. Del total de personas detenidas, 308 son hombres y 14 mujeres, mientras que 182 son civiles y 140 militares. Todos los casos registrados corresponden a adultos.

Igualmente, Foro Penal destacó que desconoce el paradero de uno de los rehenes políticos. El informe también señala que 152 personas han sido condenadas y 170 permanecen sin condena. Además, 31 de los detenidos tienen nacionalidad extranjera.

Este pasado jueves, la ONG Alianza por la Libertad de los Presos Políticos exigió ante el Palacio de Justicia en Caracas la adopción de medidas administrativas y una coordinación institucional, entre los entes que corresponda, para solucionar el retardo procesal en los casos de estos detenidos.

Los activistas, familiares de las víctimas del narcorégimen por motivos políticos, acudieron entonces hasta la sede del Palacio de Justicia para entregar un documento dirigido al presidente del Circuito Judicial de la capital venezolana, John Parody, en el que piden medidas para acelerar la celebración de audiencias.

Después de que en enero pasado EE. UU. capturara a Nicolás Maduro, el chavismo interino dirigido por Delcy Rodríguez anunció un proceso de excarcelaciones, que se ha extendido durante todo el año y que incluyó la aprobación, en febrero, de una ley de amnistía por parte del Parlamento, considerada por muchas ONG como excluyente. Sin embargo, no han cumplido del todo con sus palabras.

Pelea entre izquierdistas en México: Jesús Faría y Tania Díaz insultaron a Petro por hablar de la acción de EE. UU. en Venezuela

Caracas. – Un enfrentamiento verbal entre representantes de la izquierda internacional se registró este pasado jueves durante el Seminario Internacional “Los Partidos y una Nueva Sociedad”, organizado por el Partido del Trabajo (PT) en la capital mexicana, cuando el expresidente colombiano Gustavo Petro fue confrontado por los dirigentes del PSUV, Jesús Faría y Tania Díaz, debido a sus declaraciones.

Los miembros de la delegación chavista acusaron a el exmandatario colombiano de mentiroso y traidor. porque Petro cuestionó, durante su intervención, la actuación del gobierno chavista durante la captura de Maduro y afirmó que el petróleo venezolano terminó convertido en un “botín” para Donald Trump.

Durante su intervención, aseveró que 32 militares cubanos murieron y sostuvo que fueron sobrevivientes cubanos quienes trasladaron sus cuerpos para evitar que cayeran en manos estadounidenses.

«Quedaron solos, 32 muertos, pelearon hasta la última munición. Los cubanos muertos llegaron a Cuba por un solo hecho, no fue que los soldados venezolanos llevaron los cadáveres y los salvaron de caer en manos de los EE. UU., no, fue que un cubano sobreviviente cogió cada cadáver los trasladó a una bodega no dominada por EE. UU. y por eso los pudieron entregar a Cuba», dijo Petro durante su discurso.

Además, al referirse al petróleo venezolano, afirmó: “Cuando Trump llega a los eventos internacionales y dice: ‘Es que nos ganamos el petróleo de Venezuela en un botín’, pues el hombre está diciendo la verdad”.

Las declaraciones provocaron la reacción de Farías, que acudió al evento de partidos socialistas en representación del PSUV, quien, desde el público y gritando, interrumpió al expresidente colombiano y lo acusó de mentir: “¡Eso es mentira lo que está diciendo! Tienes que tener dignidad, Petro. ¡Diga la verdad!”.

Cuando le preguntaron si pertenecía al PSUV, respondió: “Sí, PSUV, él (Petro) es un mentiroso”, mientras integrantes de la organización se acercaron para calmar la situación. «Si no hay un pueblo que defienda el petróleo de Venezuela», continuó Petro antes de que se escuchara otra interrupción de Faría gritando: «diga la verdad que eso es mentira».

A lo que Petro replicó: «Es así, él dijo eso. De la nostalgia no se vive, no puede haber un Chávez con un petróleo regalado», agregó.

Mientras tanto, un notablemente molesto Faría seguía gritando para intentar interrumpirlo: «Diga la verdad, eso es mentira. Petro tienes que tener dignidad, di la verdad», sin exponer mayores argumentos para respaldar su fallido intento de desmentir al exmandatario colombiano.

En ese instante, le llamaron la atención por estar rompiendo el protocolo del evento, a lo que el dirigente del PSUV intentó justificarse: «nos está insultando a nosotros».

Pero eso no fue todo. A la salida del evento, la chavista Tania Díaz, también del PSUV, llamó a Petro “Santander”, como una forma de tildarlo de traidor. “Yo sé que usted estaba al tanto de la operación militar contra Venezuela y se quedó callado. Diga la verdad”. Díaz también culpó a Petro de saber con anterioridad sobre la operación militar contra Maduro, y que no le advirtió para contrarrestarla.

Tras esto, se le escucha decir a Petro: “Pero es que a mí me iban a tirar un misil”, dijo para justificar su inacción. Ante esto, otros integrantes de la delegación chavista le respondieron: “Falso, fariseo, hipócrita”.

Cabe señalar que este evento reúne a unos 260 delegados de 39 países en torno al legado de Fidel Castro, quedó marcado por este incidente, y que los videos del intercambio se viralizaron rápidamente en redes sociales.⁠

Marco Rubio y Dinorah Figuera hablaron sobre un nuevo TSJ y liberación de rehenes políticos

Caracas. – La conformación de un nuevo TSJ y la liberación de rehenes políticos figuraron entre los temas abordados este viernes, durante la reunión sostenida entre el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y la representante de la ilegítima Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera, en Washington.

Es la primera vez que Rubio recibe en Washington a Figuera, quien encabeza desde agosto un bloque opositor que mantiene diálogo con el chavismo, impulsado por EE. UU. y en el que no participa directamente la líder opositora María Corina Machado.

El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que el proceso debe contar con la participación de todos los sectores de la sociedad y «sin duda tiene que resultar en elecciones libres y democráticas», aunque subrayó que no se trata solo de celebrar comicios, sino también de «establecer las instituciones necesarias para mantener esa democracia».

Durante el encuentro hablaron sobre las medidas adoptadas este año para establecer un Tribunal Supremo de Justicia independiente, así como la puesta en libertad de más de 1.200 rehenes políticos aún en manos del interinato chavista.

Pero, además, abordaron el acceso recientemente restablecido a los sitios web de medios de comunicación bloqueados, y los esfuerzos por reformar la Ley contra el odio como hitos importantes para restablecer las libertades fundamentales del pueblo venezolano.

Previo al encuentro, Rubio destacó que el diálogo entre Figuera y su equipo, y los representantes del narcorégimen interino, para avanzar hacia la transición democrática en Venezuela cuenta con «todo el apoyo» de la administración de Donald Trump.

«Este esfuerzo tiene nuestro apoyo, el de los más altos niveles del gobierno norteamericano, y creo que es importante enfocarse en eso. Le deseamos toda la suerte», declaró el alto funcionario estadounidense.

Igualmente, expresó: «Quiero agradecerle por los esfuerzos que está llevando a cabo. Es la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido en una generación para restaurar la democracia. Es un país que ha sufrido más de 25 años de trauma que ha impactado a todos los niveles de la sociedad. Para tener una transición democrática pacífica, es importante dedicarse a un proceso como este».

La tercera ronda de conversaciones de reconciliación está prevista para comenzar el 14 de octubre. Las delegaciones se centrarán en finalizar el proceso de selección de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y en establecer garantías de participación para las personas y los partidos políticos, necesarias para la celebración de elecciones creíbles.

Las futuras rondas de diálogo abordarán la reforma del Consejo Nacional Electoral (CNE), la derogación de las leyes represivas que aún permanecen vigentes y la apertura de espacios políticos para que todos los partidos y dirigentes puedan regresar al país y participar en la vida política.

El secretario de Estado también enfatizó la importancia de sentar bases sólidas en Venezuela, para que el sistema democrático pueda mantenerse. “Nuestro deseo para Venezuela no es simplemente que haya elecciones —las elecciones, por supuesto, son muy importantes—, sino que haya una democracia, una democracia duradera”, dijo.

Rubio calificó el diálogo, que celebrará otra ronda el 14 de octubre, de «proceso difícil», pero se mostró confiado en que «va a seguir teniendo logros».

«Vamos a hacer todo lo posible para que este proceso logre lo que todos queremos: no simplemente elecciones libres y democráticas lo más pronto posible, porque eso sin duda es necesario, sino una democracia, una república que pueda gobernar el país y que exista de manera permanente», concluyó.

VEPPEX pide ampliar las investigaciones por tortura a toda la estructura de poder venezolana

La reciente ampliación de los cargos penales por parte de la justicia de EE. UU. contra el genocida dictador Nicolás Maduro y Cilia Flores representa un punto de inflexión decisivo en el cerco judicial internacional contra los altos mandos del régimen venezolano.

Tras años de denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y tratos crueles, las autoridades norteamericanas han formalizado acusaciones directas por conspiración para cometer tortura de forma sistemática contra disidentes políticos y civiles.

Este desarrollo judicial no solo refuerza las investigaciones previas por narcoterrorismo, sino que sitúa los abusos sistemáticos contra los derechos humanos en el centro de la acción penal penalizando directamente la cadena de mando.

Ante esta coyuntura, la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) ha emitido un posicionamiento institucional para fijar su postura sobre el alcance de estas acciones judiciales.

La organización enfatiza la necesidad de extender el foco de las investigaciones hacia los operadores clave del aparato estatal y de seguridad que han garantizado la sostenibilidad del modelo represivo en el país.

Asimismo, rechaza de manera categórica que cualquier eventual proceso de diálogo, acuerdo diplomático o transacción política internacional pueda utilizarse como moneda de cambio para garantizar la impunidad de los responsables.

El comunicado en concreto expresa:

Miami, 9 de octubre de 2026.— La Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) considera que la nueva acusación presentada por autoridades estadounidenses contra Nicolás Maduro y Cilia Flores por conspiración para cometer tortura constituye un hecho de enorme importancia para las víctimas de la represión en Venezuela.

La acusación describe graves métodos de tortura y un presunto sistema utilizado contra opositores y detenidos. Estos cargos deberán ser probados ante los tribunales. Para VEPPEX, la investigación no puede detenerse en Nicolás Maduro y Cilia Flores. Si se investiga la existencia de un aparato de represión y tortura, corresponde determinar las responsabilidades individuales de quienes ocuparon posiciones fundamentales dentro de las estructuras políticas y de seguridad del poder venezolano.

Por esta razón, VEPPEX solicita al Departamento de Justicia de Estados Unidos investigar las posibles responsabilidades de Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello, así como de cualquier otro funcionario respecto del cual existan elementos probatorios. Debe establecerse quién ordenó, quién facilitó, quién ejecutó y quién encubrió actos de tortura, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y otras graves violaciones de derechos humanos.

VEPPEX considera igualmente que ninguna negociación política, económica o diplomática puede convertirse en un mecanismo de impunidad. Los acuerdos sobre el futuro de Venezuela no pueden construirse sacrificando el derecho de las víctimas a obtener verdad y justicia. La tortura no se negocia. La justicia no puede ser selectiva. Quien resulte responsable debe responder ante la justicia, independientemente de su nombre, cargo o posición política.

José Antonio Colina,
Presidente de VEPPEX,
Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio.
En Dios Confiamos.

Grupo guerrillero habría tomado por asalto población de Rubio en Táchira

Caracas. – Una fuerte incursión de un grupo guerrillero colombiano estaría ocurriendo desde hace tres días en la población de Rubio, ubicado en el municipio Junín de Táchira, donde los subversivos ya tendrían el control de varias zonas de esa localidad fronteriza, mientras que el narcoestado chavista brilla por su ausencia.

Según reportes de ciudadanos compartidos en medios como YouTube, como es el caso del creador de contenidos Edixon Manuel, hombres fuertemente armados pertenecientes a un grupo irregular tomaron el control de varias zonas de Rubio.

De acuerdo con los reportes, residentes de esa población denunciaron que los irregulares desarmaron a funcionarios locales y comenzaron a exigir el pago de «vacunas» (extorsiones) a comerciantes y residentes tras la presunta muerte de uno de sus miembros.

Aún las informaciones no definen que grupo subversivo lleva a cabo la invasión a Rubio, aunque se sospecha que podría pertenecer al ELN (Ejército de Liberación Nacional), debido a un hecho reciente ocurrido justamente en el municipio Junín.

A principios de octubre presente, se registró un fuerte combate armado entre la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y el ELN en la línea limítrofe entre Norte de Santander (Colombia) y Junín. Habitantes de sectores de Rubio como La Palmita y Escaleras confirmaron haber escuchado las ráfagas de disparos del enfrentamiento, el cual dejó al menos un muerto y cinco heridos que fueron trasladados a centros asistenciales de Rubio.

Pese a que este hecho fue ampliamente conocido en toda la zona, fuentes oficiales del narcochavismo interino guardaron silencio al respecto. Llamó la atención de expertos en materia fronteriza, analistas, periodistas y politólogos, que la GNB haya enfrentado a irregulares, debido a que han sido considerados por el chavismo como aliados desde hace casi dos décadas.

El enfrentamiento parece demostrar un cambio drástico en las políticas que el narcoestado, ahora bajo control de Delcy Rodríguez, aplica ahora en relación a la presencia de guerrilleros colombianos en territorio venezolano.

Los datos también indican, que en esta ocasión se habla de la muerte de un miembro de los insurrectos habría sido asesinado en Rubio, y en represalia tomaron por asalto la población.Las denuncias de los residentes destacan la ausencia y el no pronunciamiento del supuesto gobernador chavista de la entidad, Freddy Bernal, quien se mantiene al margen de lo que ocurre.