Hace poco, el «comunicador» Kiko Bautista hizo unas declaraciones que, a todas luces, buscan lavar la imagen de uno de los centros de reclusión más temidos de Venezuela.
En esas afirmaciones, Bautista niega categóricamente que en El Helicoide se practiquen torturas, y llegó a describir el recinto como el «Country Club de las cárceles», sugiriendo que las condiciones de los detenidos son privilegiadas o carentes de maltrato.
No obstante, esa narrativa de Bautista es una flagrante falta de respeto hacia los miles de venezolanos que han pasado por el centro de torturas chavista. De hecho, tras la liberación de muchos presos, gracias a la presión de la administración estadounidense, muchos han hablado al respecto, y hay mucha documentación que avala las violaciones de DD. HH. en el centro chavista.
Por tanto, esas declaraciones de Batista no solo son falsas, sino que resultan «nefastas» al intentar banalizar el sufrimiento de civiles, militares y políticos que han sido víctimas de violaciones sistemáticas a los derechos humanos. Ese tipo de retórica solo sirve para intentar normalizar la represión y proteger a los responsables de los abusos en el sistema penitenciario del régimen.
Por ello, Kiko Batista es seleccionado como el Borrego de la Semana en ContraPoder News, aunque debería ser «el imbécil del siglo».









