Extraoficial: Tarek William Saab habría sido trasladado a Fuerte Tiuna bajo estricta vigilancia

Caracas. – Según una información extraoficial que circula desde este pasado martes, Tarek William Saab, exfiscal general del narcorégimen, se encontraría bajo una situación de restricción de movimiento o custodia dentro de las instalaciones de Fuerte Tiuna, en Caracas, tras presuntas investigaciones internas.

Los datos, difundidos a través de las redes sociales y grupos de WhatsApp, indican que habría sido trasladado a una casa dentro del complejo militar, y se le ha ordenado permanecer allí por el momento. La casa aparentemente está fuertemente custodiada por funcionarios del SEBIN.

La investigación contra Tarek William Saab estaría siendo dirigida, por parte de los organismos de seguridad, por el almirante Aldo Gregorio Lostracco Lucena, señalado como un funcionario de extrema confianza de González López.

De confirmarse oficialmente, esto marcaría un giro brutal dentro del propio aparato chavista: el fiscal del sistema bajo vigilancia del sistema.

La medida, al parecer, fue consecuencia de las recientes audiencias del caso «PDVSA-Cripto», donde el exministro Tareck El Aissami —antiguo aliado de Saab— lanzó acusaciones directas contra el otrora titular del Ministerio Público del narcorégimen.

Estos señalamientos habrían disparado una serie de procedimientos especiales que, según trascendió, incluyeron allanamientos en propiedades de lujo donde supuestamente se localizaron importantes cantidades de oro y registros de operaciones financieras no declaradas.​

El hermetismo oficial es total. Mientras que en redes sociales se habla de una «noticia de impacto internacional» que habría llegado hasta oídos de socios comerciales en Asia y África, las instituciones del Estado no han emitido un comunicado que confirme o desmienta el paradero de Saab. Este silencio alimenta la teoría de una «fractura interna» que estaría forzando a antiguos colaboradores, a delatar a sus secuaces para buscar beneficios procesales ante la justicia.

Según Observatorio Venezolano de Prisiones 14 rehenes políticos fallecieron bajo custodia del narcorégimen interino

Caracas. – La ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció que 14 personas privadas ilegítimamente de libertad han muerto bajo custodia del «Estado» chavista, entre abril y los primeros días de mayo de este año, es decir, durante la gestión interina del narcorégimen encabezada por Delcy Rodríguez.

Las cifras manejadas por OVP, y difundidas en una publicación de su cuenta en X, precisan que en 40 días se registraron 14 muertes en centros como Rodeo III y IV, Tocuyito, Uribana, El Marite y Yare III.

La lista de víctimas incluye a Leonel Rodríguez Ramos y José Espinales en el estado Lara, así como decesos en los centros de reclusión Rodeo III y IV, Tocuyito, Uribana, El Marite y la cárcel 26 de Julio.

Igualmente, la ONG indica que la víctima más reciente es Leonel Enrique Rodríguez Ramos, recluido en la Comunidad Penitenciaria Fénix, en el estado Lara, quien falleció el pasado 10 de mayo tras presentar un paro respiratorio.

Destaca también la opacidad en torno a cinco muertes ocurridas en Yare III, calificadas oficialmente como un motín, mientras familiares denuncian heridas por arma de fuego, y el caso del exconcejal José Manuel García Sabino en Anzoátegui, cuya muerte en calabozos policiales pasó de ser un “presunto suicidio” a una investigación por homicidio tras determinarse que la causa fue asfixia mecánica.

“La muerte de García Sabino vuelve a poner sobre la mesa la gravedad de lo que ocurre dentro de los centros de detención y calabozos policiales en Venezuela, donde el hacinamiento, la violencia, la ausencia de control institucional y la falta de garantías para la vida continúan dejando víctimas bajo custodia estatal”, expresó el observatorio.

La lista de víctimas también incluye a Francisco Segundo Ojeda, en el Centro de Reclusión Penitenciario Judicial 26 de Julio; Antonio José Manzano, en la antigua cárcel de El Marite; Yelamo Zárraga José Ramón, en Tocuyito; Rosqui Norberto Escalona, en Uribana; Deivi Enrique García, en Rodeo IV; y Ovidio José Madriz Mendoza, en Rodeo III.

El OVP denunció en su publicación que el narcorégimen interino “viola flagrantemente los derechos fundamentales de miles de privados de libertad” mientras que los familiares de los detenidos siguen asumiendo gastos médicos, medicamentos, alimentos e insumos básicos que el sistema penitenciario debería garantizar.

Sin justicia no hay libertad: una breve reflexión sobre Justicia, Libertad, Dios, realismo político y el caso Venezuela

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

Sin justicia no hay libertad. (…) El perdón no es sinónimo de impunidad. (…) [Pero] lo que se requiere de nosotros no es un optimismo ingenuo ni un purismo paralizante, sino la capacidad de forzar las condiciones para que la justicia sea posible

Roymer A. Rivas B.

Cuando el Rey Salomón —según la Biblia[1], el hombre más sabio de su tiempo (1Re. 4:30-31)— llega al poder, lo primero que hizo fue juzgar y ejecutar sentencia sobre diversos personajes que habían cometido crímenes, hasta ese momento impunes, durante el reinado de su padre, el Rey David (1Re. 2:5-9). De hecho, fue su mismo padre quien, sabiendo de la sabiduría de su hijo, le dice que busque qué hacer con tales injusticias, es decir, lo deja de tarea pendiente, de cara al nuevo reinado que se instauraría en Israel, con un mensaje muy claro que encontramos en 1Re. 2:9: “Ahora tú, que eres un hombre sabio y sabes lo que le debes hacer, ¡No lo dejes sin castigo!”.

A mi me parece interesante este hecho, porque, partiendo de la idea que buscan vender las religiones sobre un Dios profundamente benevolente, bondadoso y amoroso, uno esperaría que un gobierno del hombre “más sabio” de su tiempo, que sirve a ese Dios, inicie con actos que se apeguen más al “dejar pasar” tales agravios. Pero fue todo lo contrario, y —gracias a Dios— de ello podemos extraer muchas cosas, dado lo que atraviesa Venezuela en este momento. En este sentido, debo resaltar lo siguiente: Salomón actuó conforme a la tarea que le había dejado su padre porque, como bien muestran las escrituras, comprendió —y demostró— que la estabilidad de una nación no es producto de oraciones, ni benignidad, la pasividad o el azar, sino el resultado de un orden legal que sí funciona.

El caso de Joab, por ejemplo, quien había conspirado para usurpar el trono y, en el camino, asesinado a generales —Abner y Amasa— en tiempo de paz, manchando el honor de la corona, era necesario que no quedara impune porque, en el fondo, se vendería la idea de que la ley del más fuerte prevalecería sobre la ley, o, junto al caso de Simei, de que cualquiera podría ser desleal y desafiar la autoridad legítima. Nuevamente, el “no dejar sin castigo” las injusticias cometidas eran necesarios, porque un reino construido sobre sangre u otras injusticias no castigadas es un reino frágil. Y los resultados así lo demuestran, porque el reino no fue “confirmado en la mano de Salomón”, o “llegó a estar firmemente establecido”, sino hasta después de que se hiciera justicia (1Re. 2:46) y Dios bendijo dicho reinado (1Cr 29:23; 2Cr 1:1).

Con esto en mente, estimo muy necesario resaltar un mensaje claro, irrefutable en muchos contextos, entre los que, a mi juicio, se encuentra el venezolano, a saber: sin justicia no hay libertad. El caso de Salomón en la Biblia no fue uno aislado, sino un patrón recurrente; podemos encontrar muchos ejemplos bíblicos que muestran que la justicia es el cimiento necesario para que cualquier estructura de libertad o paz se mantenga en pie. Cualquier acción de Dios en la Biblia, de hecho, parte de la corrección de un agravio, estableciendo un orden —legal—, antes de otorgar una bendición o una nueva etapa de libertad. En esta línea, puedo recordar cuando Jesús actuó con firmeza antes de continuar con su labor de enseñanza y sanación, al entrar al templo y expulsar a los mercaderes (Jn. 2:13-16; Mt. 21:12-13; Mc. 11:15-18; Lc. 19:45-46); o la llegada del diluvio para barrer con la maldad y la corrupción, apuntando a un nuevo comienzo (Gn. 6:4-12; 7:1-12, 17-20; 2Pe. 2:5); o cuando se hizo justicia contra el sistema egipcio que sometía a los israelitas, sirviendo de antesala para que fueran liberados —sin justicia, no hubo éxodo[2]— (Ex. 3:7-8; 6:6; 7:4-5; 12:12, 37-51). Todo apunta a que la libertad no se alcanza simplemente por el cambio de mando, sino que se fundamenta y sostiene en el tiempo sobre la justicia, puesto que la estabilidad institucional es producto del orden legal y no solo de la buena voluntad de quienes ostentan el poder, o pretenden hacerlo. De hecho, bien dice la Biblia que la justicia y el juicio son el cimiento del trono de Dios, y solo después señala que la misericordia y la verdad van delante de su rostro (Sal. 89:14), es decir, primero es la justicia, después todo lo demás.

Algunos casos puntuales de la historia seglar y la justicia como fundamento de la libertad

Este mismo mensaje podemos encontrarlo en diversos eventos que se han dado en la historia de la humanidad, y quizá el que más resalta son los juicios de Núremberg. Tras la caída del régimen nazi, los Aliados no se limitaron a ocupar el territorio alemán, sino que, tras entender la necesidad de juzgar los crímenes con el debido proceso, y tras intensos debates sobre la viabilidad y misma necesidad de tal empresa[3], sometieron a juicio a los criminales que aterrorizaron al mundo. Si se hubiera permitido que los perpetradores de tales injusticias se reintegraran sin castigo, o fueran condenados a muerte sin el debido proceso, el nuevo Estado Alemán habría nacido meramente sobre el poder puro, que tiende a ser caótico, y no sobre la ley[4]. Otro caso que podemos observar, en esta línea, es la transición en Ruanda, después de 1994, donde se vieron cara a cara con un dilema que puede que resuene mucho a los venezolanos en el presente, a saber: ¿Cómo podemos reconstruir un país donde los asesinos viven al lado de las víctimas? Paul Kagame y el gobierno de transición aplicaron un sistema de justicia que, si bien compaginó con procesos de reconciliación, se fundamentó en el reconocimiento del crimen y su castigo, pues una paz basada en el silencio solo llevaría a un nuevo ciclo de violencia[5].

Del otro lado de la acera, podemos observar el caso del Líbano y el acuerdo de Taif en 1989, donde las facciones libanesas, hasta ese momento enfrentadas en una guerra civil que llevaba 15 años, acordaron un reparto de poder que incluía una amnistía general para casi todos los crímenes de guerra —es decir, los que durante años cometieron crímenes y fueron señores de la guerra simplemente se quitaron el uniforme y se pusieron corbata para convertirse en funcionarios públicos—, y todo ello derivó en un secuestro del poder estatal por parte de las mismas mafias que en un principio se enfrentaban por ostentar le poder absoluto. Sin un proceso de justicia que purgara a los responsables, la corrupción se institucionalizó y, sumado a otras cosas, en consecuencia, hoy el Líbano vive una crisis sistémica. Todo partió de un pacto de impunidad entre las élites y no de un orden legal que purgara a los responsables de tantas injusticias.

En esta línea, puedo traer a colación lo que pasó en la República de Weimar entre 1919 y 1933, donde Alemania, de hecho, cometió un error salomónico, pero a la inversa, pues permitió que los jueces y militares del antiguo régimen imperial permanecieran en sus puestos sin ser juzgados por sus intentos de sabotear la nueva república. En este caso, el sistema judicial fue extremadamente blando con los criminales que estaban cerca del poder, o quienes se hacían cada vez con más poder —como el joven Hitler tras su golpe fallido de 1923, quien solo cumplió meses de cárcel en condiciones de lujo—. Es más, ese cimiento de justicia parcial, no efectiva y podrida, permitió que los enemigos de la libertad usaran las propias leyes para destruirla desde adentro —¿O tengo que recordar cómo llega Hitler al poder?—.

En todos los casos mencionados, el mensaje también es claro: se debe limpiar la casa antes de decorarla, y en el caso de que fuera destruida, se debe limpiar el terreno y sentar las bases antes de reconstruirla. No es suficiente con cambiar leyes en el papel y ejecutar sentencias sobre las personas que encarnan la injusticia, solo por miedo a la confrontación inicial, porque eso es insostenible en el tiempo.

Sobre la justicia, la libertad y quienes piden “perdón” en Venezuela

Todo lo anterior es necesario tenerlo en mente en el contexto venezolano, porque, bajo esa luz histórica y bíblica, debemos comprender lo imperativo que es confrontar el discurso de algunos que llamándose “opositores”, por razones cuales sean —para no desviarme en la paupérrima calidad moral de muchos de esos personajes[6] y asumiendo solo ingenuidad en cada uno de ellos—, invitan al “perdón” incondicional, a la convivencia con criminales y a la idea de que la libertad se puede edificar aceptando a todos, incluidos aquellos que han diseñado y ejecutado el sistema criminal, opresivo, que nos ha destruido en los últimos años. El colmo de todo es que unos lo piden tan convencidos, vanagloriándose en su interior de su superioridad moral y supuesta madurez política, que da miedo… miedo por cuanto realmente proponen un suicidio de los pocos rayos de esperanza —aunque tenues en instantes— de recuperación institucional en el país.

Estos personajes, con más, menos o nula relevancia en la opinión pública —eso es irrelevante—, algunos de ellos religiosos —he allí la razón del porqué menciono la Biblia—, no han comprendido el escenario en el que se encuentra Venezuela, porque no han diagnosticado la enfermedad para después atacarla debidamente. En suma, son nescientes de las causas que nos llevaron a vivir lo que seguimos viviendo, y seguiremos viviendo de no estar a la altura de las circunstancias, tal cual lo requiere el país. No han comprendido que, volviendo al Rey Salomón, no se ejecutó a Joab por rencor personal —si hubiera sido así, David lo habría hecho en vida—, sino porque entendía que la paz no es la ausencia de conflicto, sino la presencia de justicia. Convivir con el verdugo sin que este pase por el estrado no es “reconciliación”, es rendición, es impunidad. En el fondo, el “aceptar a todos”, así, sin más, sin distinción de responsabilidad criminal, es una apología a la impunidad y, por extensión, a la inestabilidad. Un nuevo sistema de gobierno que nace aceptando en su seno a las estructuras que lo saquearon y torturaron, no es un sistema nuevo, sí un cambio de administración sobre una estructura podrida. Si Salomón hubiese “perdonado” a Simei bajo la excusa de la paz social, habría dejado una mecha encendida en los cimientos de su palacio, y la Biblia es clara al señalar que el reino se estableció después de la purga, no antes.

A estos personajes que, desde un moralismo funcional al sistema criminal, citan el amor al prójimo para validar la impunidad del chavismo —en sus distintas manifestaciones y vertientes, independientemente del color de la camisa del partido político que usen o quieran usar—, les recuerdo que el mensaje que necesita Venezuela es que empobrecer, perseguir, torturar y asesinar, más si es sistemáticamente, no debe salir gratis. La ley, la verdadera, la que demanda la sensatez y la decencia, no es opcional para los poderosos. Es más, también les recuerdo que “prójimo” no es cualquiera, sino solo aquel que (i) tiene una necesidad y (ii) está en tu poder ayudarlo. Esos que llegan hablando de un “prójimo” abstracto, romántico y genérico, como si refiriera a toda la humanidad, simplemente no saben de lo que hablan y deberían sentarse a repasar los versículos bíblicos, en su contexto y con visión panorámica, que refieren al tema.

El término “prójimo” —plēsion en griego y rea en hebreo— no define una identidad estática, sino una relación circunstancial, y ello es constatado en la parábola del buen samaritano[7] (Lc. 10:25-37), cuando un intérprete de la ley le pregunta a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?”, al final de la parábola, éste no responde “¿Quién es el que está tirado?”, sino “¿Quién de estos tres te parece que se hizo —o fue— prójimo del que cayó en manos de los ladrones?”, y el intérprete respondió: “el que tuvo misericordia de él”. Es decir, aquel que tuvo en su poder ayudar, y la voluntad de hacerlo, se hizo o fue el prójimo del necesitado. Tanto en hebreo como en griego, las palabras aluden a la idea: “el que está cerca”, si alguien necesitado está al otro lado del mundo y no se tiene forma de influir en su situación, bíblicamente no hay una demanda de “projimidad” con ese otro, porque no hay cercanía situacional. Bien señala la Biblia: “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieras poder para hacerlo” (Prov. 3:27).

En este sentido, en Venezuela nuestro prójimo no son aquellos criminales que nos han sometido, sino la victima que exige justicia contra esos victimarios. Aquí no hay caridad alguna en permitir que el asesino comparta la mesa con la familia del asesinado bajo la excusa de “pasar la página” o “amar y perdonar al prójimo”. Eso no es cristianismo; es complicidad disfrazada de piedad. El perdón en la Biblia no es sinónimo de impunidad —¿O debo también señalar la infinidad de versículos que demuestran lo que digo?—. Si bien es cierto que la misericordia es uno de los pilares del Dios verdadero del que habla la Biblia —YHWH, Yawéh, Yavéh, Jehová, etc. (Ex. 3:14, Sal 83:18; Is. 42:8)—, en todos esos casos hubo un cambio de actitud de quienes cometieron las injusticias[8] (Prov. 28:13). Ergo, esos victimarios, al quebrantar la paz y no mostrar metanoia, se autoexcluyen de la categoría de prójimo, y todo aquel que intente omitir la justicia frente esos criminales se convierte, en cómplice del mal, uno que, pudiendo hacerse prójimo del necesitado, del oprimido, de la víctima, optó por seguir de largo y no se “un buen samaritano”. Por consiguiente, si pretendemos que Venezuela sea libre, debemos entender que la libertad tiene un costo legal. La impunidad es un cáncer que hace metástasis, y si hoy permitimos que el crimen se recicle en nombre de una “paz negociada”, mañana tendremos un sistema tutelado por mafias, donde el poder real seguirá en manos de quienes tienen las armas y el dinero manchado del lamento y de la sangre de millones de venezolanos. La libertad NO es un regalo que se obtiene por cansancio o por acuerdos entre las élites; es una estructura que se sostiene sobre la corrección de agravios.

El problema, sin embargo, y me temo, es que muchos no entienden este asunto como deberían, y quizá por eso es que durante años han intentado resolver un problema de seguridad nacional como si fuera un problema político[9], y ahora quieren tratar un problema que se está haciendo político, que requiere visión a largo plazo, estadistas para la transición, adaptación y estrategia, como un problema electoral[10], como si fuera un trámite administrativo, olvidando que no se trata de cambiar el administrador, sino de —prácticamente— refundar la nación.

Un realismo político más sensato, dado el escenario venezolano

Ahora bien, si bien es cierto que lo que expreso hasta el momento es un imperativo ético y legal bastante realista —pues, no se puede pretender construir un país libre y justo fundamentado en la impunidad—, y los ejemplos —bíblicos para los cristianos e históricos para los no creyentes— apuntan a ello, no es menos cierto que la sensatez exige entender que hay cosas que no se pueden conseguir de la noche a la mañana. A todos los venezolanos nos gustaría ver hacerse justicia en el corto plazo en el país, dado lo que hemos sufrido —y seguimos sufriendo—, pero lo cierto es que mucho de lo que pasa, y mucho de lo que pasará, para bien o para mal, no depende de nosotros en el corto plazo, y mucho menos será en función de nuestros deseos, sino de la cruda realidad de las fuerzas en pugna en nuestro país.

El realismo político lleva a aceptar que, si bien la justicia es el cimiento de la libertad, la construcción de dicho cimiento en un terreno minado requiere de una comprensión del momento, acompañado de acciones inteligentes, que, sin embargo, no debe confundirse con la claudicación moral. Nos guste o no, estamos en un escenario de transición y, como en todo inicio de cualquier quiebre o transición, se han de sentar las victimas con los victimarios, porque, aunque heridos, siguen teniendo las armas y, con ello, capacidad de desestabilización. Es simple. Ahora, sentarse con el victimario no es, per se, un acto de traición si se entiende como un movimiento táctico —que no es lo que están haciendo muchos de esos opositores, vale destacar, puesto que ellos solo buscan lo que siempre han buscado, ser funcionales a un régimen que les paga por ello—, volviendo a Salomón, su sabiduría no consistió solo en el castigo, sino en el timing. David le deja la tarea precisamente porque el momento político de David ya no permitía tales acciones sin arriesgar la estabilidad total, por lo cual esperó a que la estructura del nuevo reinado tuviera las condiciones necesarias para hacer justicia.

En otras palabras, el contexto venezolano nos impone una madurez amarga, pero necesaria, y nosotros debemos ser capaces de saber leer el momento. Por ello, la presión no debe ser ciega, sino quirúrgica, orientada a resquebrajar las bases del poder y la estructura criminal que sostiene al sistema. Negociar el desmontaje de una tiranía no es lo mismo que negociar la impunidad de sus crímenes; lo primero es un paso hacia la libertad, lo segundo es la siembra —¿o el cuidado?— de los próximos desmanes de nuestra sociedad. ¿Debo ser más claro? Lo soy: lo que se requiere de nosotros no es un optimismo ingenuo ni un purismo paralizante, sino la capacidad de forzar las condiciones para que la justicia sea posible. Debemos entender que la justicia, en contextos de criminalidad sistémica, a veces es un proceso de asfixia estratégica del mal antes de su procesamiento legal.

En conclusión, la libertad de Venezuela, si es que realmente se llega a alcanzarla[11], no vendrá de un “borrón y cuenta nueva”, ni de un acuerdo de élites a espaldas de la verdad, sino de nuestra capacidad para navegar las sombras del realismo político sin perder de vista el norte: —repito— que el perdón sin arrepentimiento es complicidad, y que la paz sin justicia es solo una tregua en el camino hacia el siguiente abismo. La meta sigue siendo clara e innegociable: sin justicia no hay libertad.

Excurso 1: sobre el éxodo, la posibilidad de impunidad y la justicia

Al respecto de lo sucedido en el éxodo con Egipto y los israelitas, algún lector de la Biblia podría señalar que Dios le había dado la oportunidad a Faraón de, a través de Moisés y Aarón, de dejar salir a los israelitas sin sufrir consecuencias por ello. Es decir, ofreció una salida diplomática al asunto (Ex. 5:1-2), y si Faraón hubiese aceptado, entonces no se aplicaría la premisa base sobre la cual ha girado el presente texto, a saber: sin justicia no hay libertad, y prima más bien el “dejar pasar”. No obstante, esto es una visión muy reducida de los hechos, y de la misma comprensión de lo que significa la “justicia”.

En principio, si Faraón hubiese aceptado dejar en libertad a los israelitas, sí, es cierto, YHWH no hubiese arremetido en contra del sistema tal y como lo hizo, pero no es menos cierto que, en este marco, se estaría apelando a la justicia restaurativa, es decir, a la reparación del orden —y no a la justicia retributiva, que es el castigo por los hechos—. El objetivo principal de la justicia no siempre es el exterminio del culpable, sino la detención del mal y la reparación por ello, por tanto, debemos entender que, si Faraón cedía, la justicia se habría cumplido en su forma restaurativa, porque el oprimido deja de serlo[12]. De hecho, quizá alguno no esté de acuerdo, pero era necesario que fuera así, porque, visto con objetividad, si no existiera la posibilidad de quedar “impune” —recibir una amnistía— tras cesar el daño, Faraón no tendría incentivos para detenerse, o sea, si el Faraón supiera que, aunque los libere, será destruido de todos modos, su opción lógica sería oprimir hasta el final —mejor morir luchando que con pasividad—. La salida que le había ofrecido Dios, como ya señalé, fue una diplomática, política, que partía del hecho de reconocer la soberanía del pueblo israelí, y la justicia iba por vía de la restitución y el arrepentimiento —por lo cual no era una “impunidad” en sentido absoluto—. El perdón no es sinónimo de impunidad.

Tengamos en cuenta, sin embargo, que Faraón no cedió, y, en este marco, la misma Biblia muestra que las 10 plagas no fueron desastres naturales al azar, sino un ataque directo y sistemático contra el panteón egipcio, pues, en la cosmovisión antigua, se trataba de una guerra de dioses: el Dios de Israel —YHWH— vs. las deidades locales que sostenían el poder del Faraón. Así, el Nilo convertido en sangre simboliza la muerte de la fuente de vida de Egipto, siendo un ataque contra el dios del Nilo, Hapi, y Osiris[13] (Ex. 7:14-25); la proliferación de ranas fue un ataque a Heget, la diosa de la fertilidad con cabeza de rana[14] (Ex. 8:1-15); los mosquitos —o piojos,  representan una humillación para el dios de la tierra, Geb[15](Ex. 8:16-19); los tábanos —o moscas— tenían como objetivo, muy probablemente, a Khepri, dios del renacimiento y representado por el escarabajo[16] (Ex. 8:20-32); la peste del ganado simbolizó la destrucción de la economía y la fuerza, en ataque directo a los dioses Apis, el toro sagrado, y Hathor, la diosa con cabeza de vaca[17] (Ex. 9:1-7); las úlceras dejaron en evidencia la incapacidad de la medicina mágica de los dioses Sekhmet e Imhotep, que eran los dioses de las epidemias, curaciones y la sabiduría medicinal[18] (Ex. 9:8-12); el granizo y el fuego atacó a Nut, la diosa del cielo, y Shu, el dios del aire, y mostraron cómo el cielo, que debía ser protector y predecible para la agricultura, se convirtió en un arma de destrucción[19] (Ex. 9:13-35); las langostas tenían como objetivo a Min, el dios de las cosechas, y con ello se destruía totalmente las provisiones de los egipcios —lo que el granizo no destruyó, las langostas lo devoraron— (Ex. 10:1-20); las tinieblas fue una derrota para el dios supremos de los egipcios, a saber: Ra, el dios del sol, pues, durante tres días, el sol fue “borrado”[20] (Ex. 10:21-29); y la muerte de los primogénitos tenía como objetivo humillar a Faraón, quien se consideraba a sí mismo una divinidad[21] (Ex. 11:1-12-30). Todo ello fue necesario porque los hebreos, que llevaban 400 años inmersos en la cultura egipcia, tenían que ver cómo los dioses de sus opresores, a quienes probablemente habían llegado a temer o incluso respetar, eran impotentes ante su Dios. En otras palabras, funcionó como un proceso de desaprendizaje y formación para lo que les venía; cada plaga era una lección de que el sistema de castas y esclavitud de Egipto no estaba respaldado por una autoridad divina real, y era totalmente injusto.

Hoy, los venezolanos nos encontramos en un escenario más o menos similar. Si alguno pretende usar el ejemplo del éxodo para validar la impunidad en Venezuela, yerra en la medida en que, en Venezuela, el punto en cuestión es que, así como el Faraón no cedió ante los reclamos de justicia del pueblo israelí, muchos de los personajes que hoy ostentan, o en el pasado ostentaron, así como quienes pretenden ostentar, el poder, no han mostrado vestigio alguno de tal justicia restaurativa, y en muchos casos el daño ha sido tan grande que es inadmisible la impunidad, aun con el arrepentimiento —que no existe[22], dicho sea de paso—. Algunos se niegan a ceder y desmontar el aparato criminal que durante años ha sometido a los venezolanos. Y, en ese marco, no puede haber justicia restaurativa. Todo lo sucedido en Egipto, iniciando con la diplomacia, pasando por las 10 plagas y terminando con todo el aparato militar destruido, en realidad fue un juicio contra sus dioses y el sistema opresivo del Faraón, cada acción buscaba desmantelar la estructura que permitía la opresión contra los israelitas, y eso no es lo que muestran hoy algunos personajes. Durante todos estos años, el chavismo y la oposición falsaria han usado la diplomacia como un mecanismo para que el sistema criminal se mantenga, y vista así las cosas, el camino debe ser, al menos en buena medida, la justicia retributiva, cuando toque, en el momento que toque. Las oportunidades de salidas pacíficas no pueden ser infinitas, el mismo éxodo lo muestra, porque llega un punto donde la estructura opresiva se vuelve irreformable[23].

En vista de ello, quienes hoy debaten sobre esa falsa dicotomía que pretenden vendernos, “la paz con impunidad” o la “justicia con conflicto eterno”, simplemente no entienden donde están parados. Y si es cristiano y pretende apelar a la Biblia para sostener tal cosmovisión, no solo no entiende dónde está parado, sino que tampoco entiende el libro sagrado que dice estudiar. En ambos casos, ninguno tiene algo sensato que decir sobre la crisis venezolana y su salida. Hablar de “paz” en un contexto donde se mantenga la estructura criminal chavista, es hablar de la misma pax criminal egipcia, donde se gozaba de una “paz” basada en el orden, la producción y el control social, pero se era esclavo; si Venezuela sigue fundamentada en el control absoluto y la neutralización de la disidencia —la pax chavista—, no podremos hablar de verdadera paz. Sobre éste particular, la “paz”, debo señalar que la misma está asociada a los conceptos de armonía y la justicia, por tanto, mientras se siga por la vía del crimen, que implica restricción de libertad, no puede haber paz.

En suma, quien hable de paz y perdón en Venezuela sin el restablecimiento de los derechos, lo que exige en realidad es una tregua de sumisión, no una sociedad libre. La libertad real llegará el día en que el sistema completo caiga y se cimiente la refundación de un país en la justicia institucional, uno que impida la llegada de un nuevo Faraón o, en nuestro caso, un nuevo caudillo o mafioso.

Excurso 2: aclaratoria final

Antes de irme, y antes de que venga alguno, con nula o poca comprensión lectora, a llamarme “subversivo” o “sanguinario”, dejo bien claro que todo lo expresado hasta el momento no es un llamado al linchamiento, sino al debido proceso, al Derecho. Mi tesis central es que la reconstrucción y la estabilidad son hijas de la legalidad, no de la concordia forzada o artificial; esa “purga” de la que hablo es judicial, no violenta fuera de la ley —al menos no en este contexto, porque circunstancias distintas ameritan respuestas distintas, como también he expresado muchas veces en el pasado: ninguna dictadura en la historia ha salido por buenos modales, y ningún tirano ha entregado el poder con una sonrisa—. Lo dejo a reflexión.


[*] Este ensayo fue publicado en el portal de Humano Insurrecto, en: https://roymerrivas.substack.com/.

[1] Sí, voy a apelar a la Biblia, porque también quiero poner en tela de juicio a muchos autodenominados cristianos que viven dándose golpes de pecho por vociferar un moralismo absurdo, sin sustento bíblico, y que les sirve de base para ser funcionales, con acciones o por omisión, a un sistema criminal que ha sometido a Venezuela por años. A todos esos eruditos “cristianos” los desafío contraargumentar lo que aquí expongo, más si son del ala que “ora” y “bendice” a perversos personajes, en nombre del amor y el perdón al “prójimo”.

[2] Al respecto de este tema en concreto, sobre Egipto y los israelitas, que amerita ciertos matices, vuelvo en la sec. “Excurso 1: sobre el éxodo, la posibilidad de impunidad y la justicia”.

[3] Hasta ese momento, no había precedentes para sostener juicios de ese tipo, lo cual derivó en intensos debates sobre la viabilidad, necesidad y legitimidad de un proceso judicial que dirimiera y atacara directamente los crímenes en los que habían incurrido los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Este hecho, junto a otros, comparando con el presente, y solo a modo de comentario incisivo, media mis reflexiones sobre lo que pasó el 3 de enero en Venezuela y la “efectividad” de un Derecho Internacional que se ha mostrado inservible a la hora de responder efectivamente a los crímenes que se han cometido en Venezuela. Pareciera que sólo existe el Derecho Internacional efectivamente cuando se pretenden defender a los “Estados”, independientemente de sus acciones, y no al pueblo que éste somete. Sobre este tema, que compete a la teoría y/o filosofía del Derecho, he presentado un ensayo para un concurso que, independientemente del resultado, saldrá en algunos meses —aunque los estudiantes de Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV) me invitaron a hablar al respecto este mes de mayo, así que daré una especie de abreboca ese día—.

[4] De hecho, todo ese proceso es lo que ha permitido y fundamentado los juicios de personajes nazis que son encontrados y procesados en la actualidad. Alemania se reconstruyó sobre una base ética que, aun con las críticas que podamos tener, prevalecen hasta hoy.

[5] La estabilidad de Ruanda es criticada en algunos aspectos, pero al menos las premisas pases para romper con la impunidad que reinaba hasta el momento es algo a considerar en cualquier proceso similar o peor.

[6] Esos personajes son el opuesto que su opuesto necesita para existir, por tanto, no se oponen a nada, porque constituyen, todos juntos, los pilares en los cuales se sustenta todo el sistema maligno que vivimos.

[7] En griego bíblico, se traduce principalmente como: πλησίον, que se pronuncia plesíon; y en hebreo, se escribe רֵ֫עַ y se pronuncia re’a. Ambos refieren a “asociado, compañero, vecino, amigo o cercano”. Ahora bien, en hebreo, el término está relacionado con la expresión: רַע, que se pronuncia “ra” y significa “mal” o “quebrantado”, ya que comparten la mismas consonantes básicas y se diferencias solo por la vocalización —que, de hecho, no aparece en los rollos originales de la torá—, y muchos teólogos interpretan esto como una “unidad en la fragmentación”, en el sentido de que el “mal” —ra— ocurre cuando una parte se separa de la imagen general —de allí que refiera a “quebranto”—, y, de manera similar, el “prójimo” —rea— es una parte separada, que parece “otro”, de la unidad total de la humanidad. No obstante, no estoy del todo de acuerdo con ello; si bien es cierto la premisa de que en la raíz “todos somos uno” y los demás son un “otro que yo”, lingüísticamente, más bien se indica que el prójimo es alguien que está quebrantado, o en malas condiciones, y necesita mi ayuda. En adición, para ir un poco más allá, la palabra “rea” también está ligada a la raíz רָעָה, que se pronuncia ra’ah, y la misma significa “pastorear” o “alimentar”. Entonces, el prójimo es alguien quebrantado o necesitado, y mi función como su rea —compañero, cercano, independientemente de si lo considero mi enemigo o no, y motivado por un amor ágape, es decir, fundamentado en principios, en el deber—, es la de un “pastor” que cuida, nutre y ayuda a sanar a quien está en malas condiciones. En otras palabras, y apelando a la Parábola del Buen Samaritano, el prójimo es aquel que está caído y herido en el camino, no cualquiera en todo lugar y en todo momento.

[8] Es el cambio de mente, de actitud, ante el mal que habían cometido —eso es lo que se conoce como metanoia—.

[9] Como expresé en el pasado: “Hoy tenemos a personajes que quieren reducir la situación a una ‘pugna política’, ignorando la realidad que golpea a los venezolanos en su cotidianidad”, no entienden que “con las bestias no se razona”, porque “ellos no se guían por la lógica de la negociación, del diálogo, derechos o procesos electorales cuando ostentan el poder, sino por la lógica de la fuerza para saciar su hambre de poder” (Ver: Roymer A. Rivas B. 2025. Los venezolanos y el pacifismo: el error de la lógica política ante la barbarie. Publicado en ContraPoder News. En: https://goo.su/rjuYC (Cit. 10/05/2025)). Si bien, tenga en cuenta que, aunque sigue siendo cierto, todo ello lo expresé antes del 3 de enero… las cosas cambiaron y se amerita otro tipo de pensamiento ahora, partiendo del realismo político —que, a mi juicio, la casta política venezolana opositora no posee y difícilmente poseerá—.

[10] Ver: Roymer A. Rivas B. 2026. El eterno retorno de la incapacidad: la miopía de una “oposición” que pide elecciones en un tablero que no fue capaz de conquistar. Publicado en ContraPoder News. En: https://goo.su/CzOIq0 (Cit. 10/05/2025). En esto, cito: “En contextos como el venezolano, primero es el poder, después es el voto, y esa es una lección que sus egos no les dejan aprender, porque son políticos de carrera que solo saben moverse en procesos electorales, no estadistas de transición que entienden que primero hay que demoler toda la estructura que mantuvo y sigue manteniendo al chavismo atornillado en el poder y que, de no cambiar, de seguro los hará volver con el tiempo.”

[11] He dicho que estamos en un escenario de transición, pero no dije que esa transición va a desembocar en lo que todos queremos. Después de los eventos del 3 de enero del presente año, evidentemente, las cosas no son, ni serán, iguales que en el pasado, pero en qué desembocará eso para nuestro bien o mal será directamente proporcional a la madurez política que demuestre la sociedad venezolana, tanto en los personajes que hagan sus líderes como en las exigencias que reclamen.  

[12] En la Biblia, el acto de “soltar” a quien se retiene ilegalmente es en sí mismo un acto de restitución, por lo que la liberación de los israelitas era el pago de una deuda acumulada por años —no solo con ellos, sino con el mismo YHWH, porque, si al caso vamos, Israel era visto como “su propiedad”, por lo que el sistema egipcio decía ser dueño de algo que no le pertenecía—. Si Faraón los liberaba, estaba renunciando a su capital económico y a su orgullo, lo cual ya es una forma de justicia correctiva. De hecho, al salir los israelitas, las escrituras indican que pidieron alhajas de oro y plata, en forma de pago de salarios atrasados —restitución— (Ex. 3:21-22; 11:2-3; 12:35-36; estos textos son relevantes, porque el cap. 3 del éxodo muestra que la intención primaria de Dios era que los israelitas salieran y recibieran un pago por sus años de trabajo, antes que recurrir a la justicia retributiva, es decir, era parte del diseño legal que los israelitas no se fueran con las manos vacías. Si bien, el sistema egipcio no aceptó y ya fue después de la última plaga donde todos estaban desesperados porque los israelitas salieran, que procedieron a entregar lo que les correspondía entregar en un principio —capaz más—).

[13] Se decía que el Nilo era su torrente sanguíneo.

[14] En el contexto egipcio, las ranas eran sagradas y no podían matarse, por lo que la fertilidad descontrolada se convirtió en un estorbo. Con vida y la muerte de esas ranas, es como si YHWH obligara a los egipcios a ver a su diosa pudriéndose en montones por toda la tierra.

[15] Los sacerdotes egipcios eran extremadamente meticulosos con la limpieza ritual en sus adoraciones, por lo que la infestación de parásitos que surgen del polvo de la tierra los hizo ritualmente impuros e incapaces de servir en sus templos.

[16] Aquí comienza a marcarse una distinción entre quienes eran afectados por las plagas, porque ésta afectó a los egipcios, pero no a la tierra de Gosén, donde vivían los israelitas.

[17] Para una cultura que veneraba al ganado como encarnación de lo divino, verlos morir en masa era un golpe devastador.

[18] Los magos del Faraón ni siquiera pudieron presentarse ante Moisés porque estaban cubiertos de llagas; sus dioses sanadores no pudieron proteger sus propios cuerpos.

[19] Con ello, se destruía casi totalmente las provisiones.

[20] Con esto Dios decía que los esclavos tenían un Dios que tenia poder sobre la luz misma.

[21] Se creía que el Faraón era un dios viviente y su hijo primogénito era un heredero divino, por tanto, al no poder proteger a su propio hijo, el Faraón quedó expuesto como un simple mortal ante el poder de YHWH. A este le acompañaron muchos primogénitos de quienes seguían creyendo en el sistema egipcio.

[22] ¿Es necesario que hable de la burla que representó la supuesta “Ley de amnistía”, donde solo se liberaron parcial y discrecionalmente a personas que jamás debieron estar en las mazmorras del régimen chavista? ¿Es necesario que hable de la burla de ciertos personajes a la cantidad de asesinados por la dictadura? Tan solo esta semana, por hablar de lo más próximo, el régimen dio a conocer la muerte de Víctor Hugo Quero, quien supuestamente murió —fue asesinado— hace 10 meses, pero durante todo este tiempo se le negó información a la madre sobre su paradero y condición. Ahora, después de dado a conocer todo, se sigue amedrentando contra su madre, Carmen Teresa Navas, de 82 años, con colectivos y amenazas a su integridad física (ver: Carmen Teresa Navas denunció que colectivos armados la amenazaron en su casa. Publicado en ContraPoder News. En: https://goo.su/Kdr7 (Cit. 10/05/2026). ¿Acaso no es esto un equivalente a la actitud de Faraón para con los israelitas en Egipto? Reflexione usted.

[23] En este punto, cabe una reflexión: ¿Se puede refundar una nación apelando al mismo sistema legal que le dio origen —constitución, por ejemplo—? ¿Se puede hablar de restauración si se siguen manteniendo ciertas ideas de paternalismo estatal en el país? ¿Se puede sostener un sistema justo si las armas siguen en manos de los opresores y un sistema militar adoctrinado para el mal? ¿Se puede hablar de elecciones con el mismo CNE fraudulento, fundamentado en registros de identidades fraudulentos, rodeado de instituciones que se fundamentan en leyes ilegitimas? Y pare usted de preguntar…

Tareck El Aissami denunció haber sido torturado y acusó a Tarek William Saab de dar la orden

Caracas. – Durante su primera declaración en el juicio por la trama de corrupción Pdvsa-Cripto. celebrada este pasado viernes, el exministro de Petróleo y jerarca chavista, Tareck El Aissami, aseguró ante el tribunal haber sido víctima de torturas durante su reclusión, y mencionó directamente como responsable al exfiscal general del chavismo, Tarek William Saab.

Según detalles difundidos por el exfiscal chavista Zair Mundaray en sus redes sociales, El Aissami declaró que fue drogado, desnudado e interrogado bajo coerción por funcionarios del Ministerio Público, entre ellos el fiscal Eddy Rodríguez y un psiquiatra.

También afirmó que actualmente permanece en silla de ruedas debido a una hernia “mal operada”, además de presentar problemas en uno de sus brazos por presuntos maltratos sufridos en el recinto donde se encuentra detenido.Durante la audiencia, Rodríguez —quien actualmente lleva parte del caso Pdvsa-Cripto— se encontraba presente y, de acuerdo con Mundaray, no respondió a las acusaciones formuladas por el exministro.

También sostuvo que presenta secuelas físicas en uno de sus brazos, atribuidas a presuntos maltratos sufridos durante su detención. La audiencia fue presidida por la jueza Alejandra V. Romero C., quien fijó la continuación del proceso para el próximo lunes 11 de mayo.

Según la defensa, durante la jornada el exministro realizó señalamientos adicionales sobre supuestas irregularidades en los interrogatorios, incluyendo la participación de fiscales del caso y un profesional de la salud mental del Ministerio Público, a quienes responsabilizó de presuntas acciones en su contra.

De acuerdo con lo publicado por Mundaray, El Aissami responsabilizó a Tarek William Saab por lo ocurrido durante esos presuntos interrogatorios.

La causa judicial investiga el presunto desfalco multimillonario relacionado con operaciones petroleras y criptoactivos desde Pdvsa y la extinta Sunacrip. El Ministerio Público sostiene que la red habría generado pérdidas de miles de millones de dólares para el Estado venezolano.

Exhumaron restos de Víctor Hugo Quero y su madre pudo reconocerlo

Caracas. – Este viernes se llevó a cabo, la exhumación de los restos de Víctor Hugo Quero Navas en el Cementerio Jardín de la Puerta (Miranda), procedimiento que permitió la confirmación visual de la identidad del occiso, por parte de su madre, Carmen Teresa Navas.

Este reconocimiento directo de los restos, valida que se trató de un rehén político cuya muerte fue recientemente admitida por el narco-Estado chavista, tras meses de incertidumbre sobre su paradero.

La víctima se encontraba desaparecida desde que su madre denunció su detención el 3 de enero de 2025, y la exhumación ocurre tras múltiples denuncias de los familiares y organizaciones de derechos humanos, como el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) que, en un comunicado, exhortó a las autoridades gubernamentales a aclarar las irregularidades del caso.

Cabe señalar que Víctor Hugo Quero Navas estuvo desaparecido 16 meses, mientras su madre, de 82 años, realizaba la búsqueda de su hijo por distintos centros penitenciarios del país.

Por su parte, el Ministerio Público afín al narcorégimen interino chavista comunicó que ordenó “con prontitud la exhumación del cadáver” de Quero, procedimiento que estaría a cargo de un equipo forense adscrito a la Dirección General de Apoyo a la Investigación Penal, supuestamente “de conformidad con lo establecido en el Código Orgánico Procesal Penal”.

La confirmación oficial de la muerte Quero bajo custodia del chavismo reactivó reclamos y protestas en Venezuela, por parte de organizaciones no gubernamentales, partidos políticos y activistas. El interinato a cargo de Rodríguez informó el jueves, que el aprehendido presuntamente falleció en un hospital nueve meses atrás.

Diversas ONG’s y partidos señalaron que urge una revisión de las condiciones carcelarias y la actuación de las autoridades judiciales, mientras familiares de detenidos reiteraron su preocupación por los casos de desapariciones y falta de información sobre el paradero de personas bajo custodia.

Mario Silva amenazó a Cabello y a la cúpula chavista con exponer sus prontuarios

Caracas. – El propagandista del narcorégimen caído en desgracia, Mario Silva, envió este pasado lunes amenazas directas contra la nueva cúpula chavista, así como a Diosdado Cabello, al advertirles que les convendría no atacarlo, ya que conoce los prontuarios de la actual dirigencia.

Silva lanzó una advertencia directa a dirigentes que lo han criticado: “Absténganse todos aquellos a quienes les conozco el pasado, les conozco el prontuario…”. El mensaje refleja tensiones dentro del chavismo y deja ver posibles diferencias sobre el rumbo político y la toma de decisiones.

En su mensaje, amenazó con exponer a figuras internas que —según afirmó— buscan aprovecharse del poder tras la caída de Nicolás Maduro, evidenciando tensiones y pugnas dentro del chavismo.

También, criticó que se sigan tomando decisiones en «petit comité” (comités muy pequeños) y cuestionó la entrega de recursos a EE. UU. En esta nueva crítica al narcorégimen interino, insistió en que no deben repetirse prácticas que, a su juicio, debilitan la posición del chavismo, especialmente en medio de un contexto político complejo que ha generado debate interno dentro del movimiento.

Finalmente, Silva pidió retomar el “poder al pueblo” y abrir un debate dentro del PSUV, en medio de señales de fractura interna y lucha de intereses dentro de la tiranía chavista, controlada momentáneamente por Delcy Rodríguez.

Narcorégimen decidió mantener a Caryslia Rodríguez al frente del TSJ chavista

Caracas. – En otro cambio de piezas dentro del narcorégimen que ha sido objeto de críticas, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) chavista informó este lunes, sobre la incorporación de ochos nuevos magistrados, tras jubilaciones y renuncias, y los cambios dentro de su junta directiva, cuya presidencia mantiene Caryslia Rodríguez.

La medida, objetada por analistas, politólogos, comunicadores e internautas en general, asegura la continuidad administrativa y judicial del narcochavismo, mientras culmina el proceso de selección a cargo del Comité de Postulaciones Judiciales de la Asamblea Nacional (AN), también afín a la tiranía.

La directiva del ilegítimo TSJ se completa con Elías Rubén Bittar Escalona en la primera vicepresidencia y Tania D’Amelio Cardiet en la segunda vicepresidencia.La Sala Constitucional es presidida por Tania D’Amelio Cardiet, acompañada por Lourdes Suárez Anderson en la vicepresidencia y tres magistradas integrantes adicionales.

Por su parte, la Sala Electoral queda bajo la presidencia de Caryslia Beatriz Rodríguez, con Fanny Márquez en la vicepresidencia.Finalmente, el tribunal incorporó formalmente a los magistrados suplentes para cubrir las vacantes de ocho cargos principales generadas por jubilaciones recientes.

Esta medida permite mantener la operatividad de las salas mientras el Comité de Postulaciones Judiciales de la AN chavista finaliza el proceso de selección.

En un fracaso total, sin público, terminó concierto promovido por el chavismo en La Carlota

Caracas. – El denominado «Festival por la Paz», concierto promovido por el narcorégimen chavista como el gran cierre de su Gran Peregrinación Nacional en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, en La Carlota, resultó un fracaso. Videos difundidos en redes sociales durante la jornada mostraron una escasa mínima, tarimas prácticamente vacías y un puñado de personas dispersas a lo largo de la pista.

Usuarios de las redes sociales dejaron en evidencia las tarimas prácticamente vacías. En las imágenes se aprecian varios escenarios donde los artistas se presentan con pocos espectadores.El concierto llegó al 1° de mayo ya muy debilitado, luego de que tres de los artistas más importantes anunciados por el presidente de la Asamblea Nacional chavista, Jorge Rodríguez, desmintieran públicamente su participación.

Óscar D’León, Servando y Florentino y Porfi Baloa emitieron comunicados oficiales aclarando que no tenían ninguna presentación programada en Caracas ese día, desmintiendo a Rodríguez. En los materiales audiovisuales que se difundieron sobre el pobre espectáculo, los voceros del chavismo tampoco hicieron el esfuerzo por disimular la poca presencia de espectadores en el concierto.

Por ejemplo, el periodista Barry Cartaya publicó en Instagram un video frente a la tarima principal, en el que se ve a un reducido grupo de asistentes durante la presentación del cantante Jeeiph, quien interpretaba el tema “Tú eres mala”.

También, el comunicador Michael Carbonell compartió en su cuenta de X tres materiales audiovisuales del concierto chavista en los que, a las 7:55 p. m., se apreciaba un ligero aumento de la audiencia, aunque aún predominaban amplios espacios vacíos.

En una de las tomas, la cámara realizó un paneo hacia la derecha que dejó al descubierto una extensa zona despejada, sin aglomeración de personas y separada de la concentración principal del evento.

“Así está La Carlota en este momento. FRACASO TOTAL. Las únicas tarimas en donde se ve algo de gente son las que se presentarían Nicky Jam y Natalia Jiménez”, escribió en su cuenta de X.

Michelo carga contra «Nicolasito» y lo acusa de relacionarse con quienes traicionaron a su papá

Caracas. – El influencer argentino e izquierdista Michelo acusó este miércoles a Nicolás Maduro Guerra, alias «Nicolasito», de relacionarse con quienes habrían traicionado a su padre, para que fuera capturado por EE. UU. el pasado 3 de enero.

Para sustentar su versión, difundió imágenes de un acto en Miraflores donde, según interpreta, Diosdado Cabello evita estrecharle la mano. Ese gesto fue presentado como señal de tensiones dentro del oficialismo.

Además, Michelo puso en duda la lealtad, trayectoria y peso político de «Nicolasito», mientras insinuó que figuras con gran poder seguirían intocables dentro de la cúpula. «¿El hijo de Nicolás Maduro miente? ¿Por qué Diosdado no lo saluda y lo mira así con… Diosdado (Cabello) debe saber algo que nosotros no, ¿no?», se cuestionó Diego Omar Suárez, como en realidad se llama el influencer chavista, en un video publicado en sus redes sociales.

En la grabación de hace unas semanas atrás, presentada por Michelo, Cabello claramente evita darle la mano a Nicolasito pese a que esboza una sonrisa al resto de asistentes en el Palacio de Miraflores.

«Yo no lo conozco mucho a «Nicolasito» Maduro Guerra, la verdad. La gente que está en Venezuela, dígame, ¿él es un hombre fiel, leal? ¿Cuáles son sus antecedentes? Por sus frutos conoceréis al árbol. Yo soy cristiano y así pienso yo. ¿Cuáles son los frutos de él? ¿Tiene lealtad? ¿Qué ha hecho además de tener el apellido de Maduro?», insistió en cuestionarse el propagandista.

Igualmente, acusó a «Nicolasito» de «salir a mentir que estás hablando con tu papá y que está todo bien», cuando es muy probable que Maduro no pueda mantener comunicación con nadie que no sea su abogado o algunos otros reclusos.

Por si fuera poco, el otrora compañero de chistes malos del narcotirano ahora preso, estimó que la cúpula chavista quedó desorientada tras el ataque estadounidense y ahora solo le queda copiar los colores y parte del discurso de su principal rival política, María Corina Machado.

Acorralada por las acusaciones, Delcy Rodríguez insiste en haber sido leal a Maduro «hasta el último minuto»

Caracas. – Ante los insistentes ataques surgidos en su contra desde el propio chavismo, Delcy Rodríguez, encargada del narcorégimen, insistió en reafirmar su presunta lealtad a Nicolás Maduro, asegurando haberlo acompañado «hasta el último minuto», en un desesperado intento de desestimar rumores sobre traición.

Así lo aseguró la líder chavista, durante un acto celebrado este pasado martes en Carabobo, en el cual calificó de irrelevantes los señalamientos en su contra, priorizando la estabilidad nacional tras la caída de Maduro en enero de 2026.

“Es otro momento donde nos toca reflexionar, todos ustedes han hablado, queridos jóvenes, del sistema de lo que significó el 3 de enero para Venezuela”, comenzó diciendo Rodríguez.

“Yo lo digo como una venezolana más, me tocó ser vicepresidente ejecutiva del presidente Nicolás Maduro hasta el último minuto y hasta el último segundo lealtad, absoluta, lealtad con Venezuela lealtad con el pueblo, con el presidente”, aseveró.

Igualmente, Rodríguez minimizó los rumores y la tendencia que la califican de traidora, acusación que ha cobrado gran fuerza en el sector más radical de la tiranía narcotraficante del chavismo, luego de los sucesos del 3 de enero de este año.

“Ya habrá momento, ya llegará el momento de qué se conozcan los detalles. Quienes desde la mezquindad desde la irracionalidad dicen lo que dicen de mí le voy a decir algo, es irrelevante frente a lo que corresponde defender a Venezuela”, alegó la encargada del chavismo.

Lo cierto, es que Tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026, surgieron rumores de que Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez habrían facilitado la operación.

Algunas versiones apuntan a contactos previos con EE. UU. y negociaciones discretas para permitir una transición de poder controlada, incluso mencionando encuentros en países como Qatar y acuerdos estratégicos antes del operativo.