El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, declaró el pasado domingo, tras algunas cercanías en los últimos días, que esperaría que los aranceles del 100% a los productos chinos estén «fuera de la mesa».
«No voy a adelantarme a los dos líderes que se reunirán en Corea del Sur el jueves, pero puedo decir que tuvimos 2 días muy buenos. Así que esperaría que la amenaza del 100% haya desaparecido, al igual que la amenaza de la imposición inmediata de un régimen mundial de control de exportaciones iniciado por China», dijo a CBS News.
También señaló que la amenaza de Trump de imponer aranceles otorgó al equipo negociador estadounidense una ventaja significativa. «El presidente Trump, para darme a mí y al equipo comercial una posición de fuerza, decidió que sería una buena idea amenazar con un arancel adicional del 100%, y eso nos dio una gran ventaja. El presidente Trump es muy bueno creando apalancamiento para nosotros», subrayó.
Además, afirmó que Pekín realizará compras «sustanciales» de soja estadounidense. Según Bloomberg, esta medida traerá un alivio importante a los agricultores estadounidenses, que atraviesan dificultades financieras después de que China, su principal comprador, cancelara los pedidos esta temporada.
Anteriormente, en respuesta a las amenazas de Trump, Pekín endureció los controles a la exportación de tierras raras y de imanes, materiales críticos para la tecnología y la defensa de EE. UU., y reiteró que «no desea, pero tampoco teme» una guerra comercial.






