El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha apuntado este domingo a la convocatoria de un gran congreso para la fundación de un nuevo y amplio partido que agrupe a la izquierda colombiana con vistas a las elecciones presidenciales de 2026.
Cabe señalar que esta solicitud la hizo apelando al espíritu de Piedad Córdoba, quien: (i) fue acusada por sus nexos con la FARC; (ii) cuyo hermano, Álvaro Córdoba, enviaba drogas a EE. UU.; (iii) se le estaba indagando por los delitos de enriquecimiento ilícito, peculado a favor de terceros y falsedad en documento público —luego de identificar irregularidades en los patrimonios de sus familiares—; y (iv) tuvo nexos con el Chavismo y muy probablemente también con su malversación de fondos, pues algunos hallazgos apuntan a que relacionada con el testaferro de la narcotiranía Álex Saab.
«Ante Piedad que recorrió una etapa de la historia del progresismo colombiano y latinoamericano es importante una autorreflexión del Pacto Histórico. Les propongo: reunión de las 1.500 personas elegidas en 2023: El congreso progresista», ha planteado Petro en su cuenta en X.
El objetivo es tomar la «decisión de configurar un solo partido político». «Convocatoria al Frente Amplio en cada municipio, departamento y la Nación con todas las fuerzas democráticas que quieran», ha planteado.
Además, «ganar las elecciones del 2026 y hacer irreversible la transformación democrática de Colombia y el Acuerdo Nacional para la justicia y la Paz».
En este escenario, cabe destacar que esta es la primera vez que Petro se refiere como presidente a una estrategia política de su sector político con vistas a las elecciones de 2026.
Si bien, el mandatario ha señalado en varias ocasiones que las propuestas del progresismo no se podrán cumplir durante un mandato, por lo que será necesario que dirigentes de su corriente ideológica lo sucedan en el cargo.








