Las Fuerzas Armadas de Ucrania han atacado este sábado un restaurante en las afueras de la ciudad de Melitópol (provincia de Zaporozhie, Rusia). El ataque fue realizado con el sistema de lanzacohetes múltiple HIMARS y provocó un fuerte incendio que dejó al menos dos muertos y diez heridos.
La defensa antiaérea rusa logró derribar dos proyectiles en la etapa final de su trayectoria, pero el resto alcanzó su objetivo, según informó el presidente del movimiento Juntos con Rusia, Vladímir Rógov.
El edificio atacado fue completamente destruido por el incendio, indicó el gobernador provisional de la provincia de Zaporozhie, Yevgueni Balitski. Las personas afectadas recibieron toda la asistencia médica necesaria y las autoridades prestaron el «máximo de ayuda y apoyo».
Además, el personal de Bomberos trabajó en el lugar para extinguir el fuego y sacar a las víctimas de los escombros.
Según señaló una fuente anónima del Pentágono al periódico The Times, Estados Unidos ya no insiste en que las Fuerzas Armadas de Ucrania eviten los ataques contra territorio ruso, pues no teme, como antes, una eventual escalada por parte de Moscú.









