Supervisores internacionales detectaron la semana pasada en Irán, según fuentes diplomáticas a Bloomberg, cantidades de uranio enriquecido a niveles justo por debajo de los necesarios para fabricar un arma nuclear operativa.
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (el OIEA, la agencia nuclear de la ONU) intenta ahora determinar cómo Irán ha conseguido acumular uranio enriquecido al 84 por ciento de pureza, el nivel más alto encontrado por los inspectores en el país hasta la fecha, y una concentración solo un 6 por ciento por debajo de lo que se necesita para un arma nuclear.
Irán había informado previamente al OIEA que sus centrifugadoras estaban configuradas para enriquecer uranio a un nivel de pureza del 60 por ciento.
Ahora, los inspectores están centrados en determinar si esta pureza ha sido obtenida de manera intencionada o se trata de producto de una acumulación dentro de la red de tuberías que conectan los cientos de centrifugadoras utilizadas para separar los isótopos.
Es la segunda vez este mes que los monitores detectan actividades sospechosas relacionadas con el enriquecimiento, apuntan estas fuentes.









