Magdalena Andersson, la primera ministra de Suecia, anunció el día de ayer su dimisión después de que el escrutinio de centenares de miles de papeletas que quedaban pendientes haya confirmado la victoria del bloque de la derecha en las elecciones del domingo en el país escandinavo.
Los escaños obtenidos por la derecha, los conservadores, los cristianodemócratas y los liberales alcanzan la mayoría en el Riksdag (Parlamento), sumando 176 diputados, tres más que los cuatro partidos de la mitad izquierda del arco parlamentario sueco.
Cumpliendo con su palabra, Andersson ha presentado el día de hoy formalmente su renuncia al presidente del Parlamento, Andreas Norlen.
Minutos antes de que Andersson anunciara su dimisión, Jimmie Akesson, el líder de la “ultraderecha”, escribió en Facebook que “se acabaron ocho años de Gobierno socialdemócrata. Ha llegado el momento de recuperar la seguridad y el bienestar en Suecia”.









