El presidente guerrillero de Colombia, Gustavo Petro, ha anunciado este lunes que pondrá fin al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel por su ofensiva militar sobre la Franja de Gaza, que llega después de que a principios de septiembre prohibiese las exportaciones de carbón a este país por la misma razón.
Así lo ha afirmado durante un Consejo de Ministros, en el que ha defendido: «reformamos el TLC y significa que con Israel deja de haber TLC».
El mandatario ha señalado en este sentido que «las carboneras que exportan deben plegarse o vender su obra (…) porque me temo que hay más valor en la infraestructura que en el carbón que está enterrado». «El precio se desploma, luego la infraestructura vale más», ha agregado.
Esta prohibición estará vigente «hasta que se cumplan las órdenes de medidas provisionales emitidas por la Corte Internacional de Justicia (CIJ)» o hasta que «desaparezcan las condiciones que motivaron la medida», según indicó entonces el Ministerio de Comercio e Industria del país latinoamericano.
En el mismo Consejo de Ministros, Petro ha tenido palabras para su homólogo estadounidense, Donald Trump, defendiendo que «merece la cárcel» por su papel en el «genocidio» israelí sobre la Franja de Gaza.
«Si el señor Trump sigue siendo cómplice de un genocidio como hasta el día de hoy lo es, no merece más sino la cárcel», ha declarado, antes de afirmar que «no hay ninguna ilegitimidad para ningún presidente, ni persona humana en el mundo, de decir que sí se apliquen las consecuencias del Tratado de Roma».
No obstante, esta posición contrasta con la defensa que el gobierno izquierdista de Petro hace de la narcotiranía genocida que somete a Venezuela, encabezada por Nicolás Maduro, que ha llevado a millones de venezolanos al exilio, además de la crisis humanitaria y el empleo del terror empleado para controlar a la población.









