Ilegítima AN chavista aplazó aprobación de ley de amnistía para la semana próxima

Caracas. – La ilegítima Asamblea Nacional (AN) chavista difirió este jueves la segunda discusión del Proyecto de Ley de Amnistía de Convivencia Democrática para la semana próxima,  luego de la aprobación de seis artículos.

«En aras de mantener el clima necesario de conciliación y de consenso, aprobamos que se difiera la discusión del resto de los artículos para evitar caer en debates innecesarios y que podamos aprobar la ley en la próxima sesión de la Asamblea Nacional», manifestó Jorge Arreaza, ilegítima parlamentario del narcorégimen, al anunciar la decisión.

La decisión fue adoptada por unanimidad y obedece a desacuerdos entre las partes por el artículo 7 que exigía a los procesados y condenados presentarse ante la Justicia.

El considera diputado «alacrán» Luis Florido, de la fracción Libertad, indicó que había que modificar el artículo debido a que, a su juicio, la solicitud de presentación ante la Justicia implica ya un señalamiento como culpable a las personas que estén judicializadas.

Entre lo aprobado durante la sesión de este jueves, la futura ley concede «una amnistía general y plena de los delitos o faltas cometidos y acaecidos en el marco de los hechos y el ámbito temporal» establecidos en el texto, con el fin de «promover la paz social y la convivencia democrática».

El proyecto de amnistía se enmarca en un «nuevo momento político», anunciado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el contexto de un proceso de excarcelaciones iniciado el 8 de enero.

Hay que recordar, que la semana pasada Jorge Rodríguez, quien preside al parlamento ilegal del narcorégimen, prometió la liberación de los rehenes políticos, a más tardar, para este viernes 13 de febrero, algo que se ve, por los momentos, imposible de cumplir dado el aplazamiento para aprobar la ley.

Universitarios marcharon este 12 de febrero exigiendo liberación de todos los rehenes políticos

Caracas. – Bajo el lema «no tenemos miedo», y con la promesa de no abandonar las calles hasta lograr la liberación de todos los rehenes políticos, los estudiantes universitarios se movilizaron este jueves, 12 de febrero, en Caracas.»¡No tenemos miedo!», corearon miles de personas que se congregaron previamente en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en Caracas, durante la primera gran movilización desde la captura de Nicolás Maduro por parte del Ejército estadounidense el 3 de enero.

La concentración tuvo como epicentro los alrededores de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la principal casa de estudios del país, donde el movimiento estudiantil convocó a marchar en el marco del Día de la Juventud.

Con pancartas, banderas de Venezuela y camisetas blancas, los manifestantes reclamaron el fin definitivo de las detenciones por motivos políticos y exigieron que la amnistía alcance a todos los encarcelados.

Durante la marcha, Roxy Villasmil, secretaria adjunta de Asuntos Académicos de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, destacó el compromiso del movimiento estudiantil en el proceso de transición política en el país e hizo un llamado a la juventud venezolana a salir a la calle de manera pacífica para defender sus derechos.

Subrayó que, aunque ven una posibilidad real de cambio, es necesario que se establezcan los espacios y las garantías institucionales necesarias para que el proceso sea legítimo. “Tenemos que ser garantes de que esa transición sea hacia la democracia, no hacia un status quo. Nosotros siempre le vamos a hacer oposición a cualquier persona que quiera hacerle daño al país y a la juventud. Estamos aquí con un mensaje de paz y así lo vamos a seguir haciendo”, añadió.

También, en los accesos a la UCV se desplegaron carteles con la consigna “Amnistía ya”, mientras los estudiantes coreaban “¡Ni uno, ni dos, que sean todos!”, en referencia a la liberación plena de quienes permanecen secuestrados.“La paz es poder pensar distinto sin miedo”, expresaron en el mensaje difundido en redes sociales.La jornada estuvo marcada por una fuerte presencia policial y militar en el centro de Caracas.

Delcy Rodríguez amenaza a María Corina: «tendrá que responder ante Venezuela»

Caracas. – La encargada del narcorégimen chavista, Delcy Rodríguez, apuntó este jueves contra la dirigente política María Corina Machado, al advertir que esta deberá asumir responsabilidades, sin especificar si judiciales o penales, en caso de que retorne al país.

Durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC, ha asegurado que si la líder opositora María Corina Machado, vuelve al país «tendrá que responder ante Venezuela». «Tiene que responder sobre el hecho de haber pedido una intervención militar, de haber pedido sanciones y por el hecho de haber celebrado las acciones que tuvieron lugar a principios de enero», amenazó.

Preguntada sobre las garantías de seguridad a Machado, que salió del país después de pasar meses en la clandestinidad por temor a represalias del gobierno madurista, Rodríguez dijo que «en cuanto a su vida, no entendemos por qué hay tanto revuelo».

Asimismo, recalcó que es ella quien estaría «a cargo de la presidencia» actualmente, pero ha incidido en que Maduro es el verdadero presidente: «lo digo como abogada». «Yo estoy encargada, y eso se refleja claramente en la Constitución de Venezuela. Y por la cantidad de trabajo que tengo y lo ocupada que estoy, puedo decir que es un trabajo muy muy duro que estamos completando día a día», sostuvo.

En los avances de la entrevista, Rodríguez también asegura seguir considerando a Nicolás Maduro como el legítimo líder del cartel chavista, aunque ella esté a cargo de la presidencia. «Tanto el presidente como la primera dama son inocentes», dijo.

Tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el 3 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump ha respaldado el gobierno interino de Rodríguez, al asegurar que este funciona bajo la tutela de su administración, y está cumpliendo con todas las exigencias de Washington, incluido el acceso al sector petrolero venezolano.

Secretario de energía Chris Wright: «No reconocemos al actual gobierno de Venezuela»

Caracas. – Pese a los avances logrados en materia petrolera, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, admitió este pasado miércoles que aún la administración Trump no reconoce a la gestión interina del narcorégimen chavista, encabezada por Delcy Rodríguez.

En una entrevista concedida el medio Wall Street Journal, Wright enfatizó que, después de solo unas semanas, «estamos en las primeras etapas de un período de transición», en relación al nivel en el cual se encuentran las negociaciones con la cúpula representada por Rodríguez

.»Tiene razón, no reconocemos al actual gobierno de Venezuela», dijo en respuesta a una pregunta de Wall Street Journal. «Y la mayoría de los países del mundo no lo reconocen», acotó.

Al preguntársele si Rodríguez está dispuesta a convocar elecciones en aproximadamente un año y medio, Wright respondió: «Creo que sí. Ella lo sabe muy bien… Creo que reconoce que es una condición necesaria. Tenemos un plan. Ella conoce el plan», advirtió.

A pesar de su perspectiva positiva, el ex ejecutivo de una compañía energética afirmó que el país aún tiene un largo camino por recorrer.»Ya llevan cinco semanas», declaró Wright, quien el jueves visitará yacimientos petrolíferos. «Aún tenemos presos políticos en la cárcel. Aún tenemos todo tipo de problemas… Aún tenemos relaciones con China, Rusia e Irán», admitió el alto funcionario estadounidense, sobre la realidad actual del narcorégimen chavista.

https://www.wsj.com/world/americas/u-s-energy-secretary-talks-oil-revivaland-democracyin-venezuela-visit-f9ee3236?reflink=desktopwebshare_permalink

Programa 761: Delcy insiste en incluir a Rodríguez Torres, y ¿Bendito seas estado de Israel?

Esta semana del 9 de febrero, la noticia del día trata sobre las declaraciones de Jorge Rodríguez en una entrevista para el medio estadounidense Newsmax. Allí, afirmó que el país se encuentra en un proceso de estabilización tras lo que calificó como el «secuestro» de Nicolás Maduro por parte de EE. UU.

Según Rodríguez, Venezuela encamina hacia una «normalidad absoluta»; sin embargo, sus propias declaraciones contradicen este discurso al asegurar que no se contemplan elecciones presidenciales a corto o mediano plazo.

Además, aunque Rodríguez afirma seguir la Constitución, el análisis subraya que el régimen ignora los procesos de sucesión constitucional tras la ausencia de quien ellos consideraban el «presidente», utilizando el marco legal de manera discrecional para ganar tiempo.

Además, se identifica al comunicador Kiko Bautista como el «borrego» —o «imbécil del siglo»— debido a sus recientes declaraciones en las que negó que El Helicoide fuera un centro de torturas, calificándolo cínicamente como el «Country Club de las cárceles». En el análisis se refuta esa afirmación recordando casos emblemáticos de violaciones a los derechos humanos ocurridos en dicho recinto.

En la sección «En polemica», se habla de la supuesta intención de Delcy Rodríguez —identificada como presidenta encargada por disposición de Donald Trump— de nombrar a Miguel Eduardo Rodríguez Torres como Ministro de la Defensa o del Interior, a pesar de se uno de los arquitectos de la represión en el país.

Asimismo, en «Desmantelando a la Izquierda», se retrata el giro histórico y contradictorio de la retórica chavista, puesto que Venezuela ha enviado su primer cargamento de petróleo crudo a Israel tras años de hostilidad diplomática. Dicho cambio se produce después de la operación militar estadounidense que desplazó a Maduro del poder y tomó el control de las exportaciones de crudo.

El régimen, que durante décadas utilizó consignas como «maldito seas Estado de Israel» —frase célebre de Hugo Chávez—, ahora guarda silencio ante este intercambio comercial. Esta acción desmantela años de adoctrinamiento ideológico y alianzas con enemigos regionales de Israel, demostrando que la necesidad de divisas y el nuevo control operativo superan la retórica socialista.

Finalmente, el foco se pone sobre Jorge Rodríguez como el Corrupto en la Mira, describiendolo como el responsable de la ingeniería de los fraudes electorales en Venezuela mediante su control sobre el CNE.

Transparencia Internacional alerta sobre el aumento de los niveles de corrupción en democracias

La organización Transparencia Internacional ha publicado este martes su último Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), un informe donde advierte de un «preocupante empeoramiento» de los niveles de corrupción —con datos de 2025— en las democracias, en un mundo marcado por el «peligroso desprecio» al Derecho Internacional.

En el informe se califica a todos los países con notas desde el 0 al 100, y la media de todos los países del mundo se ubica en 42 puntos, uno menos que la del pasado año, evidenciando así la necesidad de adoptar medidas para «proteger el interés público» y mejorar la gobernanza y el liderazgo «responsable».

Más del 67% de todos los países del mundo evaluados en el informe (182) «no están logrando controlar la corrupción» y cuentan con una nota inferior 50 puntos, mientras que el número de países con una puntuación superior a 80 se ha reducido de 12 hace una década a solo cinco este año.

Dinamarca (89), Finlandia (88) y Singapur (84) repiten en lo más alto de la tabla, mientras que Venezuela (10), Somalia (9) y Sudán del Sur (9) lo hacen pero a la cola. En estos últimos casos y en la mayoría de las autocracias del mundo, como Azerbaiyán (30), la corrupción es «sistemática y se manifiesta en todos los niveles», recoge el informe.

La investigación también observa una creciente «interferencia politizada» en la actividad de las ONG en países como Georgia (50), Indonesia (34), Perú (30) o Túnez (39), donde los gobiernos han adoptado medidas para «limitar» el acceso a financiación y incluso para «desmantelar» aquellas que hacen labor de vigilancia de los poderes públicos.

«Estas leyes suelen ir acompañadas de campañas de desprestigio e intimidación. En estos contextos, es más difícil para los periodistas independientes, las organizaciones de la sociedad civil y los denunciantes denunciar la corrupción con libertad. También es más probable que los funcionarios corruptos continúen abusando de su poder», agrega la ONG.

Así, un centenar de países han mantenido su posición en el ránking, mientras que 50 cayeron puestos y 31 experimentaron mejoras respecto a los índices del año anterior, esto es, con datos de 2024.

Transparencia Internacional ha incidido en una tendencia «preocupante de empeoramiento» de los niveles de corrupción en países con sistemas democráticos, citando a EE. UU. (64), Canadá (75), Nueva Zelanda (81), Reino Unido (70), Francia (66) o Suecia (80). España, por su parte, se sitúa a mitad de tabla con 55 puntos, pierde uno de los 56 obtenidos en el anterior informe, y queda así por detrás de Granada, Arabia Saudí, Ruanda, Botsuana o Israel.

En este marco, ha lamentado que «con demasiada frecuencia asistimos al fracaso de la buena gobernanza y del liderazgo responsable» pese a que lo que necesita el mundo son dirigentes «con principios e instituciones fuertes e independientes que actúen con integridad para proteger el interés público».

Pese a ello, ha asegurado que «la corrupción no es inevitable» y en este sentido ha apuntado a aquellos países cuyos «líderes políticos y reguladores han realizado un esfuerzo continuado por implementar amplias reformas legales e institucionales.

«En un mundo interconectado, necesitamos tanto la acción nacional como la cooperación multilateral para proteger el interés público y abordar desafíos compartidos como la corrupción. En un momento en el que presenciamos un peligroso desprecio por las normas internacionales por parte de algunos Estados, necesitamos proteger un orden global basado en normas, cimentado en la transparencia, la rendición de cuentas a la ciudadanía y el respeto por los Derechos Humanos», ha declarado su presidente, François Valérian.

Por otra parte, en una sección dedicada a los medios de comunicación en tanto que contribuyen a la aplicación de la ley y la rendición de cuentas, la ONG denuncia el asesinato de 829 periodistas desde 2012 y en zonas sin conflicto, 150 de los cuales cubrían noticias relacionadas con casos de corrupción.

En 2025, murieron por este motivo cinco periodistas, incluidos Turki Al Jasser, ejecutado por las autoridades saudíes tras siete años de detención, y Gastón Medina, quien recibió un disparo frente a su domicilio en Perú. Más del 90% de estos asesinatos ocurrieron en países con un IPC menor de 50,5 como Brasil, India, México, Pakistán e Irak, que son especialmente peligrosos para los profesionales de la información.

Los republicanos se niegan a convocar una audiencia pública para que los Clinton testifiquen sobre Epstein

La Comisión de Supervisión del Congreso de EE. UU. no atenderá la demanda del matrimonio Clinton de testificar en una sesión abierta y en su lugar se celebrarán dos testimonios a puerta cerrada, cuyo contenido será posteriormente publicado en su integridad, ha confirmado el presidente republicano de la comisión, James Comer, quien ha esgrimido que no desea que la comparecencia de la pareja sobre el caso Epstein se convierta en un circo mediático.

Comer ha respondido en la cadena Fox News al guante tendido ayer por la exsecretaria de Estado norteamericana: «Si quiere pelea, congresista Comer, tengámosla en público», espetó Hillary Clinton en redes sociales tras anunciar que testificaría junto a su marido, el expresidente de EE. UU. Bill Clinton. «A usted le encanta hablar sobre transparencia y no hay nada más transparente que una audiencia en público, con las cámaras encendidas», remachó.

El delincuente sexual Epstein visitó la Casa Blanca en hasta 17 ocasiones durante el mandato de Bill Clinton, que, a su vez, voló en el avión de Epstein unas 27 veces, según aseguró Comer. El demócrata aparece, asimismo, en múltiples fotografías publicadas por el Departamento de Justicia en el marco de la difusión de los archivos Epstein aprobada por el Congreso, incluyendo una instantánea en un jacuzzi en una propiedad del multimillonario fallecido.

El presidente de la comisión ha contestado que el testimonio a puerta cerrada terminará satisfaciendo a todas las partes. «Su declaración acabará siendo publicada, así que su deseo se va a cumplir con fotos, vídeos y transcripciones», ha manifestado Comer en comentarios a la cadena conservadora.

«Lo que ella quiere es una audiencia en público y eso es más entretenimiento que sustancia. Esta cuestión trata de las víctimas, no de los Clinton», ha añadido el representante republicano. Está previsto que Hillary Clinton testifique el 26 de febrero, mientras que Bill Clinton prestará declaración al día siguiente, 27 de febrero.

Una portavoz de la comisión ha recordado poco después que las citaciones enviadas a los Clinton dejaban muy claro la modalidad a puerta cerrada de sus declaraciones. «Pero los Clinton están haciendo ‘el Clinton’ e intentan distorsionar los hechos porque nadie se traga sus declaraciones», de acuerdo con un comunicado recogido por la cadena CNBC.

Realpolitik en el Siglo XXI: El colapso de las instituciones globales y el regreso de las esferas de influencia

Andrea Ruiz, internacionalista de la Universidad Central de Venezuela y coordinadora local senior de EsLibertad Venezuela

“(…) la diplomacia deja de ser un espacio para la construcción de una comunidad global y pasa a ser una herramienta de gestión de riesgos, donde cada Gobierno busca expandir su soberanía y asegurar su supervivencia en un sistema internacional anárquico y competitivo.”

Andrea Ruiz

El paradigma internacional que predominó desde la posguerra, más específicamente desde 1945 ha sido el Multilateralismo, siendo las Naciones Unidas (ONU) el nuevo organismo intergubernamental diseñado para promover la cooperación entre los distintos Gobiernos, el diálogo y evitar el conflicto a través del derecho internacional. La seguridad pasó a ser colectiva y todos los Gobiernos independientemente de su poder político, económico y militar contaban con voz y voto de decisión sobre los asuntos globales. Este sistema internacional fue impulsado y promovido por Estados Unidos, convirtiéndose en el nuevo hegemón del tablero internacional.

En este escenario comenzaron a surgir nuevo actores internacionales que en mayor a menor medida tienen influencia en la política y economía internacional, estos van desde Organismos Internacionales, Organismos Regionales, Organismo de seguridad colectiva como la OTAN, Empresas Transnacionales, Sociedad civil, Actores (personas) influyentes, entre otros. Asimismo, comenzaron a surgir nuevas potencias económicas como China, India, Alemania, Japón y Brasil, mientras que Rusia[1] surge como una potencia militar. Convirtiéndose la tecnología, los recursos energéticos (hidrocarburos), las tierras raras y el comercio internacional en factores claves para la política exterior de los Gobiernos, utilizando los mismos como método de presión para conseguir su interés nacional.

Durante el último año hemos visto el colapso del multilateralismo, en palabras del Primer Ministro de Canadá Mark Carney en su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, “estamos frente a la ruptura del orden mundial, del fin de una ficción agradable y del comienzo de una realidad dura, en un entorno geopolítico en que las principales potencias, comenzando por la principal [—refiriéndose a Estados Unidos—], actúan siempre que pueden sin límites ni restricciones.”[2] En donde las Naciones Unidas ha perdido la capacidad de solucionar los conflictos armados y las guerras actuales, vemos que los Estados permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido) utilizan su derecho al veto del voto para su propio beneficio nacional, limitando de esta forma la capacidad de actuar de la Organización.

En este nuevo escenario resurge el realismo político (Realpolitik), una corriente que entiende la política como una constante lucha de poder en la cual los Estados utilizan sus recursos (económicos, militares y políticos) para aumentar su poder e influencia, priorizando el nacionalismo, los intereses y la seguridad nacional, por encima de los intereses colectivos o globales[3]. Aquí existe la cooperación y las alianzas entre los diferentes Gobiernos, sin embargo, ya no es una cooperación basada en la búsqueda del bien común, sino que se convierten en acuerdos estrictamente transaccionales. De esta forma, las alianzas se vuelven pragmáticas —en donde ningún aliado es permanente, pues los aliados de hoy pueden ser los enemigos de mañana si el equilibrio de poder así lo requiere—.

Así, la diplomacia deja de ser un espacio para la construcción de una comunidad global y pasa a ser una herramienta de gestión de riesgos, donde cada Gobierno busca expandir su soberanía y asegurar su supervivencia en un sistema internacional anárquico y competitivo. Por lo que, tácitamente se acepta que las potencias predominantes ordenan el tablero geopolítico a su conveniencia, pues ya no existe un equilibrio internacional capaz de limitar su accionar.

Por otro lado, la seguridad colectiva era un compromiso internacional, donde cualquier amenaza a un Estado debía de ser solucionada a través del diálogo, acuerdos, arbitraje y mediante los organismos internacionales o regionales, siendo Estados Unidos la potencia encargada de vigilar la seguridad mundial y el mediador universal de solucionar los conflictos y desacuerdos internacionales. En el realpolitik la seguridad pasa a ser una cuestión nacional, en donde los Gobiernos ya no confían en la estabilidad y el compromiso de los acuerdos y tratados internacionales, sino que ahora confían es en el fortalecimiento de su fuerza militar nacional y de su avance tecnológico.

Política exterior de Trump

Desde el primer mandato de Trump podemos ver como comienza a resurgir poco a poco el realpolitik, si analizamos sus acciones de política exterior en base a esta corriente en donde se utiliza el poder económico, político y militar para el beneficio nacional vemos que con el eslogan de “America first”, la política exterior  estadounidense pasó de promover la cooperación internacional a ser aislacionista y a buscar el beneficio nacional, la protección de su industria y de sus fronteras, caracterizándose por llevar a cabo acciones unilaterales pragmáticas en los asuntos internacionales, donde los acuerdos multilaterales y los organismos internacionales pasaron a ser obstáculos para la maximización de la soberanía nacional estadounidense.

Durante su primer mandato presidencial Trump busco incrementar la producción y los ingresos de la industria estadounidenses, por lo que revirtió numerosas regulaciones ambientales, se retiró del Acuerdo de París[4], promulgó una serie de aranceles sobre varios países, siendo China el mayor país afectado por los mismos, dando inicio a la guerra arancelaria que actualmente sigue vigente afectando al comercio internacional y sirviendo como un método de presión sobre los demás Gobiernos para lograr sus objetivos nacionales. Asimismo, Trump promovió el nacionalismo implementando una política migratoria rígida en donde el flujo migratorio pasó a ser una “amenaza” a la soberanía e integridad territorial.

Además, Trump también se retiró de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de las negociaciones de la Asociación Transpacífica, del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA)[5], demostrando que no existen aliados ni enemigos permanentes, por lo cual durante este primer mandato Trump se reunió tres veces con el presidente Norcoreano Kim Jong Un para intentar llegar a un acuerdo sobre la desnuclearización de Corea del Norte, pero no tuvo éxito.

Con respecto al continente asiático, las acciones de política exterior estadounidense más relevantes fueron los Acuerdos de Abraham, que beneficio a Israel al normalizar las relaciones económicas y diplomáticas con varios países Árabes, reconociendo a Jerusalén como capital del país. Con ello, la administración israelí firmo un acuerdo con Arabia Saudita para la venta de armas, retiro las tropas estadounidenses del norte de Siria, permitió que Turquía realizara la ocupación de la zona, apoyó la intervención de Arabia Saudita en Yemen contra los hutíes, e impuso sanciones económicas a Irán.

En este segundo mandato, Trump ahora con el eslogan de Make America Great Again (MAGA) empezó a utilizar la doctrina Monroe “América para los Americanos” en su política exterior buscando aumentar su influencia y poder en la región, por lo que dejando a un lado la cooperación internacional y la diplomacia Trump llevo a cabo una serie de acciones unilaterales que priorizan la seguridad nacional estadounidense, como lo es la guerra contra las drogas y el terrorismo que llevo al desplegué naval de sus tropas en el Caribe donde autorizó el uso de la fuerza para el ataque contra “las narcolanchas”, buscando evitar la expansión de grupos terroristas en la región.

Asimismo, designó a distintos grupos entre ellos el Tren de Aragua, el Cartel de los Soles y el Clan del Golfo como Organizaciones terroristas extranjeras que amenazan la seguridad nacional estadounidense por lo que dictó una serie de sanciones económicas y aranceles como método de presión a Venezuela y a distintos líderes de dichas organizaciones. Incluso designó al Gobierno venezolano como un “narco-estado” lo que le permitió llevar a cabo una operación militar el 3 de enero de 2026 contra el dictador venezolano Nicolás Maduro, que terminó en su captura y extracción a los Estados Unidos para ser juzgado por narcotráfico, convirtiendo el combate contra las drogas y el narcotráfico en un factor geopolítico clave.

Al convertirlo en un factor geopolítico le permite a Trump reafirmar los intereses estadounidenses en la región, controlar los recursos estratégicos clave y reducir la influencia de China, Rusia e Irán que ahí en la región. Por otro lado, Trump continua con una política proteccionista en donde vuelve a utilizar los aranceles comerciales como método de diplomacia y presión para el beneficio nacional, en donde impuso aranceles tanto a países “no amigos de EE. UU.” como a sus países aliados, siendo otra vez China el país al que le impuso más aranceles, para reducir su influencia global, buscando a su vez controlar la producción de microchips y de la tecnología. Estos aranceles afectan al mercado internacional, y a su vez también ocasiona que la bolsa de valores internacional fluctúe.

Por otro lado, continúo con una política migratoria rígida buscando controlar las migraciones ilegales, imponiendo incluso sanciones económicas a México y otros países latinoamericanos para que actúen como muros periféricos para frenar la migración, utilizando el control de las fronteras como método de presión geopolítica, además de establecer una política de deportaciones masivas lo que ocasionó una tensión de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y varios países Latinoamericanos, en donde los derechos humanos son desplazados por el levantamiento de sanciones arancelarias.

No conforme con esto, en la administración Trump, EE. UU. también se retiró de 66 organizaciones internacionales, incluyendo tanto tratados sobre el cambio climático como diversos organismos de la ONU, pues considera que estas son un obstáculo al promover agendas globales sobre los intereses estadounidenses, e incluso presionó a los países miembros de la OTAN a que aumentaran su gasto de defensa, esto ha llevado a una militarización acelerada de Europa, que ahora busca una «autonomía estratégica» ante la incertidumbre del apoyo estadounidense, además de que las tensiones entre Europa y Estados Unidos ha ido aumentando con las presiones políticas y económicas que ha ejercido Trump pues quiere comprar Groenlandia.

Cabe destacar que Trump ha buscado un acercamiento político con Putin para acabar la guerra Rusia-Ucrania, en donde ha reducido su gasto de financiamiento militar a Kiev impulsando a Europa a que asuma una colaboración económica y militar más activa en dicho conflicto. Del mismo modo, gracias a la presión política que ejerció Trump puso fin al conflicto armado entre Israel y Palestina. Y también, ha presionado a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos para consolidar un bloque de seguridad regional que asuma la responsabilidad de mantener el orden, permitiendo que las tropas estadounidenses se retiren del área gradualmente.

Esta política exterior aislacionista de Trump debilitó la posición que tenía Estados Unidos como el hegemón del tablero internacional, permitiendo que nuevas potencias como China y Rusia puedan reclamar sus propias esferas de influencia, consolidando un paradigma tripolar.

El surgimiento del paradigma Tripolar

A inicios de 2026 hemos visto el colapso del multilateralismo bajo el surgimiento del paradigma tripolar liderado por Estados Unidos, Rusia y China, este nuevo orden se basa en la gestión de las esferas de poder y el control de recursos tecnológicos y estratégicos. China expande su poder e influencia a través de la geoeconomía, utilizando la Ruta de la Seda y el control de las cadenas de suministros en Asia y África convirtiéndose en su esfera de poder, además establece alianzas con el Sur Global. Mientras que Rusia reafirma su presencia mediante la fuerza militar y los recursos energéticos (hidrocarburos), consolidando un bloque euroasiático desestabilizando el orden occidental a través de su guerra contra Ucrania. Por su parte, Estados Unidos reafirma su influencia en el continente Americano.

En este nuevo paradigma, la seguridad nacional de estas tres potencias pasa a ser la agenda internacional: mientras Estados Unidos libera una guerra contra las drogas en el Caribe por cuestiones de seguridad nacional, Rusia se fue a la guerra con Ucrania para defender su frontera de la influencia de Occidente y la OTAN, es decir, una guerra por en donde se debate su seguridad nacional, y China aumenta la presión militar en su Mar del Sur pues no es solamente el plan de “una sola China”, sino que Taiwán es un competidor económico de China en la producción de microchips y además es aliado de Estados Unidos, lo que es una amenaza para su seguridad nacional.

Además, China y Estados Unidos se encuentran en una carrera por el control de las tierras raras, de la tecnología, de la IA y del comercio internacional, pues quien controle esos recursos, dicta las reglas en el tablero internacional.  Por ende comenzamos a ver cómo las potencias medias empiezan a tener un papel fundamental al comenzar a actuar como puentes entre Rusia, China y Estados Unidos, pues las instituciones multilaterales se han quedado sin capacidad real para resolver los problemas actuales, en donde las decisiones internacionales se toman en conversaciones bilaterales entre las tres esferas de poder.


[1] GDP by Country (2026) – Worldometer. (s. f.). Worldometer. https://www.worldometers.info/es/pib/pib-por-pais/?source=imf%C2%AEion=worldwide&year=2026&metric=nominal#google_vignette

[2] Davos 2026: discurso especial de Mark Carney, primer ministro de Canada. (2026, 26 enero). World Economic Forum. Recuperado 31 de enero de 2026, de https://www.weforum.org/stories/2026/01/davos-2026-special-address-by-mark-carney-prime-minister-of-canada/

[3] De Jalisco, E. C., & Medina-Núñez, I. (2019). El concepto Realpolitik en la ciencia política. Espiral Estudios Sobre Estado y Sociedad, 26(76), 281-290. https://doi.org/10.32870/eees.v26i76.7023

[4] Zurcher, A. (2018, 19 enero). 10 cosas que cambiaron con Donald Trump en Estados Unidos en su primer año como presidente. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-42674577

[5] Ibidem.

El presidente de EE. UU. reclama unos USD$ 1000 millones a Harvard en daños y perjuicios

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha reclamado este lunes USD$ 1.000 millones a la Universidad de Harvard en daños y perjuicios alegando que ha estado alimentando con «tonterías» al ‘New York Times’, después de que este diario haya publicado que su Administración había decidido no solicitar una indemnización al prestigioso centro académico, al que acusa de antisemitismo.

«Ahora reclamamos USD$ 1.000 millones por daños y perjuicios, y no queremos tener nada más que ver con la Universidad de Harvard en el futuro», ha señalado en un extenso mensaje difundido en Truth Social, donde ha asegurado que Harvard «lleva mucho tiempo comportándose muy mal».

Trump ha declarado que la «fuertemente antisemita» Universidad «quería llevar a cabo un complicado concepto de formación laboral, pero fue rechazado por ser totalmente inadecuado (que) no era más que una forma de que se librara de un gran acuerdo económico de más de USD$ 500 millones, una cifra que debería ser mucho mayor por las graves y atroces ilegalidades que han cometido».

«Esto debería ser un asunto penal, no civil, y Harvard tendrá que asumir las consecuencias de sus actos ilícitos. En cualquier caso, este caso continuará hasta que se haga justicia», ha defendido, antes criticar el «pésimo trabajo» del presidente de Harvard, Alan Garber, para «rectificar una situación muy grave para su institución».

En otro mensaje posterior, el mandatario estadounidense ha exigido a los responsables del ‘New York Times’ de modificar una noticia que, ha asegurado, es «completamente errónea». «La cobertura que me ha dado el ‘New York Times’ es deliberadamente errónea. Pronto veremos cómo me va en mi demanda contra estos estafadores», ha agregado.

Trump anunció a finales de septiembre del pasado año un acuerdo con la Universidad de Harvard, que tendría que abonar, según él, poco más de USD$ 500 millones, en el marco de la batalla legal emprendida por el magnate ante el recorte de financiación dictado por la Casa Blanca contra este y otros centros universitarios por acoger en sus espacios protestas propalestinas.

Trump contempla «juntar» a la oposición venezolana y al Gobierno chavista en futuras conversaciones

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha sugerido la posibilidad de «juntar» a la oposición venezolana y a las actuales autoridades chavistas, lideradas Delcy Rodríguez tras la captura de Maduro, en posibles futuras conversaciones que determinen el rumbo del país.

«Me encantaría poder hacer algo al respecto [de la situación en Venezuela] y quizás unir a las partes para hacer algo», ha asegurado Trump ante los medios a bordo del avión presidencial, sin dar más detalles sobre una posible reunión entre ambos bandos.

Al ser preguntado por la líder María Corina Machado, Trump ha asegurado que es una «excelente persona», al tiempo que ha reivindicado el papel que el Gobierno de Delcy Rodríguez ha tomado tras la intervención estadounidense en Venezuela. «Los líderes actuales están haciendo un muy buen trabajo», ha añadido.

El negocio del petróleo se encuentra dentro de las prioridades del Gobierno norteamericano que, tras la reforma a la ley de hidrocarburos que abre la explotación petrolera al sector privado, accederá a sus reservas.

«Vamos a vender mucho petróleo, y nosotros nos llevaremos algo, y ellos se llevarán mucho. Y les va a ir muy bien. Van a ganar más dinero que nunca», ha indicado.

Cabe señalar que el líder norteamericano ha afirmado que India dejará de comprar petróleo a Irán y comenzará a adquirir crudo venezolano, después de alcanzar un acuerdo con las autoridades indias en lo que supone una nueva medida de presión contra la república islámica.

Por otro lado, ha invitado a China a que participe del negocio del petróleo en Venezuela. «Les diré algo: China es bienvenida y haría un gran negocio con el petróleo. Bienvenidos sean los chinos», ha asegurado.

Posteriormente se ha referido al «jefe» Xi Jinping para certificar que su relación con el gigante asiático es «excelente» y que no siente ninguna preocupación por la estabilidad del país, a pesar de los movimientos e investigaciones que se están desarrollando en las cúpulas del Partido Comunista Chino y el Ejército.

Sin embargo, sí ha mostrado su inquietud ante el acercamiento de Canadá al país asiático y ha aseverado que si ambos estados alcanzan un acuerdo, EE. UU. hará «algo sustancial» contra las autoridades canadienses. Hace una semana ya amenazó con aranceles del 100% si fructificaban las negociaciones comerciales entre China y Canadá.