¿Las incautaciones de tanqueros buscan romper la tela de araña corrupta del petróleo venezolano?

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

En las últimas semanas de diciembre 2025, la administración Trump ha escalado drásticamente su presión sobre Venezuela con operaciones que parecen sacadas de una película de acción: la Guardia Costera estadounidense, respaldada por el Pentágono, ha incautado al menos tres tanqueros cargados con crudo venezolano en aguas internacionales del Caribe. Los buques Skipper (10 de diciembre), Centuries (20 de diciembre) y un tercero reportado el 21 de diciembre forman parte de la llamada “flota sombra” que evade sanciones, vinculada a redes iraníes y rusas.

Trump no ha escatimado en retórica provocadora. Ha declarado abiertamente que Venezuela “robó” el petróleo, tierras y activos a Estados Unidos durante las nacionalizaciones de los años 70 y las expropiaciones bajo Chávez en 2007. “They took our oil… we want it back”, ha repetido, junto a su asesor Stephen Miller, quien afirmó que empresas estadounidenses “crearon” la industria petrolera venezolana y que su expropiación fue “el mayor robo de riqueza americana”. El 16 de diciembre, Trump ordenó un “bloqueo total y completo” a todos los tanqueros sancionados que entren o salgan de Venezuela, justificándolo no solo por narcotráfico, sino por la necesidad de recuperar “derechos energéticos” perdidos.

Esa retórica es la herramienta política más efectiva para detectar colaboracionistas; quien brinque con el cuento de soberanía está con el régimen.

Dictadura y colaboracionistas, por su parte, califica estas acciones de “piratería internacional” y “robo descarado”, mientras sus exportaciones petroleras han caído en picada: decenas de buques cargados permanecen anclados, temiendo la incautación.

Pero más allá de la confrontación geopolítica, surge una pregunta incómoda: ¿Esta ofensiva es solo por el control del recurso —las mayores reservas probadas del mundo—, o hay una estrategia para desmantelar la compleja red de corrupción y negociados que ha sustentado el negocio petrolero venezolano durante décadas?

PDVSA, una vez joya de la corona, se convirtió en un pozo de corrupción masiva bajo el chavismo: miles de millones desviados en sobreprecios, contratos ficticios y redes de lavado que involucran a altos funcionarios, militares y aliados internacionales. Escándalos como los de criptoactivos en 2022-2023 o las detenciones de directivos por malversación ilustran cómo el crudo financia no solo al régimen madurista, sino estructuras paralelas de poder.

Sin embargo, la corrupción no ha sido exclusiva de un bando. Citgo, la filial de PDVSA en EE. UU., ha sido un epicentro de controversias. Desde 2019, bajo control de una junta ad hoc designada por estructuras opositoras, ha enfrentado acusaciones de manejo antinacional: decisiones judiciales fallidas, no comparecencias en cortes y conflictos de interés que inflaron pasivos en miles de millones —como el default ruling de ConocoPhillips por más de USD$ 10B—. Este manejo irregular facilitó que un tribunal en Delaware autorizara, el 29 de noviembre de 2025, la venta de las acciones de PDV Holding —matriz de Citgo— a Amber Energy (afiliada al fondo Elliott) por unos $5.9 mil millones, para pagar deudas por expropiaciones y defaults. Aunque apelada y con una extensión temporal de protección OFAC hasta febrero 2026, la pérdida de Citgo —valorada en USD$ 11-13 mil millones— es inminente, un golpe estratégico que deja a Venezuela sin su principal activo extranjero refinador.

Irónicamente, en esta subasta que prioriza a acreedores como Crystallex, ConocoPhillips y tenedores de bonos PDVSA 2020, las víctimas no quedan al margen: los 23.000 petroleros masivamente despedidos y perseguidos políticamente tras el paro de 2002-2003 recibirán compensación vía un QSF —Qualified Settlement Fund o Fondo Fiduciario Calificado—, un mecanismo legal estructurado para indemnizar sus reclamos por violaciones a derechos humanos —despidos sin debido proceso, pérdida de prestaciones, desalojos forzosos y persecución—, asegurando una distribución justa y protegida de recursos para ellos y sus familias.

Las incautaciones y el bloqueo podrían estar forzando una transparencia brutal: al asfixiar las exportaciones ilícitas —vía flota sombra a China, India o aliados—, se interrumpe el flujo de dinero negro que alimenta no solo al régimen madurista, fortunas opositoras rimbombantes, sino también potenciales arreglos opacos en el manejo de activos petroleros externos. Trump, con su estilo provocador, parece apostar a que esta presión revele las conexiones ocultas en el negocio del crudo, donde intereses cruzados han permitido que la corrupción prospere impune, mientras se abre camino a reparaciones históricas para víctimas reales. Hablo del holocausto petrolero.

¿Es este bloqueo del Comando Sur un “saneamiento” forzado del sector petrolero venezolano, o solo un pretexto para imponer control estadounidense? Para este cronista, la elección es la primera hipótesis. Lo cierto es que el bloqueo está golpeando duro la economía chavista, y podría arrastrar a la luz las tramas que han enriquecido a élites de ambos lados durante años. En un país donde el petróleo es 95% de las exportaciones, esta provocación trumpista podría ser el detonante para deshilachar una tela de araña que ha atrapado a Venezuela por décadas.

Edmundo y Maduro no son mis presidentes

Orlando Fuenmayor S., escritor venezolano. (X: @orlandojosefs)

Venezuela vive, a mi parecer, una situación de plaza vacante en su presidencia. No hay un presidente legítimo. Solo existe, por un lado, un criminal que ejerce el poder y, por el otro, una momia que acumula más polvo.

Orlando Fuenmayor

Quizás leas el título y digas: ¿Quién es, entonces, tu presidente? Para responderte, te pido que me des la oportunidad de ordeñar las ideas e ir contestándote a lo largo del desarrollo de este artículo.

Empecemos con Maduro. Ya de origen, hablar de este tipo es ubicar de primera mano lo que respecta a su nacionalidad, punto. ¿El bicho es colombiano? Según la Constitución chavista y la del 61, ningún ciudadano extranjero o nacionalizado puede optar a la presidencia de Venezuela. Luego vendrán las conversaciones sobre la veracidad de esta aseveración: ¿Dónde están los papeles que digan que es colombiano? Hasta el momento, la cosa parece más cercana a una fábula que a algo serio.

De igual manera, desconfío de esa vía, así que vamos al hecho de que fue elegido en circunstancias fraudulentas, y ya con ese argumento se cae cualquier reconocimiento como presidente, incluso para los medios progresistas que en sus enunciados tratan a Maduro de presidente y lo victimizan ante lo que posiblemente sería un ataque de EE. UU.

Ahora bien, vayamos al caso de Edmundo González. Esto va más de percepción que de hechos, ya que todo gira en torno a supuestos: ¿Ganó? Y si lo hizo, ¿Cuál fue el verdadero margen? Pero vayamos un poco más atrás. En 2017, Henri Falcón se prestó al teatro de la democracia en Venezuela, siendo la opción de la falsa oposición. ¿Entonces? Vino Smartmatic y reveló lo que todos sabíamos: ¡El chavismo comete fraude! El PSUV encomendó al CNE inflar las cifras y, por acto de magia o remordimiento, el mandamás de la empresa soltó la sopa y echó al ruedo a Maduro y su combo.

Avancemos en el tiempo hasta 2023, cuando la Dama de Hierro insistió en revivir la vía democrática, la misma que estaba llena de vicios, trampas y fraudes continuos. ¿Aprendió la lección? Obviamente, no. Su ego pudo más y la historia ya la conocemos. Corina Yoris fue la elegida para suplantar a la ganadora de las primarias, misma que fue al TSJ a jalar bolas cuando había dicho en múltiples ocasiones que no lo haría.

Con Edmundo González no se puede obviar su historial dentro del aparato chavista, forjado durante la era de Chávez mientras representaba al régimen en embajadas clave. Copeyano originario, terminó siendo pieza de Manuel, el Filósofo del Zulia, para heredar por retruque el puesto de la Dama de Hierro. Con una actitud comparable a la de un peluche viejo de la sala de la abuela, este señor al parecer gana unas elecciones cuyos resultados Maduro escribió en una servilleta desde la mesa del almuerzo, mismos que luego fueron leídos por el Amoroso.

¿Qué pasó después? Edmundo se guardó en una embajada, se cansó del encierro y buscó la manera de volver a manejar su Volkswagen y darle de comer a sus guacamayas. Recurrió a llamar a los hermanos siniestros, quienes le ofrecieron un exilio dorado en España con la venia de su pana Pedro Sánchez. Firmó el documento con whisky en mano, se montó en un avión y les dijo a los venezolanos: “ahí se ven”.

Lo más relevante es que, durante su exilio, no ha demostrado iniciativa para liderar la causa. Se fue a tomar la foto con el otro bebé Gerber gringo, agarrado de la mano del interinato 1.0, lo que ya daba luces de lo que venía: traición. No quiso juramentarse, ni con la asamblea sinvergüenza del 2015 ni con el TSJ de papel. ¿A qué juega?

Venezuela vive, a mi parecer, una situación de plaza vacante en su presidencia. No hay un presidente legítimo. Solo existe, por un lado, un criminal que ejerce el poder y, por el otro, una momia que acumula más polvo. Todo esto detrás del cuento de Juanito y el lobo, dictado desde el país del norte, y de la señora influencer que lamentablemente se fracturó la columna saltando en tacones durante cinco días en Oslo.

¿Me crees? No lo sé, y no busco evangelizar con este artículo. Solo dreno mi frustración como el simple mortal que soy, esperando que el tiempo nos siga dando más respuestas de una historia muy mal contada.

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(Nota: las ideas expresadas son netamente del autor y no necesariamente representa la posición de ContraPoder 3.0)

Copa Airlines extendió suspensión de vuelos hacia Caracas hasta enero 2026

Caracas. – La aerolínea panameña Copa Airlines anunció la extensión de la suspensión temporal de sus vuelos hacia y desde Caracas hasta el 15 de enero de 2026, debido a los riesgos planteados por la tensión en el Caribe con el despliegue militar estadounidense.

La medida impacta a pasajeros que viajan entre Panamá y Venezuela, por lo que la aerolínea anunció alternativas de conexión y políticas flexibles para los usuarios afectados. La compañía comunicó la extensión mediante un mensaje en X, donde reiteró que la medida es preventiva y se mantendrá vigente hasta la fecha anunciada.

Entre las razones, la aerolínea también planteó que una de las razones para suspender las operaciones, es la condición actual del aeropuerto internacional de Maiquetía, cuya pista de aterrizaje principal debe ser reparada.

Esta es la tercera extensión de la suspensión de vuelos anunciada por Copa, desde que lo hizo por primera vez el pasado 4 de diciembre y la renovó el 12 de diciembre, en medio de las tensiones entre Venezuela y EE. UU. por la lucha de Washington contra el narcotráfico en el Caribe y Pacífico.

La suspensión de vuelos Panamá–Caracas estará vigente hasta el 15 de enero de 2026. No obstante, anunció este miércoles que operará a partir del próximo 20 de diciembre una frecuencia diaria entre Panamá y la ciudad venezolana de Maracaibo, mientras mantiene cesantes el resto de los traslados hacia Caracas.

Tras un vuelo de prueba el martes al Aeropuerto Internacional La Chinita, en Maracaibo, Copa anunció en un comunicado: «La Aerolínea ha determinado que operar hacia este aeropuerto es seguro y confiable, dado que cuenta con sistemas de aproximación que mitigan el riesgo operacional asociado a eventuales intermitencias en las señales de navegación».

La aerolínea precisó que el vuelo CM703 partirá del Aeropuerto Internacional de Tocumen, que sirve a la Ciudad de Panamá, a las 12:14 hora local (17:14 GMT), llegando al Aeropuerto Internacional de La Chinita en Maracaibo, Venezuela, a las 14:58 hora local (18:58 GMT), mientras que el vuelo de regreso, CM713, saldrá de Maracaibo a las 15:58 hora local (19:58 GMT), aterrizando en Panamá a las 16:46 hora local (21:46 GMT).

Los venezolanos y el pacifismo: el error de la lógica política ante la barbarie

Lucid Kuaimare

El problema con esos venezolanos es que creen que ser pacifista es ser pendejo y es sinónimo de no recurrir a las armas cuando se hace necesario. Esto es: entreguismo, servidumbre voluntaria. No entienden de estrategia, ni de legítima defensa.

Lucid Kuaimare

Es lamentable que, ¡DESPUÉS DE TANTO!, se siga insistiendo en el error de tratar la tragedia venezolana como un problema político, y no como lo que es: un problema de seguridad y justicia. En Venezuela no aplica la lógica política —o al menos no en el sentido en que se entiende hoy—, así de sencillo. Hoy tenemos a personajes que quieren reducir la situación a una “pugna política”, ignorando la realidad que golpea a los venezolanos en su cotidianidad —énfasis en “venezolanos” en su “cotidianidad”, porque a ellos no los golpea eso, ellos viven como reyes, tanto dentro como fuera del país—.

Señor/a, con las bestias no se razona; ellos no se guían por la lógica de la negociación, del diálogo, derechos o procesos electorales cuando ostentan el poder, sino por la lógica de la fuerza para saciar su hambre de poder. Pero hoy tenemos a personajes que piensan que las oraciones o rezos a dioses —que de seguro se mofan de nosotros—, la fe en una comunidad internacional —la misma que ha permitido y sigue permitiendo atrocidades en el mundo, haciéndose cómplice por omisión— y la convicción de que existe un “pueblo bravo” —sin reparar en su poca inteligencia—, sumado a una retórica sensacionalista, se traducirán en un cambio real en el país.

Todo aquel que hable de paz para sostener una esclavitud pacifista es, simplemente, y así lo digo, un soberano imbécil, un infante cuya valoración de contexto no debe ser considerada en lo más mínimo. La resistencia no violenta solo funciona cuando el adversario tiene un límite moral, y éste no es el caso en Venezuela. Ya lo he dicho en infinidad de textos, y no me cansaré de repetirlo: “Ningún tirano en la historia ha salido por buenos modales, ni ha entregado el poder con una sonrisa. Si bien es cierto que algunos recularon por presiones predominantemente pacíficas, en el escenario venezolano eso nació muerto —aunque muchos se empeñen en no aceptarlo—».

El problema con esos venezolanos es que creen que ser pacifista es ser pendejo y es sinónimo de no recurrir a las armas cuando se hace necesario. Esto es: entreguismo, servidumbre voluntaria. No entienden de estrategia, ni de legítima defensa. Ya en su momento hablé de, por ejemplo, cómo durante las protestas en Venezuela, en distintas etapas, no hubo una canalización hacia acciones concretas —¿Toma de cuarteles? ¿Todos a Miraflores? Y si quiere algo no violento: ¿Plantones en absolutamente todos los cuarteles?—, sino que nos encontrábamos con focos de protestas sin orden, sino mera manifestación de descontento, pero sin estrategia para una rebelión, con los costos que ello implica.

¿De verdad creyeron que trancar por meses las calles en unas urbanizaciones, o algunas avenidas en alguna parte del país, incluyendo Caracas, iba a hacer caer un grupo criminal vestido de institucionalidad? (2017). Ojo, yo estuve allí, salí a la calle —después de ver un episodio en la entrada de la Unexpo que me encolerizó como nunca antes—, siendo mujer, tragué lacrimógenas como muchos otros, salí corriendo, y en muchas ocasiones simplemente estuve de cerca observando —estudiando, analizando, reflexionando, entendiendo, comprendiendo, con la profunda curiosidad que siempre me ha caracterizado—. Casi nadie sabe eso, porque en ese entonces seguía siendo miembro de una organización religiosa y, si se enteraban en la iglesia que andaba en ello, iba a perder privilegios, o al menos un buen llamado de atención me ganaba —que no significa que ellos estuvieran ajenos a lo que pasaba en el país, eso es imposible—.

Ya para el 2019 había entendido mucho… tanto, que acepté que ese no era el camino, tal y como se estaba presentando, hasta tanto el venezolano no comprendiera que un cambio no va de retórica, fantasías, o exponer la vida en vano, sino de dar la sangre —de ser necesario— con un plan concreto, con fines concretos, que pase por limpiar toda la peste de la casta política que hoy pretende un cambio en el país; la misma clase que no ha sabido canalizar el descontento para una rebelión en el país, sino que la ha enfriado cada vez que ha tenido la oportunidad.

A juicio de muchos, llegará un tercero a salvarlos —independientemente de quién sea—, y con éste pensamiento pueril niegan, de facto, la historia misma del país; reniegan del hecho de que la fuerza es un componente esencial de la libertad. Señor/a…, usted debe entender que el pacifismo no es sinónimo de ausencia de conflicto, sino una forma de gestionarlo. La trampa siempre ha estado en apelar a la retórica pacifista para caer en la pasividad o en la repetición de procesos diplomáticos que se han probado, en absolutamente todas las veces, fracasados —no podía ser de otra manera, y eso lo entendían los pocos clarividentes que había en Venezuela a finales del siglo XX y principios del XXI—.

Ya va siendo hora de dejar de hablar de “paz” como sinónimo de ausencia de tensión porque uno de los bandos está sometido por el terror. Esto no es otra cosa que colaboracionismo por omisión —una categoría en la que, recalco nuevamente, se encuentra la comunidad internacional—. Cuando se han agotado todas las vías y el mal que se intenta evitar es mayor que el daño de la acción violenta, la guerra se convierte en un imperativo moral, porque parte de la legítima defensa, y no hay pecado en la legítima defensa, así como no lo hay en la verdad.

Puede que llegue un moralista diciendo: «Pero estás llamando al caos”. Pues, a éste idiota le respondo: “¡NO! ¡Estoy exigiendo realismo frente a la barbarie!”. Es que ni el mismo Dios de muchos cristianos, esos que hoy hablan de paz y no violencia porque “Dios actuará por nosotros”, se traga ese discurso estúpido. Si ese Dios del que tanto hablan es el mismo que yo conozco, YHWH, Jehová, Yawéh, etc., he de decir, metafóricamente hablando, que ya debe ser un Dios vegetal, poco funcional, por cuanto le da un ataque cerebral cada vez que escucha esas tonterías, dado su desacuerdo.

Y ya que he entrado en el tema de Dios, y escribo sobre la marcha, recuerdo en este momento Mateo 5:38-42, cuando Jesús, en el sermón del monte, habla de “poner la otra mejilla”. La gran mayoría malinterpreta el pasaje, tanto los opresores para pacificar a los oprimidos como los tibios para justificar su inacción. En el contexto histórico, esto no significaba que los cristianos no debían defenderse si alguien los atacaba en absolutamente todos los escenarios, porque el acto de “golpear la mejilla” no se toma como una herida de gravedad o mortal, sino un insulto. Es decir, Jesús dijo, estrictamente, que si alguien te vituperaba, insultaba, o incluso golpeaba con intención de provocarte, la respuesta debía ser evitar el conflicto. Es más, si somos más rigurosos, no es sólo que Jesús no dice “deja que te maten”, sino que, al poner la otra mejilla, es como si estuviera diciendo: “Oblígalo a tratarte como a un igual”, es decir, un acto de resistencia no violenta, pero desafiante, como si dijera: “Me has golpeado como a un animal, pero aquí estoy, mírame a la cara, soy un hombre y no me vas a quebrar.”

O sea, aquellos que hablan de Jesús como un pacifista pendejo, ¿De verdad está hablando del Jesús de la Biblia? ¿Habla del mismo Jesús que no dudó en usar la fuerza física cuando vio la injusticia y la profanación del Templo, en lugar de ponerse a orar en una esquina esperando que “la comunidad internacional” de Jerusalén interviniera? (Juan 2:15). Jesús en ningún momento negó la legítima defensa; su fin fue, simple y llanamente, enseñar que el cristiano no debía desquitarse o vengarse del otro por un acto tan tonto como un insulto, que era mejor conservar la compostura y demostrar superioridad en carácter. La prueba irrefutable de lo que digo la señala Pablo en Romanos 12:17-18, donde dice, explícitamente, “si es posible, hasta donde depende de ustedes, estén en paz con todos”, y Lucas 22:36, cuando el mismo Jesús manda a comprar una espada, en un escenario de peligro donde la protección física era necesaria. Al respecto de éste último texto, algunos puede que salgan con el verso de Mateo 26:52, donde Jesús desincentiva el uso de la espada y dice que la guarden, porque el que use la espada “perecerá por la espada”. A simple vista, pareciera una contradicción, pero me parece curioso cómo los religiosos priman el verso de Mateo y la “paz”, la pasividad ante el mal, sobre Lucas, diciendo que “Jesús no les pidió a sus discípulos que portaran un arma para protección o defensa propia” —es lo que dice la organización JW—. Esto, de plano, es totalmente falso, una mala interpretación. En realidad, los textos se complementan, en contextos distintos, y son claves para entender que el cristianismo original, contrario a lo que la mayoría de los religiosos de las diferentes vertientes sostienen, no es una doctrina de pasividad, sino de discernimiento estratégico, si se quiere, una lección sobre el propósito de la fuerza.

Jesús reconoce el derecho a la defensa cuando manda a comprar la espada en Lucas 22:36, y éste mandato marca o delinea un momento de transición, porque hasta ese momento él los protegía milagrosamente, pero de allí en adelante, dado que el mundo es hostil y Jesús reconocía que el mal existe, los discípulos debían ser responsables de su propia subsistencia y seguridad. Es decir, Jesús manda a los presentes a buscar medios físicos para la legítima defensa, más en un marco en el que los caminos de Judea del siglo I estaban llenos de bandoleros —el viajero con una espada no buscaba dar un golpe de Estado, más bien intentaba no ser asesinado en el camino—. Más adelante, ya con las espadas, en Mateo 26:52, cuando van a arrestar a Jesús en Getsemaní, Pedro saca la espada y corta la oreja de un sirviente, pero Jesús cura la oreja y dice las palabras del versículo a Pedro, no condenando a la espada en sí —eso no tendría sentido si él mismo los mandó a comprarla antes y permitió que cargaran con ella—, sino a la acción de Pedro en ese contexto en específico, que fue impulsiva y pretendía interferir con la misión por la cual él fue enviado a la tierra, a saber: sacrificarse por muchos (Juan 3:16). Entonces, si acaso ha de tomarse alguna enseñanza de Jesús más allá de evitar la violencia impulsiva, comprendiendo bien el contexto, es que los que vivan por la espada, en el sentido de usar la agresión como primera opción ante todo contexto, terminan destruidos por esa misma violencia. Ergo, es una advertencia contra el militarismo ciego y la venganza personal, no contra la protección de la vida. Ten la espada, pero discierne bien cuándo usarla.

¿Estoy diciendo con ello que Jesús apoyaría una revolución militar para derrocar a un régimen? Pues, depende desde qué punto de vista lo vea y de los objetivos que quiera alcanzar. Eso es un debate con muchas matizaciones que deberían hacerse por separado, para luego integrarlas. En principio, la premisa bíblica, que media desde el Génesis hasta Apocalipsis, es que ningún régimen humano podrá solucionar los problemas de la humanidad, y en ese marco, habría que ver el fin del cambio de gobierno —estrictamente hablando de la Biblia y su posición—. Pero ya me extendí. Paro aquí. En lo que respecta a Dios, dije todo eso por no hablar de las veces que el mismo YHWH, ese que pide “amar al enemigo”, no escatimaba en destruir a los enemigos de su pueblo, incluso enviando a su mismo pueblo, después de agotar las vías racionales —porque solo los hombres van de razón, las bestias van de violencia—.

EE. UU. advierte a las aerolíneas que seguridad aérea en Venezuela empeorará

Caracas. – La Administración Federal de Aviación de EsE. UU. (FAA) difundió este martes una nueva alerta (Notam) dirigida a las principales aerolíneas del mundo, en la cual advierte sobre un empeoramiento de la situación de seguridad al volar sobre Venezuela, incluyendo riesgos para aeronaves en todas las altitudes y fases del vuelo.

En un aviso oficial, la agencia alertó que las amenazas pueden afectar sobrevuelos, aterrizajes, despegues y aeronaves en tierra, y pidió a las aerolíneas extrema precaución al operar en el espacio aéreo controlado por la narcodictadura de Nicolás Maduro.

Esta notificación actualiza y refuerza advertencias previas emitidas en noviembre de 2025. En aquel momento, la agencia señaló un aumento en la interferencia con sistemas de navegación satelital (GNSS) y mayor actividad militar venezolana, factores que persisten y motivan la renovación del aviso.

Esta alerta provocó la suspensión indefinida de rutas por parte de varias aerolíneas internacionales, como Iberia, TAP Air Portugal, Avianca, LATAM, Gol y Turkish Airlines. También, la advertencia ocurre en paralelo al mayor despliegue militar de EE. UU. en el Caribe en décadas, mientras el presidente de EE. UU., Donald Trump, intensifica la presión para sacar del poder a Maduro.

Aunque la FAA no prohíbe directamente los vuelos sobre Venezuela —a diferencia de la restricción total para aerolíneas estadounidenses hacia el país desde 2019—, insta a evaluar riesgos con rigor. Por ello, muchas rutas comerciales evitan ahora el espacio aéreo venezolano (FIR Maiquetía – SVZM) y optan por desvíos por Colombia u otras regiones.

Venezolanos se organizaron y retiraron una estatua de Chávez en Perú

Caracas. – Un grupo de venezolanos residentes en Perú logró esta semana la retirada oficial de la estatua de Hugo Chávez ubicada en un espacio público del municipio Chincha, tras cumplir con todos los trámites legales exigidos por la Municipalidad local.

La acción no respondió a un acto impulsivo o violento. Se trató de una jornada organizada, cívica y consciente, impulsada por venezolanos que no olvidan el daño causado por el narcochavismo, y quienes —según los datos que han colocado en espacios en las redes sociales— se identifican como connacionales que siguen defendiendo la memoria histórica, incluso lejos de casa.

Los ciudadanos venezolanos presentaron sus solicitudes de manera institucional, respetando cada paso administrativo hasta alcanzar un acuerdo oficial con el ayuntamiento.

De acuerdo con los organizadores, la iniciativa surgió como una expresión cívica de rechazo al legado del chavismo y como un acto de memoria histórica, impulsado por migrantes que aseguran no olvidar el impacto político, social y económico que dejó el modelo impulsado por el exmandatario venezolano.

La municipalidad de Chincha confirmó que la estatua ya fue retirada del espacio público, en cumplimiento del acuerdo alcanzado con la comunidad organizada. Como parte del mismo consenso, se prevé que en ese lugar sea colocado un busto o estatua del Libertador Simón Bolívar, figura histórica acordada como nuevo símbolo para la zona.

Surge nuevo movimiento subversivo en apoyo a la Narcotiranía

Caracas. – Un nuevo grupo subversivo favorable al narcochavismo se dio a conocer este pasado fin de semana, gracias a un video que difundió por redes sociales. Se trata del «Movimiento Revolucionario Garapayla», cuyos miembros aseguran estar preparándose para enfrentar la intervención militar estadounidense en contra del «Cartel de los Soles».

Las imágenes muestran a varios integrantes armados con rifles tipo AR-15 y AKS-47, en su mayoría de apariencia civil y no correspondientes a equipamiento militar estándar, y el vocero, que no hace pública su verdadera voz, afirma estar listo para enfrentar a EE. UU.

Analistas señalan que el grupo podría estar conformado por paramilitares o por militares activos o retirados que operan fuera de la cadena formal de mando, y señalan que el patrón recuerda a colectivos armados usados históricamente como fuerza de intimidación y propaganda.

Igualmente, indican que no es disuasión real, sino una puesta en escena. Rifles civiles, narrativa grandilocuente y timing político, porque cuando los Estados pierden control, aparecen milicias improvisadas para simular fuerza.

Por ello, advierten que se trata de más ruido que poder. Pero el mensaje es claro: el régimen apuesta a la radicalización, no a la estabilidad.

La pérdida de Citgo: el fracaso de una estrategia ambigua y antinacional del board ad hoc de PDVH

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

La reciente aprobación judicial en Delaware de la venta de PDV Holding (PDVH), matriz de Citgo, a Amber Energy —filial del fondo buitre Elliott Investment Management— por apenas USD$ 5.900 millones (con cierre pendiente de licencia OFAC en 2026), marca la consumación de uno de los mayores despojos patrimoniales en la historia de Venezuela. Citgo, valorada en al menos USD$ 11.000-13.000 millones, con tres refinerías clave en EE. UU. y una red de distribución estratégica, deja de ser un activo nacional. Esta pérdida no es solo culpa de las deudas acumuladas por expropiaciones y defaults soberanos, ni exclusivamente de las sanciones estadounidenses: es el resultado directo de la equivocada y ambigua estrategia jurídica del board ad hoc de PDVH, controlado por la oposición y reconocido por OFAC desde 2019.

El board ad hoc, nombrado por la Asamblea Nacional de 2015 y figuras como Juan Guaidó, tenía un mandato claro: proteger Citgo como activo venezolano frente a embargos. Las licencias OFAC (como la General License 7C y extensiones) autorizaban operaciones para mantener el control opositor y desplazar al régimen de Maduro, no para aliarse tácticamente con sus representantes ni facilitar una venta forzada. Sin embargo, en la práctica, PDVH ha coincidido en objeciones y apelaciones con la República (gobierno de Maduro), condenando la subasta como “robo” mientras negociaba settlements selectivos con acreedores. Esta “alianza de facto” diluyó la resistencia total que exigía el interés nacional, priorizando acuerdos parciales que allanaron el camino a la ejecución judicial.

La estrategia fue catastrófica por su ambigüedad: defender el activo mientras se “vende” controladamente. PDVH objetó bids bajos para “maximizar valor” y reinició rondas de subasta, pero negoció pagos selectivos con “los que quiso” —principalmente bonistas PDVSA 2020 (vistos como fondos buitres), y algunos arbitrales—, sin atacar frontalmente a los grandes acreedores como Crystallex o ConocoPhillips. Esto no desarticuló la subasta; al contrario, facilitó su avance al eliminar obstáculos legales parciales, dejando remanentes insuficientes y exponiendo el activo a una venta subvalorada.

El error más grave fue no declarar bancarrota Chapter 11 para PDVH. En 2024 se discutió seriamente esta opción, que habría impuesto un “automatic stay” para detener la subasta ordenada por el juez Stark, permitiendo reorganizar deudas, negociar convenios de pago con acreedores senior y potencialmente incluir reclamos legítimos como los del “holocausto petrolero” (despidos masivos post-paro 2002-2003). Aunque no garantizaba prioridad alta para estos (como daños por violaciones DDHH), sí habría forzado un esquema de pagos estructurado, preservando Citgo para Venezuela. No se presentó por temores estratégicos (riesgo de no detener la ejecución, dilución de valor), pero esto entregó el activo sin lucha final.

Irónicamente, el liderazgo del board ad hoc incluye figuras vinculadas al paro petrolero de 2002; su fracaso en la conducción de dicho conflicto contribuyó directamente a los despidos masivos que generaron el “holocausto”. 

Mientras la junta ad hoc hizo esfuerzos titánicos por excluirlos de la subasta y marginarlos del proceso, destacando su falta de transparencia y priorizando a fondos extranjeros, este cronista llevó a cabo una activa y audaz estrategia triangular: presentó múltiples mociones de intervención bajo la Regla 24, apelaciones y objeciones invocando violaciones a derechos humanos y expropiación inversa, posicionándose como un factor de disrupción real en el procedimiento. Quien esto escribe, primer litigante venezolano en actuar con comparecencias directas en este complejo caso ante la corte de Delaware, ha avanzado hacia la creación de un Qualified Settlement Fund (QSF) inspirado en precedentes como el de las víctimas del 11-S, un mecanismo virtual que promete llevar sociego y reparación justa a las miles de víctimas del holocausto petrolero, independientemente del resultado final de la subasta y de los esfuerzos de la PDVSA ad hoc por silenciar sus reclamos.

En resumen, la estrategia de PDVH no fue de salvación nacional, sino de gestión ambigua que terminó en capitulación. Defender y vender al mismo tiempo es incompatible; en derecho, o se resiste totalmente o se pierde. Venezuela paga hoy el precio: un activo estratégico en manos de buitres, sin remanente significativo para el país. 

Es hora de exigir responsabilidades a quienes, con mandato de protección, facilitaron este despojo —mientras por aquí demostramos que una lucha genuina por justicia histórica y patrimonial es posible—. Pero la lección es clara: ambigüedad antinacional cuesta patrimonios irrecuperables, y solo la defensa intransigente de las víctimas venezolanas ofrece esperanza real de reparación.

Eso está en manos de María Corina Machado, y una comisión de la verdad y un tribunal especialísimo que juzgue los crímenes contra Venezuela.

Mientras tanto, hacemos realidad el QSF para la malograda Familia Petrolera.

Narcorégimen allanó nuevamente casa de la madre del exdiputado Fernando Orozco

Caracas. – La casa de la madre del exdiputado opositor Fernando Orozco, secuestrado por el narcorégimen chavista, fue allanada nuevamente este pasado jueves, en una acción marcada por el vandalismo y en la cual los agresores advirtieron que la casa ya era de ellos.

En un video difundido en redes sociales, Janina Orozco, hija del exparlamentario, denunció esta nueva agresión. La persona encargada de cuidar la vivienda fue seriamente amenazada por los funcionarios policiales.

La joven recordó que su padre fue detenido el 25 de noviembre. «Ellos fueron sacados de sus casas en la noche. No solamente fueron secuestrados, sino que también se robaron sus pertenencias de cada casa y se llevaron los carros familiares», dijo.

En esta ocasión, los esbirros se robaron todos los alimentos que habían en el inmueble. El partido Voluntad Popular, al cual pertenece Orozco, denunció la situación en sus redes sociales con el siguiente mensaje:

«Ayer, 11 de diciembre, el régimen volvió a irrumpir en la casa de la madre del diputado Fernando Orozco. Robaron la comida y amenazaron a la persona que la cuida, diciéndole que se fuera porque ‘esa casa ahora es de ellos».

Mientras ocurre esta situación, Orozco, su hijo Brayant, su esposa Dilia Castillo y su expareja Carolina Briceño siguen detenidos y desaparecidos, sin fe de vida ni información oficial.

Misión de la ONU confirma responsabilidad de GNB en crímenes de lesa humanidad

Caracas. – Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de Venezuela han cometido graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad durante más de una década, afirmó este jueves la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela.

El informe aseguró que miembros de la GNB cometieron ejecuciones, «detenciones arbitrarias, violencias sexuales y sexistas, así como actos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes».

Estos abusos están documentados desde 2014 «en el contexto de protestas y de acciones de persecución política», agregó el grupo de investigadores.

La misión documentó hechos que según ella «demuestran el papel de la GNB en la represión sistemática y coordinada contra opositores o percibidos como tales, desde hace más de una década», denunció Marta Valiñas, presidenta de la misión, citada en un comunicado.

Los investigadores encontraron que la GNB “fue un actor central en la comisión del crimen de lesa humanidad de persecución por motivos políticos” y que utilizó fuerza excesiva durante los picos de protestas en 2014, 2017, 2019 y 2024 para aplastar la disidencia contra Nicolás Maduro.

Según un comunicado sobre los hallazgos: “El informe detalla cómo la doctrina de ‘seguridad nacional’ de Venezuela ha fusionado las funciones militares y policiales, legitimando la militarización de la seguridad pública y ampliando el papel de la GNB en operaciones destinadas al control social y la represión interna”.