El pueblo al pueblo le tocó salvar: análisis de los acontecimientos sociales y políticos tras los sismos en Venezuela (Parte 1)

Mauricio Hernández, estudiante de bibliotecología en la UCV, coordinador local senior de EsLibertad Venezuela y dirigente de Tomos UCV

(…) nos encontramos ante una generación de funcionarios del sector de seguridad sin escrúpulos ni sentido de vocación real, a raíz de la inacción y la ausencia de protestas internas por la misma, al igual que por la faceta de oportunismo que muchos han usado para aprovecharse de la situación [del 24 de junio].

Mauricio Hernández

Desde pequeños, al venezolano le han dicho que el amarillo representa la riqueza, que el azul son los cielos y que el rojo es la sangre derramada en las luchas por la independencia. Hoy, sus riquezas se encuentran en las manos equivocadas a falta de una reivindicación nacional, y el azul de sus cielos se tornó en el rojo de la sangre que sigue cayendo en sus calles. No obstante, la virtud más rara del venezolano demostró que su desorden acopló perfectamente las piezas y sus potestades para lograr en días lo que un Estado incompetente como este controlado por el chavismo haría en años.

En la coyuntura que tenemos al frente, producto de los sismos que sufrió el país el pasado 24 de junio de 2026, caemos en tres verdades innegables: (1) que la sociedad civil se organizó de manera esporádica para ayudar a su propia gente desde las pocas capacidades de las cuales las personas comunes presiden; (2) que nos encontramos ante una generación de funcionarios del sector de seguridad sin escrúpulos ni sentido de vocación real, a raíz de la inacción y la ausencia de protestas internas por la misma, al igual que por la faceta de oportunismo que muchos han usado para aprovecharse de la situación; y (3) que Venezuela no estaba preparada a nivel civil para una catástrofe así, por lo que la centralización de las atribuciones económicas en manos del Estado hará que la reconstrucción de la vida de cada individuo sea un proceso casi intratable.

En concordancia con lo anterior, podemos ver que, históricamente, el actuar del venezolano en decisiones de gran magnitud a través del tiempo ha vislumbrado un comportamiento errático y, a veces, espontáneo —derivado del impulso—. Y eso es algo que podemos notar en los siguientes dos puntos:

La cultura de improvisación y planificación, la cual cobró prominencia en la era del boom petrolero, el derroche masivo de capital y el aumento exponencial de la deuda externa en la década de 1980. Tras la crisis de 1973, el precio del petróleo se multiplicó por cuatro. Posteriormente, Carlos Andrés Pérez nacionalizó el recurso y el hierro, al tiempo que lanzó un plan de inversiones masivas. En consecuencia, se creó una cantidad absurda de empresas estatales y se implantó la costumbre de importar todo lo que se consumía, hasta terminar acumulando una deuda externa colosal.

Eventualmente, los precios del petróleo cayeron de forma desmesurada y las tasas de interés internacionales subieron cuando la deuda externa ya se encontraba en un punto de erosión. Asimismo, dichos aconteceres indujeron al país en una imposibilidad de mantener tantas empresas —las cuales quebraron—, generando una acumulación de pasivos que en ese momento se tornó impagable. Todo esto en virtud de que, tanto los gobiernos de ese entonces como las personas, no vislumbraban una visión a futuro, sino una busqueda inmediata de beneficios y un consumismo extremo para la calidad de vida, perseguian ganancias masivas y dejaban en un segundo plano el tan importante ahorro. Todo ello derivó, más temprano que tarde, en la crisis.

La tendencia al abanderamiento populista que, históricamente, ha marcado la dinámica electoral nacional. Dicha premisa se enfoca en que la población se ha visto envuelta en elecciones cuya competencia por el mandato, aunque no todo el tiempo ha sido profundamente polarizada, sí ha estado enmarcada por una costumbre de captación y selección hacia actores con tendencia populista, poseedores de narrativas divisorias y supuestos sentidos de «pertenencia» o «nacionalistas». Estos líderes tuvieron por objetivo abordar a los votantes a base de apegarse a los sentimientos de manera excesiva y mediante acciones volátiles; debido a ello, podemos resumir esto en una carencia de análisis crítico por parte de la población.

El regimiento electoral, en el sentido previamente planteado, ha sido un hilo trascendental. Empezando por el caudillismo —antes del concepto de populismo que hoy conocemos—, ya que ante el vacío de poder después de la independencia, militares con poder usaban discursos nacionalistas y divisores para movilizar a la población, contando con actores como José Antonio Páez y Ezequiel Zamora. Progresivamente, se pasó por la premisa de Juan Vicente Gómez sobre la imposibilidad de la población para mantenerse por sí misma y lo imprescindible que resultaba un «Gendarme Necesario», además de la narrativa de «estás con el progreso o en contra de la nación». Después, se transitó por la era del boom petrolero y las narrativas de los candidatos de Acción Democrática sobre la repartición justa de los fondos de la industria del petróleo, lo cual dividió a la sociedad en sus propios intereses y discursos de polarización ideológica —cabe aclarar que, aunque esta fue vista como una época que impulsó grandes cambios a nivel democrático, de igual forma funcionó bajo el mismo hilo conductor—.

En resumidas cuentas, el venezolano se deja llevar por los primeros instantes que le propicien la suficiente emoción como para no evaluar si dicha opción se considera viable a largo plazo o pertinente para la situación. No obstante, aun actuando de manera “machucada”, este ser puede llegar a disponer de un alineamiento casi natural con la inmediatez de las situaciones, pudiendo solventar de forma temprana —más no perdurable— diversas contingencias. Tal y como lo plantea Axel Capriles en La picardía del venezolano o el triunfo de Tío Conejo:

«El pícaro no puede esperar. Su horizonte temporal es el instante. En la viveza criolla, la previsión y el ahorro de energía para metas a largo plazo son sustituidos por el destello de la oportunidad. No se trata de construir un edificio, sino de encontrar el hueco en la pared para pasar hoy.»

Por lo tanto, la atención de este artículo radica en entender que el desorden por el cual nosotros mismos nos hemos criticado demasiadas veces, fue en ese preciso instante nuestra peor virtud y nuestro mejor defecto. Y que, a distancias de contar con el apoyo institucional y cotidiano de una nación “normal”, evidenciamos lo que para muchos de los venezolanos será visto como la nueva cúspide del descaro por parte de la dictadura. En consecuencia, nos podríamos encontrar en vísperas de un próximo estallido social. Esperemos…

Delcy Rodríguez sacó a José David Cabello del SENIAT y lo reemplazó por Román Maniglia

Caracas. – La encargada del interinato narcochavista, Delcy Rodríguez, volvió a aplicar cambios contundentes en su gabinete, esta vez al remover este martes a José David Cabello, hermano de Diosdado Cabello, del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), sustituyéndolo por Román Maniglia.

El hermano del segundo hombre más fuerte en el narcorégimen interino fue designado presidente de Pequiven (Petroquímica de Venezuela). Maniglia, su reemplazo, viene de presidir al Banco de Venezuela.

José David, quien desde el año 2008 había estado al frente del SENIAT, siendo ya 18 años, es uno de los funcionarios con mayor permanencia en la administración pública de los últimos tiempos.

Egresado de la Academia Militar de Venezuela como licenciado en Ciencias Militares, ocupó antes cargos como gerente del Aeropuerto Internacional de Maiquetía y presidente de Conviasa (2004-2006) y ministro de Infraestructura (2006-2008).

Al igual que su hermano, desde el año 2018 recibió sanciones por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU., señalado por actos de corrupción y lavado de dinero.

Mientras, Rodríguez destacó que Maniglia, hijo del exministro de Defensa Ramón Orlando Maniglia e hijastro de la almirante Carmen Meléndez, alcaldesa de Caracas, tendrá como principal tarea la digitalización del sistema tributario para fortalecer la recaudación. Sobre Cabello, señaló que asume la responsabilidad de impulsar la petroquímica nacional.

Cabe señalar que Maniglia proviene del ámbito financiero y no político-militar: ha sido viceministro de Economía Digital, Banca, Seguros y Valores y preside el Banco de Venezuela (BDV) desde 2021.

Cuenta con un MBA en Finanzas con especialización en criptomonedas, fintech y blockchain, credenciales que coinciden con el enfoque de digitalización que Rodríguez espera de su gestión al frente del principal ente recaudador del país.

Mario Silva advierte que Venezuela entrará en guerra civil si María Corina logra regresar

Caracas. – El propagandista del chavismo, Mario Silva, advirtió recientemente con la posibilidad de que en el país estalle una guerra civil si la dirigente política, María Corina Machado, logra ingresar a Venezuela.

Así lo aseveró Silva en un video difundido el pasado lunes por sus redes sociales, en un mensaje en el cual acusa a la periodista Patricia Poleo de incentivar el regreso de Machado al territorio nacional.

Silva rechazó las peticiones hechas desde Miami por Poleo sobre que María Corina debe regresar al país. También, en su mensaje acusó a medios extranjeros de dirigir presuntas campañas informativas para desprestigiar el legado de Hugo Chávez en medio de la grave crisis que se vive por la catástrofe telúrica en el litoral.

Dijo que, aunque no está de acuerdo con el narcorégimen interino de Delcy Rodríguez, ni con las políticas que este implementa, un retorno imprevisto de la ganadora del Nobel de la Paz sumiría a Venezuela en un conflicto interno.

Eespondiendo a la periodista Poleo, Silva dice: «Mira Patricia, yo no estoy de acuerdo con el gobierno actual ni como está procediendo. Pero aquí llegan a traer a María Corina, y escúchese bien porque los gringos no son tontos, no son estúpidos, aquí se arma una guerra civil», dijo el propagandista de la izquierda.

Silva ha generado polémica en las últimas semanas por sus constantes ataques contra el interinato dirigido por Delcy Rodríguez, al cual ha tildado de traidor y complaciente con EE. UU. Pero, también, ha generado alarmas por advertencias como esta, dirigida a figuras de la «oposición», especialmente María Corina Machado.

Encuentro entre el general Francis Donovan y Diosdado Cabello genera críticas y desata alarmas

Caracas. – Una imagen que muestra el encuentro entre el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de EE. UU., con Diosdado Cabello, segundo al mando del narcorégimen interino y por quien Washington ofrece una recompensa de USD$ 25 millones, debido a su vinculación con el narcoterrorismo ha generado polémica, ha desatado críticas a nivel nacional e internacional.

El encuentro se llevó a cabo debido a la emergencia humanitaria y de seguridad nacional tras los devastadores terremotos del 24 de junio. La foto del «acercamiento» entre el general estadounidense y el dirigente de la narcodictadura chavista ha despertado comentarios por lo que parece ser una «conversación amena».

Donovan acudió personalmente a Caracas, para dejar muy claro las principales acciones que se llevarán a cabo, a fin de recuperar las zonas devastadas tanto en Vargas, como en otras entidades afectadas por los sismos.

El encuentro se produce en un escenario político completamente distinto al de los años de confrontación abierta con EE. UU., después de la captura de Nicolás Maduro y del inicio de una nueva etapa de acercamientos impulsada por la administración de Donald Trump, que abrió canales de cooperación con sectores del chavismo dentro de su estrategia por fases para la transición venezolana.

La reunión estuvo enfocada en las operaciones de rescate, asistencia humanitaria y logística desplegadas en Vargas, la localidad más golpeada por los devastadores sismos. Las fuerzas estadounidenses mantienen presencia operativa con equipos especializados, apoyo aéreo y distribución de suministros bajo la coordinación del Departamento de Estado.

Sin embargo, las críticas sobre el encuentro Donovan-Cabello han sido contundentes en diversas plataformas digitales, al punto, de poner en tela de juicio cualquier plan ideado por EE. UU., destinado a recuperar Venezuela en todos los sentidos.

En la citada reunión, por la representación del narcorégimen interino participaron Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, y Gustavo González López, ministro de Defensa. Mientras, Washington estuvo representado por el encargado de negocios para Venezuela, John Barrett, Donovan y el subcomandante del Comando Norte, mayor general Kevin J. Jarrard.

La imagen generó alarmas, ya que Cabello enfrenta acusaciones en un tribunal federal de Nueva York por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a EE. UU. y posesión de armas de fuego y dispositivos destructivos. Se le señala también como presunto líder del Cártel de los Soles, organización compuesta por altos oficiales militares venezolanos involucrados en el tráfico de drogas.

El propio secretario de Estado, Marco Rubio, fue explícito al respecto semanas atrás: “Nosotros seguimos considerando a Diosdado Cabello como un narcoterrorista. ”Además, tal como lo han destacado diversos medios digitales de la región, la presencia de Donovan en Caracas tiene otra carga simbólica adicional, ya que el Comando Sur, que él encabeza, fue el mismo que ejecutó el operativo militar del 3 de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro.

Además, este nuevo acercamiento vuelve a contrastar con años de discursos del aparato oficialista contra el “imperialismo” y las fuerzas militares estadounidenses. Sin embargo, tras la emergencia nacional, los mismos dirigentes chavistas que durante años cuestionaron cualquier cooperación con Washington terminaron recibiendo apoyo directo del Comando Sur y otros organismos norteamericanos.

María Corina asegura que intenciones de regresar están intactas y se cumplen «paso a paso»

Caracas. – La dirigente política y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, aseguró este martes, que su intención de regresar a Venezuela permanece intacta, y que no se trata de «un evento», sino de «una promesa que se cumple paso a paso».

«Sé que están agotados. Sé que sienten que se terminan los días en los que todo el mundo mira hacia Venezuela, y que ahora viene lo más duro: el silencio, el polvo, la espera. Y sé que muchos temen que también nosotros los abandonemos, que el país olvide cuando se apaguen las cámaras”, dijo el líder Machado por medio de su red social de X.

En este mensaje, hizo referencia a varios de los grupos de rescatistas extranjeros, los cuales, luego de días de trabajo bajo los escombros, han retornado a sus países de origen. Asimismo, Machado reiteró su promesa de volver a pisar suelo nacional:

“Voy a volver. No como un evento, sino como una promesa que se cumple paso a paso, porque mi lugar está allá, con ustedes. Y cuando nos encontremos, vamos a levantar este país desde el mismo lado en el que siempre hemos estado. Del lado donde hay vida”, señaló.

Igualmente, la líder «opositora» dejó claro que sigue al tanto de la situación, pese a los impedimentos que se han presentado de por medio para su regreso.

«Todas las fibras de mi alma han querido estar físicamente con ustedes desde el primer minuto (…) Me han puesto obstáculos. Pero hay algo que no pueden impedir: que esté con ustedes. Porque yo estoy del mismo lado de esa frase en la pared. Del lado donde hay vida”, señaló.

Machado salió de Venezuela el pasado diciembre para recibir en Noruega la medalla del Premio Nobel de la Paz, después de permanecer cerca de un año en la clandestinidad para evitar ser detenida.

No obstante, según el medio estadounidense The Wall Street Journal, el Gobierno del presidente Donald Trump, habría presionado a Machado y frenado un intento reciente de regresar a Venezuela, por temor a una crisis política tras los terremotos que azotaron al país.

Delcy Rodríguez reveló su temor ante un posible y repentino estallido social

Caracas. – Delcy Rodríguez, encargada del narcorégimen chavista interino, reveló su temor a la posibilidad de que se produzca en el país un estallido social, evento que podría forzar su salida y la de su cúpula del poder de manera intempestiva.

Así lo dejó saber durante el discurso que pronunció el pasado 5 de julio, fecha en la cual se celebra el Día de la Independencia de Venezuela. En su mensaje, dejó entrever que se estaría gestando una conspiración para desalojarla del poder y que parte del plan sería provocar una rebelión popular con la gente en las calles.

Rodríguez se mostró más enérgica de lo usual, gesto que, a juicio de analistas políticos, comunicadores e internautas en general en redes sociales, hizo evidente su miedo ante un inesperado evento de este tipo.

“No entiendo cómo en estos momentos de dolor para Venezuela, de duelo nacional, hay quienes se atreven a la miseria, se atreven a planificar estallidos sociales. Aquí no habrá estallido social. Aquí lo que hay es solidaridad social profunda de nuestro pueblo”, dijo.

“No puede haber espacio para ningún tipo de conspiración, ni interna ni externa, venga de donde venga. Es un nuevo momento para Venezuela”, aseveró durante su participación en un acto celebrado en la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV), en el cual se graduaron 1200 nuevos oficiales de las FANB chavistas.

Rodríguez trazó un paralelo histórico para contextualizar su advertencia. “Igual que en 1812, cuando los antipatriotas pretendieron utilizar el terremoto para ir contra la joven república de 1811, igualmente hoy se pretende atacar la institucionalidad venezolana”, señaló, en referencia al devastador sismo que sacudió a Venezuela durante las guerras de «independencia».

También, recordó que el inicio del presente año se dio, justamente, bajo el acontecimiento de un evento militar que trajo cambios radicales a todos los niveles en el país. En este sentido, fue explícita al señalar que el año comenzó ya bajo presión. “Van iniciar este año con una agresión armada externa. Así iniciamos el 3 de enero de 2026. Y ya nosotros sabíamos que algo se había roto profundamente en la sociedad venezolana”, afirmó.

Igualmente, y ante los cuestionamientos de la prensa, Rodríguez aseveró haber sido la supuesta responsable de haber ordenado el despliegue de los militares, tras los dos sismos que sacudieron al país el pasado 24 de junio.

A pesar de que varios corresponsales de prensa internacionales, corroboraron de primera mano y en contacto con los habitantes de las zonas más afectadas por los terremotos, que la movilización militar para ayudar a la población afectada fue nula e inexistente, Rodríguez insistió —a pesar de tener todas las pruebas y argumentos en contra— en que los militares chavistas si acudieron a las zonas afectadas por los sismos.

“La orden la di yo y me hago responsable por nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que está allí en el territorio, está allí abrazando a los familiares que esperan recuperar a sus seres queridos debajo de los escombros del silencio”, sostuvo sin mostrar una sola evidencia al respecto.