La presidencia de Pedro Castillo en Perú protagonizó un nuevo escándalo el pasado jueves.
Tras varios intentos de removerlo del poder por diversos casos de corrupción e irregularidades, el Congreso peruano formalizó otra acusación en contra del mandatario.
La Comisión de fiscalización aprobó un informe final en el que recomendó acusar constitucionalmente a Castillo por, presuntamente, liderar una organización criminal con 18 miembros dedicada a cometer actos de corrupción.
El informe consta de 362 páginas mostrando las pruebas que llevarán a la apertura de una investigación contra el presidente.
La información se hizo pública horas después que Castillo renunciara a la militancia de su partido político, Perú Libre, que le acusa de causar divisiones dentro de la tolda política.









