El Parlamento de Hungría ha aprobado el martes un proyecto de ley que marcará el inicio del proceso de retirada del país de la Corte Penal Internacional (CPI) que se prolongará durante un año, según reporta Reuters.
«Hungría rechaza firmemente el uso de organizaciones internacionales, en particular los tribunales penales, como instrumentos de influencia política», señala el documento, que fue aprobado con 134 votos a favor y 37 en contra.
Cabe recordar que, a finales de abril, los legisladores del país ya apoyaron la idea de abandonar la CPI, dado que Budapest ha criticado en varias ocasiones al organismo. Así, en 2023, no respaldó la decisión del tribunal de emitir una orden de arresto contra el presidente ruso, Vladímir Putin, en el contexto del conflicto en Ucrania. Además, calificó de «escandalosamente descarada» y «cínica» la orden de arresto emitida en 2024 contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
Tras salir de la CPI, la nación dejará de ser uno de los 125 miembros del tribunal que tienen la obligación de cooperar con él. De momento, entre los Estados que no reconocen su jurisdicción están EE. UU. (fue parte del Estatuto de Roma, pero retiró su firma), Rusia (firmó, pero no ratificó), Israel (firmó, pero no ratificó) y China (no firmó el documento).










