El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este lunes la concesión de una ayuda de 2.000 millones de dólares para que Polonia pueda modernizar sus Fuerzas Armadas.
Al respecto, el Departamento de Estado norteamericano ha destacado en un comunicado que Washington considera a Varsovia un aliado «incondicional» y su seguridad «es vital para la defensa colectiva del flanco este» de la OTAN.
«Además de tener un papel central para facilitar la asistencia militar a la vecina Ucrania, Polonia ha demostrado un compromiso de hierro para reforzar la seguridad regional mediante inversiones contundentes en Defensa», ha añadido.
Ahora, las autoridades estadounidenses quieren ayudar a «acelerar» la «modernización» de las fuerzas polacas, de tal manera que puedan comprar de forma «urgente» equipos directamente a EE. UU. para, entre otras cosas, deshacerse del «legado» soviético que aún arrastra en sus arsenales.
Cabe destacar que el anuncio de Washington llega en plena disputa entre Varsovia y Kiev a cuenta de los límites impuestos por las autoridades polacas a la importación de grano ucraniano.
Entre críticas cruzadas, el Gobierno polaco ha anunciado que se limitará a cubrir las entregas de armas ya comprometidas y no cederá más equipos al país vecino, entre otras razones porque considera que necesita destinar fondos a modernizar sus propias Fuerzas Armadas.









