Jorge Rodríguez confiesa que el narcorégimen no contempla elecciones a corto plazo en Venezuela

Caracas. – La gestión interina de Delcy Rodríguez no tiene previsto realizar elecciones en Venezuela en el corto plazo, según lo reveló este pasado lunes su hermano, el jerarca chavista Jorge Rodríguez, durante una entrevista al canal Newmax.

Tal como lo manifestó el presidente del ilegítimo parlamento chavista, actualmente la prioridad para la gestión interina del narcorégimen es consolidar la fase de estabilización contemplada en el plan de transición fijado por EE. UU.

«Lo único que puedo decir es que no habrá elecciones en este período inmediato, en el que se debe lograr la estabilización», declaró.

«Lo que hemos acordado y en lo que estamos trabajando actualmente es lo que llamamos la reinstitucionalización del país, para que todas las instituciones del país recuperen su pleno funcionamiento y el reconocimiento de todos», continuó.

«Vamos a trabajar en un calendario que convenga a todos y que garantice, no solo a los ganadores, sino también a quienes no resulten vencedores, que todas las garantías se respetarán y serán proporcionadas por ambos partidos», dijo.

Rodríguez conversó con el presentador Rob Schmitt, quien desde el 5 de febrero se encuentra en Caracas para reportar la situación del país a más de un mes de los ataques estadounidenses y la captura de Nicolás Maduro. Cuando le preguntaron si esta disposición a hacer nuevas elecciones significaba la confesión de un presunto fraude en las anteriores elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, su respuesta fue negativa.

“Hay una realidad que demuestra que hemos estado divididos durante mucho tiempo (…) En Venezuela tenemos un itinerario muy claro, un calendario electoral muy claro, y esto está claramente establecido en la Constitución venezolana. Y este gobierno interino va a hacer todo siguiendo exactamente lo que dice la Constitución”, aclaró Rodríguez.

Juan Pablo Guanipa recibió medida de casa por cárcel

Caracas. – El dirigente político Juan Pablo Guanipa, quien el fin de semana fue excarcelado y, 12 horas después, detenido y enviado a la cárcel de nuevo, ha sido finalmente trasladado este martes a su casa de Maracaibo, donde cumplirá prisión domiciliaria, según informó su familia.

«Confirmo que mi papá, Juan Pablo Guanipa, está en mi casa en Maracaibo. Estamos aliviados de saber que mi familia estará junta pronto», escribió su hijo Ramón Guanipa, en las redes sociales.

Sin embargo, el joven señaló, que el opositor sigue «injustamente preso, porque casa por cárcel sigue siendo prisión y exigimos su libertad plena y la de todos los presos políticos».

El dirigente de la oposición había sido excarcelado el pasado domingo. Horas después el Ministerio Público solicitó la revocación de la medica cautelar y pidió la detención domiciliaria al alegar un “incumplimiento en las condiciones impuestas por el juzgado”.

Ramón Guanipa agradeció igualmente las gestiones del gobierno estadounidense «por su labor a favor de la libertad de Venezuela y de todos los presos políticos».

EE. UU. interceptó petrolero ruso que transportaba crudo venezolano

Caracas. – El Departamento de Guerra de EE. UU. ejecutó la madrugada de este lunes, una operación de visita, interdicción marítima y abordaje del buque Aquila II, un petrolero de bandera rusa vinculado indirectamente con Venezuela.

Las fuerzas militares estadounidenses realizaron la maniobra tras detectar que la embarcación operaba en desafío a la cuarentena de buques sancionados en el Caribe, medida establecida por el presidente Donald Trump.

Según informó el Pentágono, a medida que Washington amplía su alcance geográfico en una ofensiva en curso contra una flota global en la sombra utilizada para exportar crudo sancionado desde Venezuela, y por órdenes del narcorégimen chavista.

El Aquila II había partido de la terminal de José (Puerto La Cruz-Anzoátegui), a principios de diciembre y parecía dirigirse a China, según los datos de seguimiento de buques recopilados por Bloomberg. Pero el buque fue interceptado cuando se dirigía al estrecho de Sunda, entre las islas indonesias de Java y Sumatra.

En un comunicado difundido por la plataforma X, el Departamento de Guerra explicó que las Fuerzas Armadas estadounidenses llevaron a cabo «una inspección, una interdicción marítima y el abordaje del Aquila II sin incidentes en el área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico de EE. UU. (Indopacom)».

Indicó en el mensaje que «el Aquila II operaba en desacato a los límites de la cuarentena impuesta por el presidente Trump a los buques sancionados en el Caribe».

«Intentó escapar, pero lo seguimos. El Departamento de Guerra rastreó y persiguió a este buque desde el Caribe hasta el océano Índico. Ninguna otra nación en el planeta tiene la capacidad de imponer su voluntad en cualquier ámbito. Por tierra, mar o aire, nuestras Fuerzas Armadas los encontrarán y les harán justicia. Se quedarán sin combustible mucho antes de que puedan escapar de nosotros», añade el comunicado.

Es el último barco vinculado a Venezuela que EE. UU. ha tomado bajo su control desde diciembre, y el más alejado de aguas caribeñas, lo que subraya hasta dónde está dispuesto a llegar Washington para hacer cumplir su cuarentena energética en todo el mundo.

Las anteriores incautaciones de petroleros por parte de EE.UU. se ejecutaron antes y después de que las fuerzas estadounidenses capturaran al narcotirano Nicolás Maduro en una operación altamente coordinada que incluyó ataques aéreos sobre Caracas. El último de estos incidentes tuvo lugar a finales de enero, cuando el buque a motor Sagitta fue capturado en el mar Caribe.

Cabello justifica nuevo secuestro de Guanipa y amenaza a rehenes políticos

Caracas. – El segundo al mando en el «Cartel de los Soles», Diosdado Cabello, defendió este lunes la nueva detención arbitraria del dirigente político Juan Pablo Guanipa, al asegurar que violó las condiciones de su excarcelación e intentar “embochinchar el país”.

En la rueda de prensa semanal del PSUV, el también ministro ilegítimo recalcó que el país debe seguir en paz. Amenazó a los presos políticos excarcelados que deben “entender” que se les está dando una oportunidad, por lo que si intentan “incendiar el país”, se encontrarán de frente con la “justicia”.

“Habían salido 897, ahora son 896 por la estupidez ilustrada de algunos políticos que creen que pueden hacer lo que les da la gana, embochinchar el país. Ahora son 896 por violar las condiciones por las cuales fue liberado. Este país quiere paz y ellos deben entender que es una oportunidad que se les está dando”, advirtió Cabello, sin mencionar directamente al político zuliano.

“Algunos políticos creyeron que pueden hacer lo que les da la gana y embochinchar el país violando las propias condiciones en las cuales se les está dando libertad”, dijo. Cabello indicó que el Ministerio Público solicitó la revocatoria de la medida de libertad con medidas cautelares a Guanipa; se concedió y se procedió a una nueva captura.

“Hay gente que se cree la pepa del queso y no lo son, se creen intocables. Aquí funciona la justicia; después cambian la cara de la arrogancia a la cara de pajizos que siempre han tenido; la justicia funciona. La misma gente opositora dijo que se volvió loco; es que es loco, así actúa”, alertó.

En la rueda de prensa semanal del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Cabello advirtió a los presos políticos excarcelados que deben “entender” que se les está dando una oportunidad, por lo que si intentan “incendiar el país” se enfrentarán nuevamente a la “justicia”.

Cabe señalar que la cifra dada por Cabello es falsa, puesto que apenas se han confirmado 426 liberaciones, según Foro Penal.

Foro Penal confirma que van 426 rehenes liberados por la Narcotiranía

Caracas. – Hasta este domingo 8 de febrero, y desde el pasado 8 de enero, la ONG Foro Penal confirmó que se han llevado a cabo 426 excarcelaciones de rehenes políticos en todo el país.

El abogado Alfredo Romero, presidente de la ONG, indicó en su cuenta de la red social X: «9 de febrero, 10:00 am (Venezuela). 426 excarcelaciones de presos políticos verificadas por el Foro Penal desde el 8 de enero de 2026 (día que se realizó el anuncio sobre excarcelaciones)».

De hecho, la cifra incluyó los 30 rehenes que fueron excarcelados este domingo, según pudo confirmar Foro Penal. Entre los liberados están Luis Somaza, Aldo Rosso, Naomi Arnaudez, Alby Colmenares, Nikoll Arteaga, Ángel Luna, Jesús Armas, Perkins Rocha, Luis Tarbay, Nancy Camacaro, Dignora Hernández, Catalina Ramos, María Oropeza, Robert Franco, Henry Alviárez, Eduardo Labrador, Luis Palocz y Juan Pablo Guanipa.

No obstante, sobre este último, Guanipa, se informó sobre su nuevo secuestro el mismo domingo en la noche, cuando un comando armado lo interceptó cerca del Helicoide. La publicación de la cifra la hizo Romero, horas después de alertar por la detención de Guanipa, solo horas después de que lo excarcelaron el domingo.

«Es muy grave que Juan Pablo Guanipa haya sido detenido nuevamente tal como lo ha informado su hijo. Hasta ahora no tenemos información clara sobre quiénes se lo llevaron. Esperamos que sea liberado de inmediato», expresó.

Romero hizo un primer balance a las 3:00 de la tarde donde confirmó 11 liberaciones, posteriormente, en un balance presentado a las 4:30 pm. Foro Penal verificó 18 excarcelaciones, y a las 5:30 de la tarde el balance daba cuenta de 30 liberaciones.

Muchas familias y organizaciones políticas celebraron este domingo las excarcelaciones. Pero, el secuestro repentino de Guanipa volvió a encender las alarmas.

Fiscalía de la Narcotiranía confirmó haber revocado la liberación de Juan Pablo Guanipa

Caracas. – La fiscalía del narcorégimen chavista emitió un comunicado este lunes, en el cual confirmó que el dirigente político Juan Pablo Guanipa, había sido aprehendido nuevamente a solicitud del organismo, tras acusarlo de presuntamente incumplir algunas normas que le exigieron antes de liberarlo.

El Ministerio Público al servicio de la Narcotiranía confirmó haber solicitado, la revocación de la medida cautelar concedida a Guanipa ante el tribunal competente. Según el Ministerio Público, la decisión se basa en el incumplimiento de las condiciones impuestas por el órgano judicial en el momento de su liberación.

En el documento, la Fiscalía enfatiza que el desprecio de estas obligaciones faculta al sistema de justicia para «revocar o sustituir la medida previamente concedida». Por este motivo, la fiscalía ha solicitado formalmente que el ciudadano sea puesto bajo detención domiciliaria.

«Se ha solicitado ante el tribunal competente la revocatoria de la medida cautelar acordada al ciudadano Juan Pablo Guanipa en virtud de haberse verificado el incumplimiento de las condiciones impuestas», se lee en el escrito, en el cual no se aclara dónde se encuentra el político.

Aunque no se han informado las supuestas condiciones impuestas a Guanipa para excarcelarlo el domingo, en la mayoría de los casos los jueces venezolanos prohíben a los beneficiarios de estas medidas realizar declaraciones a los medios o a través de sus redes sociales, algo que el opositor presuntamente habría hecho.

La fiscalía chavista pidió al tribunal que se le otorgue un régimen de detención domiciliaria, enmarcando esta solicitud en los esfuerzos de reconciliación nacional y la Ley de Amnistía.

​El Frente Institucional Militar denuncia la persecución política de la narcotiranía venezolana

El Frente Institucional Militar, una asociación civil legalmente constituida según las leyes de Venezuela, a través de un comunicado ha denunciado la persistencia de la persecución política por parte del narcorégimen chavista que somete a Venezuela.

El comunicado en íntegro expresa:

En busca de la Libertad y la Democracia

​Nosotros, oficiales retirados de la Fuerza Armada Nacional e integrantes del Frente Institucional Militar (FIM), en ejercicio del deber ciudadano consagrado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y frente de opinión legitimado ante el país por nuestros 25 años de servicio, ​nos dirigimos a la comunidad nacional e internacional para denunciar que aún persiste la sistemática opresión que enfrentamos, marcada por una asfixiante falta de libertad de expresión, de reunión y una persecución política implacable. Bajo el actual estado de cosas, disentir se ha convertido en un riesgo de vida, derivando en la existencia de prisioneros de conciencia sometidos a torturas y tratos crueles por parte del aparato oficial. Esta realidad no es solo una violación a los derechos humanos, sino un agravio a la dignidad que justifica nuestra lucha por un cambio estructural.

En este escenario, reconocemos y agradecemos el respaldo estratégico y diplomático brindado por el actual gobierno de los Estados Unidos, cuya firmeza ha sido fundamental para ayudarnos a cercar la usurpación y abrir caminos hacia la restitución de la legalidad.

​Nuestra esperanza se sustenta en el mandato soberano e incuestionable expresado por el pueblo el 28 de julio de 2024. Para materializar ese triunfo, es imperativo que la sociedad mantenga una participación activa y permanente en las calles, caminando hombro a hombro con el renovado despertar de la masa estudiantil, cuya energía y valentía son el motor de esta etapa definitiva.

Exigimos la inmediata liberación sin condiciones, de todos los presos políticos, con especial mención a los más de 180 compañeros de armas que sufren cautiverio por defender la Constitución, y demandamos las garantías necesarias para el regreso libre y seguro de los miles de exiliados que anhelan reconstruir su hogar.

​Reafirmamos que la paz verdadera sólo nacerá del respeto absoluto a la voluntad popular. Recomendamos a los ciudadanos no abandonar la movilización pacífica y exhortamos a la comunidad internacional a mantener la presión hasta que se cumpla el mandato de las urnas. La libertad de los cautivos y el retorno de la diáspora son importantes pilares en el proceso de reconstrucción nacional.

Es imperativo que la transición se concrete sin más dilaciones, devolviendo al pueblo la soberanía que legítimamente le pertenece.

​En el vigésimo quinto aniversario de la fundación del Frente Institucional Militar en Caracas el 09 de febrero de 2026.

Por el Frente Institucional Militar.

Veppex rechaza el nuevo secuestro del dirigente Juan Pablo Guanipa a manos del narcorégimen venezolano

Este domingo, 8 de febrero de 2026, fueron liberados muchos presos políticos que estaban secuestrados en las cárceles venezolanas por parte del narcorégimen chavista que somete a Venezuela, todo gracias al tutelaje de EE. UU., quien pretende administrar el país hasta una transición política.

En este marco, uno de los nombres que más sonó en su liberación fue Juan Pablo Guanipa, dirigente de Primero Justicia, quien fue secuestrado en el año 2025. No obstante, horas despues, en la noche, el dirigente fue nuevamente secuestrado por la narcotiranía.

Al principio, no se sabía de su ubicación, tras ser llevado por 10 personas con capuchas y armas largas. Pero luego salió el Ministerio Público, que encabeza el fiscal chavista Tarek W. Saab, diciendo que fue nuevamente apresado por el —supuesto— «inclumplimiento» de las directrices para su excarcelación, y dijo que ahora va a ir a un régimen de arresto domiciliario.

Ante esto, a través de un comunidado, la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) ha expresado su pleno rechazo a las arbitrariedades de la tiranía chavista y exige la liberación inmediata del dirigente.

En concreto, el comunicado expresa:

COMUNICADO OFICIAL
VENEZOLANOS PERSEGUIDOS POLÍTICOS EN EL EXILIO (VEPPEX)
Miami, Florida – 9 de febrero de 2026

VEPPEX rechaza de manera categórica y enérgica el nuevo secuestro del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, perpetrado apenas unas horas después de su excarcelación tras más de ocho meses de detención arbitraria por motivos políticos.

Apenas el domingo 8 de febrero de 2026, el pueblo venezolano y la comunidad internacional fueron testigos de una supuesta “liberación” de presos políticos, entre ellos Guanipa, quien fue excarcelado luego de 261 días de prisión injusta. Sin embargo, en la madrugada de hoy, hombres fuertemente armados, vestidos de civil y sin identificación oficial, interceptaron violentamente al líder opositor en la urbanización Los Chorros de Caracas, lo subieron a varios vehículos y se lo llevaron sin explicación ni orden judicial visible. Esta acción, denunciada por su familia,  María Corina Machado y por su partido Primero Justicia, constituye un secuestro de Estado que evidencia la persistencia del terrorismo de Estado en Venezuela.

Este hecho no es un hecho aislado ni un “error”: es la demostración palmaria de que la represión política en Venezuela no ha cesado, sino que se ha recrudecido bajo nuevas formas de intimidación y control. El régimen continúa utilizando la detención arbitraria, la violación del debido proceso y la simulación de gestos de apertura para engañar a la comunidad internacional, mientras mantiene intacto su aparato represivo.

Asimismo, denunciamos que la llamada Ley de Amnistía promovida por el gobierno es una farsa absoluta. Lejos de representar un verdadero paso hacia la reconciliación y la justicia, se trata de un instrumento de control político que se aplica de manera selectiva, revoca libertades concedidas en cuestión de horas y sirve para justificar nuevas detenciones bajo pretextos como el supuesto “incumplimiento de medidas cautelares”. Lo ocurrido con Juan Pablo Guanipa es la prueba irrefutable de que no existe voluntad real de desmontar la maquinaria de persecución, sino solo maniobras para ganar tiempo y legitimidad ante la presión internacional.

Por ello, exigimos:

  • La liberación inmediata e incondicional de Juan Pablo Guanipa y de todos los presos políticos que aún permanecen tras las rejas o bajo amenaza.
  • Fe de vida inmediata del dirigente y el cese de cualquier forma de maltrato o tortura.
  • El fin definitivo de la persecución política, la liberación de todos los presos por razones políticas y el respeto irrestricto a los derechos humanos en Venezuela.

Desde el exilio, VEPPEX continuará alzando la voz por la libertad de Venezuela y acompañando a las víctimas de la represión. No nos callaremos ante la injusticia ni aceptaremos simulacros de democracia mientras persista el secuestro institucionalizado de la disidencia.

José Antonio Colina
Presidente Fundador
VEPPEX – Venezolanos Perseguidos Políticos en el ExilioEn Dios Confiamos

El eterno retorno de la incapacidad: la miopía de una “oposición” que pide elecciones en un tablero que no fue capaz de conquistar

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

(…) es necesaria la prudencia, la sensatez. Y éstas dictan que la convocatoria a elecciones en el corto plazo es un riesgo sistémico que podría invalidar los avances logrados con la remoción de una parte de la cúpula chavista. Con ello, la prioridad inmediata debe ser —aquello que la oposición debría estar exigiendo— la desarticulación de las estructuras mafiosas que aún operan dentro —o con el favor del— Estado, la reforma de los órganos electorales y judiciales, y el establecimiento de un marco de justicia transicional que no sacrifique la verdad en nombre de una estabilidad superficial.

Roymer A. Rivas B.

El pasado 3 de enero, las fuerzas estadounidenses logran capturar y extraer al tirano genocida que sometía al país, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, generando un cambio en el escenario político venezolano que estaba estancado en ciclos de fracasos orquestados por la falsa oposición. Durante años, esa “oposición” fue incapaz de resolver, por medios civiles y militares, el conflicto con los criminales que no dudaban en infundir terror a la población que se encuentra, aún hoy, sumergida en la miseria. La incapacidad de la MUD, la PUD, y del mismo movimiento de Vente Venezuela que encabeza María Corina Machado (MCM) —que, aunque se haya vendido como separada de los movimientos anteriores, en realidad es, si acaso no por completo, en buena medida parte de ellos—, para fracturar la cadena de mando militar durante años contrasta con la celeridad del operativo estadounidense, que logró en menos de un mes lo que no se había logrado en 27 años.

El 3 de enero es capturado el tirano; el 4 de enero es trasladado al Metropolitan Detection Center en Brooklyn —comenzando la fase judicial contra el llamado “Cartel de los Soles”—; el 5 de enero el TSJ chavista declara a Delcy Rodríguez, jerarca del chavismo en todos estos años, como presidente interina; el 8 de enero se anuncia y comienzan las liberaciones de los presos políticos[1] —quienes han sufrido todo tipo de torturas y/o desmanes a manos del régimen—; el 28 de enero el Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, presenta un plan de 3 fases ante el Senado, estableciendo, groso modo, la hoja de ruta de la tutela del país norteamericano a Venezuela; el 31 de enero llega la enviada de EE. UU. a Caracas, Laura Dogu, para supervisar los asuntos en el país; el 6 de febrero se aprueba en primera discusión en la Asamblea Nacional (AN) chavista la Ley de amnistía para los presos políticos[2]; y hoy, 8 de febrero, se libera un número importante de presos políticos[3], con la promesa de Jorge Rodríguez de, supuestamente, liberarlos a todos antes del viernes 13 de febrero. Todo ello, nuevamente, gracias a la presión estadounidense, no a la oposición.

Venezuela, los políticos de carrera y los estadistas de transición

En este escenario, han salido de la clandestinidad diversos actores políticos para, a mi juicio, intentar brillar, tener cámaras, de cara a una posible transición hacia la democracia en el país. Otros, que han seguido ciegamente a MCM —como activistas, no como periodistas ni ciudadanos con pensamiento crítico—, han exigido elecciones en este proceso, porque, supuestamente, es MCM y Edmundo González quienes tienen la legitimidad para liderar una transición en el país[4]. No obstante, como siempre, esas posturas solo muestran su inmadurez e irresponsabilidad política, demostrando, a su vez, que no están a la altura de lo que necesita el país en este momento para salir adelante, bajo la tutela de EE. UU. Es lamentable que esa “oposición” no entienda que se carecen de las precondiciones institucionales necesarias para un proceso justo y se ponga a exigir elecciones cuando ellos no fueron los agentes de cambio que logró la salida de Maduro —porque ese rol fue asumido por una potencia extranjera, lo cual altera radicalmente la dinámica de negociación y otorga a EE. UU. la prerrogativa de decidir quién tiene le “respeto y apoyo” suficiente para liderar los cambios necesarios en el corto plazo, apuntalando a una transición política en el mediano o largo plazo—.

El presidente Donald Trump, junto a Marco Rubio, han sido explícitos al señalar que no consideran como la líder natural del proceso actual que atraviesa el país a MCM, no porque no cuente con el apoyo de buena parte de la población —es obvio que sí lo tiene—, sino porque no cuenta con el apoyo del poder real, fáctico, dentro del país, es decir: el control de las armas. Contrario a lo que han intentado sostener la comisión de MCM sobre un supuesto apoyo a su causa del 80% de los militares venezolanos, ni ella ni ningún otro personaje tuvo el apoyo real de quienes tienen las armas dentro del país[5]. Así pues, a EE. UU. no le queda de otra que llevar a cabo en Venezuela una estabilización pragmática donde la prioridad no sea la democracia plena, sino la seguridad energética y la eliminación de la influencia de Cuba, Rusia, China e Irán en el hemisferio, al mismo tiempo que desmantela poco a poco al chavismo desde adentro, quedando la oposición venezolana, esa que en gran medida ha sido copartícipe de la desgracia del país, por cuanto ha sido funcional al chavismo —han sido el opuesto que su opuesto necesita para poder existir—, como observadores o socios menores en una estructura de poder dominada por EE. UU.

Con todo, la oposición venezolana tiene una oportunidad de oro para reivindicarse y comenzar a estar a la altura de lo que exigen las circunstancias en Venezuela, en aras de la reconstrucción del país. Pero eso no se logrará apelando a un institucionalismo ingenuo, es decir, creyendo que las reglas del juego —elecciones— funcionan incluso cuando los jugadores que controlan el tablero —el ejército, la burocracia, la justicia— siguen siendo los mismos, no pudieron hacerlo en el pasado, y no podrán hacerlo ahora, siquiera con EE. UU. dentro del país. Si jamás tuvieron un plan concreto, certero, para desmantelar y salir del chavismo, no pueden pretender ser oportunistas y beneficiarse de algo que ellos no consiguieron.

En contextos como el venezolano, primero es el poder, después es el voto, y esa es una lección que sus egos no les dejan aprender, porque son políticos de carrera que solo saben moverse en procesos electorales, no estadistas de transición que entienden que primero hay que demoler toda la estructura que mantuvo y sigue manteniendo al chavismo atornillado en el poder y que, de no cambiar, de seguro los hará volver con el tiempo. Es lamentable que la prisa de estos “opositores” —que les encanta calificar a quienes piensan distinto a ellos de “chavistas”, proyectando su propia condición existencial— sea más por ocupar un cargo, aunque sea vacío de poder real, antes que cimentar y construir todo lo necesario para la plena libertad de Venezuela. Dicho de otro modo, absolutamente nadie puede pedir administrar aquello que no fuimos capaces de conquistar por nuestros propios medios, porque no ejercemos poder real, así de simple —una lección de realismo político—. Esa oposición jamás tuvo un plan concreto, certero, para desmantelar y salir del chavismo, así que no pueden jugar en un tablero que exige de fuerza para poder participar en el juego. Si tienen un plan para reconstruir Venezuela, no lo sé, para el mediano plazo, ya con elecciones y con la estructura chavista desmantelada, espero sinceramente que sí[6] porque, de haber elecciones limpias, muy seguramente MCM será la próxima presidente de Venezuela, pero ese momento no ha llegado.

Aquellos que piden elecciones inmediatas, o en el corto plazo, ignoran por completo las lecciones históricas de transiciones fallidas como la de Irak o la Primavera Árabe, donde no hubo una reconstrucción de la capacidad del Estado para hacer frente al aumento de la violencia y luchar contra los liderazgos criminales locales. No comprenden que una transición genuina hacia la democracia requiere, como prerrequisito, la recuperación del monopolio legítimo de la fuerza y la reforma profunda del sistema judicial, entre otros, que actualmente domina el PSUV. Sin éstas garantías, cualquier resultado electoral sería vulnerable al sabotaje por parte de los remanentes del régimen o a la manipulación mediante el uso de recursos públicos que, aunque ahora son controlados indirectamente por cuentas en Qatar, siguen fluyendo a través de los canales burocráticos establecidos por el chavismo.

La oposición venezolana debería apuntar a la responsabilidad política, haciendo en el camino un mea culpa, en lugar de seguir enfrascados en el mismo pensamiento infantil, a veces adolescéntrico, que nos llevó a vivir lo que hemos vivido en estos años de chavismo. La urgencia en este momento es un cambio estructural, de reinstitucionalización, desmantelar grupos armados que conservan capacidad real para arremeter contra la población, enfrentar la crisis humanitaria y estabilizar una economía que debe más de USD$ 170 000 millones. Eso, nos guste o no, si queremos una transición responsable, debe ser con la participación de aquellos que durante años cometieron atrocidades, porque, aunque humillados, conservan las armas[7]. En suma, el fin es evitar el caos derivado de un colapso total del Estado, mientras se asegura el control de los recursos y se reestructuran las instituciones de la nación.

Sobre lo que debería estar haciendo la oposición venezolana

Ahora bien, si convocar elecciones es imprudente, ¿Qué debería hacer quienes se llaman a sí mismo “oposición” en Venezuela? Pues, aquello que no han hecho desde que comenzó todo este proceso y que, curiosamente, nadie se ha animado a exigir en público, a saber: resistencia y presión civil, sirviendo de auditores y reconstructores en la reconstrucción de las instituciones. En este marco, yo me hago varias preguntas:

  1. ¿Por qué MCM, o cualquier otro dirigente de algún partido político en Venezuela, no han hecho un llamado a todos los medios de comunicación nacionales a desafiar la censura, hablando de cosas que durante años les ha dado miedo hablar, a causa de la represión chavista? En un marco donde Marco Rubio ha dicho que dentro de 3 o 5 meses el fin es lograr cambios significativos en las libertades en el país, primando la libertad de expresión, esto obligaría al régimen que preside Delcy Rodríguez a tomar una de dos decisiones costosas: o ceden el espacio, quitando el cerco informativo, o censuran abiertamente, contradiciendo la narrativa de “normalización” y “reconciliación” que ellos mismos han intentado vender a EE. UU. y que éste, en buena medida, ha creído y vendido. Sin libertad de expresión, no puede haber normalización posible.
  2. ¿Por qué no han llamado a una movilización general por los presos políticos, pidiendo acompañar a todos los familiares en vigilia frente a los centros de reclusión y torturas del régimen? Movilizar a la gente pacíficamente para acompañar a las familias expondría, con más ahínco, la discrepancia numérica entre lo que dice el chavismo que ha liberado y las contabilizaciones de excarcelaciones reales de ONGs en el país. Muchos han salido a denunciar las acciones del chavismo con respecto a los presos políticos, acompañando a las familias en los lugares donde se encuentran, principalmente promovido por organizaciones civiles, pero ha sido por cuenta propia, no por un liderazgo político unificado que pretende gobernar un país y dirigir una transición.
  3. ¿Por qué no han exigido la reconstrucción institucional, antes que fechas electorales? ¿Por qué no se han exigido condiciones específicas, una hoja de ruta institucional, para desmantelar el TSJ, el CNE y el aparato represivo del régimen? O sea, ¿Por qué no se han centrado en presionar políticamente y negociar con EE. UU. para, según lo permitan las circunstancias, destituir magistrados y rectores chavistas, en aras de la estabilización que busca EE. UU., argumentando que, sin ello, cualquier “estabilización” sería efímera?
  4. ¿Por qué la oposición no se ha concentrado en demostrar que la estabilidad petrolera que busca EE. UU. es insostenible sin estabilidad social, documentando y presentando directamente al equipo de Marco Rubio todas las mentiras de quienes encabezan hoy la dictadura, para demostrar que el interinato de Delcy es un fraude que eventualmente colapsará, poniendo en riesgo los intereses estadounidenses?[8] Esto es lo único que los hará convertirse, a la vista de EE. UU., en gestores competentes el proceso venezolano.
  5. ¿Por qué la oposición no se ha organizado para auditar las cuentas públicas y ver dónde termina el dinero de los ingresos petroleros que ahora van a un fideicomiso para la ayuda humanitaria?
  6. ¿Por qué, al saberse de la Ley de amnistía que se pretendía aprobar en la AN, esa oposición no preparó su propia Ley y la presentó a la misma AN, para evitar que quedaran actores civiles y militares disidentes al régimen fuera de la misma, listando con nombre y apellido a los cientos de presos que debían ser liberados? ¿Por qué no invitaron a un debate público al respecto?

En suma, la oposición, si quiere al menos reivindicarse un poco de tantos años de fracasos y mostrar un cambio real en su comportamiento, debe dejar de pedir elecciones y comenzar a exigir, de forma inteligente, la demolición de estructuras que impiden elecciones reales, usando la movilización de calle —acompañando a las víctimas encerradas por el régimen— y haciendo denuncias mediáticas —desafiando la censura— para obligar al chavismo a decidir si seguirá sometiendo a la ciudadanía pacífica o, por el contrario, cederá, aunque sea un poco, en su sistema dictatorial —que, hasta el momento, sigue vivo y operativo, aunque gestionado por EE. UU., porque es eso, el chavismo no ha sido desmantelado, solo está siendo gestionado—.

Conclusión: hacia una transición responsable en Venezuela

El escenario en Venezuela cambió desde el 3 de enero y, teniendo en cuenta que la transición en el país no será, como no lo ha sido en ningún lugar, un proceso lineal hacia la democracia, sino un experimento de ingeniería política bajo condiciones de máxima presión externa, es necesaria la prudencia, la sensatez. Y éstas dictan que la convocatoria a elecciones en el corto plazo es un riesgo sistémico que podría invalidar los avances logrados con la remoción de parte de la cúpula chavista. Con ello, la prioridad inmediata debe ser —aquello que la oposición debría estar exigiendo— la desarticulación de las estructuras mafiosas que aún operan dentro —o con el favor del— Estado, la reforma de los órganos electorales y judiciales, y el establecimiento de un marco de justicia transicional que no sacrifique la verdad en nombre de una estabilidad superficial.

La Venezuela de hoy, 08 de febrero de 2026, se encuentra en un equilibrio precario. Aunque ha sido extirpada en su cabeza, el cuerpo del Estado sigue infectado por décadas de corrupción y control ideológico. Por ello, la reconstrucción requerirá paciencia, una supervisión internacional rigurosa que no se limite al petróleo, y una clase política local que, por una vez en su historia, entienda que el respeto de sus socios internacionales no se pide de rodillas en una embajada, sino demostrando capacidad real de ejercicio del poder —más de cara al futuro—. Si realmente queremos un cambio en el país, este 2026 debería ser el año de la consolidación de las instituciones básicas, y no el año del retorno triunfal a las urnas, porque solo así se garantiza que la próxima vez que los venezolanos voten, su decisión sea definitiva y respetada por todos los actores, internos y externos.

Excurso: el riesgo de un protectorado estadounidense, ante la incapacidad local de gobernar

Sumado a lo anterior, algo que no veo a muchos reflexionar es que, ante la incapacidad de gobierno de los diversos sectores políticos del país, todos putrefactos, existe el riesgo latente de que la población venezolana pase de la opresión chavista a una forma de protectorado estadounidense que, si bien garantiza la estabilidad económica y el suministro de bienes básicos, cercena nuestra capacidad para elegir su nuestro futuro como nación[9], pudiendo, incluso, hasta perder partes, o su totalidad, de nuestro territorio. Y esto no se trata de una cuestión “antiamericana”, todo lo contrario, a ellos, por razones cuales sean, hay mucho que agradecer, pero la sensatez me obliga a reflexionar acerca de la supervivencia de la soberanía en Venezuela. La historia ha sido cruel con los vacíos de poder: cuando una dirigencia local es incapaz de someter a sus propios tiranos y de administrar su propio caos, el “aliado” que viene al rescate no lo hace como un invitado, sino como un síndico de quiebra. Los venezolanos del presente estamos presenciando el riesgo de que nuestro país pase de ser una colonia cubana, rusa, china e iraní a ser una especie de enclave gestionado desde Washington, donde las decisiones de nuestro territorio —desde el Esequibo hasta las reservas estratégicas y decisiones políticas futuras— se tomen desde un despacho que, dicho sea de paso, no habla español.

Entonces, ¿Por qué no somos responsables políticamente y se hacen las cosas que se deben hacer, dejando la frivolidad de llevar a cabo una campaña electoral y concentrándonos en construir país? Es curioso, porque esa oposición venezolana que durante años, por acción u omisión, fue servil al chavismo, ahora debe ser servil a una potencia extranjera por pura incapacidad operativa. Es lo que tenemos, y a través de ello hay que aprender a reconstruir y erigir todo lo necesario para que prevalezca la libertad. Si la oposición se muestra incapaz de articular un plan de reconstrucción que vaya más allá de lo que espera EE. UU. para Venezuela, el país quedará condenado a ser una nación tutelada —y nuestra historia, junto a otras ajenas, también nos enseñan que eso no termina bien—. Como ciudadanos —ya no como “opositores” de cualquier ideología o movimiento político, sino como “ciudadanos”, y unos bien informados, refiriendo a Alfred Schütz—, hemos de estar a la altura de las circunstancias, tener la talla moral y el coraje de demoler un sistema que nos destruyó, erigiendo las instituciones necesarias para evitar que sea un país extranjero quien tenga que venir nuevamente a solucionar nuestros problemas, haciendo el trabajo sucio por nosotros. De lo contrario, seguiremos siendo lo que la oposición venezolana ha demostrado ser hasta ahora, esto es: espectadores de lujo en un teatro de nuestra propia irrelevancia, creyendo que somos los protagonistas.


[1] Cabe señalar que el régimen no ha liberado a todos, a pesar de que dijo que serían liberados “un número importante de ellos”, y que se está trabajando en una Ley de amnistía.

[2] Aunque nunca se dijo, sino hasta tiempo después, qué se estaba aprobando. De hecho, hay indicios de que la ley se hizo incluso después de su aprobación en la AN, mostrando toda la improvisación del chavismo, en un contexto en el que intentan sobrevivir, doblándose para no romperse. Al respecto, ver: Giasuppe Gangi [@ggangix]. 2026. Encontré esto en la Ley de Amnistía. Publicado en YouTube. En: https://www.youtube.com/watch?v=GcxqDnaqxFI (Cit: 08/02/2026).

[3] Hasta el momento de escribir este artículo, la ONG Foro Penal había confirmado la liberación de 383 —y no los 400, 00 u 800 que había dicho la tiranía—, y con las liberaciones que ocurren justo en este momento de seguro pasará los 400. Ver: ContraPoder News. 2026. Foro Penal confirma 383 liberaciones de rehenes políticos. En: https://contrapodernews.com/foro-penal-confirma-383-liberaciones-de-rehenes-politicos/ (Cit: 08/02/2026).

[4] He aquí la primera contradicción: dicen —correctamente— que Edmundo y MCM son los ganadores de las elecciones presidenciales del 28 de julio del 2024 en Venezuela, que el chavismo no reconoció, pero, en lugar de pedir la validación de dichas elecciones —que EE. UU. ya dijo que no reconoce por considerarlo un proceso viciado, por cuanto se jugó con las reglas del chavismo—, piden nuevas elecciones. En todo caso, sirva este inciso como comentario curioso, porque, aún si pidieran lo primero, igual mostrarían inmadurez e irresponsabilidad política, en vista de lo que aquí explico.

[5] Eso por no decir que muchas veces, cuando se presentaron a sus manos movimientos de sublevación en contra del chavismo, intentaron evitarlo por diversos medios, cuando no directamente dieron la información a aquellos a quienes decían oponérseles. De hecho, a la misma MCM se le presentaron militares a su disposición para ir contra el chavismo por las armas, pero ella los rechazó y dijo que no reconocería ningún alzamiento, porque “ese no era el camino” —de seguro sí lo era ponerse a orar a cuanta cantidad de santos existen para salir por fuerzas místicas y sobrenaturales, con el poder del amor, del chavismo, o hablando con tiktokers o “influencers”, porque eso fue lo que hizo en los últimos 3 años—.

[6] Aunque, dado el historial, sería cuestión de ver para creer.

[7] Comprendiendo esto, aceptándolo amargamente, entonces el trabajo de la oposición debería ser el mismo que ha llevado a cabo la sociedad civil organizada, a saber: preguntarse cómo evitar que esa participación chavista se convierta en impunidad, y denunciar lo que se vea como un reciclaje de la tiranía, bajo un nuevo nombre, o quizá nuevos personajes.

[8] Al respecto de este punto, es cierto que MCM ha hecho algunos comentarios al respecto, pero esto no ha sido el foco de su acción como sí lo ha sido pretender regresar al país y pedir elecciones, aunque la Casa Blanca no está de acuerdo con ello. El fin concreto ha sido presentarse ella y su equipo como los necesarios y capaces para administrar la transición, en lugar de ser apoyo logístico en un juego de realismo político que ellos no supieron jugar en el pasado y, hasta el momento, tampoco han mostrado interés en aprender a jugarlo.

[9] Hasta qué punto esto sería bueno o malo, es un debate para otro día. Pero, de ser el caso, estaríamos hablando del mayor fracaso de la historia venezolana, y todo producto de la incapacidad de esa dirigencia política de desmantelar al régimen y, en el camino, siendo serviles a ellos.

Familiares de rehenes políticos oraron y exigieron liberaciones en todo el país

Caracas. – Un encuentro de Oración y Solidaridad “por la paz, la libertad y la reconciliación” se llevó a cabo en los 12 principales centro de reclusión y tortura del país este sábado, especialmente en Caracas, frente al Helicoide, donde familiares de los rehenes políticos del narcorégimen chavista exigieron las liberaciones de todos estos ciudadanos injustamente encarcelados.

Mérida, Bolívar, Táchira, Lara, Monagas, Distrito Capital y Miranda, fueron algunos de las entidades donde las familias se concentraron frente a los centros de detención y tortura, para llevar a cabo las manifestaciones pacífica.

Aparte de las pancartas, la gente también se organizó para elevar oraciones por los rehenes, como fue el caso de Puerto La Cruz (Bolívar), donde expresos políticos, estudiantes y la comunidad católica expresaron plegarias a favor de las excarcelaciones.

En Barquisimeto (Lara), la gente se concentró para protestar de manera pacífica y exigir la libertad plena, absoluta e inmediata de todos los presos políticos en Venezuela.

La información fue difundida a través de la cuenta oficial en X del exalcalde del municipio Iribarren y expreso político, Alfredo Ramos, quien aseguró que la manifestación continúa activa bajo la consigna #QueSalganTodos.

Pero, en Caracas, la jornada marcó un hito impensable hasta hace pocas semanas porque los manifestantes marcharon hasta las rejas mismas del Helicoide, sede de la policía política SEBIN y de destacamentos de la Policía Nacional.

Cabe recordar que ese lugar es señalado en informes de comisiones de Derechos Humanos de la ONU y de la OEA como el peor centro de reclusiones arbitrarias y de torturas en Venezuela.

“¡No tenemos miedo!” gritaban los manifestantes, rodeados por agentes de la Policía Nacional, y seguidos de cerca por periodistas de medios nacionales a internacionales. Tras caminar unos 300 metros entonando el himno nacional y gritando consignas de libertad, hasta llegar cerca de la reja exterior del Helicoide, el emblemático edificio circular que según Delcy Rodríguez ya no será una cárcel, sino un centro cultural y deportivo.

Aunque obstruyeron la vía con un camión y colocaron un fuerte piquete de la GNB, la llegada de los manifestantes a la entrada principal fue inevitable. “Haber llegado hoy a las puertas del Helicoide es algo histórico, es decirle al poder ‘nosotros no tenemos miedo’, queremos que se libere a nuestros presos y reivindicamos nuestro derecho a la protesta pacífica”, dijo el activista por los Derechos Humanos Marino Alvarado.

También desplegaron pancartas con fotografías de presos políticos y mensajes de «Libertad», mientras coreaban consignas y ondeaban banderas de Venezuela.

La jornada de oración se ha realizado este sábado mientras se discute una ley de Amnistía propuesta por el gobierno y un proceso de reconciliación nacional, señaló el profesor Pedro Contreras, de la cátedra de Derecho Constitucional de la UCV, mientras caminaba con los manifestantes.