Funvisis asegura que réplicas sísmicas durarán varios meses en el país

Caracas. – La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) informó que las réplicas sísmicas se mantendrán activas en el territorio nacional durante un periodo prolongado de varios meses.

Motivado al temblor de 4.0 que causó temor en Vargas y Caracas este pasado martes, a horas de la madrugada, la institución explicó que este comportamiento responde al reacomodo natural de las placas tectónicas tras los eventos mayores registrados el 24 de junio en el país.

Luz María Rodríguez, directora del departamento de Geología de Terremotos de Funvisis, explicó en una entrevista televisada que las zonas donde se originaron los dos terremotos en junio aún deben reacomodarse, lo cual genera temblores que son normales luego de un evento telúrico importante.

En este sentido, señaló que el evento sísmico de 4.0 registrado la madrugada de este 18 de agosto se presentó de forma superficial, lo que causó que fuera percibido por varias personas. “Mucha de esas réplicas generalmente solamente se sienten a nivel de los equipos que los registran, y algunas veces nosotros las sentimos, como ocurrió hoy en la madrugada (…) En los primeros 5 y 10 km, hasta 25 km nosotros hablamos de sismos superficiales”.

El evento sísmico tuvo su epicentro dentro del sistema de falla de San Sebastián, lo que amplificó la sensación de movimiento en las zonas cercanas a la región central. Rodríguez afirmó que, aunque una gran parte de las réplicas cotidianas solo son detectadas por instrumentos especializados, la poca profundidad de este sismo facilitó su percepción humana directa.

Funvisis recordó a la población mantener la calma, desestimar rumores en redes sociales y consultar únicamente los reportes oficiales de la institución ante cualquier eventualidad sísmica.

Detuvieron a general retirado venezolano en Arauca presuntamente huyendo de Venezuela

Caracas. – Un general retirado de la GNB, Sixto Morales Núñez, fue capturado este pasado lunes en el departamento colombiano de Arauca, cuando presuntamente intentaba abandonar Venezuela “de manera encubierta”.

Efectivos de la Policía Nacional de Colombia, adscritos al grupo GAULA, lo detuvieron en posesión de un arma, así como de 24 cartuchos calibre 9 milímetros.

Según el reporte de las autoridades colombianas, Morales Núñez fue localizado en las inmediaciones del Puente Internacional José Antonio Páez, que comunica al estado Apure, en Venezuela, con el departamento de Arauca.

El general viajaba como pasajero en un taxi cuando fue identificado e interceptado en un puesto de control.

Cabe señalar que la captura adquiere especial relevancia por el rango que Morales Núñez ocupó dentro de la estructura militar venezolana y por las circunstancias en las que se produjo su detención.

Las autoridades colombianas deberán ahora determinar su situación jurídica, las razones exactas de su desplazamiento hacia Colombia y si existen requerimientos judiciales adicionales relacionados con el exoficial.

Otras versiones sobre este caso, como la del docente Javier Vivas Santana, opositor al narcorégimen chavista, aseguran que Morales Núñez habría sido detenido en Arauca y, al parecer, durante el procedimiento le encontraron armas y una cantidad considerable de dinero.

Vivas Santana sostuvo además que el dinero «se presume es producto de la corrupción» y relacionó el caso con las recientes destituciones de jueces penales en Venezuela.

Morales Núñez aparece en documentos oficiales venezolanos como General de División y tuvo diferentes responsabilidades dentro de la estructura militar y administrativa de la Venezuela controlada por el chavismo.

Entre los cargos que ocupó figura la dirección del despacho del Ministerio del Poder Popular para Obras Públicas y funciones relacionadas con la estructura militar venezolana. Su condición de antiguo oficial de alto rango, por tanto, puede ser corroborada independientemente de la información preliminar que circula actualmente sobre el procedimiento en Arauca.

Secuestraron nuevamente al exrehén político Sixto Salamanca a 4 días de haber sido excarcelado

Caracas. – El exrehén político militar Sixto José Salamanca Jiménez fue detenido nuevamente este pasado martes, apenas cuatro días después de haber sido excarcelado del Centro Penitenciario Rodeo III (Miranda).

La denuncia fue realizada por varias ONG, entre ellas Realidad Helicoide y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos de Venezuela (Clippve), las cuales advirtieron de la irregularidad a través de sus redes sociales.

Cabe recordar que Salamanca se encontraba secuestrado desde el 13 de diciembre de 2019 por el caso «Venezuela Honor y Gloria 2019», un supuesto plan para asaltar la base Gran Mariscal Sucre y el Comando de la Guardia Nacional número 53, ubicadas en Cumaná, estado Sucre, el 15 de diciembre de 2019.

Las ONG explicaron que Salamanca salió de viaje este martes 18 junto a su esposa y, en el trayecto, el autobús donde se trasladaban fue detenido en Cúpira, estado Miranda. En ese punto de control, los funcionarios lo detuvieron nuevamente. Actualmente, Sixto Salamanca se encuentra en la comandancia de la Policía Municipal de Cúpira.

Clippve calificó el procedimiento como una “detención arbitraria” y expresó preocupación por la situación de personas que fueron liberadas bajo medidas cautelares y que, según afirmó, podrían volver a ser encarceladas.

También, exigió a las autoridades venezolanas actuar conforme a la legislación y ordenar la liberación inmediata de Salamanca Jiménez.

La denuncia ocurre pocos días después de que el gobierno anunciara medidas alternativas a la prisión para 131 personas detenidas, luego de una revisión de sus situaciones jurídicas por parte de los tribunales, a solicitud del Ministerio Público.

Liberaron a cinco militares rehenes políticos en Ramo Verde

Caracas. – Cinco efectivos militares rehenes políticos, quienes permanecían privados de libertad en el Centro Nacional de Procesados Militares de Ramo Verde, fueron liberados este martes.

La ONG Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia confirmó que se trató de los casos del mayor César Girón, el sargento mayor de tercera Johandri Aguilar, el sargento primero Jhorman Jiménez, y los sargentos segundos Jhonson García y Edwin Noguera.

La coalición señaló que los cinco eran considerados rehenes políticos y que salieron del centro de reclusión durante la jornada de este martes. Otros medios que reportaron la medida indicaron que las excarcelaciones se produjeron bajo medidas cautelares, aunque todavía no se han divulgado las condiciones específicas impuestas a cada uno.

También se conoció que las excarcelaciones no significan el cierre de las investigaciones y tampoco la eliminación de los cargos que pesan sobre estos militares. Los cinco están sujetos a medidas sustitutivas de libertad a la vez que siguen sus respectivos procesos ante los tribunales venezolanos. Por ello, deben presentarse periódicamente ante las autoridades judiciales, tienen prohibido abandonar el país y una restricción para ofrecer declaraciones públicas a medios de comunicación.

Uno de los casos que llamó la atención es el del mayor Girón Contreras, el cual estuvo cerca de un año y tres meses detenido. El militar ha sido relacionado con la deserción del sargento Julio Ramírez, el cual además era su cuñado.

Cabe señalar que la salida de los cinco militares llega en medio de nuevos movimientos judiciales que tienen relación con personas detenidas por razones políticas en Venezuela. Además, las liberaciones se dan en el marco de las 131 excarcelaciones de rehenes políticos anunciadas por el narcorégimen chavista.

Este proceso continúa mientras familiares y defensores de derechos humanos esperan información sobre otros detenidos que podrían beneficiarse de las medidas.

ONG denuncia que 11 excarcelados no figuraban en lista de rehenes políticos

Caracas. – La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció este pasado lunes que, del total de 83 rehenes políticos excarcelados hasta la fecha, 11 de ellos no figuraban previamente en los registros de presos políticos manejados por esa organización.

Por ello, la ONG alertó a través de sus redes sociales que se encuentra en un proceso de investigación y análisis exhaustivo para determinar si corresponden formalmente a este grupo de personas privadas de libertad.

En una publicación en X, JEP informó que entre las personas cuya excarcelación pudo corroborar hay 17 mujeres y 66 hombres. Pero, sobre los 11 casos que no tiene reportados como rehenes políticos, insistió que buscan determinar si esas personas pueden ser incorporadas formalmente al registro de privados de libertad por motivos políticos.

Tras la actualización de sus cifras, JEP señaló que 448 personas continúan privadas de libertad por razones políticas en el país: 408 hombres y 40 mujeres. La organización insistió en tres demandas principales ante las autoridades estatales.

Primero, exige la liberación plena y definitiva de todos los rehenes políticos, junto con el sobreseimiento de sus causas. Advirtió que quienes han sido excarcelados bajo régimen de presentación periódica ante tribunales siguen sujetos a medidas cautelares que restringen su libertad, generan gastos de traslado y limitan su reinserción plena a la vida cotidiana.

En segundo lugar, pidió transparencia total en el proceso, mediante la publicación de listados oficiales que permitan a las organizaciones de derechos humanos verificar los anuncios. JEP destacó la “brecha evidente” entre las 131 excarcelaciones anunciadas y las 83 que ha podido corroborar hasta el momento. La liberación inmediata e incondicional de los 448 prisioneros políticos restantes.

Admitieron recurso de apelación en Carabobo en caso del capitán Caguaripano

Caracas. – La Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Carabobo admitió este martes el recurso de apelación presentado contra la sentencia del capitán Juan Carlos Caguaripano.

La información fue difundida por el periodista Víctor Ugas, quien compartió en su cuenta de X la boleta de notificación emitida por la Sala N.° 1 de la Corte de Apelaciones. Además, indicó que la audiencia fue fijada para el próximo miércoles 26 de agosto.

De acuerdo con el documento, se realizará a las 11:00 am en la sede de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal de Carabobo. La apelación de sentencia está identificada con el número DR-2026-83179 y fue acumulada con otros recursos correspondientes a la misma causa.C

Cabe recordar que Caguaripano figura entre los 23 acusados que deberán comparecer en la audiencia, según la boleta firmada por el juez superior presidente de la Sala N.° 1, Alejandro Chirmelli.

Ugas explicó que la admisión del recurso abre la posibilidad de que la sentencia contra Caguaripano sea revisada. En ese escenario, la decisión podría eventualmente ser modificada o anulada y el capitán podría recuperar su libertad.

La admisión permite que la sentencia sea revisada por una instancia superior. La Corte deberá conocer los argumentos de las partes y evaluar las decisiones cuestionadas mediante los recursos presentados.

La revisión podría terminar con una modificación de la sentencia o, dependiendo de los argumentos y de la decisión de los jueces, con su anulación. Sin embargo, el documento judicial no anticipa cuál será el resultado del proceso.

Caguaripano es uno de los militares que se rebeló contra la Narcotiranía chavista de Nicolás Maduro, y pagó las consecuencias al ser traicionado. Se sindica de ello al político de Primero Justicia, Carlos Ocariz, cuyos cuerpos policiales fueron los que apresaron a Caguaripano en agosto de 2017, cuando este era alcalde del municipio Sucre, y habría ordenado entregarlo a la DGCIM, donde fue sometido a torturas abominables.

A raíz de su injusta captura, fue uno de los líderes militares que despertó más simpatías entre la verdadera oposición radical venezolana, y por quien llevan ya varios meses, en lo que va de 2026, haciendo una fuerte campaña en redes sociales para exigir su liberación.

El pueblo al pueblo le tocó salvar: La inacción de los cuerpos de seguridad (parte II)

Mauricio Hernández, estudiante de bibliotecología en la UCV, coordinador local senior de EsLibertad Venezuela y dirigente de Tomos UCV

“En cuanto más nos inducimos en la conformación ontológica de los cuerpos de seguridad venezolanos, más nos damos cuenta que la ceguera por la pérdida de valores humanos abrió paso a generaciones enteras de corruptos.”

Mauricio Hernández

En vista de la constante decadencia de los cuerpos de seguridad del Estado, y la tergiversación absoluta sobre la labor de servicio en Venezuela, actualmente nos vemos envueltos en el ápice del descaro e inutilidad por parte de los mismos. Militares y efectivos cuya trayectoria, desde el ingreso a su respectivo mundo hasta la salida y formación completa de generaciones de vergüenzas nacionales; estamos en presencia de las consecuencias del control institucional y el degradé de todos los aspectos que engloban este neo-sistema criminal. Esta caracterización no se limita a impresiones personales: organizaciones de derechos humanos documentaron en 2024 al menos 522 personas asesinadas por funcionarios de seguridad del Estado y 2.224 víctimas de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, lo que respalda la percepción de una institucionalidad que opera crecientemente al margen del orden constitucional.

De esta manera, no resulta para nada sorprendente que los cuerpos de seguridad sean vistos por la sociedad como un sistema criminal, y poco confiable. Tal desconfianza se alinea con los hallazgos de diversas organizaciones que describen patrones de asesinatos de manifestantes, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias cometidas por fuerzas de seguridad y grupos armados progubernamentales, lo que refuerza su imagen social como aparato represivo más que como instancia de protección en lo que respecta a primeras opciones cuando se amerita el carácter que “según” representan. E históricamente cobra la significancia del ¿por qué? Pues el daño de dicha vocación se fue moldeando a los intereses dictatoriales y la diosificación de la figura del militar, desviando el objetivo de la vocación a verlos como entes de poder, en vez de servidores sociales, al punto de necesitar un sistema que no proteja a su pueblo, sino que haga inviable seguir a quienes sí lo hacen. Al fin y al cabo, es más sencillo hacer que la sociedad le tenga miedo a seguir a un salvador que revelarse contra quien la oprime.

En ese sentido, este degradé institucional funciona como un sistema escalonado, el cual define las bases de adoctrinamiento y cultivación de la impropiedad ciudadana desde los ámbitos escolares, ya que, en su mayoría, es ahí donde se definen los próximos pasos en ámbitos de carreras en los jóvenes. Y tomando en cuenta que este régimen se encargó de implantar una cultura de banalidad, conformismo y marginalidad en muchos nichos societarios, resulta fácil seguir los patrones que se dan a la hora de ver la calidad de individuos que concurren a los cuerpos de seguridad en los últimos años. Jóvenes con calidad de educación tanto familiar como institucional paupérrima, donde la primera –en muchos casos– viene de la mano de una consecución generacional de conductas cuya idiosincrasia ha sido de índole marginalizada e inmoral. Tal y como se ha podido presenciar hace poco en un video de ciertos estudiantes de la UNES, cuya actitud representa este enunciado. Así, y tomando en cuenta las evaluaciones pertinentes sobre las tasas de mala conducta vislumbradas en el país, y la magnitud de ingresos a estas filas de funcionarios, a su correlación, tenemos generaciones de jóvenes dañados y un sistema permisivo que da a entender que ganarse la vida en un lugar donde portar un arma no es ilegal, es fácil, si quienes están por encima de ti se encuentran recubiertos también por el barro.

En consonancia con lo expuesto, los datos preliminares —cuya precisión se ve limitada por la opacidad de los registros oficiales— revelan cómo este patrón se manifiesta en los sectores sociodemográficamente vulnerables. Al analizar la etiología –causa de origen– del problema, se observa un proceso de degradación social enraizado en la ausencia de planificación y en la fractura de los proyectos de vida de la juventud. Esta realidad coincide con los hallazgos del informe Psicópata de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), el cual señala que entre el 60% y el 70% de la población, incluidos los jóvenes, experimenta serias dificultades para proyectar su futuro. De este modo, la falta de horizontes temporales, en coexistencia con dinámicas de crianza disfuncionales y mecanismos de adaptabilidad distorsionados al entorno, genera una convergencia de múltiples factores. Esta realidad propicia que individuos con conductas o tendencias transgresoras sean absorbidos por los propios cuerpos de seguridad nacional, ya sea a través de un alistamiento voluntario por supervivencia o mediante procesos de reclutamiento institucional, trasladando así lógicas delictivas y de corrupción al interior del aparato del Estado y, a su vez, la permisividad del mismo ante esto. En un diagnóstico similar, el Centro de Investigación de la Realidad Social de la Universidad Católica Andrés Bello ha mostrado que «entre 60% y 70% de la población declara dificultades significativas para proyectar su futuro en el mediano plazo», subrayando la ruptura de los proyectos vitales en amplios sectores juveniles (Universidad Católica Andrés Bello, 2023, Informe Psicópata: Diagnóstico psicosocial de la población venezolana).

A la luz de ello, lo mismo cobra más veracidad al ver las estadísticas. Ya que, según análisis de la organización Monitor de uso de Fuerza Letal en Venezuela (2023), se arrojó que el ingreso de jóvenes de bajos recursos a organizaciones de seguridad se había incrementado drásticamente debido a la promesa de beneficios socioeconómicos y el porte de armas. Esto se complementa con las autoridades del MPPRIJP, las cuales informaron que a finales del 2025, 32,000 jóvenes se inscribieron para ingresar en la UNES, y la gran mayoría proveniente de zonas populares. Por lo mismo, parece que los delincuentes encontraron un refugio de la ley en los mismos entes que deberían pregonarla. Esto siempre y cuando se vean acoplados en el sistema de condicionamiento entre regentes y regidos, el cual se basa en el desempeño de actividades ilícitas, las cuales tienden constantemente a violar la constitución y todos los principios éticos que deberían presidir los altos mandos. En contraste, el regido hace la vista gorda ante estas situaciones, siendo consciente del sistema en el que se encuentra. Y por esa misma obediencia se le otorgan las atribuciones de actuar de la misma manera a estratos micros dentro de la sociedad, lo cual nos lleva a las típicas dinámicas de corrupción, estandarizadas en la figura de los funcionarios; actividades como el matraqueo en alcabalas, los sobornos permisivos y la extorsión, herramientas comunes en la labor corrupta de un sistema que premia la sublevación, aplaude a sus borregos la constante insolencia y procura que la supuesta imagen de predominancia que tienen hacia ellos mismo sea el norte que los mantenga arrodillados –mientras más soles y estrellas les regalen, mejor se sienten–.

Estos hechos, en conjunto con la viveza criolla, se juntan para erosionar en la fórmula perfecta que junta a fracasados sociales cuya existencia y razones de vivir se vuelven tan superfluas que cualquier mérito artificial que puedan recibir por arrastrarse, merme el hecho de la esencia prepotente por naturalidad que compone a la gran mayoría de individuos que circulan estos entes. Personas con daños antropológicos pertinentes que lograron conseguir un puente directo a sus intenciones paupérrimas a través de un sistema igual.

En consonancia con el proceso de acciones de disfunción de los cuerpos de seguridad, resulta inevitable referirnos al adoctrinamiento y la moral nacionalista procesada, la cual llevó a remplazar los valores que caracterizaban a los agentes por consignas ideológicas, con función en el desvío de las razones de su labor. A lo cual, nos remontamos al año 96; un militar se revela ante el gobierno de Rafael Caldera con ideales “nacionalistas” y con una fuerte influencia militarista. Ese era Hugo Chávez, el cual, bajo premisas populistas y profundamente marcadas por la lucha de clases y el antiimperialismo, sesgó visiones colectivas con narrativas que se basaban en un supuesto apoderamiento de las élites internacionales sobre los recursos del país, y la posible destrucción de la figura de libertadores como Simón Bolívar. Sus principios inicialmente se veían disfrazados de un gobierno de centro izquierda, con fuerte tendencia a la socialdemocracia, –hasta su posterior toma de poder– en la cual se terminó de revelar las intenciones socialistas y las reformas de índole extremas, las cuales preside si quería establecer un control tanto institucional como dicotómico en las diversas competencias del Estado.

En ese sentido, el sistema de seguridad de la Guardia Nacional y las distintas organizaciones de protección fueron el foco de esas operaciones. Empezando por la inducción a principios revolucionarios en las academias y liceos militares, tal y como lo plantaban explícitamente proyectos estatales como el Plan de la Patria (2013-2019): «La formación del oficial debe estar impregnada del pensamiento bolivariano, robinsoniano y zamorano… El socialismo bolivariano es la única vía para garantizar la defensa de la patria.» — Plan de la Patria (2013-2019), Objetivo Histórico N° 1. Del mismo modo, la implementación de consignas en la cotidianidad de sus entrenamientos y labores, las cuales, lejos de representar un sistema plural cuya obediencia debe ir dedicada a la protección nacional y los ciudadanos, se redirigen a dosificar su figura e ideales de izquierda. Lo cual dio inicio a una dicotomía que sirvió de herramienta para justificar injerencias y crímenes hacia la población bajo la premisa de ataques contra la revolución y el pueblo.

En conclusión, el análisis realizado a lo largo del artículo permite concluir que la actual configuración de los cuerpos de seguridad en Venezuela no es un accidente coyuntural, sino el resultado de un proceso prolongado de degradación institucional y moral que ha venido sedimentando durante décadas. Se ha incubado un modelo donde la vocación de servicio fue progresivamente sustituida por una lógica de poder y sometimiento, hasta dar forma a un neo-sistema criminal que opera desde las propias entrañas del Estado. Un sistema necesario en la dinámica de protección de un país, convertido en una burla y circo de intereses.


Bibliografía

Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. (2013). Plan de la Patria: Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019. Objetivo Histórico N° 1. Caracas, Venezuela.

Monitor del Uso de la Fuerza Letal en Venezuela. (2023). Informe sobre el uso de la fuerza letal y perfil socioeconómico de los integrantes de los cuerpos de seguridad.

Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz (MPPRIJP). (2025). Registro de aspirantes e ingresos a la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES). Caracas, Venezuela.

Universidad Católica Andrés Bello. (2023). Informe Psicópata: Diagnóstico psicosocial de la población venezolana. Centro de Investigación de la Realidad Social (CIRS-UCAB). Caracas, Venezuela.

Nuevo reporte eleva a 6.438 número de fallecidos durante sismos del 24 de junio

Caracas. – El balance de fallecidos por los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio ascendió este lunes a 6.438 víctimas, según la reciente actualización ofrecida por el jerarca chavista, Jorge Rodríguez, la cual incluye otras 137 víctimas respecto al informe anterior.

El informe del narcorégimen interino también informó que 59.109 viviendas ya han sido evaluadas, de las cuales 34.680 fueron catalogadas como habitables; 13.733 con restricciones y 10.696 en «alto riesgo».

El Banco Mundial estima en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos por los terremotos del pasado 24 de junio y advirtió recientemente que una reconstrucción lenta podría frenar la recuperación económica de Venezuela durante la próxima década.

El balance también precisó que 86.358 personas han recibido atención médica en hospitales tras la tragedia. Reportó asimismo la entrega de 335 viviendas, principalmente en el estado Vargas, una de las zonas más afectadas por los sismos.

No obstante, la emergencia sanitaria no terminó con el rescate de los sobrevivientes: entre quienes lograron salir de los edificios colapsados hay personas que requieren intervenciones quirúrgicas, rehabilitación y dispositivos para recuperar parte de su movilidad.

Foro Penal confirmó 81 liberaciones de las 131 anunciadas por el interinato chavista

Caracas. – Foro Penal confirmó este lunes la verificación de 81 excarcelaciones de rehenes políticos en Venezuela. Esta cifra contrasta todavía con las 131 liberaciones anunciadas por el narcorégimen, tras los procesos iniciados el 14 de agosto de 2026, lo que mantiene en curso las labores de comprobación de la ONG.

“A esta hora del día de hoy continúa el proceso de verificación de excarcelaciones iniciado el 14/08/26. Hasta este momento en el Foro Penal hemos verificado y confirmado 81 excarcelaciones. Seguimos…”, señaló Gonzalo Himiob, vicepresidente de la ONG a través de su cuenta en X.

El viernes 14 de agosto, el Gobierno venezolano anunció la aplicación de medidas alternativas a la privación de libertad para 131 personas que permanecían detenidas.

De acuerdo con un comunicado oficial, las medidas fueron acordadas por tribunales venezolanos a solicitud del Ministerio Público, luego de una revisión de la situación jurídica de personas procesadas o condenadas por delitos establecidos en la legislación nacional. El balance anterior de Foro Penal, publicado el domingo, contemplaba 78 liberaciones.

Aunque Himiob no precisó la identidad de las personas liberadas ni el centro de reclusión donde se encontraban detenidas, más temprano el Foro Penal publicó una lista con los nombres de 78 rehenes políticos cuya excarcelación había sido confirmada hasta el domingo.

De acuerdo con el listado, las liberaciones se produjeron principalmente entre el 14 y el 15 de agosto. La mayoría de los excarcelados son venezolanos, aunque también figuran ciudadanos de otras nacionalidades, entre ellos colombianos y un ciudadano libanés.

Entre los establecimientos mencionados en la lista aparecen el Internado Judicial Rodeo I, Rodeo II y Rodeo III, los centros penitenciarios Yare II y Yare III, el Centro Penitenciario de Aragua (Tocorón) y el Centro Penitenciario Femenino de San Juan de los Morros.

También fueron reportadas excarcelaciones desde el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), el Centro de Procesados y Penados Militares (Cepropemil) de Charallave, el antiguo Ramo Verde, el Centro de Formación Hombre Nuevo “Simón Bolívar” y una sede de la Policía Municipal de La Guajira.

Dinorah Figuera exige al narcorégimen aclarar cifras de rehenes liberados

Caracas. – Dinorah Figuera, jefa de la delegación opositora en la mesa de diálogo con el narcorégimen chavista, exigió este pasado domingo a la tiranía precisión, en torno al número de rehenes liberados en Venezuela, en momentos en que persiste una brecha entre las cifras oficiales y las verificadas de manera independiente por organismos de DD. HH.

La tiranía de Delcy Rodríguez afirmó el viernes que excarcelaría a 131 personas detenidas por razones políticas, pero organizaciones como Foro Penal han advertido que no se llegó a la cifra y aún quedan cientos de privados de la libertad injustamente.

Rodríguez, bajo presión de EE. UU., impulsó una ley de amnistía en enero tras la captura de Nicolás Maduro por orden de Donald Trump, pero el proceso de liberación ha sido lento y la oposición presiona para que se haga justicia.

A través de su cuenta en la red social X, Figuera publicó un mensaje, en cual expresó que, en un país en vías hacia la transición democrática no debería haber rehenes políticos, e instó a aclarar las cifras oficiales frente a lo que han podido constatar las organizaciones que dan seguimiento al proceso.

«Es urgente aclarar las cifras oficiales, en contraste con las verificadas por las organizaciones de derechos humanos que supervisan el proceso», indicó la exdiputada.

Añadió que se mantienen vigilantes y trabajando para que las liberaciones se concreten, subrayando que la excarcelación plena de todos los presos constituye una demanda que trasciende a un sector y que debe cumplirse en su totalidad.

El pronunciamiento se produce después de que, el pasado 14 de agosto, el interinato chavista dirigido por Rodríguez anunciara, la liberación de 131 personas privadas de libertad por razones políticas.

Los supuestos liberados en realidad recibieron «medidas alternativas a la privación de libertad», lo cual no garantiza que cuenten ya con libertad plena.

Este proceso ocurre en paralelo a las negociaciones entre un sector de la oposición y el oficialismo, auspiciadas por el gobierno de EE. UU. que apuntan a una transición y posteriores elecciones.

En la primera parte del diálogo liderado por Figuera y por el presidente de la ilegítima Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, se acordó una reforma total del sistema de justicia y la recuperación de activos venezolanos en el exterior.