Tercera audiencia para Nicolás Maduro y Cilia Flores será este miércoles 22 de julio

Caracas. – La Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York confirmó para este miércoles, 22 de julio, la tercera audiencia de seguimiento del proceso judicial, que se adelanta contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en una cárcel de esa ciudad.

La comparecencia está prevista para las 12:00 horas y corresponde a una audiencia de revisión del estado del caso luego de haber sido aplazado desde el pasado 30 de junio, a solicitud de la Fiscalía Federal con el consentimiento de la defensa, por “problemas relacionados con proveer transporte seguro y seguridad”, de acuerdo con el documento consignado ante el tribunal.

Expertos en el tema han aclarado, que esta tercera audiencia no representa el inicio formal del juicio ni mucho menos la emisión de un veredicto o sentencia. Se trata de una reunión técnica de evaluación procesal. En ella, el juez revisará el estado del intercambio de evidencias entre los fiscales y los abogados defensores, además de fijar el calendario para la presentación de mociones previas.

Juristas y fuentes cercanas al expediente coinciden en que la etapa oral del juicio todavía podría demorarse varios meses. El objetivo será evaluar el avance del proceso, revisar el intercambio de evidencias entre las partes y definir el cronograma de las mociones que deberán resolverse antes de la fase oral de juicio.

Para la audiencia de este miércoles se prevé un amplio dispositivo de seguridad en los alrededores del Tribunal Federal de Nueva York.

Ministerio chavista de salud confirmó muertes por hantavirus en Anzoátegui e investiga decesos en Barinas

Caracas. – Varios días después de que el gremio médico del país revelara los casos, el ilegítimo ministerio de salud del narcorégimen reveló este martes, información sobre dos eventos ocurridos recientemente en los estados Anzoátegui y Barinas, en los que fallecieron seis venezolanos, entre ellos tres médicos, víctimas de una afección aún no identificada.

En un comunicado el organismo confirmó que tres de los decesos ocurridos en Anzoátegui, fueron por haber contraído hantavirus, un virus transmitido por roedores que se encuentra principalmente en zonas rurales y agrícolas. Según el texto, la transmisión ocurre al inhalar partículas contaminadas con orina, heces o saliva de roedores en espacios cerrados.

La confirmación se produjo después de que la Federación Médica Venezolana (FMV) alertó sobre una patología que habría causado muertes en Anzoátegui y Barinas.

La FMV señaló que los pacientes presentaron deterioro severo del estado general y falla aguda del sistema cardiorrespiratorio, con evolución rápida que ocasionó los fallecimientos. «No existe evidencia científica de transmisión de persona a persona en nuestro país», precisó el ilegítimo organismo en su nota.

También, dentro del comunicado, pero aparte, el ente lamentó la muerte de tres profesionales de la medicina en Barinas, aunque no precisó las causas de los decesos. Indicó únicamente que se trata de “eventos focalizados” cuyas causas “están por confirmarse” y que no representan un riesgo para la comunidad en general.

“Ambos eventos no guardan relación entre sí y queda descartada cualquier conexión entre las situaciones registradas”, afirmó finalmente el ente chavista.

Bomberos que denunciaron condiciones precarias para enfrentar rescates fueron víctimas de represalias

Caracas. – Bomberos venezolanos denunciaron recientemente víctimas de retaliaciones por parte del narcorégimen interino, el cual ordenó iniciarles investigaciones disciplinarias a varios rescatistas, por el hecho de haber denunciado las precarias condiciones en las que se encuentran, y que les impidió responder debidamente tras los sismos ocurridos el pasado 24 de junio.

La denuncia de los efectivos bomberiles fue revelada por el reportero, y también rescatista, Delmiro De Barrio, quien en sus redes sociales publicó sobre las medidas de presión que ordenaron aplicarles «los delincuentes que aún conservan el poder en el país», por haber hecho público «la falta de equipamiento para responder ante la emergencia que surgió en La Guaira / Vargas, ocasionada por los dos terremotos del 24 de junio».

Según De Barrio, también se presionó a un grupo de bomberos voluntarios «para que no presten declaraciones a medios de comunicación ni hagan videos para redes sociales, bajo la amenaza de que serán sancionados por los chavistas que tienen como jefes».

«Así es como han gobernado a Venezuela durante los últimos 27 años y nada ha cambiado; el miedo es la herramienta de control que utilizan, y los shows mediáticos su forma de hacer creer que tienen el control y que están haciendo todo bien», denunció el rescatista en su publicación.

Asimismo, señaló que fue la falta de respuesta ordenada por el narcorégimen interino, la causante de las muertes que se produjeron en las primeras 48 horas, debido a que se neutralizaron las actividades de rescate de sobrevivientes que podían llevarse a cabo, en ese vital lapso de tiempo.

«Muchos se pudieron salvar en ese lapso, pero no recibieron la asistencia adecuada y oportuna. Para confirmarlo, ni siquiera se necesita la versión de los equipos de rescate: hay cientos de sobrevivientes que estaban en el lugar y relatan cómo escuchaban a la gente pidiendo ayuda bajo los escombros, mientras rescataban a vecinos y familiares con sus propias manos», señaló el rescatista.

Otra habitante de Vargas encaró a «Nicolasito» durante visita a campamento de damnificados

Caracas. – Otra habitante del estado Vargas, Carmen Rondón, encaró valientemente a Nicolás “Nicolasito” Maduro Guerra, hijo del narcotirano Nicolás Maduro Moros, durante la visita que este realizó el pasado domingo a un campamento de damnificados, en la Escuela Básica Guaicamacuto, de la parroquia Macuto.

La dama relató que Maduro Guerra se presentó en el lugar acompañado por una comitiva del régimen, que cerró las instalaciones para controlar el lugar.

«Me di el gusto de decirle en la cara lo que se merece, que dejaron morir a la gente bajo los escombros. Ahí estaban tomándose la foto, cerraron toda la escuela Guaicamacuto y se metieron, porque no pueden enfrentar la furia del pueblo venezolano», denunció Rondón.

“Yo, Carmen Rondón, cédula de identidad 6.319.186, cumplí y libré por todos, mentándole su madre a Maduro Guerra y a los asesinos que han acabado este país desde 1999. Soy Carmen Rondón, que se inventa en otro Helicoide para mí, desgraciados, hijos de puta”.

Se trata el segundo incidente de este tipo registrado en la zona del desastre. En días pasados, habitantes del urbanismo Hugo Chávez de la Gran Misión Vivienda Venezuela, confrontaron también a Maduro Guerra y al también diputado Jorge Arreaza, durante una visita a las zonas afectadas, en un momento que quedó grabado por el canal noruego TV2.

Una mujer, identificada como Damely Yaneth Díaz, encaró directamente al hijo de Nicolás Maduro Moros con una acusación desgarradora: “¡Todos ustedes tienen que ir presos! ¡Yo no perdí una cocina, yo perdí una hija! ¡Esto fue responsabilidad suya!”.

Liberaron en El Rodeo a un capitán retirado del Ejército

Caracas. – Un capitán retirado del Ejército y exgerente de seguridad de la refinería Punta Cardón, Ebro Leonardo Delgado Briceño, fue excarcelado este lunes del centro penitenciario El Rodeo I (Miranda), según informó la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE) en su cuenta de X.

Delgado Briceño fue detenido el 29 de julio de 2022 y posteriormente enfrentó cargos por terrorismo, conspiración y asociación para delinquir. El capitán retirado también se desempeñó como gerente de seguridad de la refinería Punta Cardón, perteneciente al Complejo Refinador de Paraguaná, y fue señalado por su presunta vinculación con un supuesto plan contra esa instalación petrolera.

Durante el tiempo que permaneció privado de libertad, sus familiares denunciaron presuntas irregularidades en su proceso judicial. Entre los señalamientos mencionados por CLIPPVE figuran retardo procesal, supuestos tratos crueles e inhumanos y su exclusión de la Ley de Amnistía.

La ONG celebró la excarcelación y el reencuentro de Delgado Briceño con sus familiares, aunque recordó que otras personas consideradas presos políticos por distintas organizaciones permanecen recluidas en centros penitenciarios del país.

También reiteró sus exigencias de justicia y libertad para los detenidos que califica como rehenes políticos, y mencionó instalaciones como Ramo Verde, Yare, La Crisálida y el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF).

The New Yorker: Trump utiliza el retorno de María Corina para presionar a Delcy Rodríguez

Caracas. – El presidente de EE. UU., Donald Trump, estaría utilizado el posible regreso de María Corina Machado a Venezuela como un mecanismo de presión y extorsión política sobre la encargada del interinato chavista, Delcy Rodríguez.

Así lo revela un reportaje publicado por el medio estadounidense The New Yorker, según el cual la posición de Washington respecto al retorno de la dirigente política se ha visto condicionada por disputas internas en la Casa Blanca y acercamientos pragmáticos con el interinato chavista.

El citado medio indica, que el Gobierno estadounidense ha frenado el regreso de Machado a territorio venezolano, llegando incluso a plantearle en su momento la opción de ser propuesta como Secretaria General de Las Naciones Unidas.

También, el reporte citó a un operador político de amplia trayectoria, quien explicó que la figura de Machado ha sido utilizada estratégicamente por la Casa Blanca para mantener presión sobre Rodríguez.

La fuente, familiarizada con las conversaciones, afirmó que Trump le habría dicho en repetidas ocasiones a Rodríguez: «Trump utiliza el caso de María Corina para mantener a Delcy alerta: ‘No te confíes, porque en cualquier momento puedo enviarte a María Corina'».

Tras el anuncio de que el narcorégimen interino aceptó entablar conversaciones con un sector opositor, Washington promovió la participación de la dirigente exiliada Dinorah Figuera, presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015, al considerarla una figura de perfil más conciliador para el proceso de diálogo y negociación.

Igualmente, el reportaje sostiene que, tras los terremotos del 24 de junio, Trump habría solicitado directamente a Rodríguez respetar a Machado mientras la dirigente opositora intentaba regresar a Venezuela.

Señala que hubo dos intentos de viaje que no pudieron concretarse, uno desde EE. UU. y otro desde Panamá.

Aunque representantes estadounidenses calificaron el incidente como un malentendido, la fuente consultada por The New Yorker atribuyó lo sucedido a pugnas internas entre facciones dentro del gobierno de EE. UU., donde el sector con mayor influencia abogó por no alterar la estabilidad política del país a corto plazo.

Además, The New Yorker señala que existen diferencias dentro de Washington sobre el papel que debería desempeñar Machado en un eventual proceso de transición política en Venezuela.

Hallaron cadáver de estadounidense entre escombros de un edificio en Vargas

Caracas. – Equipos de rescate recuperaron este pasado domingo en el estado Vargas, el cadáver del estadounidense Andrew Widme, de 42 años, fallecido tras el colapso del complejo Residencias Coral Mar (Caraballeda) durante los terremotos.

Widme había viajado al país para reencontrarse con su esposa venezolana, quien también murió bajo los escombros y continúa siendo buscada por los rescatistas.

Andrew nació en el estado de Dakota del Norte. No obstante, arribó al país para reencontrarse con su esposa, una venezolana llamada Yelitza, luego de que autoridades de migración la enviaran de regreso a Venezuela.

Además de ese motivo, la víctima viajó a Venezuela con la mentalidad de planificar su retorno a los EE. UU. en medio del complejo escenario que afrontan los migrantes en ese país. Al momento de los terremotos, ambos estaban en las residencias Coralmar, Caraballeda, por lo que no pudieron escapar.

Aun los rescatistas buscan el cuerpo sin vida de la mujer en el edificio derrumbado. De igual modo, buscan más cadáveres que están atrapados entre las residencias que cayeron el día del doble terremoto.

Otro caso confirmado es el del joven estadounidense Daniel Núñez, de 28 años, quien murió tras el colapso de un hotel en La Guaira apenas unos minutos después de haber arribado al país en un vuelo de repatriación.

Dos sismos de 4.6 y 4.3 se registraron este 20 de julio en Venezuela

Caracas. – Dos temblores sacudieron a Venezuela en las últimas horas, según los reportes emitidos por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) durante la madrugada y la mañana de este lunes 20 de julio de 2026.

El primero ocurrió a las 06:54:57 (hora local) frente a las costas del estado Sucre, con una magnitud de 4.6 y 26 km de profundidad, localizado a 17 km al NNE de Güiria. Funvisis estimó que la profundidad calculada es de 90.9 kilómetros, siendo un impacto de las sísmicas en la superficie viéndose atenuado, aunque habitantes de diversas localidades de la Península de Paria, y zonas aledañas reportaron haber sentido una leve vibración al inicio de la jornada diaria.

Más tarde, a las 11:11 horas, un segundo movimiento de magnitud 4.3 y 5 km de profundidad se registró en el estado Yaracuy, a 39 km al noroeste de San Carlos. Debido a la baja profundidad del sismo en Yaracuy, este pudo sentirse con mayor intensidad en las zonas cercanas, mientras las autoridades continúan monitoreando la actividad sísmica.

En ninguno de los dos movimientos telúricos se registraron daños estructurales o pérdidas humanas, de acuerdo con lo reportado por organismos de seguridad en cada región.Funvisis contabilizó más de 1.368 réplicas en el país, posteriores al doble terremoto que sacudió a Venezuela.

De acuerdo con una infografía publicada por el organismo, la mayor concentración de réplicas se ha localizado en los estados Yaracuy, Carabobo, Aragua, Miranda y La Guaira, además del Distrito Capital, donde se ha mantenido una intensa actividad sísmica desde el evento principal.

El primer terremoto ocurrió el 24 de junio a las 6:04 de la tarde, con una magnitud de 7,2, una profundidad de 21 kilómetros y un epicentro ubicado a 25 kilómetros al este de San Felipe, estado Yaracuy.

De «show barato» y «farsa» tildaron al acto para condecorar «rescatistas» de Delcy Rodríguez

Caracas. – Como un «show barato» y de mal gusto, fue calificado en redes sociales el acto de condecoraciones organizado el pasado sábado por Delcy Rodríguez, encargada del narcorégimen interino chavista, en el cual ofreció reconocimientos a unos supuestos 6.000 rescatistas, quienes supuestamente habría participado en las labores de rescate tras los terremotos del 24 de junio.

En un acto televisado por el canal chavista VTV, y acompañada de altos jerarcas de la tiranía, como Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Gustavo González López, entre otros, la encargada del interinato otorgó medallas a supuestos rescatistas de distintos organismos, incluyendo a canes que aparentemente participaron en los rescates.

Uno de los desmentidos fue ofrecido por el reportero y también rescatista, Delmiro Del Barrio, quien en sus redes sociales difundió un comunicado en el cual critica duramente al acto, tildándolo de una farsa:

«Hoy, mientras hay miles de venezolanos muertos bajo toneladas de escombros en La Guaira / Vargas, la cúpula del chavismo, liderada por Delcy Rodríguez, realiza un acto bochornoso de publicidad y politiquería muy barata; un show para otorgar condecoraciones a 28 caninos, así como a 6.000 presuntos rescatistas que están en esa basura de acto como si ya hubieran culminado sus labores, mientras los familiares de esos miles de venezolanos que aún están bajo los escombros siguen trabajando con las uñas para recuperar los cadáveres. (…)», señala el texto.

También, la cuenta en la red X Abogados Venezuela, publicó una carta que le hicieron llegar efectivos de los bomberos, en la cual desmienten y revelan la farsa montada por Rodríguez y su cúpula:

Otros comentarios calificaron al acto como una muestra de ironía y de maldad, como el siguiente:

Otros internautas aseguran que con este acto, Rodríguez y el chavismo jugaron «con el dolor de la gente»:

Nuestras emergencias subcontinentales y los Estados Unidos

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

Dentro de una incontable secuencia de factores que pudieran orbitar alrededor del caudillo de turno que hace lo que le da la gana menos lo que dice la ley, nuestra región ha necesitado —o no le ha quedado otra opción— que recibir la presencia correctora de nuestro hermano continental del norte: los Estados Unidos de América.

Desde la Doctrina Monroe (el Monroe de Trump es otra cosa) y su “Big Stick” en el Caribe y Centroamérica a comienzos del siglo XX, las intervenciones de la Guerra Fría para impedir “otra Cuba”, hasta la captura de Maduro el 3 de enero de 2026 y la reacción inevitable derivada de los sismos gemelos del 24 de junio que dejaron al descubierto la podredumbre estructural del Estado venezolano —y que el chavismo en nada se parece al régimen de Saddam Hussein—.

En casi todos los casos el guion fue similar, porque las relaciones internacionales no se basan en el altruismo sino en los intereses, ya sean económicos o de seguridad. En todas las acciones se justificó el uso de la fuerza; se removió o debilitó al actor local; se instaló o se toleró un régimen cliente; y cuando la fuerza externa se retiró —o redujo su presencia—, quedó un vacío que las élites y políticos sobrevivientes, generalmente corrompidos o incapaces, no lograron llenar con instituciones reales. El resultado no fue democracia estable, sino un nuevo ciclo de inestabilidad, autoritarismo o criminalización del poder y la consecuente intervención.

Nuestra complicada historia con los Estados Unidos está llena de ejemplos. Las ocupaciones en Haití, República Dominicana y Nicaragua a principios del siglo XX crearon las condiciones para dictaduras posteriores. La intervención de 1954 en Guatemala derrocó a un gobierno reformista y abrió décadas de guerra civil y genocidio. El apoyo al golpe de 1973 en Chile desplazó a un gobierno que amenazaba con entrar en la órbita castrista por una dictadura atroz de derecha que, si bien abrió la economía, dejó una herencia de impunidad y desigualdad que aún pesa. La invasión de Panamá en 1989 eliminó a Noriega pero no eliminó las redes de narcotráfico ni construyó un Estado sólido y capaz de automejora. Cada intervención generó, en el mejor de los casos, una calma temporal; en el peor, un nuevo vacío llenado por actores aún más depredadores.

La diferencia de nuestro 3 de enero es que los depredadores siguen operando y sus colaboracionistas, etiquetados como “opositores”, siguen perdidos en el espacio.

En este contexto, la pregunta que ya formulamos se vuelve inevitable: ¿qué esquema de gobernabilidad emerge después de una intervención que remueve al tirano pero deja intacto el entramado criminal e institucional que lo sostuvo? La historia latinoamericana ofrece pocas respuestas que nos ayuden en esta línea de análisis. Las ocupaciones prolongadas terminan generando resentimiento y nuevas formas de dependencia. Los gobiernos surgidos tras la intervención suelen reproducir la corrupción y la debilidad institucional que justificaron la intervención. Las “transiciones pactadas” entre élites fallidas, por lo general, solo logran administrar el declive o, peor, legitimar nuevas rondas de latrocinio.

La devastación actual venezolana impone un replanteamiento radical. No se trata de elegir entre intervención extranjera o soberanía abstracta. Se trata de reconocer que el vacío de poder es real y que llenarlo con las mismas fuerzas que lo crearon —o que lo consintieron bajo torneos electorales conocidos de antemano como fraudulentos y jugosos negociados— solo prolonga la agonía. La solución no puede ser otro pacto entre los mismos actores que han demostrado su incapacidad histórica. Tampoco puede ser una ocupación indefinida que convierta a Venezuela en un territorio bajo tutela de facto, aunque los precedentes “insulares” ofrezcan alguna cobertura de derechos básicos.

Lo que se requiere es un gobierno de emergencia nacional integrado por ciudadanos independientes de los bandos, con méritos probados —muchos de ellos en el exilio—, dispuesto a utilizar el apoyo militar temporal de los Estados Unidos para desmantelar el aparato criminal chavista, recuperar el control territorial y sentar las bases mínimas de un Estado de derecho. Solo entonces, cuando exista capacidad real de proteger a la población y de organizar procesos electorales limpios, podrá hablarse de una transición hacia la democracia. No antes. Las elecciones precipitadas en medio del caos solo servirán para que el cartel reconquiste por vía electoral lo que perdió por vía militar.

La historia de las intervenciones en América Latina demuestra que la fuerza externa puede romper estructuras criminales enquistadas, pero no puede —ni debe— sustituir la construcción de instituciones locales. Ese es el vacío que ni la potencia del norte ni las élites vernáculas han sabido llenar. Venezuela tiene hoy la oportunidad —y la obligación— de romper ese ciclo. De lo contrario, el próximo capítulo de este largo apocalipsis latinoamericano ya está escrito.