Según ha afirmado el congresista republicano Michael Waltz en la red social X, citando «fuentes fiables», el Servicio Secreto de EE. UU. había recibido en repetidas ocasiones peticiones para aumentar la protección de Donald Trump, pero todas ellas fueron rechazadas por el secretario de Seguridad Nacional de EE. UU., Alejandro Mayorkas.
A esto se suma la información publicada por el New York Post, que indica que el equipo de Trump había enviado una solicitud de protección adicional al Servicio Secreto, pero no se la concedieron.
No obstante, el propio servicio niega las acusaciones, por lo que el miembros de la Cámara de Representantes han instado a llevar a cabo una investigación.
«Existe la falsa afirmación de que un miembro del equipo del expresidente solicitó recursos de seguridad adicionales y que fueron rechazados. Esto es absolutamente falso», escribió a su vez en X el portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, añadiendo que se aumentaron las capacidades de protección «como parte del aumento del ritmo de los viajes de campaña.»
Empero, el mismo diario reveló que el Servicio Secreto de Donald Trump no tiene recursos para garantizar su protección contra ataques, en particular los de francotiradores, ni la cobertura aérea, lo «que lo deja vulnerable».








