EE. UU. completa una oleada de bombardeos contra Irán por novena noche consecutiva

El Ejército de EE. UU. ha completado una nueva oleada de ataques contra Irán en la que constituye la novena noche consecutiva de operaciones militares contra la República Islámica bajo la justificación de socavar las posibilidades de Teherán para atacar buques en el estrecho de Ormuz.

«El Mando Central (CENTCOM) ha comenzado hoy, a las 19.00 horas (hora del este de EE. UU.), una nueva oleada de ataques contra Irán por novena noche consecutiva», ha anunciado el propio órgano castrense en redes.

Al hilo, y como en noches anteriores, el Mando ha justificado esta actuación alegando que, de este modo, estaría «mermando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques comerciales y marineros civiles que transitan por el estrecho de Ormuz».

Tres horas después, el ente militar ha anunciado la conclusión de esta oleada, afirmando haber atacado «centros de mando militar, emplazamientos de defensa aérea y vigilancia costera, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones», buscando con estos objetivos «reducir aún más la capacidad de Irán para atacar buques mercantes y marineros civiles que transitan por el Estrecho de Ormuz», según la nota difundida.

Desde el país asiático, la agencia iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, ha informado de explosiones en las ciudades de Chabahar y Konarak, en la suroriental provincia de Sistán y Baluchistán; Bandar Mahshahr y Bandar Jomeini, en la suroccidental provincia de Juzestán, y Tabriz, en Azerbaiyán Oriental, en el noroeste del país.

Asimismo, la Guardia Revolucionaria Islámica ha publicado un comunicado alegando haber «interceptado y derribado» un dron MQ-9 estadounidense en el espacio aéreo de Eslamabad-e Qarb, en la provincia de Kermanshá (oeste), gracias a un «nuevo sistema de defensa avanzada» de su Fuerza Aeroespacial.

Nuestras emergencias subcontinentales y los Estados Unidos

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

Dentro de una incontable secuencia de factores que pudieran orbitar alrededor del caudillo de turno que hace lo que le da la gana menos lo que dice la ley, nuestra región ha necesitado —o no le ha quedado otra opción— que recibir la presencia correctora de nuestro hermano continental del norte: los Estados Unidos de América.

Desde la Doctrina Monroe (el Monroe de Trump es otra cosa) y su “Big Stick” en el Caribe y Centroamérica a comienzos del siglo XX, las intervenciones de la Guerra Fría para impedir “otra Cuba”, hasta la captura de Maduro el 3 de enero de 2026 y la reacción inevitable derivada de los sismos gemelos del 24 de junio que dejaron al descubierto la podredumbre estructural del Estado venezolano —y que el chavismo en nada se parece al régimen de Saddam Hussein—.

En casi todos los casos el guion fue similar, porque las relaciones internacionales no se basan en el altruismo sino en los intereses, ya sean económicos o de seguridad. En todas las acciones se justificó el uso de la fuerza; se removió o debilitó al actor local; se instaló o se toleró un régimen cliente; y cuando la fuerza externa se retiró —o redujo su presencia—, quedó un vacío que las élites y políticos sobrevivientes, generalmente corrompidos o incapaces, no lograron llenar con instituciones reales. El resultado no fue democracia estable, sino un nuevo ciclo de inestabilidad, autoritarismo o criminalización del poder y la consecuente intervención.

Nuestra complicada historia con los Estados Unidos está llena de ejemplos. Las ocupaciones en Haití, República Dominicana y Nicaragua a principios del siglo XX crearon las condiciones para dictaduras posteriores. La intervención de 1954 en Guatemala derrocó a un gobierno reformista y abrió décadas de guerra civil y genocidio. El apoyo al golpe de 1973 en Chile desplazó a un gobierno que amenazaba con entrar en la órbita castrista por una dictadura atroz de derecha que, si bien abrió la economía, dejó una herencia de impunidad y desigualdad que aún pesa. La invasión de Panamá en 1989 eliminó a Noriega pero no eliminó las redes de narcotráfico ni construyó un Estado sólido y capaz de automejora. Cada intervención generó, en el mejor de los casos, una calma temporal; en el peor, un nuevo vacío llenado por actores aún más depredadores.

La diferencia de nuestro 3 de enero es que los depredadores siguen operando y sus colaboracionistas, etiquetados como “opositores”, siguen perdidos en el espacio.

En este contexto, la pregunta que ya formulamos se vuelve inevitable: ¿qué esquema de gobernabilidad emerge después de una intervención que remueve al tirano pero deja intacto el entramado criminal e institucional que lo sostuvo? La historia latinoamericana ofrece pocas respuestas que nos ayuden en esta línea de análisis. Las ocupaciones prolongadas terminan generando resentimiento y nuevas formas de dependencia. Los gobiernos surgidos tras la intervención suelen reproducir la corrupción y la debilidad institucional que justificaron la intervención. Las “transiciones pactadas” entre élites fallidas, por lo general, solo logran administrar el declive o, peor, legitimar nuevas rondas de latrocinio.

La devastación actual venezolana impone un replanteamiento radical. No se trata de elegir entre intervención extranjera o soberanía abstracta. Se trata de reconocer que el vacío de poder es real y que llenarlo con las mismas fuerzas que lo crearon —o que lo consintieron bajo torneos electorales conocidos de antemano como fraudulentos y jugosos negociados— solo prolonga la agonía. La solución no puede ser otro pacto entre los mismos actores que han demostrado su incapacidad histórica. Tampoco puede ser una ocupación indefinida que convierta a Venezuela en un territorio bajo tutela de facto, aunque los precedentes “insulares” ofrezcan alguna cobertura de derechos básicos.

Lo que se requiere es un gobierno de emergencia nacional integrado por ciudadanos independientes de los bandos, con méritos probados —muchos de ellos en el exilio—, dispuesto a utilizar el apoyo militar temporal de los Estados Unidos para desmantelar el aparato criminal chavista, recuperar el control territorial y sentar las bases mínimas de un Estado de derecho. Solo entonces, cuando exista capacidad real de proteger a la población y de organizar procesos electorales limpios, podrá hablarse de una transición hacia la democracia. No antes. Las elecciones precipitadas en medio del caos solo servirán para que el cartel reconquiste por vía electoral lo que perdió por vía militar.

La historia de las intervenciones en América Latina demuestra que la fuerza externa puede romper estructuras criminales enquistadas, pero no puede —ni debe— sustituir la construcción de instituciones locales. Ese es el vacío que ni la potencia del norte ni las élites vernáculas han sabido llenar. Venezuela tiene hoy la oportunidad —y la obligación— de romper ese ciclo. De lo contrario, el próximo capítulo de este largo apocalipsis latinoamericano ya está escrito.

EE. UU. lanza nuevos ataques contra Irán tras la agresión a una base estadounidense en Jordania que ha dejado dos muertos

Estados Unidos ha anunciado el inicio de una nueva ronda de bombardeos contra Irán por orden del presidente Donald Trump, en una operación que tiene como objetivo reducir las capacidades de Teherán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y responder al ataque del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra militares estadounidenses en Jordania, episodio que se ha saldado con dos víctimas mortales.

El Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) ha informado de que los ataques aéreos han comenzado a las 18.00 horas (hora local) de este sábado y ha explicado que la ofensiva busca «degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz» y «castigar rápidamente a las fuerzas del CGRI que lanzaron ataques contra miembros del servicio estadounidense en Jordania anoche».

A penas unas horas más tarde, el mismo Mando ha dado la ofensiva de ataques contra Irán de esta noche —la octava consecutiva— por concluida y ha asegurado que más de 50.000 uniformados estadounidenses continúan desplegados en la región «en estado de máxima vigilancia, concentrados, letales y listos para la acción».

«El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) completó otra ronda de ataques contra Irán el 18 de julio a las 23.30 (hora del este), bajo la dirección del Comandante en Jefe», ha actualizado el CENTCOM también a través de un mensaje compartido en redes sociales.

De acuerdo con esta segunda nota castrense, las fuerzas estadounidenses han atacado durante la noche del sábado instalaciones de vigilancia costera y defensa aérea, capacidades marítimas y depósitos de misiles y drones iraníes, «continuando así el debilitamiento de las capacidades militares de Irán».

«Los recursos militares estadounidenses también han atacado a las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica que lanzaron ataques contra militares estadounidenses en Jordania el 17 de julio», concluye el comunicado. 

La nueva ofensiva se produce apenas un día después de que Washington completara una séptima noche consecutiva de ataques contra territorio iraní, centrados en objetivos militares, en el marco en el marco de una nueva escalada que ha intensificado el enfrentamiento directo entre ambos países.

Las últimas horas del conflicto también han estado marcadas por un aumento de los ataques contra infraestructuras civiles, mientras ambas partes mantienen el intercambio de bombardeos y continúan acusándose mutuamente de agravar la situación sobre el terreno.

El anuncio de Washington llega después de que dos militares estadounidenses murieran y un tercero continúe desaparecido a raíz del ataque iraní contra una base de EE. UU. en Jordania, un incidente que la Administración estadounidense ha presentado como uno de los detonantes de esta nueva fase de la campaña militar contra Irán.

Por su parte, el régimen iraní han denunciado este sábado que los ataques estadounidenses registrados durante las últimas senas han dejado al menos 50 muertos y más de 500 heridos, un balance cuya verificación independiente no ha sido posible por el momento.

EE. UU. confirma la llegada del artista disidente Luis Manuel Otero y reclama libertad para los presos políticos cubanos

El Ejecutivo estadounidense ha confirmado este sábado la llegada al país del artista y activista cubano Luis Manuel Otero Alcántara, uno de los rostros más conocidos de la disidencia en la isla, después de permanecer encarcelado durante cinco años, y ha aprovechado para reclamar nuevamente la liberación de los presos políticos que continúan detenidos en Cuba.

El secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, ha celebrado la llegada de Otero y ha lamentado que el artista fue encarcelado únicamente por su actividad cívica y artística.

«El único ‘crimen’ de Otero Alcántara fue negarse a guardar silencio y usar su arte para exigir las libertades básicas que a los cubanos de a pie se les han negado durante casi siete décadas», ha afirmado en un comunicado.

Rubio ha destacado el papel del activista como una figura destacada del Movimiento San Isidro, organización de la que fue cofundador y que, según ha señalado, representó «un faro de esperanza para una generación de cubanos» contraria al sistema político de la isla.

Asimismo, ha denunciado que el artista sufrió «acoso, detenciones y encarcelamientos reiterados» antes de abandonar Cuba y establecerse en el exilio.

El jefe de la diplomacia estadounidense ha reiterado además el respaldo de la Administración del presidente Donald Trump a quienes defienden los cambios democráticos en Cuba y ha instado a la dictadura cubana a excarcelar «de inmediato» a los «más de 700 presos políticos» que, según Washington, permanecen encarcelados.

En este sentido, también ha pedido a la comunidad internacional que «deje de hacer la vista gorda ante las violaciones de derechos humanos del régimen cubano» y se sume a las demandas para poner fin a la represión en la isla.

El comunicado de Rubio no precisa la fecha de llegada ni el lugar de residencia del artista en territorio estadounidense. No obstante, un representante de la Embajada de EE. UU. en La Habana había confirmado previamente que Otero había recibido un permiso humanitario y que la legación diplomática estaba colaborando para facilitar su traslado, según recogieron los medios estadounidenses.

Cabe señalar que la dictadura cubana arrestó a Luis Manuel Otero Alcántara en 2021, en un contexto de protestas antigubernamentales registradas ese año en la isla. Posteriormente fue condenado por delitos como profanación de símbolos nacionales, desacato y desórdenes públicos, y cumplió su pena en la prisión de Guanajay, situada en las proximidades de La Habana.

El caso del artista, al igual que el del rapero Maykel Castillo, conocido artísticamente como ‘Osorbo’, condenado a ocho años de cárcel, ha sido uno de los principales focos de fricción entre Washington y La Habana en materia de Derechos Humanos durante los últimos años.

EE. UU. emite una alerta global a sus ciudadanos ante la «elevada tensión» en Oriente Próximo

El Departamento de Estado norteamericano ha emitido una alerta global a sus ciudadanos en el extranjero avisando del riesgo ante la «elevada tensión» en Oriente Próximo, en referencia a los ataques del propio EE. UU. contra Irán y el lanzamiento de proyectiles iraníes en represalia.

«Debido a la elevada tensión en Oriente Próximo la situación de seguridad continúa siendo compleja con la potencialidad de una escalada imprevista», ha indicado el Departamento en un comunicado oficial.

Así, recuerda a los estadounidenses que estén en la región de Oriente Próximo que «es necesaria cautela» y les pide estar al tanto de las noticias para posibles «cambios drásticos». Alerta además de posibles cierres de espacios aéreos y cancelaciones de vuelo.

Washington recuerda que las sedes diplomáticas del país han sido atacadas. «Grupos simpatizantes de Irán podrían atacar otros intereses de EE. UU. en el extranjero o ubicaciones vinculadas a EE. UU. y/o a estadounidense en todo el mundo», ha advertido.

Cabe señalar que la última semana se han reanudado las hostilidades entre EE. UU. e Irán a pesar del alto el fuego pactado en el conocido como Memorándum de Islamabad, un acuerdo margo preliminar de negociaciones firmado por ambos países el pasado 17 de junio.

Dos militares estadounidenses muertos y uno desaparecido tras el ataque iraní sobre una base en Jordania

Dos militares estadounidenses han muerto y un tercero está «desaparecido en combate» tras los ataques de proyectiles iraníes sobre objetivos de EE. UU. en suelo jordano, según ha informado el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM).

«Dos militares de EE. UU. han muerto en acción en Jordania mientras fuerzas del CENTCOM y aliadas se defendían de ataques iraníes con misiles balísticos y drones», ha informado el CENTCOM en un comunicado.

Otros cuatro militares estadounidenses han sido evacuados por motivos médicos a hospitales jordanos, aunque «ya han recibido el alta». «Otros militares han sido tratados por heridas menores y ya han regresado al servicio», ha añadido.

Por el momento no se ha publicado más información sobre las víctimas «por respeto a las familias» y se espera a que pasen 24 horas desde la notificación para publicar sus nombres. Con estos son ya 16 los militares estadounidenses muertos confirmados oficialmente desde el inicio de la última escalada militar entre ambas partes, el pasado 28 de febrero.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha calificado de «muy triste» la noticia de la muerte de los dos militares. «Odiamos que pase esto. Es en servicio a nuestro país», ha afirmado antes de recordar su postura de que Irán «no puede y no debe tener armas nucleares».

En cuanto al anuncio de Irán de la suspensión del Memorándum de Entendimento alcanzado con EE. UU., Trump ha asegurado que «no me podría importar menos».

Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ha respondido a la noticia con un «¡Que Dios les acompañe, héroes! Su sacrificio solo fortalece nuestra determinación» publicado en redes sociales.

El diario ‘The Wall Street Journal’ ha publicado citando fuentes estadounidenses que Irán ha adaptado sus misiles a las defensas estadounidenses, con proyectiles a muy alta velocidad y gran maniobrabilidad cuando se acercan a su objetivo.

Además, la capacidad de Irán para atacar objetivos estadounidenses sensibles ha planteado preguntas entre los responsables estadounidenses sobre la posible ayuda de China o Rusia, aunque no hay pruebas al respecto.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ha publicado un mensaje de condolencias dirigido a los seres queridos de los «valientes héroes estadounidenses caídos» y trasladado su deseo de una rápida recuperación para los heridos.

«Que el militar desaparecido regrese a salvo», ha añadido. «Que Dios bendiga a nuestros valientes hombres y mujeres de uniforme», ha concluido.

FMI liberó USD$ 346 millones al narcorégimen para ayudar en reconstrucción de Venezuela tras sismos

Caracas. – El Fondo Monetario Internacional (FMI) liberó finalmente un fondo de USD$ 346 millones, que se encontraban congelados para el narcorégimen chavista, pero que ahora serán destinados para la reconstrucción del país, tras los devastadores sismos del pasado 24 de junio.

En un comunicado, Delcy Rodríguez, encargada del narcorégimen chavista interino aseguró que los fondos obtenidos supuestamente permitirán «apoyar a las familias afectadas en vivienda, infraestructura, servicios públicos esenciales, entre otros requerimientos».

A inicios de julio el Fondo informó que su directora gerente, Kristalina Georgieva, conversó ⁠con Rodríguez sobre el ⁠uso de ⁠un tramo de reserva de USD$ 350 ⁠millones de los Derechos Especiales de Giro (DEG) del organismo, aportados por Venezuela, para atender las necesidades humanitarias urgentes derivadas de los dos terremotos que provocaron ⁠la muerte de al menos 5,000 personas, según los datos oficiales.

Tras permitir el acceso a los fondos, Rodríguez agradeció a la directora del FMI, Kristalina Georgieva, por «su respaldo y compromiso, así como a todas las instituciones que hicieron posible este importante paso».

Cabe recordar que el acceso de los fondos suspendidos desde 2019 estaba sujeto a condiciones impuestas por el FMI tras restablecer Venezuela su membresía y retoma de relación. El FMI y la Narcotiranía chavista retomaron en abril de este año las relaciones que estaban suspendidas desde 2019, pero, aun cuando se liberaron los USD$ 346 millones, se sabe que el chavismo mantiene activos por USD$ 5.000 millones “retenidos” en el organismo financiero internacional, de los cuales USD$ 500 millones pertenecen al tramo de reserva del cual se deriva la cantidad disponible para su uso inmediato.

También, se sabe que el Gobierno estadounidense está impulsando estrictas medidas de contraloría, para supervisar el uso y destino de todos los recursos a los que tenga acceso la cúpula chavista, a fin de evitar que estos sean desviados, y no se empleen en las tareas humanitarias para los cuales están destinados.

Blanca Rosa Mármol pide a EE. UU. impulsar junta de gobierno y elecciones en Venezuela

Caracas. – Conformar una junta de gobierno, ya que Venezuela «no tiene presidente», así como acelerar la celebración de elecciones en el país, fueron las peticiones que la magistrada emérita del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Blanca Mármol de León, solicitó este pasado viernes al Gobierno de EE. UU.

Mármol de León acudió a la Embajada de EE. UU. en Caracas, junto con dirigentes sindicales y gremiales para entregar un documento, en el cual expuso principalmente la necesidad de cubrir la vacante existente en Miraflores.

«Este es el momento de la ciudadanía. Acá feneció el interinato, que nunca debió haber existido y soportamos. La soberanía reside en la ciudadanía», dijo la jurista en una rueda de prensa ofrecida a las afueras de la sede diplomática.

En el texto se exige el respaldo internacional para establecer una «junta de gobierno de transición» que organice nuevas elecciones presidenciales.

También, Mármol de León aseguró que la primera acción de esta junta, que aún no se ha conformado, sería la de reestructurar el Consejo Nacional Electoral, para garantizar elecciones, y la de liberar a los presos políticos.

Asimismo, aseguró que la primera acción de esta junta, que aún no se ha conformado, sería la de reestructurar el Consejo Nacional Electoral (CNE), para garantizar elecciones, y la de liberar a los presos políticos.

También, la exmagistrada aseguró que ya pasó el tiempo de mantener reuniones y pasar a la fase para conformar el nuevo gobierno.

CIA revela cómo el chavismo alteró resultados electorales en Venezuela

Caracas. – Documentos de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), desclasificados por orden del presidente Donald Trump, confirman que el chavismo disponía desde 2012 de una maquinaria capaz de alterar hasta 1,5 millones de votos en cualquier tipo de comicios.

La desclasificación ordenada por la Casa Blanca ha puesto sobre la mesa algo que la oposición venezolana llevaba años repitiendo sin pruebas oficiales: el narcorégimen chavista contaba con la infraestructura técnica necesaria para alterar un resultado electoral.

Más allá del uso interno que pretende dar Trump a estas investigaciones, lo conocido en las últimas horas da la razón a quienes aseguraban que el empeño por contar con un sofisticado sistema de voto electrónico, y no a través de las urnas y con papeletas de papel, escondía un plan orquestado por los líderes chavistas y ejecutado por Jorge Rodríguez, hermano de la encargada de la tiranía, Delcy Rodríguez, y quien está actualmente al frente del ilegítimo parlamento chavista.

Esta nueva revelación también enfatiza, que hubo fraude electoral en Venezuela con Jorge Rodríguez como el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), quien habría diseñado el fraude en Venezuela.

El mandatario republicano también develó que el chavismo, desde Venezuela, experimentó con el pirateo de las urnas electrónicas estadounidenses para manipular las elecciones en el exterior. “Las máquinas de votación son vulnerables y fáciles de manipular. Personas dentro de nuestro gobierno lo sabían”, denunció.

«Existía un complot específico para favorecer enormemente al corrupto régimen de Venezuela», aseguró Trump. La primera reseña de la CIA se refiere a las elecciones de 2012, cuando el agonizante Hugo Chávez derrotó a Henrique Capriles después de un gasto público de 70.000 millones de dólares durante el año, para tener contentos a los venezolanos.

Los espías estadounidenses confirmaron que la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), la policía política del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y el Consejo Nacional Electoral (CNE) contaban con la capacidad de «manipular resultados electorales usando máquinas de votación preprogramadas», al menos 1,5 millones de votos en zonas hegemónicas de la revolución.

Luego, durante las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente de 2017, a las que la oposición no presentó candidatos, la propia empresa Smartmatic denunció al mundo que el chavismo había rellenado las urnas con al menos un millón de votos más ante la bajísima afluencia de votantes.

Fue precisamente Delcy Rodríguez quien presidió la primera etapa de la falsa Asamblea Constituyente.

El mismo esquema, señala la CIA, estaba disponible para las legislativas de 2020, aunque no llegó a necesitarse: la oposición optó por no presentarse después de que el chavismo expropiara las tarjetas de varios partidos e inhabilitara a distintos dirigentes. Ni Washington ni Bruselas reconocieron aquel proceso.

Finalmente, el episodio más grave ocurrió en julio de 2024, cuando ni siquiera requirió sofisticación técnica: el chavismo modificó directamente las cifras para revertir la victoria de Edmundo González Urrutia frente a Maduro, que las actas, 7 millones de votos frente a 3, dejaban fuera de toda duda.

La oposición documentó ese resultado gracias a los códigos QR de las actas electorales, hoy referencia obligada en cualquier reconstrucción de aquellos comicios.

Programa 780: Marco Rubio gobierna Venezuela y Nicolasito es confrontado por la gente

Esta semana, se aborda, principalmente, la dinámica institucional en Venezuela se encuentra ante una nueva fase tras el reciente comunicado emitido por Dinora Figuera, en el cual se anuncia que a partir del primero de agosto dará inicio un proceso de reestructuración, reinstalación y establecimiento de las bases para lo que denominan una transición en el país. Esta declaración coincide plenamente con los pronunciamientos públicos de Jorge Rodríguez, representante de la Asamblea Nacional oficialista, lo que evidencia que ambas facciones políticas operan bajo una misma agenda coordinada.

El trasfondo de esta maniobra responde a directrices del Departamento de Estado de EE. UU., un hecho confirmado tras el respaldo público del Secretario de Estado, Marco Rubio, quien difundió directamente el comunicado de Figuera en redes sociales. Esta estrategia busca generar una apariencia de avance político e institucional, orientada presuntamente a la futura designación de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia y un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).