El Ejército de EE. UU. ha completado una nueva oleada de ataques contra Irán en la que constituye la novena noche consecutiva de operaciones militares contra la República Islámica bajo la justificación de socavar las posibilidades de Teherán para atacar buques en el estrecho de Ormuz.
«El Mando Central (CENTCOM) ha comenzado hoy, a las 19.00 horas (hora del este de EE. UU.), una nueva oleada de ataques contra Irán por novena noche consecutiva», ha anunciado el propio órgano castrense en redes.
Al hilo, y como en noches anteriores, el Mando ha justificado esta actuación alegando que, de este modo, estaría «mermando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques comerciales y marineros civiles que transitan por el estrecho de Ormuz».
Tres horas después, el ente militar ha anunciado la conclusión de esta oleada, afirmando haber atacado «centros de mando militar, emplazamientos de defensa aérea y vigilancia costera, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones», buscando con estos objetivos «reducir aún más la capacidad de Irán para atacar buques mercantes y marineros civiles que transitan por el Estrecho de Ormuz», según la nota difundida.
Desde el país asiático, la agencia iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, ha informado de explosiones en las ciudades de Chabahar y Konarak, en la suroriental provincia de Sistán y Baluchistán; Bandar Mahshahr y Bandar Jomeini, en la suroccidental provincia de Juzestán, y Tabriz, en Azerbaiyán Oriental, en el noroeste del país.
Asimismo, la Guardia Revolucionaria Islámica ha publicado un comunicado alegando haber «interceptado y derribado» un dron MQ-9 estadounidense en el espacio aéreo de Eslamabad-e Qarb, en la provincia de Kermanshá (oeste), gracias a un «nuevo sistema de defensa avanzada» de su Fuerza Aeroespacial.








