Vladimir Putin, presidente de Rusia, lamentó en la sesión plenaria del Foro Internacional de Discusiones Valdái que se intentó establecer relaciones de igualdad con los principales países de Occidente y de la OTAN, pero ellos respondieron con un ‘no’ en todos los ámbitos posibles de cooperación.
«Fuimos absolutamente sinceros [en las propuestas]. ¿Y qué es lo que nos respondieron? Recibimos un ‘no’ en todos los principales ámbitos de cooperación. Recibimos el surgimiento de tensiones en nuestras fronteras. El objetivo es convertir a Rusia en un instrumento para lograr sus objetivos geopolíticos», denunció.
También enfatizó que su país no busca desafiar a las élites occidentales ni pretende convertirse en una potencia hegemónica.
«Moscú no propone reemplazar la unipolaridad con la bipolaridad o la tripolaridad, el dominio de Occidente por el dominio de Oriente, el dominio del Norte por el del Sur: esto conduciría inevitablemente a un nuevo callejón sin salida», agregó.
El mandatario destacó que los valores tradicionales, en especial, el cristianismo, la libertad, el patriotismo y la rica cultura de Europa es cercana a los valores de Rusia.
También añadió: «tenemos mucho en común, con raíces que provienen desde la antigüedad. Pero también hay otro Occidente: agresivo, cosmopolita, neocolonial, que actúa como herramienta de las élites neoliberales. Con la imposición de este Occidente, Rusia nunca se resignará»,
Asimismo, señaló que Rusia «nunca se ha considerado y no se considera un enemigo de Occidente». Denunció que la actual rusofobia que se observa en diferentes países occidentales no es otra cosa que una expresión más de racismo o xenofobia.










