EE. UU. anuncia la retirada de 5.000 de sus soldados de Alemania en plena revisión de su despliegue en Europa

El Departamento de Defensa de EE. UU. ha anunciado este viernes la retirada de alrededor de 5.000 efectivos desplegados en Alemania, en el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa, según han indicado fuentes oficiales.

El principal portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha señalado en declaraciones a Fox que «el Secretario de Guerra (Defensa) ha ordenado la retirada de aproximadamente 5.000 tropas de Alemania». Asimismo, ha explicado que «esta decisión sigue a una revisión exhaustiva de la postura de fuerzas del Departamento en Europa y reconoce los requisitos del teatro de operaciones y las condiciones en el terreno».

En esta línea, desde el Pentágono han precisado que el proceso de retirada se llevará a cabo de forma progresiva, con la esperanza de que el repliegue completo «se complete en los próximos seis a doce meses», un calendario que también han confirmado fuentes del organismo a la agencia alemana DPA.

La orden ha sido adoptada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en un contexto marcado por tensiones políticas recientes entre Washington y Berlín. El anuncio llega después de que unas declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, en las que apuntaba que Irán había «humillado» a EE. UU. en sus negociaciones, despertasen la indignación del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con retirar las tropas estadounidenses en territorio alemán.

Cabe señalar que, en la actualidad, EE. UU. mantiene unos 86.000 militares desplegados en Europa, de los cuales cerca de 39.000 se encuentran en Alemania, según datos del Ejército estadounidense de mediados de abril recogidos por la misma agencia. Estas cifras, no obstante, están sujetas a variaciones frecuentes debido a rotaciones periódicas y ejercicios militares.

La decisión abre interrogantes sobre el futuro de la presencia militar de EE. UU. en Europa y su impacto en el equilibrio de seguridad en el continente, en un momento de reajuste de prioridades estratégicas por parte de Washington.

Trump da por concluidas las hostilidades con Irán y trata de evitar así un nuevo pulso con el Congreso

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido que la guerra con Irán puede darse por concluida tras la entrada en vigor del alto el fuego, al tiempo que ha calificado de «totalmente inconstitucional» la regulación vigente sobre poderes bélicos, que pauta cómo ha de ser la autorización de los mismos, en un nuevo episodio de fricción con el Congreso sobre el alcance de la autoridad presidencial en conflictos en el exterior.

De acuerdo con una carta remitida este viernes a los líderes del Congreso, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley, la Administración Trump ha aseverado que «las hostilidades» iniciadas el 28 de febrero han terminado tras la tregua acordada entre Washington y Teherán.

«El 7 de abril de 2026, ordené un alto el fuego de dos semanas. Desde entonces, el alto el fuego se ha prorrogado. No ha habido intercambio de disparos entre las Fuerzas de EE. UU. e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han terminado», reza la misiva, a la que ha tenido acceso CNN y en la que el Gobierno asegura mantener informado al Congreso «de conformidad con la Resolución sobre los Poderes Bélicos».

No obstante, el propio Trump ha advertido de que la amenaza iraní «sigue siendo significativa», por lo que el Departamento de Defensa continuará ajustando su despliegue militar «según sea necesario y apropiado».

En paralelo, el mandatario ha dejado claro que no contempla una retirada precipitada de la región. «Irán no está avanzando con el tipo de acuerdo que necesitamos tener. Vamos a hacer que esto se resuelva correctamente. No nos vamos a ir temprano y luego tener el problema que surja en 3 años», ha argumentado.

Este debate legal se intensifica en un momento clave, ya que la Ley de Poderes de Guerra de 1973 fija un plazo de 60 días para que el presidente ponga fin a una intervención militar o solicite autorización expresa del Congreso. Sin embargo, los legisladores discrepan sobre cuándo se cumple ese límite y si el alto el fuego interrumpe su cómputo.

Mientras algunos consideran que el plazo ha expirado este viernes 1 de mayo —60 días después de la notificación formal del inicio de las operaciones—, hay quienes sostienen que la tregua paraliza la cuenta legal o incluso permite una prórroga adicional de 30 días.

Desde la Administración, un alto funcionario ha insistido en declaraciones al mismo medio en que «las hostilidades que comenzaron el sábado 28 de febrero han cesado», subrayando que no se han producido enfrentamientos desde el 7 de abril. En esta línea, el secretario de Defensa argumentó recientemente que, según su interpretación, «el plazo de 60 días se pausa o se detiene en un alto el fuego».

Estas tesis han encontrado resistencia tanto en demócratas como en algunos republicanos. El senador Thom Tillis cuestionó esta interpretación y defendió que el Congreso debe intervenir para autorizar o supervisar el conflicto. «Me pareció que la resolución sobre los poderes de guerra establece que en 60 días hay que tomar medidas», ha señalado.

Más contundente se ha mostrado el senador demócrata Adam Schiff, quien ha afirmado que «esta guerra fue ilegal desde el principio», al considerar que no existía una amenaza inminente que justificara la intervención sin aval parlamentario. «Incluso bajo la Ley de Poderes de Guerra, el presidente no dispone de 60 días para declarar la guerra sin la aprobación del Congreso en ausencia de cualquier tipo de amenaza inminente», ha apostillado.

El desacuerdo se ha trasladado también a las votaciones en el Senado, donde iniciativas para exigir autorización previa a nuevas acciones militares contra Irán han fracasado, aunque con apoyos puntuales de legisladores republicanos. «La Constitución otorga al Congreso un papel esencial en las decisiones sobre la guerra y la paz», ha incidido la senadora Susan Collins, al tiempo que ha exigido objetivos claros y una estrategia definida antes de cualquier nueva intervención.

En este contexto, varios senadores han advertido además de que el conflicto ha alcanzado un «punto de inflexión», mientras otros ironizan sobre la posibilidad de extender indefinidamente los plazos legales. «Luego serán 120 días, y después será para siempre», ha criticado el demócrata Tim Kaine.

A la espera de que el Congreso retome su actividad tras el receso, algunos legisladores han adelantado que impulsarán una autorización formal del uso de la fuerza si la Casa Blanca no presenta un «plan creíble» sobre el rumbo del conflicto, lo que anticipa nuevas tensiones institucionales en torno a la política exterior estadounidense.

Trump impone nuevas sanciones al Gobierno de Cuba

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha firmado este viernes una nueva orden ejecutiva que amplía las sanciones contra el Gobierno de Cuba, sus colaboradores y entidades financieras que hayan facilitado transacciones con otras personas y entidades sujetas a restricciones anteriores.

Así, apuntan hacia personas o entidades que apoyen el aparato de seguridad, o «sean cómplices de corrupción» y de «violaciones graves de los Derechos Humanos», ha informado la Casa Blanca, que no precisa quiénes son objeto de estas sanciones.

Se trata de un nuevo ataque del presidente Trump hacia las autoridades de la isla, a la que ha estado sometiendo en los últimos meses a una asfixia económica y energética, con el fin declarado de poner en jaque al Gobierno, animado por el éxito de la operación contra el genocida dictador que sometía a Venezuela, Nicolás Maduro, detenido a principios de año en Caracas y ahora preso a la espera de juicio por narcotráfico.

Trump no ha escondido su deseo de que Cuba se la siguiente en caer, declarando que sería todo un «honor» para él ser el presidente de EE. UU. que lo consiga. «Después de 50 años, eso sería la guinda del pastel», llegó a decir.

La Casa Blanca justifica estas nuevas represalias por la «nefasta influencia» que la pequeña isla tiene para la seguridad nacional de EE. UU., por ejemplo, dando cobijo a operaciones de Inteligencia de países extranjeros enemigos de Washington, así como por sus estrechos lazos con «patrocinadores del terrorismo», entre ellos el Gobierno de Irán, o el grupo libanés chií Hezbolá.

«El régimen persigue y tortura a opositores políticos, niega a sus ciudadanos el derecho a la libertad de expresión y difunde activamente la ideología comunista por toda la región, al tiempo que reprime a su población», ha justificado.

EE. UU. impuso a principios de año nuevas sanciones a Cuba y amenazó con aranceles a los países que enviaran combustible a la isla, provocando que México, por ejemplo, cortara el suministro, después del desabastecimiento provocado por el bloqueo del petróleo venezolano, que gestiona ya Washington.

La UE responde a Trump que cumple con sus compromisos comerciales y que responderá para proteger sus intereses

La Unión Europea (UE) ha afirmado que está cumpliendo con los compromisos adquiridos con EE. UU. en su Declaración Conjunta y que se reserva el derecho a responder para proteger sus propios intereses, después de que el presidente Donald Trump anunciara este viernes elevar al 25% los aranceles a turismos y camiones.

«La UE está cumpliendo los compromisos de la Declaración Conjunta» y «mantenemos a la Administración estadounidense plenamente informada en todo momento», ha señalado a Europa Press un portavoz de la Comisión del Parlamento Europeo.

«Mantenemos un estrecho contacto con nuestros homólogos, entre otras cosas para obtener aclaraciones sobre los compromisos de EE. UU.», ha dicho esta fuente, que remarca que desde la UE están «plenamente comprometidos con una relación transatlántica predecible y mutuamente beneficiosa».

Así, el portavoz ha advertido de que «en caso de que EE. UU. adopte medidas incompatibles con la Declaración Conjunta», mantendrán abiertas todas las opciones para proteger los intereses de la UE.

La Declaración Conjunta entre la UE y EE. UU. es un marco comercial alcanzado en agosto de 2025 que, entre otros puntos, establece aranceles máximos del 15% en la mayoría de exportaciones y compromisos de compra de energía estadounidense por parte de la UE, en un intento por evitar una guerra comercial.

En las últimas horas, Trump ha acusado a Bruselas de incumplir este acuerdo bilateral por lo que, en represalia, elevará al 25% «los aranceles que se cobran a la Unión Europea por los automóviles y camiones que entren en EE. UU.»

Un arancel que no se aplicará en caso de que estos vehículos terminen siendo fabricados en instalaciones estadounidenses, en particular, en las que están en fase de construcción.

Trump afirma que no está satisfecho con la última propuesta de acuerdo de Irán: «Ya veremos que pasa»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha mostrado este viernes su disconformidad con una última propuesta de acuerdo presentada por Irán, y ha puesto en duda que las autoridades de este país estén capacitadas para alcanzar ningún tipo de entendimiento. «Han hecho avances, pero no creo que lo logren», ha dicho.

«Ellos quieren un acuerdo, pero no estoy satisfecho. Ya veremos qué pasa», ha dicho Trump, en declaraciones a los medios desde la Casa Blanca. «Irán quiere lograr un acuerdo porque prácticamente no les queda Ejército», ha asegurado.

Trump ha afirmado que a pesar de ciertos avances, no cree que las autoridades iraníes logren alcanzar un acuerdo, a pesar de estar buscándolo, debido a la «tremenda discordia» que existe entre sus líderes. «Están muy desorganizados», ha dicho el presidente de Estados Unidos que ha hablado de hasta cuatro facciones.

No obstante, ha vuelto a asegurar que prefiere intentar llegar a un acuerdo en lugar de reanudar los bombardeos sobre Irán. «Desde un punto de vista humano, preferiría que no», ha concedido, aunque reconoce que sobre la mesa continúa la opción de «ir y aniquilarlos por completo y acabar con ellos para siempre».

Unos ataques contra Irán para los que no pedirá el aval del Congreso, tal y como ha sugerido, en alusión a una ley que limita el uso de la fuerza sin dicha autorización, que Trump ha calificado de «inconstitucional».

«Nunca se ha utilizado antes. ¿Por qué deberíamos ser diferentes?», se ha preguntado ante los periodistas en referencia a la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, que exige que el presidente de EE. UU. reciba la aprobación del Congreso para continuar con los ataques una vez se han cumplido 60 días del inicio.

La cuestión está en que para algunos congresistas el plazo ya se habría cumplido teniendo en cuenta que el inicio de los bombardeos datan del 28 de febrero. No obstante, la Administración Trump sostiene que la tregua indefinida entre EE. UU. e Irán constituye una pausa y por tanto no se han cumplido esos 60 días.

Trump se plantea la retirada de tropas estadounidenses de Italia y España: «¿Por qué no debería hacerlo?»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha barajado este jueves una posible retirada de las tropas estadounidenses destinadas en Italia y España debido a su negativa a ayudar a Washington en el marco de la ofensiva contra Irán, lanzada por sorpresa junto a Israel el 28 de febrero.

«Sí, probablemente. ¿Por qué no debería hacerlo? Italia no nos ha ayudado en nada y España ha sido horrible, absolutamente horrible (…) Cuando los necesitábamos, no estaban. Tenemos que recordar eso», ha expresado el magnate en declaraciones a la prensa.

Trump ha aprovechado para cargar nuevamente contra los países europeos, recordando que Washington les ayudó con la invasión rusa sobre Ucrania.

«Ucrania no tiene nada que ver con nosotros; estamos al otro lado del océano», ha dicho, agregando además que Alemania está «haciendo un trabajo terrible» porque, entre otras cuestiones, «tiene problemas de inmigración» y de «energía».

Cabe señalar que esto se produce después de que Trump sugiriera la posibilidad de disminuir el número de tropas destinadas en Alemania en represalia por los recientes comentarios realizados por el canciller alemán, Friedrich Merz, sobre la falta de estrategia por parte de EE. UU. en el marco de la ofensiva contra Irán.

Trump, que ha acusado este jueves a Merz de ser «totalmente inútil» en lo referente a los intentos por poner fin a la invasión rusa, ya amenazó con reducir el número de soldados estadounidenses en el país europeo durante su primer mandato, esto es, entre los años 2017 y 2021.

EE. UU. reanuda los vuelos comerciales a Venezuela tras siete años de parón

EE. UU. ha reanudado este jueves los vuelos comerciales hacia Venezuela tras siete años de parón en el marco de la nueva dinámica diplomática entre ambos países tras el arresto a principios de enero del genocida dictador que sometía Venezuela, Nicolás Maduro.

«American Airlines ha reanudado los vuelos directos desde EE. UU. a Venezuela por primera vez en siete años. Esto no sería posible sin el valiente liderazgo del presidente Trump en la Operación Resolución Absoluta», ha señalado la Casa Blanca en un mensaje difundido en redes sociales.

El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, ha calificado de «histórico» el paso dado por Washington. «Esto implica una gran oportunidad económica para EE. UU. y Venezuela», ha expresado después de que un primer avión despegase desde el Aeropuerto Internacional de Miami en dirección al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, de Maiquetía.

Canadá asegura que trabaja para un Mundial «seguro y exitoso» tras el incidente con una delegación de Irán

Las autoridades canadienses han subrayado este jueves que «analiza caso a caso» las peticiones de visado en relación con cualquier evento relacionado con la próxima Copa del Mundo de Fútbol y han asegurado que trabajan para que la misma sea «un evento seguro y exitoso», tras la polémica en torno a la cancelación de la participación de la delegación de Irán en el congreso de la FIFA en la ciudad de Vancouver.

«Canadá se enorgullece de acoger la Copa del Mundo de la FIFA y trabaja para facilitar un evento seguro y exitoso», ha dicho en declaraciones a Europa Press un portavoz del Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, que ha insistido en que «al igual que con todos los eventos relacionados, las aplicaciones de visado son analizadas caso a caso por funcionarios con formación».

Así, ha resaltado que, si bien las autoridades «no pueden hacer comentarios sobre casos individuales debido a las leyes sobre privacidad», el Gobierno del país norteamericano «ha sido claro y consistente». «Los oficiales de la Guardia Revolucionaria no son bienvenidos en Canadá y no tienen cabida en nuestro país», ha subrayado.

«Hemos adoptado medidas firmes para hacer que la Guardia Revolucionaria de Irán rinda cuentas y seguiremos haciéndolo, al tiempo que protegemos la seguridad de los canadienses y conservamos la integridad de nuestro sistema migratorio», ha zanjado este portavoz, después de la polémica desatada por el incidente con la delegación iraní, que optó por regresar al país tras denunciar el comportamiento «inapropiado» de los agentes fronterizos.

La postura del departamento choca con las declaraciones realizadas el miércoles por la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, quien apuntó que la denegación de entrada a la delegación iraní para el congreso de la FIFA pudo ser «no intencionada» tras «una revocación del permiso» al jefe de la federación iraní de fútbol, Mahdi Taj, si bien incidió en que el asunto estaba en manos de la titular de la cartera de Migración, Lena Diab.

Según las informaciones recogidas por la agencia iraní de noticias Tasnim, tanto Taj como el resto de la delegación vieron impedida su entrada en la noche del martes a su llegada al aeropuerto Pearson de Toronto, en medio de las tensiones bilaterales y a seis semanas del inicio del torneo, para el que Irán se ha clasificado y que acogerán de forma conjunta Canadá, EE. UU. y México.

Taj, un antiguo comandante de la Guardia Revolucionaria —declarada por Canadá como una organización terrorista desde 2024—, se dirigía al citado congreso de la FIFA en Vancouver, donde se espera que participen las más de 200 federaciones de fútbol nacionales que son parte del organismo.

El incidente explica la no comparecencia de Irán en la reunión de la Confederación de Fútbol de Asia —de la que el país es miembro—, celebrada el martes en Vancouver, en los prolegómenos del citado congreso de la FIFA.

La selección iraní, una de las 48 clasificadas para el torneo, tiene programados sus tres partidos de la fase de grupos en EE. UU. —dos en California y uno en Seattle—. Irán quedó encuadrado en el grupo G, junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó en marzo que Irán viajará a EE. UU. para participar en el torneo y el Gobierno iraní ha confirmado preparativos, si bien ha criticado unas declaraciones del mandatario de EE. UU., Donald Trump, quien afirmó el 12 de marzo que no consideraba «apropiado» que viajaran al país, «por su propia vida y seguridad».

Las citadas palabras de Trump llevaron a la Federación de Fútbol de Irán a contactar con la FIFA para intentar trasladar a México sus partidos de la Copa Mundial, con Taj reseñando que el inquilino de la Casa Blanca «ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección iraní».

El incidente en Canadá tiene lugar en un momento de incertidumbre en torno al proceso de conversaciones entre EE. UU. e Irán —mediado por Pakistán— para intentar alcanzar un acuerdo que cierre el conflicto abierto en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por EE. UU. e Israel contra el país asiático.

Las diferencias en las posturas —especialmente en torno a incumplimientos del alto el fuego, la situación en el estrecho de Ormuz y el programa nuclear de Irán— han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en la capital de Pakistán, Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de Trump.

Nauseda confirma una propuesta de EE. UU. para participar en una misión para desbloquear el estrecho de Ormuz

El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, ha informado este jueves de que ha recibido una invitación de EE. UU. para unirse a la misión con la que Washington pretende reanudar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y que pretende presentar al Consejo de Defensa para su análisis.

«Tengo la intención de presentar próximamente esta oferta al Consejo de Defensa del Estado», ha anunciado el presidente lituano en una rueda de prensa en la que ha recordado que se necesita el visto bueno del Parlamento para participar en este tipo de misiones internacionales, según recoge la cadena pública estatal LRT.

Nauseda ha valorado «abordar las propuestas de EE. UU. con gran responsabilidad y solidaridad», ya que la guerra y las operaciones contra Irán «garantizan la estabilidad y la seguridad» también en la región del Báltico ya que Teherán es un «firme defensor» de Moscú en el conflicto con Ucrania.

A medida que los precios del petróleo siguen subiendo hasta haber alcanzado sus niveles más altos de los últimos años, EE. UU. ha venido presionando a sus socios para que se unan a esta suerte de coalición con la que poder restablecer la normalidad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

EE. UU. niega que financie a «grupos paramilitares que protegen minas» en RDC tras un anuncio de Kinshasa

Las autoridades de EE. UU. han negado estar «financiando a grupos paramilitares que protegen minas» en República Democrática del Congo (RDC), después de que Kinshasa anunciara la creación de una unidad a tal fin y asegurara que el proyecto contará con fondos de EE. UU. y Emiratos Árabes Unidos (EAU).

«Los gobiernos de Estados Unidos y la RDC están comprometidos con el fomento del crecimiento económico, la estabilidad y la prosperidad compartidos mediante su Acuerdo de Asociación Estratégica», ha dicho en la Embajada estadounidense en Kinshasa a través de un breve comunicado.

«Este esfuerzo sienta las bases para una mayor inversión estadounidense en RDC, reconociendo que el crecimiento económico sostenido es fundamental para la estabilidad a largo plazo. El Gobierno de EE. UU. no financia a grupos paramilitares que protegen minas», ha zanjado.

La Inspección General de Minas (IGM) anunció el lunes que esta unidad «estará dedicada a garantizar la seguridad del sector minero en RDC», incluida «la totalidad de la cadena de explotación de minerales».

Está previsto que esta unidad contará con 20.000 guardias desplegados en 22 provincias, incluido «un primer contingente integrado por entre 2.500 y 3.000 agentes, reclutados en un proceso de selección riguroso» de cara a su despliegue antes de diciembre de 2026.

La IGM ha apuntado en su calendario previsto que el despliegue debería concluir a finales de 2028, cuando el dispositivo estaría concluido «en todas las provincias mineras del territorio nacional», un programa que «se inscribe en el marco de las asociaciones estratégicas con EE. UU. y EAU», con una inversión de USD$ 100 millones.

RDC, principal productor de cobalto y segundo principal productor de cobre, lleva años sumido en diversos conflictos, particularmente en zonas mineras donde operan decenas de grupos armados que aprovechan la guerra para financiar sus actividades y obtener beneficios económicos de la explotación de los recursos naturales.