La LibertyCon 2025 llega a la UCAB para debatir sobre el futuro del dinero, el poder y la privacidad en Venezuela

La organización Estudiantes por la Libertad Venezuela (EsLibertad Venezuela) estableció una alianza con la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) para celebrar su evento anual más importante: la LibertyCon, que reunirá a expertos y entusiastas en Blockchain, las criptomonedas y la filosofía para discutir sobre cómo el uso de estas tecnologías podría incidir en la forma en la que se comprende la libertad, el dinero y la privacidad.

El próximo 4 de abril de 2025, la UCAB abrirá sus puertas a esta edición de la LibertyCon 2025, titulada “Blockchain y Criptomonedas: Dinero, poder y privacidad”, un evento que promete establecerse como un espacio de aprendizaje, debate y conexión para todos aquellos interesados en el impacto de la tecnología en la construcción de un futuro más libre y próspero.

Reconocidos expertos en blockchain, criptomonedas y filosofía compartirán sus conocimientos y experiencias, abordando temas clave como el potencial de estas tecnologías para impulsar la innovación, la libertad económica y el progreso de la civilización.

La conversación será enriquecida por los aportes de la Academia Blockchain, Cripto & Trading y del Centro de Estudiantes de Economía; que, en representación de la UCAB, reunirán a referentes del ecosistema cripto y financiero a nivel regional, con la finalidad de construir un espacio que contemple aspectos éticos, técnicos, sociales y humanísticos que fortalezcan el valor académico de este intercambio. También, diferentes aliados de Eslibertad Venezuela participarán en este espacio para contribuir con su visión sobre la descentralización económica y el impacto de las criptomonedas, fomentando el debate  sobre sus desafíos y oportunidades.

El evento busca destacar el papel fundamental de la libertad en el desarrollo y la adopción de tecnologías disruptivas, y cómo estas pueden empoderar a las personas, promover la transparencia y fomentar la creación de un mundo más libre y, por tanto, justo.

¡Tú puedes ser parte de este evento y empezar a construir el país del mañana! Regístrate en este enlace para obtener una entrada gratuita para la LibertyCon Caracas ¡Los cupos son limitados! 

Estas son las coordenadas:

Fecha: 04 de abril de 2025

Lugar: Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Caracas, Venezuela.

Tema Central: Blockchain y Criptomonedas: Dinero, poder y privacidad

Para más información, puedes visitar la página oficial, presionando aquí.

Argentina acelera su desinflación con Milei: el IPC anual cae del 190% al 25%

Javier Milei ha vivido un mes de noviembre muy relevante en el plano internacional. Primero fue su visita a EE. UU. donde participó en la ceremonia que sirvió como celebración de la victoria de Donald J. Trump en las elecciones presidenciales del país norteamericano.

En este Escenario, Milei compartió protagonismo con el magnate empresarial Elon Musk, quien ha afirmado que tomará como modelo las políticas de desregulación aplicadas en Argentina para guiar su función en el futuro gobierno de Trump, a quien asesorará en materia de simplificación y desregulación.

También, la visita a EE. UU. ha servido para avanzar a Trump su propuesta de reordenar los pasivos acumulados por los anteriores gobiernos con el Fondo Monetario Internacional, com la idea de contar con el apoyo de Trump a la hora de mejorar las condiciones ofrecidas a Argentina, en el marco de un programa de compra de bonos soberanos que «rescató» al país suramericano de la quiebra a cambio de suscribir obligaciones por valor de USD$ 44.000 millones.

Después llegó el paso de Milei por la cumbre del G-20 celebrada en Brasil, un encuentro durante el cual se desmarcó de la Agenda 2030 y defendió sin complejos la adopción de una agenda de capitalismo y libertad económica como mejor forma de reducir la pobreza y mejorar el desarrollo humano a nivel global.

«No cuenten con nosotros», advirtió el mandatario libertario a quienes esperen que su país se sume a la agenda intervencionista que defienden otros gobernantes como Lula da Silva, el presidente socialista brasileño con el que mantuvo un frío y breve encuentro protocolario de escasa duración.

En medio de estos compromisos, la actualidad doméstica también ha dejado buenas noticias para su gabinete, pues, por ejemplo, ha trascendido que Fitch revisará al alza la calificación crediticia del país del Cono Sur. La nota pasará de CCC a CC como muestra de «una mayor confianza en la capacidad de pago de la deuda soberana».

El estudio de la agencia de rating destaca «la repatriación de capitales favorecida con la amnistía fiscal», que ha movilizado más de 18.000 millones de dólares, y aplaude «el surgimiento de nuevas vías de captación de inversión foránea», aunque destaca lo importante que es seguir resolviendo el desaguisado monetario heredado por el actual gobierno tras la trayectoria de hiperinflación que dejó el peronismo.

En lo que respecta a la inflación de precios, los últimos datos divulgados por el gobierno han dado alas a los más optimistas, puesto que el IPC de octubre fue el más bajo desde 2021, con un incremento mensual de 2,7% que se sitúa muy por debajo de los crecimientos del 25% que heredó el actual gobierno.

En este marco JP Morgan cree que, a finales de 2025, el IPC anual habrá descrito un repunte anual del 25%, un notable avance en comparación con el 190% que se estima para los doce últimos meses, en los cuales ha empezado a alcanzarse la ansiada desinflación.

Cabe señalar que, para contener la inflación, el gobierno ha acumulado diez meses de superávit presupuestario que se traducen en un saldo positivo equivalente al 0,5% del PIB. Si todo continúa como hasta ahora, 2024 será el primer año en el que Argentina no tiene las cuentas en números rojos desde el ejercicio 2008.

En paralelo, el gobierno ha anunciado que quiere facilitar la exploración de los yacimientos de gas y petróleo de Vaca Muerta, con ánimo de generar hasta USD$ 30.000 millones anuales de actividad adicional por esta vía.

Precisamente es este tipo de propuestas las que están contribuyendo a apuntalar la reducción del riesgo país, que ya ha caído por debajo de los 800 puntos y sitúa la prima de riesgo 1.130 puntos por debajo de las cotas que heredó Milei cuando llegó a la presidencia el pasado diciembre.

Looking for Freedom: La noche que cayó el muro

Por Luis Torrealba, Coordinador Nacional de EsLibertad Nicaragua.

Era la noche del 9 de noviembre de 1989 y habían pasado más de 30 años desde que Berlín se encontraba dividida por un infame Muro. Pero esa noche, los alemanes y en mundo entero estaban a punto de experimentar un cambio profundo. La tensión que había impregnado la ciudad, dividida entre la Republica Democrática Alemana al Este y la Alemania Federal al Oeste, estaba a punto de romperse. Aquella noche no se trataría solo de la caída de un muro físico, sino del colapso de un sistema que por muchos años, había asfixiado las aspiraciones de libertad de toda una generación de jóvenes.

Ya desde mediados de los años 80s, una fuerza latente había estado floreciendo entre los ciudadanos de la Alemania Oriental, especialmente entre los jóvenes. Había una necesidad natural de libertad, y los astros se empezaban a alinear para mostrar el momento de dar el salto. Sin embargo, el cambio no llegó solo desde las protestas, las reuniones secretas y las instituciones. La metamorfosis social y política en Alemania, fue impulsada por algo mucho más poderoso y sutil: la cultura pop. La música, el cine, la moda, los libros, todo lo que pudiese ser contrabandeado desde el otro lado del Muro se convertía en un símbolo de resistencia y de esperanza para aquellos que vivían sus sueños de libertad entre las sombras.

En particular, un cantante y actor estadounidense, David Hasselhoff, se había convertido en un símbolo inesperado de libertad para los jóvenes de la RDA. Su éxito en Alemania Occidental con la canción «Looking for Freedom» hacia simbiosis con las aspiraciones de muchos jóvenes al otro lado del Muro. El estribillo de la canción poco a poco se fue convertido en un himno de aquellos que, en silencio y con miedo, soñaban con el día en que pudieran cruzar al otro lado sin temor de ser apresados, sin ser vistos como enemigos del Estado o de ser asesinado en la búsqueda de una mejor vida.

Es innegable el papel que jugo la cultura pop de los 80s en la caída del sistema comunista alemán. Fue la chispa de inspiración que encendió en los los corazones de los jóvenes del Este el deseo de un cambio real y amalgamo todas las aspiraciones de libertad de esa generación. Esas películas, discos y programas de televisión que llegaban desde Occidente, considerados como material subversivo por el régimen comunista, mostraban una vida diferente, con más opciones, más oportunidades, menos restricciones, es decir, mostraban la plenitud de una vida en libertad.

A través de los símbolos de la cultura pop, los jóvenes del Este podían imaginar lo que significaba realmente ser libre, y lo hicieron propio asumiedo ese estilo de vida. Se organizaban en secreto, intercambiaban discos y revistas prohibidas, e incluso trataban de vestirse como los ídolos de Occidente, porque la moda de esa época también fue una forma de expresar los deseos de cambio, incluso si esto representaba un riesgo para la seguridad personal, porque la libertad en ese momento ya se había convertido en una necesidad irrenunciable.

Pero regresando al momento de la noche decisiva. Se cuenta que durante esas horas la confusión reinaba en Berlín. Un anuncio ambiguo sobre la apertura del Muro, hecho en una rara conferencia de prensa con medios internacionales por un burócrata gris del gobierno de la RDA, Günter Schabowski, fue el catalizador para que cientos de personas se agolparan inmediatamente en los puntos de control que dividían la ciudad. Al principio, los guardias no sabían qué hacer. La euforia se apoderó de la multitud, y, poco a poco, los primeros valientes comenzaron a cruzar. Los abrazos, las lágrimas y los gritos de celebración llenaron el aire. En esos momentos, los vientos de libertad que llenaron los pulmones de los jóvenes alemanes hicieron que el mundo y la historia cambiara para siempre.

Las horas que siguieron fueron un espectáculo único. Jóvenes y adultos cruzaban hacia el otro lado, no solo para ver un nuevo mundo, sino para experimentar algo que nunca habían tenido, el derecho a elegir sus propios destinos. La música, esa misma que había sido prohibida y censurada, fue ahora la banda sonora de la libertad. A lo largo del Muro, la gente comenzó a bailar y a cantar. Nadie sabe de dónde salió en primer martillo, quizás fue la magia que se oculta detrás de los momentos históricos, pero al poco tiempo eran cientos los que golpeaban el concreto con mandarrias y picos. La misma cultura pop que había sido reprimida ahora se convertía en el eco de una victoria que semanas antes nadie creía posible.

Esa noche, no fue solo un muro lo que se derrumbó, fue un sistema entero que por años había intentado construir su imperio sobre los sueños rotos de millones de personas. Los jóvenes que crecieron viendo hacia Occidente con ansias de libertad lograron algo tan grande para la historia de la humanidad, que hasta ahora ha sido irrepetible. A través de la música, de la moda y del arte, los jóvenes de Alemania Oriental encontraron una voz, y esa voz fue más fuerte que cualquier muro de cemento o alambre, fue más fuerte que la Stasi, que las balas y los tanques del Kremlin.

Hoy, cuando recordamos esa noche, nos damos cuenta que la cultura pop dejo de ser simplemente entretenimiento y se convirtió en una herramienta de resistencia, un refugio de esperanza y, al final, el motor de un cambio histórico. En medio de las lágrimas, los abrazos y los cantos, los ciudadanos de Berlín le enseñaron al mundo una lección eterna: cuando una generación está decidida a buscar la libertad, no hay muros ni barreras que pueda detenerlos. Esa generación hizo realidad su anhelada libertad una fría noche de noviembre, entre latas de Coca-Cola y jóvenes bailando encima de viejos Ladas al ritmo de «Looking for Freedom».

Anti-Aborto: defendiendo la vida desde la razón

Por Nathan González, coordinador local de EsLibertad Venezuela.

Es innegable que los avances científicos en las áreas de genética y embriología nos han dejado sumamente claro un hecho, ¡La vida humana comienza desde la concepción! Por lo tanto, considero innecesario abordar la defensa de la vida humana desde la ciencia moderna, al menos en este artículo. Partiremos entonces desde la filosofía e intentaremos abordar algunos argumentos en contra del aborto.

Es de conocimiento público que el debate sobre el aborto es uno de los más polarizados y persistentes en la sociedad contemporánea. Hay aquellos que defienden el aborto centrandose en la autonomía de la mujer, sin embargo, tambien existimos quienes nos oponemos al aborto presentando una gran variedad de razones científicas y filosóficas. Como ya mencioné, en este caso enfatizaremos desde la filosofía, la moralidad y la dignidad inherente de la vida humana desde la concepción, explorando algunos de los argumentos más sólidos y bien fundamentados contra el aborto, analizando sus premisas y su estructura lógica.

La sociedad occidental ha llegado a grados tan aceptados de escepticismo religioso que, para el hombre moderno, suele ser un tanto anticuado y de poco valor afirmar que la vida humana, a diferencia de la vida del resto de los seres vivos, es especial de una forma que trasciende lo común, por lo cual posee alguna especie de conexión divina. Como consecuencia de esto se ha reemplazado ampliamente la influencia de Dios y los conceptos que de él se desprenden por nociones que pretendiendo gozar de cientificismo y lógica son trasladadas a la política para su puesta en práctica, dotando así de características religiosas a ideas e instituciones que influencian o rigen la vida del hombre moderno; por ejemplo: el hombre ha dejado de buscar a Dios en los cielos y ha comenzado a adorarlo en la forma del estado, dando así más valor al poder político y sus instituciones que a la fe y los principios morales.  

Esto conecta directamente con nuestro primer argumento: la santidad de la vida humana, cuya premisa postula que el aborto es inmoral porque viola el principio de la santidad de la vida humana. Este argumento sostiene que, desde la concepción, el embrión o feto es un ser humano con potencialidad completa de vida. Muchos filósofos y teólogos, como Tomás de Aquino, sostienen que la vida humana es sagrada desde su inicio debido a su naturaleza intrínseca y su capacidad para desarrollarse en una persona racional y moral. Aquino afirmaba lo siguiente: «La vida humana, siendo un don divino, debe ser protegida desde su inicio. Interrumpir deliberadamente ese proceso es una violación del orden natural y divino». La santidad de la vida humana ha sido, y continúa siendo, un principio moral fundamental en muchas tradiciones filosóficas y religiosas. Como podemos ver, este principio sostiene que toda vida humana tiene un valor intrínseco y no debe ser terminada arbitrariamente.

El concepto de la santidad de la vida está profundamente arraigado en la ética judeocristiana, que ha influido en gran parte de la filosofía moral occidental. Incluso desde una perspectiva secular, vale la pena citar a Immanuel Kant, quien afirmaba que: «Siendo un fin en sí mismo, cada ser humano es único y no puede ser sustituido por nada ni por nadie porque carece de equivalente. No posee un valor relativo, un precio, sino un valor intrínseco llamado ‘dignidad’». De esta forma, Kant argumenta que cada persona es única y valiosa por sí misma, y no puede ser comparada ni reemplazada por otra cosa o por otra persona. Esto se debe a que cada ser humano tiene un valor especial, por ello la vida humana debe ser respetada.

Peter Kreeft, filósofo católico y apologista, apela al imperativo categórico de Kant al presentar su argumento contra el aborto, utiliza un enfoque dialógico y filosófico empleando el conocido método socrático en su obra The Unaborted Socrates. Allí presenta la siguiente premisa: “la vida humana tiene valor intrínseco desde el momento de la concepción, y por lo tanto, el aborto es moralmente incorrecto”. Kreeft resalta que el embrión humano, desde la concepción, es un ser vivo con una naturaleza humana específica, y añade que, biológicamente, no hay un punto claro después de la concepción que marque un cambio en la esencia del ser humano y que las características fundamentales que definen lo que es un ser humano están presentes desde la concepción, aunque no completamente desarrolladas.

En contraposición, algunos autores, como el afamado escritor de Liberación animal, Peter Singer, argumentan que el feto no posee conciencia ni una vida independiente y, por lo tanto, no puede ser considerado un ser humano con pleno derecho. Sin embargo, desde el argumento de la santidad de la vida, debemos contraatacar diciendo que la potencialidad de desarrollar estas características es suficiente para conferir valor moral y que, por lo tanto, dicho argumento no es válido para definir si el no nacido tiene o no derecho a vivir.

En sintonía, corresponde presentar el segundo argumento. El principio de no maleficencia. Este principio, ampliamente aceptado en la ética médica, sostiene que los seres humanos tienen la obligación moral de evitar causar daño a otros. El aborto, al terminar con una vida potencial, es un acto que causa daño directo al feto.Siguiendo esta lógica, si  el aborto es un acto que causa un daño irreversible no podemos justificar tomar una acción que destruya una vida humana, independientemente del estado de desarrollo de esa vida.

El principio de no maleficencia es clave en la bioética y en la filosofía moral en general. Autores como Tom Beauchamp y James Childress (importantes filósofos y bioeticistas reconocidos por su contribución clave en el campo de la bioética, particularmente por su trabajo en el modelo de los principios) argumentan que la protección contra el daño es una obligación moral que debe prevalecer en la toma de decisiones éticas, particularmente en la medicina.

Hay quienes sostienen que, en situaciones donde la vida de la madre está en riesgo o donde la calidad de vida futura del niño sería extremadamente baja, el aborto podría ser moralmente justificable. Sin embargo, una sociedad justa debe buscar soluciones que respeten los derechos de todos los individuos implicados, especialmente los más vulnerables. Hadley Arkes destacaba que: «Si negamos el derecho a la vida del no nacido, socavamos la base misma de la justicia y la igualdad ante la ley». Cayendo así en una incoherencia moral y legal que excluye a los no nacidos de la protección de los derechos humanos, acción que debilita los fundamentos de una sociedad justa. Somos conscientes de que existen situaciones delicadas, pero incluso en este tipo de casos existen alternativas que no requieren la terminación de la vida, como la adopción o el uso de tecnologías médicas avanzadas para salvar ambas vidas.

Llegamos así al argumento final: el derecho a la vida, derecho fundamental que tiene toda persona a no ser privada de su vida arbitrariamente. Esto significa que a la vida del no nacido no puede ser subordinada a otros derechos, ya que el derecho a la vida es el derecho primario del cual dependen todos los demás, por lo que debe ser protegido incluso si esto implica restricciones a otros derechos, entre ellos, los derechos reproductivos de la madre. Además, el derecho a la vida es uno de los derechos más fundamentales y universalmente reconocidos en las teorías de derechos humanos y en la filosofía moral, por ende, se debe aceptar que el feto es un ser humano con derecho a la vida, y que este derecho debe ser protegido contra cualquier amenaza, incluida la terminación intencional del embarazo.

Todos conocemos la famosa “Declaración Universal de Derechos Humanos”, cabe preguntarse, ¿De qué forma podemos afirmar que dicha declaración y otros documentos internacionales que afirman que todos los seres humanos tienen derechos inalienables, entre ellos, el derecho a la vida, no aplican para los no nacidos? ¿Es esto coherente con el principio de igualdad y dignidad humana?

Cualquiera que dé un breve paseo por la filosofía del derecho encontrará que el derecho a la vida es un derecho fundamental, y como tal, no puede ser anulado sin una razón extremadamente poderosa y justificable. Dado que la vida es un bien primario sin el cual no pueden ejercerse otros derechos, el derecho a la vida del feto debe ser siempre prioritario.

John Locke, quien defendió la primacía del derecho a la vida como un pilar esencial para la construcción de una sociedad justa y equitativa, argumentó que la vida es un derecho inalienable otorgado por la naturaleza o por Dios, y que cualquier violación de este derecho es un acto de injusticia.

Los defensores del aborto podrían argumentar que el derecho a la vida del feto debe ser equilibrado con los derechos de la madre, incluida su autonomía y su derecho a decidir sobre su propio cuerpo. Sin embargo, hemos de señalar que la autonomía de uno no debería extenderse hasta el punto de negar el derecho a la vida de otro, especialmente cuando existen alternativas al aborto que respetan ambos.

Con todo lo expuesto aquí, puede llegar a ser alarmante la idea de que aquellos que defendemos la vida tengamos toda la razón, porque, aunque estos argumentos no están exentos de refutaciones y estamos muy lejos de encontrar algo parecido a una verdad absoluta, de ser cierto todo lo aquí expuesto, estaríamos hablando de un magnicidio silencioso que hemos permitido descaradamente tanto creyentes, como agnósticos y ateos por igual. Todo para satisfacer “supuestas necesidades” y beneficiar a muchas personas y corporaciones, tanto políticas como económicas, que lucran con el negocio del aborto y obtienen beneficios de todo tipo por promoverlo. En palabras de G.K. Chesterton: «Cuando se empieza a dejar de defender lo obvio, el desastre está a la vuelta de la esquina».

Milei reivindica a Argentina como «faro de las ideas de la libertad» en un discurso en la Bolsa de Nueva York

El presidente de Argentina, Javier Milei, ha defendido este lunes desde la Bolsa de Nueva York las reformas económicas y políticas aplicadas desde que llegó al poder para convertir a su país en el «faro de las ideas de la libertad».

«Argentina se está poniendo de pie, abrazando las ideas de la libertad. Estamos comprometidos en hacer el mejor gobierno de la historia. Estamos comprometidos en ser un faro de luz para las ideas de la libertad, para que todo el mundo deje de lado las ideas socialistas y vuelva a abrazar las ideas de la libertad, y estamos convencidos de que lo vamos a lograr», ha afirmado Milei en su discurso en el mayor mercado de valores del mundo.

En este sentido, ha asegurado que, cuando llegó al gobierno, «básicamente Argentina estaba al borde de lo que hubiera sido la peor crisis de su historia». «Sin embargo, nosotros nunca nos quejamos de la herencia, solo la describimos», ha aseverado.

Como receta ha reiterado su defensa del recorte del gasto. «No estoy dispuesto a sacrificar el déficit fiscal», ha subrayado antes de reconocer que «en condiciones normales, no habría presidentes liberales libertarios».

El mandatario argentino ha prometido además que su Gobierno va a «domar la inflación» y ha augurado que Luis Caputo «va a ser recordado como el mejor ministro de Economía de la historia».

En cualquier caso, ha defendido la necesidad de la permanencia «un poco más» del «cepo» a la compra de moneda extranjera, una de las medidas necesarias para fomentar la inversión y que más demandan desde los «mercados». «Vamos a liberar el cepo cuando la tasa de inflación sea cero», ha prometido.

También, Milei ha defendido la decisión de Argentina de no suscribir el Pacto por el Futuro 2045 por formar parte de «la agenda socialista» y ser heredero de la Agenda 2030.

La hipocresía progresista con el caso afgano

Por Nathan A. Gonzalez C., coordinador local de EsLibertad Venezuela.

El 23 de agosto de 2024, el gobierno talibán de Afganistán promulgó una ley que, al igual que las demás leyes y dictámenes establecidos desde su llegada al poder, viola una vez más no solo la libertad de los seres humanos que ahí habitan, sino que se ensaña especialmente contra las mujeres afganas. Esta vez, las obliga a no hablar en público, cantar, leer en voz alta e incluso poder usar cosméticos o perfume. Tampoco se les permite salir a la calle sin llevar una “correcta” vestimenta que cubra completamente todo su cuerpo para evitar así la tentación y el vicio. La medida también pretende evitar que las mujeres afganas imiten modas occidentales.

La ley será aplicada por el Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio —y no, no es un chiste—, los talibanes pretenden combatir el vicio en pro de una supuesta “virtud”. La moral de los radicales musulmanes —llamándolos educadamente— es un tanto extraña: no consideran como vicio tener conductas morales tan depravadas e inhumanas como el asesinato, la promoción del homicidio de todo aquel que piense diferente, la represión, el totalitarismo y la pedofilia. Esta última costumbre lamentable se ha visto incrementada desde la llegada del terrorismo talibán al poder.

Cualquier ser humano que tenga empatía, valores y fuertes convicciones morales se pronunciaría profundamente airado ante tales hechos. Lo que nos lleva a preguntarnos ¿Dónde están los moralistas de Occidente? ¿Dónde están los colectivos feministas que con tanto ahínco hablan de la necesidad de eliminar el supuesto sistema patriarcal? ¿Dónde está la izquierda progresista que se jacta de ser sumamente compasiva con el dolor ajeno? No lo sabemos. Pareciera que se hubieran esfumado de la faz de la tierra, que convenientemente tuvieran la capacidad de ir a otro plano de la existencia y luego reaparecer en este a voluntad.

Y digo esto porque cualquiera pensaría que ellos serían los primeros en manifestar su desagrado, su impotencia y su rechazo rotundo ante tal calamidad. Sin embargo, lo único que presenciamos de la izquierda supuestamente humanista es el silencio, un cobarde, sádico y perverso silencio. Esto es una prueba más de que el discurso de izquierda, fiel a su maligna tradición, es un descarado engaño en el que solo pueden caer aquellos idiotas que, además de idiotas, son vanidosos, ignorantes y superficiales. Pero no me malinterpreten, esto no es una mera apreciación personal, ya que para nadie es un misterio que la mayoría de los autodenominados progresistas de izquierda se creen moralmente superiores al resto. Y si alguien duda de esto, basta simplemente con prestar atención a todo lo que hacen y dicen, desde sus más afamados intelectuales hasta su vasta militancia.

Pero tratemos de ser justos con ellos, demos un repaso por la breve y convulsiva historia reciente de Afganistán desde la llegada de los talibanes. Suponemos que este repaso, que va desde el año 2021 hasta el presente año 2024, deberíamos encontrar ingentes manifestaciones de todo tipo de parte de la izquierda progresista sobre el caso afgano. Sin más preámbulo, veamos.

Los terroristas talibanes llegaron al poder en agosto de 2021, tras la retirada de las tropas estadounidenses y de la OTAN. Desde entonces, el país ha experimentado una serie de acontecimientos que han afectado profundamente su situación política, social, económica y de derechos humanos. Entre las medidas adoptadas, se restableció el “Emirato Islámico de Afganistán”, implementando su interpretación estricta de la ley islámica (sharía). Esto incluyó cambios radicales en las leyes y estructuras gubernamentales, eliminando en gran medida las instituciones democráticas anteriores. Se prohibió la educación para las niñas, se vetó a las mujeres de muchos sectores laborales y se las obligó a llevar el burka. Además de todo esto, hemos presenciado casos de pedofilia; padres musulmanes vendiendo a sus hijas a hombres adultos, sin la aparente disconformidad del régimen, y un aumento alarmante en las violaciones y el maltrato contra la mujer por parte de sus esposos.

Ante esto, ¿Qué pronunciamiento tuvimos por parte de la izquierda mundial, los supuestos luchadores contra la islamofobia, y demás colectivos progresistas? No recuerdo haber visto marchas convocadas por ningún político o defensor del Kirchnerismo en Argentina. No hubo manifestaciones contra las violaciones de derechos humanos en Afganistán por parte de los mismos colectivos feministas que tanto alboroto causaron cuando se estaba discutiendo la ley del aborto. La izquierda progresista argentina guardó silencio.

¿Qué declaraciones podemos encontrar de la mano de Irene Montero, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez, Podemos y del Ministerio de la Mujer en España? Hemos visto cómo los talibanes asesinaban a las mujeres que iban por las calles solo por llevar una supuesta vestimenta inapropiada, que consistía en llevar sandalias o no tener el rostro cubierto. No hemos tenido ninguna declaración del autodeclarado gobierno feminista de España ni de su Ministerio de la Mujer que condene abierta y rotundamente los maltratos contra la mujer afgana, ministerio que, por cierto, se ha jactado hasta por los codos de tener férreos compromisos con el feminismo y con los derechos de la mujer. Pura política barata que no hace más que dejar al descubierto la hipocresía de la izquierda española.

¿Dónde están los colectivos LGBT? ¿Acaso ignoran cómo, a la llegada del gobierno talibán, pudimos ver a homosexuales siendo colgados en grúas por las calles? Hemos visto cómo los homosexuales son asesinados, mutilados y humillados de todas las formas posibles por los talibanes, sin embargo, no hemos visto marchas multitudinarias de estos colectivos sobre el caso afgano. Tal parece que los colectivos LGBT viven en un mundo en el que la prioridad no es manifestarse intensamente en contra de los delitos que los talibanes perpetran contra los homosexuales en Afganistán. Por el contrario, en la realidad que ellos viven, la prioridad parece ser la lucha contra la supuesta islamofobia que llevamos a cabo los occidentales.

Es realmente despreciable ver cómo las pocas declaraciones que podemos encontrar por parte de esta izquierda infrahumana dejan mucho que desear, son ambiguas y en algunos casos usan una moral relativista bastante cuestionable, cuyos discursos se enfocan en criticar a Estados Unidos, su política exterior y a gobiernos de Occidente. La izquierda, como de costumbre, solo alza las banderas de la igualdad, de la libertad y de la defensa de los derechos humanos cuando esto les puede generar algún beneficio político.

La izquierda, señores, es la encarnación de la crueldad, la malignidad y la perversión, de tal manera que podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que “el socialismo no es más que la máscara con la que el diablo oculta su verdadera intención: subyugar al hombre bajo la tiranía del Estado.”

«Venimos a ponerle un cepo al Estado»: Milei presenta el Presupuesto 2025

El presidente de Argentina, Javier Milei, presentó este domingo el Presupuesto 2025 en el Congreso Nacional, bajo la premisa del «déficit cero» en las cuentas públicas.

«Hoy estamos aquí para presentar un proyecto de presupuesto nacional que va a cambiar para siempre la historia de nuestro país, de manera que podamos volver a ser la Argentina grande que alguna vez fuimos», arrancó el mandatario su discurso.

El presidente decidió exponer él mismo el proyecto, lo que justificó por ser economista de formación y porque considera que el destino del pueblo «se juega en las definiciones económicas que toma».

«Después de años donde la clase política vivió poniendo cepos a las libertades individuales, hoy venimos a ponerle un cepo al Estado«, dijo el mandatario, que definió su proyecto como «el más radicalmente distinto de este siglo».

En ese sentido, reiteró la premisa del «déficit cero». «Vetaremos todos los proyectos que atenten contra el equilibrio fiscal», aseguró, destacando que solo permitirá un aumento del gasto si la propuesta va acompañada de una alternativa para financiarlo.

Según el mandatario, este será «el primer año de superávit fiscal sin entrar en default en toda la historia argentina».

Milei volvió a cargar contra el gasto público, asegurando que los políticos tienen una «compulsión inagotable por el gasto público que no conoce restricción presupuestaria alguna».

Al mismo tiempo, arremetió contra «el modelo de la casta», que, según él, la clase política ha adornado «con buenas intenciones».

«Por años los hemos escuchado hablar de justicia social, que no solo no es justa, sino que extremadamente violenta, porque implica sacarles a unos para darle a otros, basada en un principio inconsistente que dice que donde hay una necesidad hay un derecho», dijo.

Trump elogia los duros recortes de Milei en Argentina

El candidato republicano para las presidenciales en EE. UU., Donald Trump, lanzó varios elogios al mandatario libertario de Argentina, Javier Milei, a quien calificó como un «gran fan» de su filosofía política ‘Haz a América grande otra vez’ (MAGA, en ingles).

«El nuevo líder de un lugar llamado Argentina es genial y es un gran fan de MAGA, lo sabes. Hizo su campaña con MAGA y lo llevó al extremo también […] Escuché que está haciendo un trabajo realmente genial. Se llama ‘Make Argentina great Again'», dijo el republicano en la entrevista concedió a Elon Musk en la red social X.

Como era de esperarse, la reacción de Milei fue efusiva. El mandatario argentino reposteó profusamente a los seguidores que compartieron el extracto de la entrevista donde lo nombraban.

Según Trump, la estrategia del libertario en Argentina «funcionó perfectamente». «Él está haciendo un gran trabajo. Realmente recortó. Y estoy escuchando que esto comienza a funcionar bastante bien: la inflación baja», apuntó el candidato republicano.

En esa línea, en aras de ilustrar lo mal que estaba Argentina, aseveró que el país tenía «como 2.000%» de inflación antes de la llegada de Milei, algo que calificó de «fuera de lo normal».

En este marco, afirmó que EE. UU. iba a tener lo mismo: «Pero nosotros vamos a tener esto muy pronto», advirtió en relación con EE. UU. que —señaló— tiene «la peor inflación en 100 años». 

Productores por Venezuela se pronuncian contra la tiranía y hacen un llamado a las figuras públicas a no guardar silencio

Este lunes, diferentes organizaciones productoras en Estados Unidos se han pronunciado en contra de la tiranía de Nicolás Maduro en Venezuela y han puesto sus plataformas al servicio de la verdad sobre la situación que atraviesa el país, a través de un comunicado.

En el texto, también han hecho un llamado a los artistas, influencers y figuras públicas para no guardar silencio ante las atrocidades cometidas por el genocida régimen de Maduro en el país, pues, en este escenario, la indiferencia se convierte en complicidad y el silencio es sinónimo de tibieza ante los crímenes de lesa humanidad.

Asimismo, advierte que las organizaciones que suscriben el texto no están dispuestos a apoyar a aquellos que eligen el silencio o las declaraciones vacías en lugar de apoyar al pueblo venezolano contra la tiranía.

En concreto, el comunicado expresa:

«Estimados amigos y colegas del mundo del espectáculo,

Hoy nos unimos en un momento histórico y crucial para nuestro amado país, Venezuela. Estamos en una encrucijada, un punto de inflexión en el que la libertad está a punto de recobrarse, pero no sin sacrificio. A lo largo de los últimos días, hemos sido testigos de la valentía de nuestros hermanos venezolanos, quienes han salido a las calles, a pesar del peligro, a defender el voto de la esperanza, el voto por un futuro mejor.

El régimen de Nicolás Maduro, aferrado al poder, ha respondido con violencia y represión, tratando de sofocar la voz del pueblo con balas y censura. Sin embargo, no podrán silenciar la verdad. Como productores venezolanos en Estados Unidos, tenemos una plataforma y una responsabilidad. Nuestras redes sociales, nuestras voces, nuestros talentos, deben estar al servicio de esta verdad. Debemos ser los amplificadores de lo que está ocurriendo en Venezuela, para que el mundo entero sepa la realidad y no se deje engañar por la propaganda del régimen.

Hacemos un llamado a todos los artistas, influencers y figuras públicas: este no es el momento para la neutralidad. No podemos permitir que la indiferencia se convierta en complicidad. Es hora de tomar una postura clara y firme. Es hora de alzar la voz por Venezuela, por su gente y por aquellos que han perdido la vida luchando por un país libre.

A los artistas que han optado por no involucrarse, les decimos que no hay espacio para la tibieza cuando se trata de derechos humanos y libertad. La historia nos juzgará, y queremos estar del lado correcto de ella. Los que eligen el silencio, los que eligen declaraciones vacías, deben saber que nosotros, como productores, no apoyaremos a quienes no están dispuestos a apoyar a nuestro país en su hora más oscura.

Hoy más que nunca, Venezuela nos necesita. Necesita nuestras voces, nuestras plataformas, y nuestra solidaridad. No es solo un llamado, es una exigencia moral. A aquellos que se suman a esta lucha, les extendemos nuestra mano y nuestro respeto. A los que deciden no hacerlo, sepan que la indiferencia tiene un costo, y nosotros no seremos cómplices de la injusticia.

Por Venezuela, por su libertad, por su futuro.
¡Que se escuche nuestra voz, fuerte y clara!»

¿Por qué los intelectuales son socialistas y odian el capitalismo?

Por Gervis Medina, abogado, criminólogo y escritor venezolano

Esta interrogante se lo plantea Bertrand de Jouvenel (1903-1987), en el libro “Los Intelectuales europeos y el capitalismo”.

Desde la antigua Grecia, los filósofos griegos no entendieron el orden espontáneo del mercado, a diferencia de los juristas clásicos romanos. Empezando por Sócrates, Platón y Aristóteles. Veían con recelo todo lo que oliera a actividad mercantil, empresarial, artesanal o comercial.

Hoy día, desde los actores de cine, periodistas, literarios etc., la mayoría son contrarios a la economía de mercado, cómo la mayor parte de los intelectuales, quienes plasman su labor creativa en obras literarias generalmente también en contra del capitalismo. Todos ellos contrarios al proceso de mercado, todos ellos socialistas, todos ellos de izquierdas.

Bertrand de Jouvenel desarrolló un artículo precioso explicando las razones por las cuales el intelectual generalmente, y salvo honrosas excepciones, está siempre orientado en contra del proceso de cooperación social basado en el mercado, y describe tres motivos para ello:

1) Desconocimiento teórico del proceso de mercado.

El orden social empresarial, dice Hayek, “es el más complejo que hay en el universo”. Este trabajo de análisis para comprender como funciona el proceso espontáneo del mercado, que solo puede proporcionar la teoría económica, por desgracia, brilla por su ausencia en la mente de la mayor parte de los intelectuales. Estos se dan muchísima importancia, piensan que han estudiado mucho, pero la mayor parte de ellos son unos completos ignorantes, en lo que se refiere a la ciencia económica.

2) La soberbia.

El intelectual piensa que sabe mucho más que el resto de sus conciudadanos, porque ha estudiado mucho. Logrando obtener títulos en diferentes carreras o por que ha leído muchos libros, porque va a muchas tertulias y conferencias. Se cree la persona más inteligente y el más listo. Cae en la fatal arrogancia con gran facilidad, hasta el punto que piensa ser más legitimado que nosotros mismos para decidir lo que tenemos que hacer; se ríe de los ciudadanos de a pie, le parece una ofensa a su fina sensibilidad que le contraríen, vomita ante la ignorancia de otros, de alguna forma se escandaliza de la falta de cultura de todos los demás y él puede criticar y pontificar porque se cree más listo que nadie.

Detrás de cada intelectual existe un tirano en potencia, que a poco que se descuide va a caer en la tentación de querer arrogarse del poder político para imponer a todos los demás sus peculiares puntos de vista. Se consideran que son los mejores y más refinados y más cultos.

Ahora, si a la ignorancia le sumamos la arrogancia fatal de que saben algo más que los demás, que son más cultos y refinados, estamos perdidos. No es raro de extrañar que detrás del tirano de la historia, un Hitler, Stalin, Chávez, Maduro, exista una cohorte de intelectuales aduladores que han tratado de darle base y legitimidad, desde el punto de vista ideológico, cultural, filosófico, etc. Cómo es el caso de Venezuela, un Rangel, Adolfo Esquivel, Luis Brito, Ignacio Ramonet, Román Chalbaud, Pérez Pirela, Noam Chomsky, entre otros.

3) El resentimiento y la envidia.

Bertrand se da cuenta de que el intelectual se encuentra en una situación muy incómoda en el mercado. En la mayor parte de las circunstancias observa que el valor del mercado de lo que él aporta al proceso productivo es muy reducido, es decir, dice que ha estudiado muchos años, lo ha pasado muy mal, ha viajado a París y resulta que hace unos cuadros, escribe unos libros y no lo compra nadie. Algo mal está en la sociedad capitalista cuando no se valora como debe lo que hace. Y en todo caso, aunque tenga suerte, aunque se ponga de moda, nunca es suficiente, nunca se le paga lo suficiente.

Teniendo en cuenta todo lo que hace como intelectual, sobre todo en comparación con la basura que lo rodea. Lo que no puede resistir es que un «superignorante», un burdo, un inculto empresario, gane diez o cien veces más que él. Esa es una sociedad injusta, dice el intelectual, no se nos paga lo que valemos, pero personas como Elon Musk, Bill Gates, Mark Zuckerberg, Steve Jobs son unas basuras delante de ellos porque nunca estudiaron en una academia letrada, porque se dedicaron a producir algo que las masas ocultas demandan.

El mundo de los negocios es para el intelectual un mundo de valores falsos, de motivos bajos, de recompensas mal dirigidas, para él es una perdida, es el resultado natural de la devoción a algo que debe hacerse, mientras que el beneficio es el sometimiento a las opiniones de la gente.

Si al resentimiento y envidia le añadimos la soberbia y la ignorancia, no nos debe extrañar que la cohorte de hombres y mujeres de cine, periodistas, literarios, modelos, escritores, investigadores etc., actúen de manera sesgada en contra del proceso empresarial del mercado al que estamos incorporados nosotros, que sean profundamente anticapitalistas y siempre se presenten como los adalides del socialismo de la progresía de la justicia social y la redistribución de las riquezas.