En la mira: la trampa militar chavista del 3 de diciembre

Por Ricardo Guanipa d’Erizans[*].

El degenerado ladrón psiquiatra chavista y ex vicepresidente del CNE Jorge Rodríguez, el mismo que instauro el fraude electoral a partir del 2004 con las maquinas de casino roba votos compradas por el antro electoral, que es uno de los actos de corrupción mas grande de la historia en Venezuela, ahora quiere tratar nuevamente como borregos a los venezolano llevándolos a votar el próximo 3 de diciembre con el objeto de calibrar las computadoras para que se roben los votos de María Corina y los transfieran a Nicolas Maduro —y sigue en libertad para esa fecha—.

La intención del hampón de Jorge Rodríguez y el vende Patria de Padrino López es estimular un falso nacionalismo para que los imbéciles salgan como borregos a los centros de votación, pues los cleptómanos chavistas y sus payasos militares necesitan: (i) Obtener con los capta huellas la identificación de los ciudadanos para robarse la identidad y poder hacer votos múltiples en unas elecciones presidenciales; (ii) identificar quienes están en Venezuela y quienes se fueron huyendo del chavismo a otros países —unos 7 millones de desplazados—; y (iii) finalmente calibrar los programas para transferir los votos de un lugar a otro y de esta manera robarse las elecciones con votos sin votantes.

Es por eso el berrinche de los cleptómanos y narcotraficantes militares chavistas en contra de la oposición cuando se negaron a que el CNE, encabezado por el pillo de Elvis Amoroso, realizara las primarias opositoras, puesto que, si hubiese sido así, nosotros los opositores inocentemente le hubiéramos hecho el trabajo sucio a Maduro, Jorge Rodríguez y a la escoria militar chavista que tienen secuestrada Venezuela.

Es por eso que ahora Maduro y Padrino López salen con esa estupidez que solo puede engañar a un retardado mental preguntando si el esequibo es venezolano, cuando esos desgraciados militares chavistas no le permiten llegar a la oposición hasta Miraflores para protestar en contra de las locas medidas del indocumentado bigotón y su tren de neófitos políticos, que cada día hunden mas a Venezuela en la pobreza y la miseria mientras ellos se enriquecen, pero ahora pretenden ponernos generosamente esa concha de mango para que caigamos en su perverso juego.

Si los militares en pantaletas del chavismo quieren ir a la guerra con Guyana, que vayan, y ojala que los maten a todos para ver si de una vez por toda nos venezolanos nos libramos de esos secuestradores que facilitaría la salida de los cleptómanos en Miraflores, que en su mayoría están solicitados por la justicia internacional por estar involucrados en delitos de narcotráfico y lavado de dinero.

Hay que ser bien inmoral para que los chavistas le pidan a los venezolanos dar un paso al frente para demostrar el nacionalismo y patriotismo, es que sigue pareciendo poco a esos cleptómanos chavistas que somos millones de venezolanos exiliados en el mundo porque enfrentamos a las fuerzas invasoras financiadas por Chávez y Maduro que tomaron el control político, militar, policial, judicial, financiero y económico de Venezuela.

Esos cleptómanos chavistas, en compañía de una banda de desgraciados militares comandados por Padrino López, le entregaron los cuarteles militares y la información del ministerio de interior y justicia a los cubanos; es «falso» que los chavistas le entregaron la producción petrolera a los chinos, es que «no es verdad» que los militares entregaron la industria del diamante a los rusos, es que es «falso» que los militares chavistas entregaron la extracción de oro a las FARC y el ELN, o también es «falso» que permitieron el comercio ilegal de uranio a los iranies para la fabricación de armas de destrucción masiva. Dado el contexto, si existe alguien que no tiene autoridad moral para hablarle al pueblo de Venezuela sobre soberanía y nacionalismo son los chavistas y los desgraciados cleptómanos militares chavistas socialistas.

Por ello, será bien sinvergüenza y traidor a la patria el venezolano que participe el 3 de diciembre en el falso positivo referéndum organizado por los enemigos de la libertad y soberanía de Venezuela.   


[*] Redes del autor: Twitter @ricardoguanipa | Instagram @guanipar | Email: [email protected].

¿Por qué retornamos a Punto Fijo?

Por Leroy Garrett.

Esta semana se cumplió un nuevo aniversario del pacto de gobernabilidad más exitoso de la historia moderna venezolana; un acuerdo que Chávez no se cansó de condenar y que habría ocasionado todos los males que el se proponía corregir, pero no se ha olvidado, y visto lo que ha representado el chavismo en Venezuela, hasta se añora.

Es común saber que, una vez roto el control gubernamental Colonial en Venezuela hasta la fecha, el país no disfrutó de una plenitud hermética de orden, acato a la ley y los gobernantes; en aquellos tiempos se “gobernaba” la infantil republica desde Caracas y ya en Charallave habían alzados en armas.

En un país donde la tradición imprimía como plausible que el derecho lo hace la fuerza, los líderes de los partidos modernos, concientes de nuestro barbárico transito ajeno al imperio de la ley, asumiendo el mea culpa del sectarismo y la elevada confrontación de calle que produjo el régimen de Pérez Jiménez, firman un pacto de gobernabilidad; AD representada por Rómulo Betancourt, la URD de Jovito Villalba y el COPEI de Caldera.

Lo más cercano a esta experiencia que se recuerde fue el pacto de Guzmán y los jefazos de los recién creados estados federales; el arreglo básicamente eran licencias otorgadas a los caudillos para abusos de poder y descarada prevaricación, siempre y cuando no se le alzaran a Caracas.

El pacto creó las condiciones de una gobernabilidad basada en la colaboración de partidos, en específico el gobierno de Betancourt, que contó con ministros de los partidos signatarios, saliendo prematuramente URD por la rebelión del canciller Arcaya y su apoyo a Cuba en la OEA. Así, Jovito sería de nuevo asociado en el Gobierno de Leoni, más no COPEI.

El pacto por razones de alineamiento geopolítico dentro del balance de poder global derivado de la guerra fría, es excluyente de la izquierda marxista, caussando una crispación política que llevó a la división en AD —surgiendo el MIR— y la URD —Fabricio Ojeda y Jose Vicente Rangel—, y una prolongada y sangrienta insurrección guerrillera financiada por Fidel Castro y ejecutada por actores y ancestros de la presente desgracia.

El pacto abrió la vibrante, aunque no completamente justa, sociedad venezolana de segunda mitad del siglo XX, aperturo espacios de tolerancia y participación en el poder público en donde los antiguos insurrectos encontraron cuotas de poder y relevancia social-económica por virtud de la garantía de elecciones éticas y de transparencia.

Pero el pacto derivó en un crudo reparto de posiciones cada día más impopular, gracias a un sistema populista de subsidios devenido insostenible por la caída de precios petroleros en los años 80.

Cuando la clase política se percata de la necesidad de desmontar la versión democrática del estado gomecista y abrir el camino a un nuevo contrato social, cosa que evidentemente se inició con toda responsabilidad histórica —ejemplo de ello es que se llevaron a cabo elecciones regionales para elegir gobiernos autónomos, entre otros avances—, el retorno a la barbarie fue electo por voto universal y mayoritario.

No dejes pasar la oportunidad en la Economía plateada

Valentina Gómez explica por qué la economía plateada representa una oportunidad de negocio de cara a los años venideros.

Por Valentina Gómez, economista y coordinadora local de EsLibertad Venezuela.

Seguramente has visto cómo ha disminuido la tasa de natalidad pero no has tomado en cuenta la oportunidad presente en la economía plateada.

La Economía Plateada incluye todas aquellas actividades económicas, productos y servicios destinados a satisfacer las necesidades de los mayores de 50 años. El concepto tuvo origen en Japón —el país con el mayor porcentaje de personas mayores a 65 años— dado el tamaño que tiene este grupo en el país. A raíz de su nacimiento, comenzaron a investigar más sobre cómo satisfacer las necesidades de éste grupo, descubriendo que hay ciertos sectores como la salud, la vivienda, el turismo o el ocio que pueden presentar oportunidades de negocio.

Las oportunidades están porque:

  1. Este grupo posee un poder adquisitivo elevado gracias al trabajo y ahorro de años.
  2. Aprovechan el tiempo para hacer lo que siempre quisieron, como viajar.
  3. Son fieles a sus marcas, consumen más que los jóvenes y demandan productos y servicios más específicos y personalizados.
  4. Poseen más tiempo libre, lo que les permite asistir a más actividades.

La realidad es que no hay duda que las tendencias demográficas apuntan hacia una mayor longevidad de la población mundial. Por ejemplo, cifras oficiales apuntan que en la Europa de 2060, uno de cada tres habitantes será mayor de 65 años, y no solo eso, según Naciones Unidas, la esperanza de vida será de 77 años de media a nivel global, cuando ahora apenas supera los 72.

Adicionalmente, este grupo es impulsor de la recuperación económica, pues otorgan trabajo, siendo el caso que, en esta área, las mujeres son las principales prestadoras de servicios de cuidado para personas mayores. Por ello, la consultora McKinsey estima que la profesión de la atención crecerá en los próximos años; Corea del sur es un buen ejemplo, su mercado de servicios de cuidado ha ido creciendo los últimos años, generando casi medio millón de empleos en solo una década, que representa el 2% del total del empleo. También, estimaciones de la Organización Mundial del Trabajo arrojaron que el sector generará 2.4 millones de empleos en América Latina y el Caribe en los próximos diez años.

Si no habías tomado en cuenta la economía plateada, esta información es parte de las oportunidades que hay. Es importante conocer que este grupo irá creciendo cada día más y que económicamente hay estimaciones positivas, por lo que será valioso un proyecto o negocio que sea dirigido a ellos[*].


[*] Este artículo fue originalmente publicado por la autora en su blog en Médium. Puede acceder al mismo presionando aquí.

En la mira: los venezolanos estamos hartos de los militares

Por Ricardo Guanipa d’Erizans[*].

Desde que ganó la elección presidencial de Venezuela el teniente coronel del Ejército, en situación de retiro, Hugo Rafael Chávez Frías, el 6 de diciembre de 1998, se instauró en el país un gobierno cívico militar; mientras Chávez socavaba las bases de la democracia y creaba paralelamente una Asamblea Constituyente que redactaría una nueva carta magna a la medida de su talla de dictador.

Uno de los primeros fracasos de los militares gerenciando proyectos de infraestructuras a nivel Nacional fue el mega plan Bolívar 2000, aunque en teoría el proyecto tenia buenas intenciones, los Generales no tenían la capacidad moral para administrar miles de millones de bolívares para sacar adelante los planes sociales que brindan bienestar a la población, más bien, los militares se enriquecieron abusivamente con los recursos del Estado imitando a los adecos y copeyanos que cooperaron para que el Movimiento Quinta República ganara las elecciones —que, por cierto, es la única elección sin trampa que ha ganado el chavismo—.

Después del 11 de abril de 2002, día que Chávez renunciara a la presidencia según su General Lucas Rincón que posteriormente a su anuncio fue premiado de forma inverosímil como embajador de Venezuela en Portugal, se aceleró la descomposición moral y profesional de las fuerzas armadas, donde efectivos institucionales fueron sustituidos por milicianos socialistas que los adoctrinaron en los cuarteles repitiendo como cotorras “Patria, Socialismo o Muerte”, y Chávez se murió.

Después de ahí, se dio luz verde para que los militares y civiles políticos saquearan las riquezas de Venezuela, desde el oro de las reservas internacionales hasta el efectivo en dólares en las bóvedas del Banco Central de Venezuela; así, por ejemplo, Diosdado Cabello en la piñata se robó 7.5 mil millones de dólares en efectivo, destinados a la construcción de un tren en el oriente de Venezuela que nunca se construyó, y el dinero se evaporo.

Así como el Capitán Cabello, también robaron Vielma Mora, Jesse Chacón, Padrino López y cientos de otros delincuentes militares que aun roban con total impunidad.

Pero ya los venezolanos estamos hartos de los militares que son los responsables de la tragedia y miseria que vive Venezuela desde hace 25 años, simplemente porque los militares tienen secuestrada la República con las armas de la nación.

Fueron los militares venezolanos quienes entregaron la soberanía de Venezuela al régimen cubano, fueron los militares venezolanos quienes cedieron territorio nacional para que la guerrilla colombiana opere en sus actividades terroristas y de narcotráfico dentro de Venezuela, fueron los militares venezolanos quienes dieron legitimidad, autoridad y territorialidad al gobierno de Guyana en el Esequibo.

Fueron los militares venezolanos quienes permitieron y siguen permitiendo que guerrilleros colombianos asesinen y masacren a soldados y civiles venezolanos en Apure y otros estados fronterizos, son los militares venezolanos quienes han permitido que las instalaciones militares sean centros de acopio de cocaína producida por El Cartel de los Soles dirigido por Generales activos de Venezuela.

Son militares venezolanos son los responsables que milicianos rusos e Iranies humillen al soldado venezolano dentro de instalaciones militares del país.

Fueron los militares venezolanos quienes destruyeron el servicio eléctrico y petrolero del país, porque fueron Generales quienes presidieran ambas corporaciones del Estado, al igual que la industria de hierro y aluminio.

Son los militares responsables de la perdida de la vigencia de la Constitución del país, porque son los militares los primeros en violar todos los artículos de la carta magna y se burlan, además, de los venezolanos cada vez que cometen sus fechorías.

Los venezolanos estamos hartos de los chantajes de los militares, de lo abusos de los militares, quienes tienen el control del Cartel Político del país, gracias a cobardes como Henry Ramos Allup, Manuel Rosales, Henrique Capriles o la Barbie de Julio Borges, a quienes los malandros militares les patean  el trasero  a su antojo, se le hubiera ocurrido a un milico chavista carajear a Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Leandro Mora, David Morales Bello, Jóvito Villalba, Luis Beltrán Prieto Figueroa entre otros, no les hubiera quedado un diente sano en la jeta del carajazo que hubieran recibido.

En Venezuela todos los militares deben de gozar del repudio de la sociedad civil hasta que vuelvan a ejercer sus funciones como guardianes de la constitución, para eso los venezolanos le pagan sus sueldos, por eso, para resucitar la democracia, primero hay que extirpar el tumor cancerígeno militar de la sociedad venezolana.

Recuerden militares, ustedes están al servicio de la nación y no la nación al servicio de ustedes, hasta hoy solo se han consagrados como auténticos Traidores a la Patria.


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Sigue la emboscada

Por Leroy Garrett.

El triunfo de la señora Machado ha dado aliento a los restos de un país famélico y condenado, así como a grandes grupos de venezolanos en el mundo que esperan con relativa esperanza volver habitar la tierra de sus ancestros y querencias.

Si bien, es necesario recordar que tal espíritu celebratorio y de esperanza a la victoria ya había ocurrido, no es novedoso, es parte del manto mesiánico que ha acompañado a cada candidato opositor, ganador absoluto de un proceso primario para que unos meses después simplemente sea calcinado por el fraude.

En un país donde en su accidentada historia ha sido víctima de los odios más variados, ya el «Gran Elector», esa figura usualmente silente como demoníaca que es el verdadero poder en Venezuela, de nombre: Cilia Flores, ha salido de su autoimpuesto voto de silencio y ha denunciado las primarias como «fraude» y anticipa que el triunfo de María Corina, no cambiara en nada la vía franca hacia la desaparición de la república.

Ya a través de su jefa indiscutible, el chavismo ha ejecutado como entiende que son las “elecciones justas”. Nada cambiará. Ni Machado, ni ningún personaje seudo o total colaboracionista sería presidente de la república.

Esto ocurre en un conteto donde, desde el inicio de Plan Bolivar 2000, Chávez inició y terminó con éxito la destrucción de la fuerza armada; hoy un grupo fuertemente armado para sostener el orden en la colonia en tierra firme de la gran antillana Cuba.

Además, Chávez se aseguró que su milicia no consentiría entregar el poder pacíficamente y hacer retornar la magistratura civil; la presidencia bajo la colonización cubana es un tinglado de apariencia, el poder en Venezuela se ejerce en La Habana, por medio de un triunvirato de comisarios políticos, con la Flores a la cabeza, su consorte y Cabello, y la milicia en armas les obedece a muerte.

Por ello, equivocados estaban los “lideres petroleros” del 2002, cuando con escándalosa ingenuidad creyeron que por ser meritocraticos y educados contaban con la simpatía del mundo petrolero y desarrollado.

El negocio petrolero internacional es más afín con los déspotas como Saddam Hussein o Assad El Viejo, o cualquier Emir de un Emirato contemporáneo, ilustrando que se requiere poder despótico para asegurar la inversión y que funcione el negocio —y los chavistas cumplen el parámetro—.

Habiendo expresado todo esto, tengo que decir: ¡María Corina no! La esperanza democrática venezolana está fuera de su territorio y tiene que ser una operación política de calibre dispuesta a hacer las alianzas posibles, que sean efectivas y principalmente dispuestas a asumir todas las opciones necesarias en nombre de la libertad.

En otras palabras, como ya lo he dicho antes, es necesario Un Gobierno en el Exilio, pues el mismo conjugaría todas las premisas necesarias para la libertad.

En la mira: el comienzo del fin

Por Ricardo Guanipa d’Erizans[*].

La consulta popular llevada a cabo ayer en Venezuela ha dado muchos más resultados que la elección del candidato presidencial de la oposición que enfrentará a Nicolás Maduro en el 2024 —bueno, si aun continúa en libertad para esa fecha, porque de la DEA nunca escapara—.

Pero, como dije, el proceso del domingo ha enterrado a la generación del 58, esa misma que crearon a Chávez para que tratara de dar un golpe de Estado a Carlos Andrés Pérez y terminó dándoles un golpe de Estado a los lideres de los partidos políticos que han sido tan ineptos que no pudieron derrotar al chavismo en 25 años y ahora están absolutamente deslegitimados como voceros de millones de venezolanos que adversan al PSUV, quienes han entregado su confianza y esperanzas a la señora María Corina Machado para que tome las riendas del país.

Recordemos que María Corina en su carrera política ha sido victima de la feroz maquinaria de guerra sucia dirigida desde los laboratorios de los adecos en complicidad con el chavismo, pero ahora es Machado la máxima autoridad política de la oposición y el primer paso es suspender de inmediato falsos acuerdos con los malandros de Miraflores.

El segundo gran revolcón al régimen ha sido el propio proceso electoral, eficiente y transparente, puesto que en cuestión de horas de cerrar los comicios se dio el primer boletín con el 26% de las actas dándole una contundente ventaja a María Corina Machado con el 93% de los votos a favor. Si bien, lo importante en esto es que la única forma en que los venezolanos tengamos una elecciones justas es sin la actual directiva del CNE y sus maquinas roba votos compradas por el estafador Jorge Rodríguez para acribillar el voto opositor. Por esa razón han salido con esa babosada de hacer una consulta disparatada sobre el Esequibo, territorio que Chávez y los militares chavistas, socialistas antimperialistas le regalaron a Guyana y ahora utilizan como excusa para sacar las viejas maquinas roba votos para calibrarlas antes de ser usadas en otra estafa electoral, pero eso no va a ocurrir porque nadie acatara el llamado de los vende Patria del próximo 3 de diciembre, aunque amenacen en robarles los aguinaldos a quien no se preste a la farsa de Jorge Rodríguez, que en realidad tiene como objetivo hacer el simulacro del robo electoral del 2024. Por ese motivo, las elecciones tienen que ser con un proceso manual, de lo contrario será más de los mismo; retardaran el proceso, suspenden internet y revierten resultados a favor del chavismo.    

Hasta ahora ya les he nombrado tres grandes triunfos del pasado domingo que son: (i) la elección de María Corina Machado en contra de todo pronóstico; (ii) el fin de los dinosaurios políticos y sus cachorros perversos de la oposición; y (iii) elecciones con sistema manual, desechando el sistema automatizado ladrón del régimen.

Sumado a esto, aún queda otro fenómeno ocurrido el domingo, y es la exclusión del Plan Republica orquestado por Militares Chavistas, Socialistas y Antiimperialistas que todo resultó de maravilla el domingo gracias a que esos inútiles izquierdistas brillaron por su ausencia en los centros de votación, instalados exitosamente en todo Venezuela, mientras que las actas del proceso fueron custodiadas por la propia sociedad civil, mil veces más honesta que cualquier militar socialista.

Por esa razón hay que excluir a todas las fuerzas armadas en la próxima elección presidencial, ya que ha sido demostrado que son parte del problema y son el brazo armado del PSUV; prueba de ello es que sin pudor gritan con histeria que son Chavistas y Socialista, violando la Constitución y el reglamento militar que establece que la Fuerza Armada son apolíticas, pero reiteradamente cometen sus crímenes en cualquier parada militar —que ya nadie ve ni sigue con orgullo como pasaba antes en la Cuarta Republica en el paseo de Los Proceres, donde los ciudadanos quedaban atentos de la presencia del batallón elite de Cazadores, mezclados con impecables marinos y sus uniformes blancos, seguidos por los hombres de azul de la fuerza aérea. Eso se perdió. Ahora lo que hay es una parranda de redondos militares panzones a quienes las FARC y el ELN les patean el trasero—.

En conclusiones, tenemos cuatro elementos fundamentales para poder derrotar al régimen: (i) la candidata Machado solvente de favores a la mafia del G4; (ii) el nacimiento de nuevo liderazgo político en el país; (iii) elecciones manuales y (iv) la exclusión de las fuerzas Armadas; cuatro temas vitales para derrocar la dictadura.[*]  


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Este es el final, o estamos cerca de ello

Por Leroy Garrett.

La ruta hacia el próximo fraude corre rauda y sin interrupción. Con respecto a la posible candidata de la oposición conveniente, ha recibido hace pocos días el “apoyo” —o agravio— de voluntad popular. Sí, el partido de Guaidó y Leopoldo López, el de la presidencia “interina”, el partido que quebró los apoyos internacionales a la causa democrática, desapareció el dinero de la ayuda humanitaria, hizo el ridículo el 30 de abril del 2018 en la Carlota, quebró la empresa Monomeros y que como partido no es más corrupto que el PSUV porque no ha gobernado.

Las facultades de ciencias políticas y centros de pensamiento del mundo estudiarán la dictadura chavista por supuesto, pero especialmente que requería un político opositor colaboracionista para lograr la candidatura presidencial; y todos los colaboracionistas han tenido las siguientes virtudes de papel, por ejemplo; Valentía, “Venezuela sin miedo” (Petkoff), “si me muero y me matan” (Rosales), “Gano y cobro” (Capriles) y “hasta el final” (Machado).

También poseen al inicio, un atributo de “incorruptibles”, se muestran a la opinión pública cansada de la polítiqueria, con un manto de pureza que da un beneficio de «inocencia» que, junto a la Valentia, eleva al aspirante a un nivel de procerato bien incuestionable.

Luego viene el capituló de la próxima emboscada fraudulenta llamada «Primarias», en ella se le consiente al “ungido” colaboracionista aceptar el apoyo de aquellos que condenó inicialmente de corruptos para diferenciarse y que ahora se justifica porque “en la unidad está la fuerza”.

Inmediatamente pasamos al próximo capítulo, ¡VOTA! Y las consignas son “si todos votamos no hay fraude”, vota, no importa que sea con las maquinas de la dictadura con un padrón electoral que no se depura en casi un cuarto de siglo y un plan republica que quema toneladas de urnas y votos que harán el triunfo de la tiranía de nuevo sea «irreversible».

Por otro lado los diligéncistas de la dictadura y sus homólogos colaboracionistas se prestaban a firmar un acuerdo cuya clara intención es pedir el levantamiento de las sanciones petroleras o el plácet a Chevron para apoderarse del control de la muy decaída producción nacional.

Ese acuerdo en Barbados que en nada obliga al chavismo a cumplir, habla de realizar “elecciones justas”, las preguntas son: ¿Cómo se come eso? ¿Qué significa electoralmente la palabra “justa”? ¿Por qué en lugar de ello no se invocaron las mismas como libérrimas, directas y secretas?

El levantamiento de sanciones y el aumento de producción petrolera, que necesita la progresiva restauración de una destruida infraestructura, pasan por la garantía de que se mantenga la autoridad y la oposición colaboracionista de un gobierno que no califica para tal fin.

María Corina Machado sigue inhabilitada por la dictadura, el escenario evidente es que esa inhabilitación va a ser levantada, y entonces Capriles o Rosales lanzarán sus candidaturas para dividir la posible avalancha de votos opositores garantizando que nada cambie. De ser así, ¿Ese es el «final» que ha prometido la Machado?

En resumen, la normalización del negocio petrolero, y la oposición colaboracionista requieren de nuevo al «Gran Elector», a saber: la Dictadura. El problema político venezolano sólo puede resolverse internacionalmente con un «Gobierno en el exilio», ¡Pero ya!

En la mira: Chavismo controla 75% de la dirigencia política opositora

Por Ricardo Guanipa d’Erizans.

El narcorégimen venezolano de Nicolas Maduro tiene control político de las decisiones del mal llamado G4 –integrado por Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática y Primero Justicia—.

Diosdado Cabello cuenta con dos incondicionales aliados dentro de la oposición; el primero es el Vicepresidente de la Internacional Socialista Henry Ramos Allup, quien históricamente ha sido el informante del régimen de los planes opositores. Cabe recordar que anteriormente Ramos rendía cuentas al anciano perverso José Vicente Rangel, a quien unía ideológicamente a Ramos el Movimiento al Socialismo MAS, del cual era miembro, es decir la misma mente comunista en distintas cabezas.

El otro aliado de Diosdado Cabello es Henrique Capriles, ambos han estado envueltos a actividades de corrupción en la gobernación de Miranda, especialmente Cabello, a quien Capriles se encargó de tapar los estragos ocasionados por el teniente narcotraficante y asesino del Furrial.

Mientras que, por su parte, Jorge Rodríguez maneja a su antojo a Manuel Rosales y Gerardo Blyde, a quienes les impone agendas en beneficio del PSUV y Maduro a cambio de uno que otro contrato; por ejemplo, a Blade con la recogida de basura en distintas ciudades del país y Rosales con su debilidad que es la ganadería.

Sin embargo, Freddy Superlano se ha declarado en rebeldía con la anuencia de Leopoldo López desatando la furia de Ramos Allup y su bastión socialista simplemente porque Voluntad Popular se liberó de las cadenas del PSUV y el anuncio del apoyo a María Corina Machado, al declinar como candidato a las primarias presidenciales opositores, a puesto a la oposición oficialista del G4 a tomar valeriana en dosis reforzadas.

No obstante, Ramos Allup, Gerardo Blyde, Manuel Rosales y Henrique Capriles, chavismo duro y puro, siguiendo la estrategia de Jorge Rodríguez, anunciaron la semana pasada una nueva jornada de reuniones con sus aliados políticos del PSUV en México, país gobernado por un extremista comunista que detesta a la oposición legitima venezolana y apoya a los terroristas musulmanes de Hamás en el conflicto armado en la franja de Gaza.

Oiga bien, la oposición chavista venezolana no da puntada sin dedal, anteriormente habían seleccionado a Republica Dominicana simplemente porque los adecos tenían y tienen comprado al entonces presidente Leonel Fernández, socialista pro-Fidel Castro en Cuba, con la entrega de petróleo venezolano pagadero a largo plazo, lo que permitió que el presidente corrupto dominicano pudiera revendier el crudo en el mercado libre a Grecia, entre otros países. Entiéndase que Henry Ramos Allup y miembros de la Acción Democrática corrupta y chavista de hoy fueron los artífices de éste plan perverso para consolidar a Maduro y al chavismo en esa estúpida jornada de dialogo, que solo sirve para oxigenar y dar tiempo al régimen para apaciguar las aguas de protestas en Venezuela.

El Chavismo del G4 hace gigantes esfuerzos para suspender las primarias pautadas para el 22 de octubre ya que saben que quedaran políticamente liquidados y deslegitimados como representantes de la sociedad civil venezolana para cualquier negociación con Maduro.

El chavismo y la oposición chavista son expertos en crear falsos positivos para llevar a la opinión pública al camino que ellos quieran, es ponerle gríngolas al ciudadano para que vean lo que ellos quieren que vean, es por esa razón que gobierno y oposición corrupta inventan reanudación de diálogo en México.

Es inverosímil que los partidos que pretenden participar en ese bacanal político en México son repudiados por la mayoría de los venezolanos; y para la muestra un botón, sus candidatos gozan del rechazo popular al igual que el chavismo.

Lo sensato es que esos políticos prepagos opositores están obligados a esperar el resultado de las primarias y el candidato ganador debe decidir quien representa al país en ese encuentro que debe ser público y en una ciudad como Washington DC o San Salvador, hasta Roma es viable, pero no un país gobernado por ñángaras comunistas antidemocráticos.

Yo seguiré atento a las primarias y denunciando el sabotaje de Henry Ramos Allup y Diosdado Cabello para suspender la consulta popular pautada para el próximo 22 de octubre, ese par de malandros se están jugando el enchufe que los pudiera dejar sin electricidad a partir del próximo 22 de octubre, es por eso que los venezolanos decentes debemos defender y proteger la realización de las primarias que, sin animo de exagerar o crear falsas expectativas, pudiera ser el comienzo del fin para derrotar la cleptocracia socialista que gobierna Venezuela con el apoyo de la cúpula política corrupta opositora.

Pero, como si fuéramos poco, parió la abuela, pues venezolanos socialista de izquierda que viven en EE. UU. y son expertos coqueteadores políticos socialistas del partido Demócrata, con cuestionables hojas de vida de honestidad, presionan al anciano Joe Biden para que firme acuerdos a favor de Maduro, como el millonario negocio que hicieron los venezolanos corruptos para liberar a los sobrinos narcotraficantes de Maduro, quienes debieron cumplir una condena de 18 años en una cárcel federal por tráfico de cocaína.

Ahora nuevamente los opositores corruptos firman acuerdos en contra de la democracia venezolana para beneficiar al régimen con la complicidad de Biden y sus socialistas Demócratas, los mismo que han tenido entrampado al pueblo cubano por más de sesenta años manteniendo a los sicarios de los hermanos Castro en la Habana[*].


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El comunismo, apología del delito

Por Antonio Semprun, coronel de la Guardia Nacional.

El comunismo es el acto preparatorio de una acción criminal, difunde ideas y doctrinas que incitan la comisión de delitos, y eso es justamente lo que ha ocurrido en los países donde se ha implementado.

Por ello, el comunismo como tendencia debe ser eliminado de toda tarima pública o política, porque hay quienes lo izan como solución a los escenarios económicos y sociales que enfrenta un país, y aquel que acaricia, abrace o impulse esa tendencia, después de los resultados que deja donde se ha infiltrado, debe ser juzgado por incitar a la comisión de delitos.

Así como un arma de fuego en la mano de un criminal es una grave amenaza a la vida y propiedades de un ser humano, porque de manera premeditada y alevosa intenta robarlo y quitarle la vida, es el comunismo para la sociedad; el comunismo es esa arma de fuego para la democracia, los derechos humanos, el erario nacional, la soberanía de un país y la tranquilidad de su gente.

Después de la 2da guerra mundial, y como resultado de los juicios de Nuremberg, la ideología nazi fue “condenada mundialmente”. Pero no basta una condena ante la tragedia que se le infringe a un pueblo el comunismo, porque es racia y salitre, donde se ha implantado lo único que ha dejado ha sido muerte, desolación, ruina, miseria, destierro y una vertiginosa clase de nuevos ricos.

Quien le quita la vida a un ser humano y lo despoja de sus propiedades es un asesino y un ladrón, por lo que debe ser juzgado y sancionado. Pues, eso es el comunismo, pero como no se puede juzgar y sancionar una doctrina, hay que erradicarla para evitar que falsos profetas con agendas ocultas lo utilicen para seguir destruyendo.

El comunismo es una apología del delito, lo demuestra el balance de muertes ocasionado tras su implementación muy superior a cien millones de muertos, que equivalen a cuatro veces más que los atribuidos por el mundialmente condenado nacionalsocialismo de Hitler.

Estado, gobierno, Dios y orden social

Por Roymer Rivas[*], coordinador local senior de EsLibertad Venezuela y teórico del Creativismo Filosófico

Si alguien le pregunta: “¿Qué es el Estado?”, ¿Qué respondería? (…)

Seguramente diría que es una institución necesaria para el avance de la sociedad, ya que presta sus servicios al público y vela por el bienestar de todos; después de todo, esto es lo que nos han “enseñado”; desde pequeños nos bombardean con misiles ideológicos al decir que el Estado “es necesario para mantener la paz en la sociedad”, nos lo pintan como una entidad “afable” que vela por el bienestar de todos, cuando en realidad es totalmente lo opuesto. Y esta afirmación no la hago desde el vacío, no es una opinión lo que estoy emitiendo, estoy hablando de hechos, y conocerlos es de superlativa importancia.

He conocido personas que se hacen del dicho “la ignorancia es una bendición”, y puede que tengan cierto grado de razón, dependiendo de las circunstancias en las que se aplique el pensamiento; pero cuando se trata del sistema que rige cada campo de acción de su vida, en mayor o menor grado, entonces la ignorancia de su mecanismo es una maldición, en la medida en que sufrirá, como lo sufre hoy, como lo sufrimos todos, las consecuencias de dejarse engañar y controlar por un sistema que le consume y es culpable de la mayoría —por no decir todos— de los problemas que acaecen a la sociedad en la que nos desenvolvemos. Hoy pretendo explicar por qué es un error ver el Estado tal y como se concibe hoy, y te invito a leerme con pensamiento crítico, poniendo en duda incluso este texto. Sin más que agregar, inicio.

El Estado, lo que no es

La palabra “estado” proviene del latín status, que se refiere a condición, prestigio, posición, rango, y, a su vez, éste  deriva del verbo stare, que significa “estar de pie” o “estar parado”. Con esto en mente, piense en los dos siguientes puntos: cuando alguien está “de pie” se encuentra por encima de quienes están sentados; a su vez, como el termino indica rango o prestigio, puede que todos estén parados, pero él es quien está por arriba de todos ellos. Con esto quiero mostrar que El Estado está conformado por personas que tienen una posición de poder por encima de todos los demás. Y nótese que acabo de decir que “está conformado”, porque El Estado en sí mismo no es una persona, no es un ser racional, más bien, es una entidad conformada por personas que están organizadas jerárquicamente y que tienen la condición de mandar a otros.

De esto se infiere entonces que no todo el mundo es El Estado, porque no todos tenemos el rango como para estar por encima de otros y ejercer fuerza para que hagan lo que queremos; es mentira que “todos somos el Estado” o, para decirlo de forma más romántica, es mentira que “El Estado es el Pueblo”. Esta falacia, que confunde al Estado con la sociedad, queda al descubierto cuando hacemos el mismo razonamiento que hizo Murray Rothbard: parafraseándolo, si realmente todos fuéramos El Estado o el gobierno, entonces cualquier arbitrariedad que éste le haga a alguien no podría considerarse de injusto o tiránico, sino que también es “voluntario de parte del individuo involucrado”; si le debiéramos al estado, entonces “nos lo debemos a nosotros mismos”; si alguien es condenado a prisión por expresar ideas contrarias al gobierno, entonces no hay nada grave en ello, porque, en realidad, “se lo hizo a sí mismo”; si el Estado o gobierno asesina a alguien, entonces no fue un asesinato, sino un suicidio[1]; y así se pueden seguir con los ejemplos, pero creo que esto es suficiente para ilustrar el punto.

Ahora bien, la cosa no para allí: es necesario desdeñar y desmitificar toda buena creencia referente a esta entidad…

El Estado definido

Está bien, el Estado “no somos todos”, son solo unos pocos quienes lo conforman, pero ¿Está bien eso? ¿Es correcto que unos pocos gobiernen sobre otros? La respuesta a esta pregunta dependerá de otra ¿Cómo se forma y ejerce ese gobierno? Si el gobierno se forma mediante acciones voluntarias y, al mismo tiempo, es aceptado voluntariamente, entonces es legítimo, no cabría ningún tipo de problema; porque podríamos salir de él cuando quisiéramos. Sin embargo, éste no es el caso.

Desde su génesis, el Estado es resultado de la coacción, es violencia pura, y surge cuando cierto grupo de humanos se dan cuenta que tienen la suficiente fuerza de someter a otros para amoldarlos a lo que ellos quieran y como quieran, con el fin de conseguir lo que ellos quieran. Por este motivo, tanto en el pasado como en el presente —en donde se justifica la entidad con el “interés general” y no se concibe un mundo sin él—, el Estado es resultado del interés de la casta que tiene el poder y lo ejerce para someter a los demás.

No tengo la intención de hablar detalladamente sobre la historia del Estado para ilustrar la reflexión con hechos históricos, eso escapa de los fines del presente escrito y, además, para eso contamos con obras como las de Gaston Leval[2], Franz Oppenheimer[3] y Anthony de Jasay[4] –obras que recomiendo leer acérrimamente–, aquí solo me limitaré a exponer con argumentos lo que en esencia es la institución.

En esta línea, si estudiamos toda la historia humana, con todo lo anterior presente, tenemos que el Estado puede resumirse entonces en las siguientes palabras: gobierno de coacción ilegitima de humano sobre humano. A esta coacción, en donde unos pocos modifican el comportamiento de otros a través de la violencia para alcanzar sus fines a costa de otros, Oppenheimer la llamó “medios políticos”; y contrasta con los “medios económicos” del que el ser humano se ha valido y ha desarrollado gracias a la aplicación de sus facultades mentales, que le permiten valerse de los medios a su alcance para conseguir fines propios a través del trabajo y el esfuerzo, lo que a su vez les permite valerse de sí mismo mientras ayuda a otros en el camino, aún sin darse cuenta de ello o quererlo deliberadamente.

Hoy todavía existen personas que piensa que puede salir algo bueno de esto, engañados esperan que El Estado venga a solucionar sus problemas, pero no se dan cuenta que el mismo posee una dinámica propia, totalmente apartada de la sociedad —a pesar de que los regímenes democráticos traten sin éxito de ocultar este hecho—, y que esa dinámica no es otra que utilizar todos los medios violentos a su alcance para hacer valer su palabra cuando quiera, como quiera y donde quiera, siempre en detrimento de la libertad individual de las personas. Entender cómo se constituye, mantiene y lo que es naturalmente el Estado —coacción continua, hoy violencia sistemática e institucionalizada— da paso a la plena comprensión del siguiente hecho: la mera existencia del Estado es igual a la existencia del Socialismo; y, por consiguiente, una discusión del tamaño del Estado es en realidad una discusión de cuanta dosis de Socialismo debe soportar la sociedad.

El hombre en la búsqueda o construcción del poder siempre dio origen al Estado. Esa acción siempre le llevó a ponerse por arriba de otros, sometiéndolos a su voluntad con la amenaza de emplear la fuerza contra aquellos que no ajustasen a sus directrices. Surge de esta manera, después de evolucionar durante un periodo muy dilatado de tiempo, las instituciones políticas tal y como las conocemos hoy, que son medios más sofisticados de arremeter contra los actores sociales sin que ellos se den cuenta de ello en algunas ocasiones.

El Estado en el presente

En la actualidad nos encontramos con una entidad abstracta que se divide en un conjunto de instituciones o poderes —tradicionalmente: ejecutivo, judicial y legislativo; pero también se le suman, en el caso de Venezuela, el Ciudadano y el Electoral—, que terminan subdividiéndose en conjuntos y subconjuntos de poderes más pequeños repartidos en todo el territorio de la nación —regiones, estados federales, municipios, parroquias—, y que debe velar por el bienestar social. ¡Qué contradicción tan grande!

En principio, todo esta maraña estructural esconde el fundamento del Estado, solo funge como una cortina que oculta todo un complot detrás de ella: El Estado no son instituciones, ellas no piensan por sí mismas, El Estado es un ente abstracto conformado por personas que, como ya mencioné, se organizan jerárquicamente con el objetivo de ejercer poder sobre la sociedad —claro, siempre diciendo que por el famoso “bienestar general” o “bien común”—. Ya lo dijo Frederic Bastiat: “El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo se esfuerza en vivir a expensas de todo el mundo”[5], es la gran realidad en donde un grupo se aprovecha del trabajo de otro.

Ahora, si bien todo esto consigue establecerse gracias a la violencia —sin violencia, no hay Estado—, consigue ser aceptado mediante el culto y la imaginación; si le pide a alguien que le explique detalladamente qué es el Estado, no le sabrá responder concretamente, a lo sumo, esa persona apelara a cómo está constituida su nación, a las líneas de un mapa o a los símbolos patrios para dar respuesta. Pero esa persona sabrá fácilmente que, en el fondo, la institución no es más que un gobierno de coacción ilegitima de humano sobre humano que se mantiene gracias a dicha coacción.

Es por esta razón que se puede afirmar que buena parte de los males de la humanidad se deben a una única cosa: El Estado; el humano o un grupo de humanos valiéndose de su fuerza para coaccionar a otro hombre o grupo de hombres; el hombre ambicionando poder, pero no por el simple hecho de ambicionarlo, sino para usarlo para sus propios fines en detrimento de otros. Si bien puede que no sea la causa de todos los problemas, sí constituye un limitante en la resolución de los mismos.

Dios, la biblia y el Estado

Todo lo anterior tiene incluso sustento bíblico o teológico: la palabra de Dios indica que “el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo”[6], para dañar la misma existencia humana. Fuera de los desastres naturales, las grandes atrocidades que han ocurrido en toda la historia de la humanidad, y siguen ocurriendo, como guerras o hambre, tienen el mismo nexo causal o limitante para resolverlos: El Estado —tal y como lo hemos definido aquí—.

No es de extrañar que —para quienes creen en un Dios creador— el primer Estado que menciona la Biblia, dirigido por Nemrod, quien es fundador de ciudades y de sistemas políticos de gobiernos, intenta establecerse como una oposición directa a Dios y sus propósitos[7]; incluso, muchos después de que el mundo se alejara de Dios, su pueblo escogido —Israel— carecía de este tipo de gobierno coactivo, pues, era dirigido directamente por él a través de portavoces como, por ejemplo, Moisés[8].

Otro hecho es que, después de años, como estaba previsto, Jesucristo llega a la tierra y se tiene que enfrentar a Satanás, donde en una oportunidad éste lo tienta ofreciéndole “todos los reinos del mundo” si le rendía un acto de adoración[9], pero Jesús lo rechaza; lo que hace pensar lo siguiente ¿El Diablo podía ofrecer algo que no le pertenecía? Claramente no, si ese fuera el caso, entonces no hubiera constituido una tentación para Jesús, puesto que era imposible que el Diablo le diera algo que no era suyo; por tanto, para que Satanás le ofrezca “todos los reinos de la tierra”, tenían que ser suyos; por lo que llegamos a una conclusión lógica: si el Socialismo es la idea o creencia del Diablo, entonces el Estado es la personificación del mismo.

Todo el sistema político mundial yace bajo el poder del inicuo, es Satanás quien está a cargo de los Estados del mundo[10]; de tal modo que se puede decir que los políticos, esos que conforman el Estado y que viven a costa de los demás, por muy buenas intenciones que tengan, son los representantes visibles del Diablo en la tierra. En adición, es necesario destacar que Jesucristo en otra oportunidad huyó hacia las montañas cuando vio que el pueblo quería hacerlo Rey[11] y que el fin de todos los gobiernos humanos –de los Estados del mundo– es la destrucción[12]. El resumen Bíblico es claro[13], el Estado es una entidad del mal, así que no se puede esperar buenos resultados cuando se apela al mismo para satisfacer las necesidades humanas.

Resumen de lo que es el Estado

En conclusión, El Estado es un ente parasitario, invasivo y muchas veces asfixiante, un ente que tiene una dinámica propia y se vale de los medios políticos para conseguir sus fines —que son los de las personas que lo conforman—; por tanto, no importa quien se haga con el poder, porque el sistema tiene los mecanismos y el incentivo suficiente para corromper a esa persona o, en caso de no corromperla, no dejarle hacer nada que vaya en contra de la naturaleza de la misma institución. Por tal motivo, la política institucional que conocemos hoy —políticos, sistema de partidos, Democracia, o cualquier otra cosa que se le parezca— no es el medio para solucionar los grandes problemas de la humanidad[14]; es, más bien, el único causante de los mismos.

Habiendo explicado lo anterior, se puede afirmar entonces que El Estado es el gran enemigo de la humanidad —y de Dios—. Además, la misma dinámica propia del Estado hace que todo aquel que piense que puede controlarlo, modificarlo o usarlo para el bien social sin causar más males que los bienes que intenta crear, tiene altas probabilidades de pecar de iluso; es más utópico el controlar o limitar el Estado, que vivir en sociedad sin él. En última instancia, el Estado, valiéndose de la violencia sistemática e institucionalizada, modifica el comportamiento humano en contra de su voluntad y limita al hombre de una satisfacción mayor en su búsqueda de la felicidad.

Las grandes guerras del pasado y del presente, y demás problemas de las sociedades pasadas y presentes, surgen o no encuentran solución por los Estados del mundo. La monarquía, minarquía, socialdemocracia, el conservadurismo, corporativismo y las demás grandes corrientes o variantes del Socialismo, como el socialismo de mercado, autogestionario, soviético, científico, cristiano, el sindicalismo y todo lo que la mente pueda imaginar, tienen un punto en común: el ser humano dominando por coacción ilegitima a otros humanos; por tanto, todas esas concepciones son Socialismo. Puede que cambien en intensidad, matices y/o colores, pero son esencialmente lo mismo. Cualquier concepción de alguna institución que se valga de la coacción para modificar el comportamiento de otros, de los medios políticos y no de los económicos, en pos de conseguir fines propios, es una aberración que atenta contra la propiedad y la libertad y, por tanto, es Socialismo. Sin más, termino esta sección repitiendo las siguientes palabras: la mera existencia del Estado es Socialismo; y, por consiguiente, una discusión del tamaño del Estado, cuán grande o pequeño debe ser, es en realidad una discusión de cuanta dosis de Socialismo debe soportar la sociedad.

Algunas aclaraciones finales

            Quiero terminar acotando que he sido especifico al momento de definir lo que es el Estado, he dicho “gobierno de coacción ilegitima de humano sobre humano”, por lo que se puede inferir que pueden haber gobiernos de coacción legitima de humano sobre humano para poder mantener el orden social —que es lo que en particular defiendo, de hecho—. Muchas personas tienden a confundir el concepto de “Estado” con el concepto de “Gobierno”, y esto es un grave error; en principio, la existencia del Estado es solo un modo de gobierno, no el único. Algunos libertarios bisoños tienden a caer equivocadamente en (i) la aversión a todo tipo de gobierno y a (ii) todo tipo de coacción, sin darse cuenta con esa postura solo alimenta —y con razón— la creencia de que todo sería un caos si no existiera el Estado.

            La discusión sensata no es si debe haber gobierno o no, sino en cuál es el mejor modo de gobierno —fuera del régimen estatal, que claramente no lo es— para que la sociedad se organice en paz y armonía. Empero, tocaré el tema de las diferencias entre los conceptos de Estado y Gobierno en otro ensayo, donde me adentraré además en ese tipo de orden social sin Estado, pero con gobierno.


[1] Murray, Rothbard. 1974. El Igualitarismo como Rebelión Contra la Naturaleza y Otros Ensayos. Auburn, Alabama. Segunda edición publicada en el 2000 por el Ludwig von Mises Institute. Cap. 3: Anatomía del Estado, pág. 49.

[2] Leval, Gaston. 1978. El Estado en la Historia. Publicado por Editorial Zero.

[3] Oppenheimer, Franz. 2014. El Estado, su historia y evolución desde un punto de vista sociológico. Traducido por Juan Manuel Baquero Vázquez y publicado por Unión Editorial. (La versión original fue publicada en Alemania en el año 1908 bajo el título: Der Staat).

[4] De Jasay, Anthony. 1985. The State. Publicado por Indianápolis, IN: Liberty Fund, Inc. Existe una versión en español traducida por Rafael Caparrós Valderrama y publicada en 1993 por Alianza Editorial bajo el título: El Estado: la lógica del poder político.

[5] Bastiat, Frédéric. (1848). El Estado. Publicado en el Diario de Debates. La versión consultada es la que se encuentra en “Frédéric Bastiat: Obras Escogidas” (2009), segunda edición publicada por Unión Editorial.

[6] Eclesiastés 8:9.

[7] Génesis 10:8-12; 11:1-5. Según la costumbre de la antigua Babilonia y Asiria, el término “cazar”, no solo se aplicaba a animales salvajes, sino también a campañas militares emprendidas contra personas como presa; por lo que hay derramamiento de sangre humana de por medio —violencia—. Esta acción se realizaba por puro placer.

[8] Todo esto lo podemos observar cuando estudiamos la Biblia desde Adán y Eva hasta la época de vejez del profeta Samuel —libros desde Génesis hasta 1 Samuel cap. 8—. Es necesario destacar que la época de Reyes que inicia en Israel después de su solicitud —que había causado enfado en Dios y les dijo que sufrirían las consecuencias de tener un gobierno humano (1 Samuel 8:9-22; 10:17-25)—, dado que habían rechazado su autoridad. Dios sabía que era imposible que surgiera algo bueno para la humanidad de este tipo de gobierno de humanos sobre humano, sin embargo, al principio inicia bajo la tutela de Dios; es decir, los reyes no menoscababan la soberanía de Dios, sino que éste permitía que se sentaran en su trono (1Cronicas 29:23) y los reyes se tenían que apegar a los estatutos que Dios establecía: y cuando no lo hacían, todo el pueblo sufría las consecuencias (Deuteronomio 17:16-20; 1 Samuel 12:13-15, 20-25) —algo que, en mayor o menor grado, iban a sufrir sí o sí, no podía ser de otra manera; toda la historia bíblica de los Reyes lo ilustra; pero mientras más alejado de los estatutos de Dios y, por tanto, más cerca de los estatutos humanos estuvieran, peor—.

[9] Mateo 4:8-10

[10] 1 Corintios 4:4 dice claramente que el Diablo es “el dios de este sistema de cosas” o “de este mundo”. Un sistema que surge desde el principio como rebelión del ser humano en contra de Dios.

[11] Esto lo podemos ver en Juan 6:15. Ahora, piense en lo siguiente: si el hombre más grande de todos los tiempos, un ser perfecto, el hijo de Dios, rechaza ser Rey –aunque fuera una proclamación popular–, entonces es porque sabe que no podrá hacer un bien plenamente bajo este sistema de gobierno, porque no importa quién sea el que gobierne, es el sistema el que no funciona. Él se opuso a que lo introdujeran en la escena política porque sabía claramente que su gobierno “no era parte de este mundo” (Juan 18:36).

[12] Revelación o Apocalipsis 16:13-16; 17:9-14.

[13] Para quienes no creen en lo que dice la Biblia, el escenario no cambia; aplica tanto si el ser humano evoluciono durante miles de años como si fue creado por un Dios inteligente. Las obras citadas que hablan sobre la evolución y mecanismos del Estado no toman en cuenta a Dios para nada.

[14] Estimo que por lo menos no el medio primario. Con esto quiero decir que puede que sea necesario en un momento apelar a estos medios —puesto que es la realidad en la que estamos sumergidos en el presente— para convalidar las demandas de una sociedad que pide “Libertad”. Pero este escenario requiere un análisis profundo que escapa del fin de este texto.

[*] Redes sociales del autor; instagram: @roymer_rivas / Twitter: @RoymerRivas