Hace poco, «Venezuela amaneció de golpe», una frase que se popularizó en la antigua prensa nacional y que tal vez trae recuerdos de aquel mes de abril de 2002 cuando el tirano Hugo Chávez fue derrocado por escasas 72 horas, para luego volver de la mano de su guardia pretoriana y gracias a la ineptitud de la clase política opositora venezolana; pero en esta ocasión es enero de 2026, el tirano era Nicolás Maduro y el golpe fue dado por la fuerza militar de Estados Unidos de manera efectiva, al menos para cortar de cuajo una de las cabezas del monstruo chavista.
Los hechos
Aproximadamente a las 2 de la madrugada del 3 de enero comenzó a visualizarse actividad aérea de tropas estadounidenses y explosiones en distintos puntos de la ciudad de Caracas, otras explosiones en el estado Miranda y Vargas (estado clave en la salida tanto marítima como aérea del país) serían reportadas posteriormente, mientras un contingente de tropas de los Estados Unidos actuaba en tierra.
Dicho contingente tuvo como teatro de operaciones Fuerte Tiuna, el complejo militar más importante de la capital del país dentro del cual existe una zona urbanística donde residen militares y altos personeros del régimen criminal chavista, entre ellos Nicolás Maduro que era el objetivo de extracción; el fuego de artillería desde helicópteros hacia batallones estratégicos dentro de la instalación facilitó las acciones de la tropa, quienes se encargaron del personal de seguridad del tirano y la captura antes de que este tratara de resguardarse en un búnker o zona de seguridad, de acuerdo con las declaraciones que dio el presidente Donald Trump horas después ante la prensa.
La conmoción duró hasta bien entrada la madrugada, alrededor de las 4 am comenzaron a pronunciarse figuras del régimen como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, declarando una “agresión militar” de las fuerzas de EE.UU a Venezuela, posteriormente Delcy Rodríguez condenaría la operación y exigiría pruebas de vida tanto de Maduro como de su esposa Cilia Flores.
El presidente Trump desde una publicación en la red Truth Social afirmó que Estados Unidos había realizado un ataque a gran escala contra Venezuela y la captura de Nicolás Maduro junto a su esposa, además de convocar una rueda de prensa. El pronunciamiento de líderes políticos alrededor del mundo mostrando su apoyo o rechazo no se hizo esperar, destacando a Gustavo Petro y Miguel Díaz-Canel, presidentes de Colombia y Cuba respectivamente, el primero manifestando su oposición al mismo tiempo que ocurría la acción militar en Caracas, mientras el segundo también expresó su rechazo en las horas siguientes.
Hacia el mediodía Donald Trump brindó declaraciones a los medios de comunicación, en ella dio algunos detalles de la operación pero sin duda la declaración que sorprendió a más de uno fue que los Estados Unidos administrará Venezuela hasta que pueda realizarse una transición, esto por tiempo indeterminado, además de revelar que Maduro y Flores se hallaban en una embarcación militar estadounidense en el mar caribe para ser trasladados a Nueva York donde rendirán cuentas ante un tribunal.
Así mismo negó que la líder opositora María Corina Machado fuera a asumir el poder o algún tipo de responsabilidad durante la administración del país por parte de EE.UU, agregó además que no descarta una segunda operación militar si algún miembro del régimen, aún en pie, no sigue las directrices establecidas, mientras el presidente Trump parece ver con buenos ojos a Delcy Rodríguez para hacerse cargo de la presidencia en Venezuela durante este periodo.
De hecho a la 1 pm, hora de Caracas, se da una intervención televisiva de Rodríguez junto a las cabezas del régimen chavista, en una retórica amenazante ordena activar el “consejo de defensa de la nación” y pidiendo la inmediata liberación de Maduro y Flores; cinco horas después aterrizó el avión militar que transportaba a los detenidos en la Base Aérea de la Guardia Nacional de Stewart, Nueva York, allí fue escoltado por agentes del FBI, la DEA y otras agencias federales en un helicóptero con destino al distrito de Manhattan, luego de llegar a este destino se trasladó a Maduro con una caravana policial hacia el Centro Metropolitano de Detención en Brooklyn.
En la noche de Venezuela, el tribunal supremo controlado por el régimen chavista se pronunció en favor de Delcy Rodríguez como encargada de la presidencia, para “garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación” ante la “ausencia temporal” de Nicolás Maduro para ejercer sus funciones. El domingo 4 de enero el secretario de estado Marco Rubio reafirmó las declaraciones del Presidente Donald Trump con respecto a la administración de Venezuela, la no trascendencia de la oposición del régimen en este proceso y la posible colaboración con la encargada Delcy Rodríguez.
Trump volvió a recalcar que habría represalias militares si el régimen chavista, en especial Rodríguez, seguía el mismo camino del tirano capturado; mientras en Venezuela la encargada de la presidencia hizo circular un comunicado, a través de las redes sociales, donde “invita” a Estados Unidos a “a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido”.
Este lunes 5 de enero, en horas de la mañana, Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron trasladados del centro de detención al Juzgado Federal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, para comparecer ante un juez, se les acusó formalmente de narcoterrorismo, hubo designación de abogados para la defensa y ambos se declararon inocentes ante los cargos.
Certezas y dudas
Queda entonces en evidencia que luego de esta operación militar buena parte del chavismo es “potable” para asumir el gobierno, bajo las directrices de Estados Unidos, las instituciones controladas y el propio régimen se preservan para evitar el caos que genera un vacío de poder, tal como hubiese ocurrido si la acción estadounidense hubiese puesto como objetivos a otros cabecillas del régimen.
Pese a que deben mantener la retórica “anti-imperialista”, por guardar formas ideológicas del socialismo y de cara a la galería, el chavismo ha tenido que bajar el tono después de sus primeras declaraciones por lo cual se muestran, de momento, cooperantes ante el discurso oficial de los Estados Unidos, aún continuamos a la espera de cómo será y se manejará esta administración extranjera, ¿seguirá a través de conversaciones internas? o ¿veremos a funcionarios estadounidenses en Caracas? sabremos la respuesta con las acciones y el tiempo.
Por otro lado quedó demostrado lo poco que se tiene en cuenta la oposición venezolana para este periodo de administración, incluso desde el propio 3 de enero se evidenció lo tarde que llegaron las declaraciones de María Corina Machado, casi 8 horas después de la acción militar estadounidense, para que poco después Donald Trump declarara que su participación no era conveniente.
Parece haber poca preparación para gobernar, al menos en estas circunstancias especiales, y esto puede responder al mensaje que siempre defendió la oposición en pleno, incluso antes del liderazgo de Machado, asumir el poder de forma “pacífica y democrática”, quedando demostrado que había de imponerse por vía de fuerza para someter al régimen y con lo cual no han contado los opositores, dicho elemento de fuerza que el chavismo tiene en su ejército le permite mantener un orden y control que los Estados Unidos no buscan trastocar.
Hay que ser críticos, en estos 27 años la oposición vivió más preparada para una campaña electoral que para tomar el poder de facto, hoy está pagando la factura de esa línea “políticamente correcta” que siguió a pies juntillas y ni siquiera el “lobby” con las autoridades estadounidenses los ha salvado de quedar por fuera de la nueva situación política de Venezuela, ahora queda preguntarse ¿cómo actuarán frente a esta nueva realidad? y ¿qué postura y acciones tomarán? teniendo en cuenta que siguen con poco margen de maniobra ante la administración de EE. UU.
Estados Unidos sale fortalecido en el hemisferio, demostrando que cuando un régimen se vuelve inconveniente para sus intereses sólo las acciones de fuerza pueden someterlo, pese a las denuncias de políticos alrededor del mundo por “violación al derecho internacional” queda a la vista una vez más que las potencias dictan con su poder y los demás países obedecen.
Para la reflexión
Dados los acontecimientos hay que ser cautos, es un triunfo pequeño comparado con todo el daño causado y con expectativa esperamos que sea reparado, pero que la algarabía del sátrapa caído no nuble el análisis, porque el chavismo se ha mantenido y sus cabecillas negocian con la administración de Donald Trump, los opositores buscará reinventarse para mantener adeptos, nadie se quedará quieto. Y finalizando crudamente esta reflexión, ante la irresponsabilidad e incapacidad de nosotros los venezolanos para acabar con este régimen tiránico tuvo que intervenir una potencia extranjera, debido a esto hoy el destino del país no nos pertenece, pero tenemos la oportunidad primero de hacer mea culpa por nuestros errores y segundo comenzar a crear opciones reales en cuanto política, gremios y demás formas de organización, para asegurar un futuro sin los mismos actores de nuestra desgracia (chavismo-oposición), edificando una institucionalidad para las bases de una verdadera República.