
“…El éxito del comercio venezolano ante una situación así dependerá de la rapidez con la que las empresas logren absorber esta nueva demanda y de su capacidad para ofrecer precios competitivos en un mercado que dejará de vivir de remesas para vivir del trabajo local.”
Valentina Gómez
¿Te has preguntado qué pasaría si retornan los 2.8 millones de venezolanos en Colombia y cómo afectará a tu negocio?
En un principio, Colombia recibiría el impacto del choque económico y social tras un evento de gran magnitud. Estudios de la OIM (2024-2025) afirman que los venezolanos en Colombia aportan más de 529 millones de dólares anuales solo en impuestos (principalmente IVA por consumo). Su salida dejaría un hueco inmediato en las arcas del Estado.
Los comerciantes sentirían la caída de sus ventas, principalmente en Bogotá donde se concentra la mayor cantidad de venezolanos (21%). Industrias como la construcción, la agricultura (recolección de cosechas) y el sector servicios (restaurantes y hoteles) sufrirían una falta de personal inmediata. Los sueldos tendrían que subir para atraer trabajadores locales. El único punto donde el país sentiría un alivio, es en el Gasto Público Social.
Ahora, los comerciantes venezolanos tendrían que prepararse para un aumento de consumo. Debido a que el mercado venezolano sumaría casi 3 millones de bocas que alimentar, vestir y movilizar, es un reto grande; para lograr el éxito, será imperativo que fortalezcan sus inventarios y optimicen su logística.
En el sector de víveres y aseo, los supermercados experimentarán una rotación nunca antes vista. La clave estará en la reposición: si la industria nacional no acelera, la importación estratégica será la única vía para evitar la escasez.

El país también debe estar preparado para recibir nuevamente a los venezolanos. Si el retornado no se inserta rápidamente en el mercado laboral productivo, su capacidad de compra podría reducirse frente a la que tenía cuando enviaba dinero, afectando principalmente a los productos no esenciales (maquillaje, spas, cines…)
El éxito del comercio venezolano ante una situación así dependerá de la rapidez con la que las empresas logren absorber esta nueva demanda y de su capacidad para ofrecer precios competitivos en un mercado que dejará de vivir de remesas para vivir del trabajo local. Deben tener la certeza de que el retorno masivo es inminente y que solo los preparados sobrevivirán al cambio.









