EE. UU. pide a Rusia compartir información transparente sobre el —supuesto— caso de peste en Irkutsk

El Departamento de Estado estadounidense ha instado este lunes a las autoridades de Rusia a compartir información «de forma rápida y transparente» sobre el caso de presunta peste pulmonar en la región de Irkutsk, tras la muerte de una investigadora en un presunto accidente de laboratorio en Shelejov.

«Tenemos constancia de las noticias sobre un caso mortal de presunta peste pulmonar en la región de Irkutsk, en Rusia. Estamos siguiendo de cerca la situación junto con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el resto de nuestros socios interinstitucionales», ha subrayado un portavoz del Departamento de Estado.

Pese a todo, las autoridades estadounidenses han incidido en que no se han confirmado muchos detalles respecto al caso por lo que ha animado a Moscú a que «comparta información precisa de forma rápida y transparente».

«La peste es una enfermedad conocida y se puede tratar con antibióticos comunes, especialmente si el tratamiento se inicia a tiempo. Se dan casos de forma natural en muchas partes del mundo», ha explicado.

Las autoridades de Rusia han asegurado que la situación epidemiológica en la región de Irkutsk es «estable», después de activar una serie de medidas de emergencia durante los últimos días a causa de la muerte de una investigadora en un presunto accidente de laboratorio en Shelejov.

Moscú ha manifestado que ya hay medidas en marcha en respuesta al suceso, registrado el viernes en el Instituto Contra la Peste en Siberia y el Extremo Oriental. Debido a la profesión de la fallecida, se establecieron «medidas epidémicas exhaustivas» para hacer frente a la situación, incluidas «identificar el círculo más amplio posible de personas que hubieran estado en contacto con la paciente», explicó el Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor de Rusia (Rospotrebnadzor).

La Inteligencia de Alemania acusa a Rusia de una «guerra en la sombra» y apunta a «éxitos» frente a Moscú

La Inteligencia de Alemania ha lamentado este lunes que Rusia ya haya «emprendido una guerra en la sombra» con Rusia y ha alertado de que la amenaza contra el país sigue creciendo, al tiempo que ha reivindicado una «mayor resiliencia» frente a Moscú.

El presidente del Servicio de Inteligencia Federal (BND, por sus siglas en inglés) ha indicado en declaraciones a una comisión del Bundestag, el Parlamento alemán, que «Rusia ya ha iniciado una guerra en la sombra» contra Berlín. «Esto incluye intentos de intimidación en lo que los servicios de Inteligencia funcionan como primera línea de defensa», ha aclarado.

Por su parte, el presidente del servicio interior de Inteligencia, cuyo nombre oficial es Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), Sinan Selen, ha afirmado ante la misma comisión que Rusia «está mostrando su disposición a participar en actos de sabotaje».

«Sus actos también incluyen campañas de desinformación e intentos de ataques y atentados, como el del aeropuerto de Leipzig el pasado mes de agosto», cuando se hallaron varios drones cargados de explosivos junto a un avión ucraniano. «Ya hemos tenido éxito a la hora de hacer frente a este tipo de amenazas», ha recalcado.

Por su parte, la ministra de Economía del país, Katherina Reiche, ha lamentado que los recientes ataques con drones perpetrados por Rusia durante la visita del canciller, Friedrich Merz, a Ucrania solo buscaban «intimidar» al mandatario y las autoridades alemanas.

Reiche, que también ha viajado a Ucrania con Merz, ha indicado que los ataques tienen lugar con regularidad durante estas visitas a Kiev, la capital, al tiempo que ha explicado que se trata de una muestra de las verdaderas intenciones de Rusia.

«Creo firmemente que los dirigentes rusos sabían exactamente dónde atacar para enviar un mensaje claro», ha aseverado, antes de acusar a Moscú de tratar de «atemorizar, disuadir, tal vez generar incertidumbre y quizá impedir que se alcancen acuerdos o evitar que la gente reafirme su solidaridad» con Ucrania.

El FBI detiene a una mujer china a la que acusa de espiar para Pekín al hijo del presidente de Taiwán

La Oficina Federal de Investigación (FBI, en inglés) de EE. UU. ha anunciado la detención antes de que pudiera volar a Shanghái de una «presunta agente» china a la que acusa de vigilar a Lai Ting Yu, hijo del presidente de Taiwán, Lai Ching Te.

«El FBI ha detenido a una presunta agente de la República Popular China en el aeropuerto de Los Ángeles (LAX) antes de que pudiera embarcar en un vuelo con destino a Shanghái», ha anunciado el FBI en una publicación en redes.

En la misma, la Oficina de Investigación alega que la mujer arrestada «vigilaba al hijo del presidente de Taiwán y a su familia, grabando su domicilio y sus vehículos, y transmitiendo la información a sus superiores en la República Popular China».

«No se puede llevar a cabo operaciones de inteligencia extranjera en territorio estadounidense y simplemente subirse a un avión de vuelta a casa», ha espetado la entidad.

Al hilo, su director, Kash Patel, ha instado a «adversarios extranjeros» de Washington a «tomar notar» de que Estados Unidos «ya no es un lugar seguro para llevar a cabo sus operaciones de espionaje».

«¿Presuntamente vigilar a la familia de un líder extranjero en territorio estadounidense para la República Popular China e intentar coger un vuelo de vuelta a Shanghái? Ni hablar», ha expresado, también en redes.

¿Por qué no arranca Venezuela?

Por Leroy Garrett (@LeroGarrett).

¿Luego de tanta publicidad, foros, tertulias, champaña y canapés en Caracas y los centros de poder y negocios, el proclamado boom petrolero y aurífero más grande de la historia, fase primera y más importante del Plan Trump para Venezuela no arranca? La clave está en el problema con el oro, ¿Qué ocurre cuando una transacción ilícita intenta lavarse dentro de una operación comercial legítima?

Hay mucho ruido alrededor de la procedencia legal, y ya está bloqueando a las refinerías de oro de EE. UU. No aceptan procesar el oro venezolano. Lo describió hace días The New York Times: el metal llegó; el certificado de origen limpio, no. El mismo problema acompaña al petróleo y al gas. Desde el 3 de enero, EE. UU.también vigila y comercializa la producción aurífera del país bajo su dirección.

El cuello de botella no es logístico, es de origen. Las reglas estadounidenses condicionan la refinación a un commodity libre de vínculos con organizaciones criminales, corrupción o destrucción ambiental. En la Venezuela que sigue gobernada por el chavismo —sin Maduro, y bajo tutela de la administración Trump— no hay manera de asegurar que el oro extraído allí esté limpio.

La procedencia ilícita es una amenaza mayor a la cadena de suministro global y a la economía legal en su conjunto. Alcanza minerales, petróleo, subcontratación, facturación y cripto.

Estos problemas de limpiar crimen dentro de operaciones financieras ilícitas están llevando a los expertos en considerarlo un crimen alineado en importancia al lavado de dinero. Los efectos corrosivos al orden jurídico y sana convivencia son los mismos.

Acerca la actividad de extracción del oro, Estados Unidos ya sacó de circulación al capo que controlaba parte del negocio criminal del sur (el Niño Guerrero). No bastó. Como no basta solo el arresto de Maduro y Cilia en favor del mantenimiento de toda la estructura criminal chavista. 

Las prácticas criminales, la ausencia de Estado de derecho, el daño ambiental y las condiciones laborales en servidumbre flagrante siguen presumiéndose como negocio de todos los días. Las minas del sur siguen pagando “protección”. El metal que sale de ahí no se certifica.

La reapertura de la industria petrolera —asunto conocido de seguridad nacional para EE. UU.— enfrenta en silencio el mismo obstáculo. ¿Qué tan legítimo puede ser un contrato cuyo otorgante era, antes de enero, un Estado forajido, y cuya única variación ahora es que los capos están presos, a la espera de juicio en Brooklyn?

Por eso tiene perfecto sentido que solo los brownfields (Campos petroleros activos) atraigan inversión y hasta traspaso o despojó material de sus antiguos tenedores. Tal vez porque aún residualmente, dichos activos se presumen existentes bajo, o transferidos desde, acuerdos legítimos de un orden jurídico anterior asumido legal. El muro que impide a las grandes petroleras volver en avalancha es precisamente que el otorgante carece hoy de legalidad y de legitimidad.

Eso hay que arreglarlo. Sin procedencia limpia no hay cadena legal. Sin cadena legal no hay inversión de fondo. Y sin inversión de fondo, las fases no arrancan.