Este martes el Ejército ruso atacó con misiles un restaurante en la ciudad ucraniana de Kramatorsk, situada en la provincia de Donetsk, dejando un balance de víctimas de once muertos, entre ellos tres niños.
«Los cuerpos sin vida de once personas, incluidos los de tres menores, han sido rescatado de debajo de los escombros», ha informado en su último parte el Servicio Estatal de Emergencia, que añade son 56 heridos y siete las víctimas que han logrado rescatar con vida de entre los escombros.
En este sentido, ha subrayado en su cuenta de Telegram que las operaciones de búsqueda y rescate y retirada de escombros continúan», al tiempo que ha indicado que en el lugar trabajan perros especializados en el rastreo de personas atrapadas y psicólogos del organismo para dar ayuda a las víctimas.
Anteriormente, La Policía Nacional ucraniana a través de su cuenta de Telegram ha informado de que Moscú empleó misiles Iskander en el bombardeo. «En la escena de la tragedia hay artificieros, investigadores criminólogos, paramédicos y oficiales que trabajan sin descanso», ha especificado.









