Caracas. – Los accesos a la urbanización Playa Grande, en la parroquia Urimare del estado Vargas, fueron restringidos militarmente este jueves, debido a la ejecución de una implosión controlada con dinamita de la torre C del complejo habitacional OPP-36 Luisa Cáceres de Arismendi.
La medida causó malestar entre los residentes, ya que no fueron informados antes y se les impidió la entrada a sus viviendas. La citada estructura había sufrido daños severos e irreparables tras el doble terremoto del pasado 24 de junio, por lo que los organismos del narcorégimen chavista interino decidieron derrumbarlo.
La demolición respondió a las evaluaciones técnicas realizadas tras los sismos, que determinaron que el inmueble presentaba daños estructurales incompatibles con su recuperación. Con esta acción, las autoridades avanzan en la remoción de edificaciones consideradas de alto riesgo, aunque muchos vecinos se oponen a ello porque insisten que aún quedan cuerpos por recuperar entre las ruinas.
Desde tempranas horas de la mañana, un contingente de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y del Ejército militarizó los accesos y estableció un perímetro de seguridad. En un principio se bloqueó el paso a unos 3 kilómetros a la redonda, impidiendo también el trabajo visual de los medios de comunicación por supuestos protocolos de seguridad.
La implosión controlada del inmueble se efectuó cerca de las 16:00 horas. La medida generó fuerte malestar entre los habitantes que necesitaban ingresar a sus hogares o refugios. Alrededor de las 16:47 horas, un numeroso grupo de motorizados rompió por la fuerza el cordón de seguridad vial para avanzar. No obstante, el paso vehicular comenzó a ser restablecido de forma progresiva a partir de las 17:15 horas.
El procedimiento se ejecutó bajo una fuerte protesta de los familiares de las víctimas del sismo. Los afectados exigían retrasar las implosiones argumentando que aún quedan cuerpos atrapados bajo los escombros de las estructuras colapsadas que requieren ser recuperados para darles sepultura.
Tras el derribo, las autoridades chavistas informaron que los trabajos de búsqueda y remoción con maquinaria pesada deberán esperar al menos 24 horas para que el terreno se estabilice.









