Caracas. – Un preso político venezolano que pasó más de tres años encarcelado bajo el narcorégimen de Nicolás Maduro, Gregory Antonio Sanabria Tarazona, y quien huyó a Estados Unidos, fue detenido recientemente por el ICE y afronta el peligro de ser deportado nuevamente hacia la tiranía chavista.
Un juez de inmigración desestimó su solicitud de asilo, y ahora el joven enfrenta una posible deportación al mismo país del que huyó, donde fue terriblemente torturado.
Sanabria, tenía 20 años en 2014, y estudiaba ingeniería informática, año en el cual fue detenido el 7 de octubre en Táchira, en el marco de las protestas contra el narcorégimen chavista denominadas «La Salida». Tras su detención fue enviado al Helicoide, sede del SEBIN.
Allí fue sometido a torturas horribles, hasta que en 2018 fue liberado finalmente. Sanabria tuvo que ser hospitalizado tras dejar la cárcel, ya que su estado de salud estaba en estado crítico.
Los médicos confirmaron un edema cerebral moderado y lesiones que requirieron cirugía, incluyendo una fractura de nariz. Ese mismo año, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas condenó la «severa paliza» que sufrió y solicitó una investigación sobre el uso de tortura y malos tratos a los presos en El Helicoide.
Luego, decidió salir del país y logró ingresar a a Estados Unidos por la frontera sur a principios de 2023, tras superar los controles de migración. Se estableció en Dallas, donde trabajó en construcción e instalación de aires acondicionados.
Se le concedió el Estatus de Protección Temporal (TPS), beneficio migratorio otorgado a los venezolanos en 2021 bajo la administración Biden. Recibió protección en 2023 tras su ampliación.
Sin embargo, la administración Trump la rescindió recientemente, poniéndolo a él y a más de 350.000 venezolanos en riesgo de deportación.
El pasado jueves, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo a Sanabria Tarazona en Texas. Según los registros de ICE, se encuentra actualmente recluido en el Centro de Procesamiento de Montgomery en Conroe.
Su familia pide por su liberación y que no sea enviado a Venezuela. Temen por su vida, y denuncian que muchos actores y movimientos políticos guardan silencio sobre su caso, pese a lo grave que es.
La inflación de mayo en Argentina fue del 1.5%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), lo que representa el nivel mensual más bajo desde mayo de 2020 (1,5 %).
El dato implica una fuerte desaceleración respecto de los picos registrados a comienzos de año, y se explica principalmente por la moderación en los precios de alimentos y bebidas (0.5%), y la estabilidad del tipo de cambio oficial, fundamentadas en las políticas de estabilización llevadas a cabo por el gobierno de Javier Milei.
No obstante, a pesar de este descenso, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula una suba del 13.3% en lo que va de 2025 y del 43.5% en la comparación interanual, que responden principalmente al desastre monetario causado por los gobiernos anteriores y que pretende solucionar el gobierno de Milei.
Oriana Aranguren estudia Ciencias Fiscales, mención Aduanas y Comercio Exterior, y es cofundadora del capítulo Ladies of liberty Alliance (LOLA) Caracas, desde donde se promueve el liderazgo femenino en el movimiento libertario. También, es Coordinadora Nacional de EsLibertad Venezuela.
«el Estado es la institucionalización del das Man, es el “uno” que dicta que los individuos debemos pagar impuestos, cumplir con las regulaciones, servir al ejército, imponiendo metas colectivas que responden a una agenda externa a nuestras elecciones«
Oriana Aranguren
En su búsqueda incesante por el sentido, el ser humano ha medido, dividido y conceptualizado el tiempo. Así, ha logrado convertirlo en calendarios, horarios, cronómetros, o cualquier otra cosa que refiera a esa coordenada en lo que conocemos como “espacio-tiempo” de lo que se habla en el campo de la física, y que muchas veces lo reducimos en la cotidianidad a una herramienta de organización, o una métrica de productividad. No obstante, este tiempo solo nos contiene; es decir, es la realidad en la que nos encontramos sumergidos, no nos pertenece en sentido estricto, no lo controlamos.
Caso distinto es el tiempo de la experiencia vivida, la percepción que tenemos de la misma, marcada por la subjetividad de cada individuo, y que lleva a que, por ejemplo, aprehendamos de diversas formas la duración subjetiva de un beso con un ser querido, la eternidad de un momento de pánico, la fugacidad de una década feliz. En lo que respecta a este tiempo, que llamaremos: tiempo de la consciencia, no es un contenedor, sino que es parte esencial del contenido mismo de nuestra existencia, en constante devenir. Los segundos que transcurren en el reloj no son una simple marca, sino un fragmento irrecuperable de nuestra propia existencia, impregnada de percepciones, razones, sentidos, significados. En suma, podría decirse que es el sostén de la vida humana, en la medida en que es el fundamento sobre la cual se erigen nuestras elecciones, proyectos y anhelos.
Esta afirmación no es una mera pretensión filosófica abstracta sin ningún tipo de sustento; ya estudios sobre neurociencia muestran cómo la percepción del tiempo, pasado, presente, futuro, convergen en el aquí y ahora para que el individuo pueda elegir, establecerse metas y visualizar el camino a seguir para poder alcanzar lo que se propone. Todas las funciones del cerebro, en sinergia, hace que siempre vea hacia el futuro —prospectividad—, uno de apreciación subjetiva que se enmarca, a su vez, en las otras dos patas de la mesa de la temporalidad: pasado y presente[1].
Desde esta perspectiva, el principio libertario de la propiedad de uno mismo —self-ownership, en inglés—, es decir, la idea de que cada persona es el único y exclusivo dueño de su cuerpo y mente, encuentra su manifestación más tangible en la propiedad sobre nuestro propio tiempo. Esto es: ser dueño de uno mismo significa ser dueño de cada momento que compone nuestra vida; y ser dueño de mi vida no es otra cosa que ser dueño del tiempo con el que cuento para desarrollarme, en tanto individuo. Cada decisión sobre cómo asignar ese tiempo físico —segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años, etc.—, el cual sobra significado para mí gracias al tiempo de la consciencia, que asigna valores, es un acto de soberanía —o debería serlo—. Negar esa condición, y permitir su violación, es atacar en gran medida la misma naturaleza humana y, por extensión, la libertad en su raíz, que es precisamente lo que hace el principal agresor contra la libertad humana: el Estado.
En el presente texto me propongo desarrollar la idea self-ownership hasta las últimas consecuencias, argumentando que el “tiempo personal”, marcado por ese (i) “tiempo físico” y (ii) la experiencia de ella —tiempo de la consciencia—, constituye una esfera de la soberanía individual que debería ser inviolable, pero que el Estado se ha encargado de socavarla sistemáticamente, creando una especie de estructura en el que se ejerce un control ilegítimo sobre el tiempo de los individuos, tratándolo como un recurso público susceptible de ser confiscado, administrado y redistribuido por la fuerza. En última instancia, el Estado en sí mismo constituye una “Cronarquía” —crono, de tiempo; arquía, de gobierno o poder—, es decir, un régimen en el que se ejerce coacción y somete al tiempo de las personas, porque se opera bajo la presunción de que el tiempo personal de los individuos es un recurso colectivo, una reserva a disposición del poder político[2]. Por ello, la cronarquía estatal, el Estado en sí mismo, es moralmente inaceptable y constituye la forma más íntima y totalitaria de opresión.
Veamos las implicaciones de esto:
El tiempo personal: una propiedad primigenia
En la tradición filosófica liberal, partiendo de John Locke, la propiedad se origina cuando el individuo mezcla su trabajo con un recurso natural no poseído, extendiendo se esa forma su propiedad sobre sí mismo a los objetos externos con los que se haga a través de su trabajo y esfuerzo. Así, un individuo es dueño de la tierra que cultiva o de los recursos que transforma. Sin embargo, aunque es un argumento poderoso, se detiene un paso antes del origen de todo, porque no repara en que ese acto de mezclar el trabajo con la naturaleza presupone un elemento anterior y más fundamental, a saber: el tiempo invertido en dicho trabajo.
Antes del trabajo, está el tiempo personal; antes de que exista propiedad sobre la tierra arada, la herramienta forjada o la casa construida para el refugio, está la necesidad de ser propietarios de las horas de vida dedicadas a la creación de todas las cosas. En principio, el trabajo no es más que la aplicación de la energía y la inteligencia de un individuo a lo largo de un segmento de tiempo; por lo tanto, el tiempo invertido en llevar a cabo alguna acción es el componente crucial que transfiera la propiedad. El tiempo personal es, ante todo, el capital primigenio de la existencia humana; en otras palabras, el tiempo personal no es solo la condición para crear propiedad, sino que es la forma más pura de capital humano.
Esto cobra mayor sentido cuando caemos en cuenta que el ser humano puede nacer sin tierras, sin bienes, pero nace con un capital: tiempo, uno personal, por lo cual constituye: tiempo personal, tiempo de vida[3]. Es el tiempo personal, el experienciar el mundo en un plano intertemporal, el medio existencial en el que toda otra propiedad se adquiere, se utiliza y se disfruta. Sin tiempo, la propiedad de las cosas es inútil. En este marco, hemos de recordar un refrán trillado, pero de gran profundidad, para efectos del mensaje transmitido hasta ahora: “nadie se lleva cosas materiales cuando muere”[4]; un palacio, una biblioteca o una fortuna son estériles para quien no tiene tiempo para habitarlos, leerlos o gastarlos. He aquí una verdad fundamental, irrefutable: el valor de todas las propiedades es contingente y derivado del valor primario del tiempo de vida del individuo que los posee.
De hecho, esta propiedad original sobre el tiempo posee características únicas que la hacen aún más fundamental que la propiedad sobre objetos, ya que cumple y supera el famoso “proviso” de Locke, que exige que, al apropiarse de algo, uno debe dejar “suficiente y de igual calidad” para los demás —con el fin de evitar el monopolio de bienes, asegurando que la apropiación no perjudique a otros—. A modo de ilustración: mi decisión de dedicar mi lunes a escribir un libro no disminuye en absoluto el lunes del que dispone mi vecino para construir una silla, o lo que sea que quiera hacer con su tiempo. En pocas palabras, el acervo de tiempo no es un bien común divisible que uno pueda acaparar en detrimento de otros, porque cada individuo llega al mundo con su propio e intransferible caudal de tiempo personal. En principio, puede que estemos hablando de la dotación más equitativamente distribuida en el origen de la existencia humana, aunque su duración medida por la física —(i)— sea incierta para todos, pero que cada uno experimenta de forma única —(ii)—.
Esta soberanía temporal no es una mera abstracción, más bien es la condición de posibilidad de la libertad misma, es decir, de esa condición en la que podemos actuar según nuestras preferencias, sin que medie la coacción. Los libertarios hoy hablan de “auto-propiedad”, pero no reparan en ese eslabón que sustenta y hace posible la manifestación práctica y continua de dicha auto-propiedad: el tiempo personal. Ser dueño de uno mismo significa, momento a momento, ser el único con el derecho a decidir qué hacer con el siguiente instante; no es un lujo, sino la definición operativa de una vida humana libre. Por ello, cada decisión sobre el uso de nuestro tiempo es una reafirmación de nuestra naturaleza, y ceder el control sobre ello no es como ceder el control sobre un objeto, sino cederlo sobre nuestra propia identidad y proyecto de vida. En este sentido, entonces, cualquier agresión contra el tiempo personal es una agresión directa contra el ser de cada individuo.
La cronarquía en acción: anatomía de la agresión temporal del estado
Lo anterior tiene implicaciones políticas bastante profundas, pues, si aceptamos que el tiempo es la propiedad más fundamental del individuo, la mayoría de las acciones del Estado deben ser reevaluadas, porque el Estado es el mayor “cronarca”, es decir, el principal agresor contra el tiempo personal de las personas. De diversas formas, obvias o sutiles, la mayoría de las agresiones estatales son consistentes con la expropiación forzosa de fragmentos de la vida de los individuos; cuando el Estado interviene, no solo está regulando la economía o proveyendo servicios, sino que impone por la fuerza una agenda sobre el tiempo de los individuos. De este modo, la cronarquía constituye un sistema de apropiación o confiscación temporal de las personas. Veamos al respecto algunos casos concretos:
1. El impuesto como esclavitud o trabajo forzado
La agresión cronárquica más evidente, directa y cuantificable es la tributación. Los impuestos no son simplemente una sustracción de dinero; son una sustracción del tiempo de vida que un individuo tuvo que invertir para generar ese dinero. Es crucial analizar los tributos en su esencia temporal; por ejemplo: si la carga fiscal promedio de una persona es del 20%, significa que el 20% de su tiempo laboral —2 de cada 10 horas, 1 de cada cinco días— no le pertenece. Durante ese tiempo, no está trabajando para sí mismo, para su familia o para los fines que él elija, sino que está siendo coaccionado a trabajar para los fines del poder político. Imagina ahora que el porcentaje aumenta, ¿Podemos hablar de esclavitud o de una forma normalizada de trabajo forzado?
Sea como fuere, esto tiene efectos que van más allá de la mera sustracción de recursos, ya que genera un profundo daño psicológico y una distorsión de los incentivos; en el fondo, el conocimiento de que una porción significativa del fruto de tu esfuerzo será confiscada reduce la motivación para trabajar más duro, para innovar, para asumir riesgos, etc., lo que representa una “pérdida de peso muerto”[5] que no aparece en los balances del aparato estatal, sino que es una pérdida de energía humana, de creatividad y de progreso que se disipa en la apatía o la evasión. En este marco, entonces, el “día de la liberación de impuestos” —que es el Día del año en que un ciudadano promedio teóricamente deja de trabajar para el Estado y empieza a trabajar para sí mismo— debería ser un día de luto nacional, un recordatorio anual del tiempo de vida que ha sido expropiado a todos los miembros de la población.
2. La burocracia como ladrón del tiempo personal
Más allá de los impuestos, la cronarquía opera a través de la asfixia regulatoria y burocrática, siendo una forma de agresión más sutil, pero igualmente devastadora. Cada formulario que debe ser llenado, cada licencia que debe ser solicitada, cada fila en una oficina estatal, cada inspección que debe ser atendida, representa un robo de tiempo personal. Y si se quiere abrir un negocio, el asunto es aún peor, en muchos casos, porque, en lugar de solo apelar a las acciones que directamente tienen que ver con la operatividad del negocio, el Estado hace recorrer todo un camino para obtener los permisos y licencias necesarios para operar, así como —arbitrarias— normativas laborales complejas que requieren de la contratación de asesores solo para entenderlas, haciendo que se pierda el tiempo y recursos monetarios en ello, en lugar de operar y servir al consumidor directamente, lo antes posible. En suma, es tiempo personal consumido en el proceso burocrático impuesto por el Estado.
Ahora, multipliquemos este conjunto de transacciones burocráticas por millones de ciudadanos y empresas, y podremos vislumbrar el océano de tiempo personal que el Estado drena de la sociedad cada año. Así, y por si fuera poco, la Cronarquía regulatoria solo crea una casta de parásitos del tiempo, a saber: burócratas cuyo trabajo consiste en consumir el tiempo personal de los demás. Por lo tanto, no solo hablamos del coste de hacer negocios, sino incluso de grandes barreras existenciales no naturales —entiéndase: que responden solo a la existencia impuesta por el Estado— que muchas veces protege a las grandes corporaciones establecidas y privilegiadas, que pueden permitirse departamentos enteros para navegar la burocracia, y aplasta el espíritu del pequeño empresario. En ambos casos, sin embargo, se dedica tiempo solo para saldar las normativas arbitrarias, un tiempo personal que se pudo haber dedicado a la innovación, la creación, el descanso o el cuidado de nuestros seres queridos.
3. El servicio militar obligatorio y el encarcelamiento
Ahora bien, la cronarquía alcanza su máxima expresión en el servicio militar obligatorio y el encarcelamiento por crímenes sin víctimas. En el caso del servicio militar obligatorio, el Estado se arroga el derecho de secuestrar a un individuo durante meses o años, expropiando la totalidad de su tiempo y controlando cada aspecto de su existencia, al punto en el que se le dice cuándo despertar, qué comer, qué vestir, qué pensar y, potencialmente, se le ordena matar o morir por causas que el individuo no ha elegido.
De manera similar, el encarcelamiento por “crímenes” que no agreden la propiedad ajena, o a un tercero —como el consumo de ciertas sustancias, la expresión de ideas impopulares o acuerdos voluntarios entre adultos— constituye una de las más graves agresiones temporales, dado que el Estado confisca violentamente años o décadas del futuro de una persona encerrándolo en la cárcel, haciendo perder su tiempo, su potencial y su proyecto de vida en una celda.
Pero la ilegitimidad e inmoralidad de éste tipo de confiscación de tiempo personal no solo reside en el tiempo robado en sí, sino también en el coste de oportunidad que representa, tendiente al infinito. En los años en el que el Estado somete el cuerpo y tiempo de los individuos, éste podría haber fundado una empresa, haber escrito una novela, haberse enamorado y formado una familia, o haber descubierto una cura para una enfermedad, o puede que simplemente no haya logrado nada de eso y se haya dedicado a sumergirse en el vicio, pero el punto es que el Estado elimina toda posibilidad de cambio para mejor, en beneficio de las personas que rodean al individuo, la sociedad, y el individuo mismo; ese futuro potencial es borrado del universo para siempre porque el Estado busca castigar al individuo por mero capricho[6].
Una deuda de tiempo personal del Estado: el contrato social como servidumbre hereditaria
Todo lo anterior encuentra su justificación más persistente y arraigada en la ficción del contrato social, en el que se fundamente una “educación” —adoctrinamiento, en realidad— que inculca que hemos consentido tácitamente ceder porciones de nuestra libertad y nuestro tiempo, a cambio de seguridad y servicios —muchas veces deficientes—. No obstante, un análisis riguroso revela este concepto no como un contrato, sino como un fraude, porque un contrato válido exige consentimiento explícito, voluntario e informado por parte de todos los firmantes, y en el caso del mal llamado “contrato social”, nadie ha firmado el pacto. Más bien, hemos nacido en él, como un siervo medieval nacía en una tierra que no le pertenecía, con obligaciones preexistentes hacia un señor que nunca eligió.
Pero, por si esto no es suficiente, lo que ha derivado de ese supuesto contrato es una deuda de tiempo personal perpetua e intergeneracional, ya que el Estado, con su insaciable apetito de gasto, recurre al endeudamiento público, consumiendo de este modo el tiempo de los ciudadanos, condenándolo a pagar dicha deuda a través de los impuestos o la inflación. En principio, lo que el Estado hace con el gasto y la deuda es hipotecar el tiempo personal de cada uno de los miembros de la sociedad que domina y dominará —presente y futuro—, porque éstos deberán invertir dicho tiempo en saldar una deuda que ellos no han tomado. Cada bono de deuda emitido por el Estado es una reclamación legal sobre la productividad futura de niños que hoy juegan en el parque y de individuos que aún no han nacido, condenándolos a un mundo donde ya se les ha impuesto una carga, una obligación de dedicar miles de horas de su vida a pagar los intereses de deudas en las que no incurrieron, para financiar proyectos que nunca aprobaron. En suma, es una forma de servidumbre hereditaria, una transferencia de cadenas temporales de una generación a la siguiente, pero normalizada como “política fiscal” en “beneficio de la sociedad”.
En este marco, el individuo no nace libre, la soberanía individual es una farsa desde el nacimiento, porque ya es un deudor temporal del aparato estatal por imposición de un gravamen que precede su elección personal. Así, la relación natural —el individuo nace libre y puede elegir asociarse a medida que desarrolla sus facultades de juicio en el tiempo— se invierte: en lugar de que el individuo sea el soberano que puede, si lo desea, contratar servicios de protección o arbitraje, el Estado se posiciona como el acreedor primordial que le permite al individuo quedarse con una porción de su propio tiempo solo después de haber cobrado su deuda impuesta. Por consiguiente, romper con la cronarquía exige repudiar la noción de deuda no consentida, reafirmando el principio de que ninguna persona tiene el derecho de vender y/o adjudicarse el tiempo de otro por medio de la fuerza.
La alternativa libertaria: un mercado de tiempo personal
¿Cuál es la alternativa a la Cronarquía? Una sociedad basada en el respeto radical al tiempo personal, en donde la disposición del propio tiempo sea un derecho supremo, y toda interacción humana tenga el escenario para que los intercambios sean voluntarios. Y tal sociedad no es una utopía abstracta, sino una simple universalización del principio que ya aplicamos en nuestras interacciones más éticas y productivas en nuestra cotidianidad, cuando el Estado no está en medio de lo que realizamos.
El mercado, en su forma más pura, no es más que un vasto sistema de intercambio voluntario de tiempo, información y talento. Cada persona que se dedica a prestar algún servicio, elige invertir su tiempo en ello, en servir, y nosotros elegimos voluntariamente compensarlo —con cosas que también requirieron inversión de nuestro tiempo—; no hay coacción, sino cooperación; cada precio, cada salario, cada contrato en un mercado libre es un reflejo de cómo millones de individuos valoran y asignan voluntariamente su tiempo personal. Por tanto, eliminar la carga fiscal coercitiva, la asfixia regulatoria y las imposiciones burocráticas, solo liberarían billones de horas de tiempo personal, que podrían aprovecharse mejor para el desarrollo del individuo y la sociedad.
En este punto, hay quienes pudieran argumentar que en un sistema así los pobres serían “forzados” por la necesidad a vender su tiempo personal por poco, pero éstos no ven que es precisamente la cronarquía la que perpetúa la pobreza, en la medida en que roba capital a través de los impuestos, destruye oportunidades con la regulación y devalúa los ahorros con la inflación, reduciendo drásticamente la acumulación de capital que es necesaria para aumentar la productividad y, con ella, los salarios reales. En una sociedad libre, el capital se acumularía más rápidamente, haciendo que el trabajo —el tiempo personal aplicado— fuera cada vez más valioso. Además, los enormes recursos hoy consumidos por el Estado estarían disponibles para la ayuda mutua y la filantropía voluntaria, formas de asistencia mucho más dignas y eficaces que la caridad forzosa y burocrática del Estado de Bienestar. En suma, la liberación del tiempo personal es, a todas luces, la mayor y más eficaz política “antipobreza” que pueda existir.
Conclusión: la abolición de la cronarquía como imperativo moral
La batalla contra la cronarquía no es solamente política o económica, como ya mencionamos, sino que tiene implicaciones filosóficas. La existencia del Estado impone al individuo de forma tiránica a interrumpir su flujo vital, su proyecto creativo, para someterse a los ritmos artificiales y externos de la burocracia y el fisco. Para Martin Heidegger, de hecho, la existencia humana —Dasein— como un “ser-allí” —o siendo-allí— intrínsecamente temporal, que está constantemente proyectándose hacia un futuro de posibilidades, es auténtica —Eigentlichkeit— cuando la persona asume la propia finitud y elije las propias posibilidades, es decir, es dueño de su propio proyecto de vida; en contraste, la existencia humana inauténtica —Uneigentlichkeit— refiere a aquella que se deja caer en el “uno” o “la gente” —das Man—, permitiendo que otros sean quienes dicten sus posibilidades y decisiones, su tiempo personal.
En este marco, podemos decir que, en buena medida, vivimos en una sociedad de seres no auténticos, porque el Estado —el cronarca— impone sus directrices y dicta las posibilidades y decisiones del tiempo personal de los miembros que la conforman. Es decir, el Estado es la institucionalización del das Man, es el “uno” que dicta que los individuos debemos pagar impuestos, cumplir con las regulaciones, servir al ejército, imponiendo metas colectivas que responden a una agenda externa a nuestras elecciones. En esencia, el Estado ataca directamente el “ser-para-sí” —o siendo-para-sí—, porque lo limita de su capacidad de ser causa de sí misma, reduciéndolo a un “ser-en-sí” —o siendo-en-sí—, es decir, a un mero objeto, un recurso a plena disposición de los burócratas, un engranaje de la maquinaria estatal. La coacción al tiempo personal es, pues, un asalto a la posibilidad misma de una vida auténtica.
Por todo ello, podemos concluir que el Estado no debe robar el tiempo personal porque constituye la misma vida de las personas, una manifestación de su existencia; pero hacerlo también es un ataque a la propiedad primigenia, la fuente de la cual emana la legitimidad de toda otra propiedad; y, por último, desde un punto de vista más utilitario, no debe hacerlo porque destruye el florecimiento humano, coarta la creatividad y la cooperación que dan paso al buen vivir en comunidad, a la civilización.
[1] Al respecto, ver: Joaquín Fuster. 2014. Cerebro y libertad: los cimientos cerebrales de nuestra capacidad de elegir. Publicado por Editorial Planeta, S. A., capítulos 3, 4 y 5.
[2] Violencia, fuerza, coacción, que son los medios por los cuales un grupo somete la voluntad de otros a su voluntad. Al respecto, ver: Franz Oppenheimer. 2014. El Estado, su historia y evolución desde un punto de vista sociológico. Traducido por Juan Manuel Baquero Vázquez y publicado por Unión Editorial.
[3] Y si apelamos a la filosofía de Heidegger, es el tiempo el ser mismo del ser humano, en tanto humano, una realidad a la que se encuentra arrojado, ser-allí —o siendo-allí—, y que debe reconocer, aceptar y, en muchos casos, afrontar para dar sentido a su existencia. Al respecto, ver: Martin Heidegger. 1927. Ser y tiempo. Edición electrónica de la Escuela de Filosofía de la Universidad ARCIS. Traducción, prólogo y notas de Jorge Eduardo Rivera.
[4] Alguien podría decir que una persona puede ser enterrada con cosas materiales, pero el mensaje de fondo es que, aun si eso pasa, es la condición de estar vivo lo que permite asignar valores a las cosas, por lo que para un muerto sirven las propiedades lo mismo que sirve un paraguas para un pez en el desierto. Es completamente inútil.
[5] Este es un concepto económico, también conocido como “pérdida irrecuperable de eficiencia”, que refiere a una reducción del excedente económico total, indicando una pérdida de beneficios tanto para consumidores como para productores. Con ello, se transmite la idea de que los impuestos crean un escenario en el que la sociedad en su totalidad no logra, ni logrará, alcanzar el bienestar que podría alcanzar dadas las condiciones presentes sin impuestos, porque el poder político mutila esa capacidad al limitar a los miembros que la conforman.
[6] Algunos puede que recurran a la expresión de que la cárcel para personas que realizan “crímenes” sin víctimas es una especie de “pago a la sociedad”, pero, ¿Cómo podría constituir un pago a la sociedad una sentencia de 2, 5 o 10 años por poseer estupefacientes para el consumo personal? Al contrario, sustraer ese tiempo personal deriva en mutilar muchas posibilidades futuras para el individuo y la sociedad. Este tipo de actos es la cronarquía en su manifestación más brutal, porque se secuestra la única vida que esa persona tendrá, es el secuestro de la existencia misma en nombre de una moralidad impuesta por la fuerza.
La tarde de este sábado 07 de junio el precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay, opositor al actual gobierno de Gustavo Petro, resultó gravemente herido tras ser atacado por la espalda mientras se dirigía a simpatizantes en el parque de Modelia, localidad de Fontibón, zona céntrica del país.
Según las primeras versiones, un hombre se le aproximó y le disparó a corta distancia, aparentemente en la cabeza. Testigos relataron que la víctima cayó con la cara y la espalda ensangrentadas.
Una ambulancia que circulaba por la zona auxilió al parlamentario del partido Centro Democrático, y lo trasladó al Medical Center de la localidad de Engativá, donde permanece en cirugía y bajo pronóstico reservado.
De inmediato la Policía Metropolitana aplicó un plan candado en el occidente de la capital para dar con el paradero del agresor, cuya identidad y motivaciones aún no han sido confirmadas.
La Fiscalía de la nación sudamericana designó un grupo especial de homicidios y antiterrorismo para asumir el caso, mientras los forenses trabajan en la recolección de vainillas y revisión de cámaras de seguridad del sector.
En este marco, el expresidente Álvaro Uribe Vélez condenó el ataque y pidió celeridad en la investigación, calificándolo como “un atentado contra la democracia”.
Asimismo, dirigentes de todos los partidos expresaron solidaridad y exigieron garantías de seguridad para los aspirantes presidenciales en un país que ya acumula tres contendores heridos o amenazados en lo que va de año.
Cabe señalar que Miguel Uribe, exsecretario de Gobierno de Bogotá y senador desde 2022, encabeza las encuestas internas del Centro Democrático de cara a la definición, prevista para junio, del candidato único de la derecha para las presidenciales de 2026.
Su discurso se centra en seguridad ciudadana y reactivación económica; y en las últimas semanas había denunciado “presiones e intimidaciones” contra su equipo en plazas públicas del Caribe y el Eje Cafetero.
En este sentido, destaca que el atentado ocurre en plena disputa interna de la colectividad uribista y a días del primer foro regional donde los precandidatos medirían fuerzas.
Analistas advierten que el episodio podría reconfigurar la contienda y agudizar el debate sobre la protección a líderes políticos, justo cuando el gobierno prepara un nuevo protocolo de seguridad para la campaña que se inicia formalmente en agosto.
Mientras la ciudad refuerza el dispositivo policial, simpatizantes y detractores aguardan el parte médico que definirá, en buena medida, el futuro inmediato de la carrera presidencial.
Caracas. – El ministro chavista de defensa, Vladimir Padrino López, se encuentra al frente de una mafia que, además de apropiarse de recursos generados por la venta de petróleo y minerales, también gestiona falsas solicitudes de asilo en Estados Unidos.
Así lo denunció la abogada Estrella Infante, en un hilo publicado en su cuenta de la plataforma X, en la cual destaca que Padrino «no solo tiene el control sobre las armas y la represión: también ha tejido una red empresarial que le otorga poder económico en dos extremos del sistema —el que oprime y el que ofrece una vía de escape».
En su denuncia, explica que Padrino desde febrero de 2016 está al frente de Camimpeg (Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas), empresa que en realidad es una compañía paralela a PDVSA, pero bajo control exclusivamente militar.
Sin embargo, la abogada revela, que más allá del control militar, el control es exclusivo de Padrino López y su familia, quien ha puesto al frente de los principales despachos del Camimpeg a sus allegados.
«El control es total: los cinco miembros de su junta directiva son nombrados directamente por Padrino López. Mientras el país se hunde, Camimpeg se fortalece con fondos estatales… que no se quedan en Venezuela», denuncia Infante.
Asimismo, advierte que la citada empresa en realidad es una «caja negra. La familia de Padrino López es quien abre y vacía su contenido».Jesús María Padrino Renaud, tío de Padrino López, fue puesto al frente de «las empresas Jemyl Corporation y Desmoines Finance, accionistas principales de Prinmaplast, C.A., una compañía de pinturas que recibió $4 millones a tasa preferencial CADIVI».
La esposa del ministro chavista, Yarazedt Betancourt, ostenta el cargo de directora de Prinmaplast, C.A. empresa que «recibió millones en dólares preferenciales entre 2004 y 2012. Hoy, la planta está abandonada. Pero sus conexiones siguen vivas, ahora en EE.UU.».
Mientras, una prima, Ludmila Padrino Valderrama, funge como directora de la firma Trámites Consulares INC. , con oficinas en Texas y Florida.
Infante señala, que este despacho ofrece tanto asistencia migratoria, como la elaboración de solicitudes para asilo político, además de dictar talleres para «aprender a solicitar asilo político».
Las asesorías son falsas, pues, están sustentadas con pruebas fabricadas. «Varios testimonios y denuncias sugieren que proveen documentos falsos para fortalecer solicitudes de asilo, lo que convierte a esta operación en una burla directa al sistema migratorio de EE.UU.», denuncia la abogada.
No obstante, gracias a sus manejos oscuros, Padrino y su familia han logrado construir una red que maneja 24 empresas, entre Estados Unidos y Venezuela, además de poseer propiedades de hasta 4.5 millones de dólares tanto en Texas como en Florida.
«El mismo grupo que reprime en Venezuela, vende salvación en el extranjero», asegura Infante.»El ciclo perfecto de impunidad. Padrino militariza la economía con Camimpeg. Extrae millones en contratos con PDVSA. Canaliza fondos a familiares. Su prima monta una empresa en EE.UU. que cobra por tramitar asilos a víctimas del régimen que él mismo defiende. ¿Cinismo? ¿Crimen transnacional? ¿Tráfico de influencias? Todo al mismo tiempo. Negocio redondo», reflexiona finalmente la profesional del derecho.
Negocio redondo: Padrino controla el petróleo y su familia asesora para asilos en EE.UU. generando pruebas falsas
Vladimir Padrino López, Ministro de Defensa de Venezuela, no solo tiene el control sobre las armas y la represión: también ha tejido una red empresarial que le… pic.twitter.com/bMJ2vo4kOY
Caracas. – Los restos de la aeronave ejecutiva que desapareció con cinco personas a bordo, durante la noche del martes cerca de Maiquetía, fueron localizados este miércoles en la noche por los equipos de rescate en la zona costera del estado Vargas.
Fuentes de los organismos que actúan en las labores de recuperación, informaron que entre los elementos encontrados se incluyen documentos pertenecientes al avión, destacando el manual del Capitán.
La noche del martes 3 de junio la aeronave, un Cessna C500 Citation I, matrícula YV3217, desapareció del radar mientras volaba cerca de Maiquetía. Su última señal fue registrada a las 6:46 pm, a unas 10 millas náuticas al este del aeropuerto internacional.
A bordo se encontraban cinco personas, entre ellos dos hombres identificados como Charles Cordero y Miguel Linares, según reportes preliminares. Aún no se ha revelado la identidad del resto de los ocupantes.
Sin embargo, los organismos indicaron, que aún no ha confirmado el hallazgo de ninguno de los cinco cuerpos que se encontraban a bordo.
Las labores de rescate continúan, y tanto los efectivos, como medios aéreos y navales se han desplegado esfuerzos en Naiguatá, Los Caracas y Carmen de Uria, al este de Vargas, para dar con el paradero de los cadáveres u otras partes del avión siniestrado.
El presidente ruso, Vladimir Putin,ha rechazado las propuestas de Ucrania para un alto el fuego o una cumbre de paz, calificando al gobierno de Kiev como un régimen que »depende del terror» y que »no busca la paz».
Durante una reunión televisada con altos funcionarios el 4 de junio, Putin descartó la posibilidad de una tregua inmediata, argumentando que cualquier pausa en los combates solo serviría para que Ucrania se rearme con ayuda occidental y planifique nuevos ataques.
La negativa de Putin se produjo tras las conversaciones de paz celebradas el 2 de junio en Estambul, donde Ucrania propuso una tregua incondicional de 30 a 60 días con el objetivo de preparar una eventual reunión entre Putin y el presidente ucraniano Volodymyr Zelenski.
Sin embargo, Rusia ofreció únicamente una tregua localizada de 2 a 3 días en ciertas zonas del frente para permitir la recuperación de los cuerpos de soldados caídos, propuesta que fue duramente criticada por Zelenski.
»Ellos no entienden lo que es un alto el fuego», dijo el presidente ucraniano, añadiendo que »una tregua es para que no haya muertos, no para recogerlos».
Putin justificó su postura citando los recientes atentados en territorio ruso, específicamente la destrucción de puentes en las regiones de Bryansk y Kursk el 31 de mayo.
Según las autoridades rusas, los ataques dejaron siete muertos y más de 100 heridos, y ocurrieron justo antes de las negociaciones en Turquía. El mandatario ruso acusó directamente a Kiev de los atentados, calificándolos como actos terroristas y alegando que demuestran una degeneración del gobierno ucraniano en una »organización terrorista». Además, señaló que los patrocinadores occidentales de Ucrania se están convirtiendo en cómplices del terrorismo.
Pese a su retórica beligerante, el Kremlin también informó que Putin sostuvo una conversación telefónica con el Papa León XIV, en la que reafirmó su intención de alcanzar la paz por medios políticos y diplomáticos. El presidente ruso agradeció al pontífice por su disposición a ayudar en la resolución del conflicto y ambas partes acordaron mantener el contacto.Desde el Kremlin aseguran que Putin tuvo una llamada con el Papa León XIV | La Derecha Diario
No obstante, Putin evitó referirse a uno de los mayores actos militares sufridos por Rusia recientemente: los ataques con drones ucranianos a cuatro bases aéreas estratégicas en territorio ruso el 1 de junio.
Esta operación encubierta, denominada »Telaraña» y llevada a cabo por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), empleó drones tipo FPV ocultos en camiones para golpear bases en Olenya, Ivanovo, Dyagilevo y Belaya. Estas instalaciones albergaban aviones bombarderos de largo alcance utilizados en ataques a ciudades ucranianas.
Según el SBU, la operación destruyó o dañó gravemente 41 aeronaves, incluidos bombarderos pesados y aviones espía A-50, causando pérdidas estimadas en 7.000 millones de dólares. Se considera que muchos de estos aviones no podrán ser reparados, y otros podrían tardar años en volver a estar operativos.Ucrania lanzó un ataque masivo contra la infraestructura militar rusa en los últimos días | La Derecha Diario
Mientras Ucrania insiste en negociaciones ambiguas para negociar una tregua, Rusia parece inclinarse por endurecer su postura, rechazando la posibilidad de un alto al fuego significativo y condicionando cualquier resolución a lo que considera el desmantelamiento de las causas fundamentales del conflicto.
En este contexto, los llamados a la paz se ven empañados por ataques mutuos, desconfianza creciente y posturas cada vez más irreconciliables. Mientras la diplomacia busca espacios, sobre el terreno el conflicto continúa escalando, con consecuencias devastadoras para ambas partes.
El mes de junio marcará un hito en la historia reciente de la economía argentina. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central, la inflación mensual se ubicará en 1,9%, alcanzando así su nivel más bajo desde mayo de 2020. Este dato no solo confirma el sendero descendente iniciado por el gobierno de Javier Milei, sino que proyecta un escenario de estabilidad inflacionaria sostenida.
La estimación para mayo ya marcaba un 2,1%, pero lo verdaderamente disruptivo es la previsión para los próximos meses: los analistas anticipan que la inflación se mantendrá por debajo del 2% hasta, al menos, noviembre. El detalle fino no deja lugar a dudas: 1,8% en junio, 1,7% en agosto, septiembre y octubre, y 1,6% en noviembre.
Expectativas de inflación. | La Derecha Diario
Este escenario no es menor si se tiene en cuenta que el país viene de una inflación acumulada heredada del 117,8% en 2024. Para 2025, las proyecciones consolidan una baja drástica con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 28,6% anual. El dato representa una desaceleración sin precedentes en un país acostumbrado a convivir con la inflación crónica.
A la baja de la inflación se suma una reducción paulatina en las tasas de interés. El BCRA estima que la tasa TAMAR —referencia para los depósitos a plazo fijo de grandes montos— será de 33,03% en junio,bajará a 32,09% en julio y seguirá descendiendo hasta alcanzar el 28% en noviembre. Esta tendencia acompaña la lógica antiinflacionaria del equipo económico liderado por Luis Caputo y sienta las bases para una reactivación sostenible del crédito.
Tipo de cambio comparado. | La Derecha Diario
El tipo de cambio nominal también se mantiene bajo control. Las proyecciones para el dólar mayorista indican un recorrido gradual: $1.167 en junio, $1.182 en julio y recién superará la barrera de los $1.200 en agosto, alcanzando los $1.205. Para diciembre de 2025, se espera que llegue a $1.300. Cabe destacar que estas cifras fueron corregidas a la baja respecto al REM de abril, cuando se estimaba una cotización de $1.179 para junio y de $1.322 para fin de año.
En el plano de la actividad económica, las previsiones son alentadoras. Si bien el primer semestre muestra una recuperación moderada, el panorama anual es optimista: el PBI crecería 5,2% en 2025 según las consultoras privadas, alineándose con el 5% previsto por el Gobierno nacional y muy cerca del 5,5% proyectado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).Crecimiento de PBI. | La Derecha Diario
Para el primer trimestre del año, los expertos estiman una variación positiva del 1,5% respecto al trimestre anterior, aunque revisaron a la baja su proyección anterior (1,7%). En el segundo trimestre, la expectativa también se moderó: del 0,4% al 0,2%. Sin embargo, para el tercer trimestre se anticipa una aceleración, con una suba del 0,7%, superando incluso la estimación de abril (0,6%).
Recientemente, la tiranía venezolanada dirigida por Nicolás Maduro celebró una nueva farsa electoral para la adjudicación de gobernadores, diputados y legisladores estadales.
Se trata de los primeros comicios que se celebran después del absurdo robo el pasado 28 de Julio, donde Elvis Amoroso – sin ningún tipo de pruebas – declaró al actual tirano como el ganador y presidente de Venezuela por los próximos seis años.
Ante este escenario, algunos políticos de Venezuela hicieron un llamado a la abstención por considerar que participar en este proceso sería irrespetar el deseo de cambio que los ciudadanos expresaron en el año 2024; sin embargo, hay otro grupo que insiste en que la ruta electoral es la vía para conquistar la libertad en la nación.
Una de las personas que se montó en esta narrativa es Mercedes Malavé, quien – sin ningún tipo de trayectoria ampliamente conocida – recibió bastante cobertura mediática y aún así se quedó sin ninguna cuota de poder.
Sin embargo, hace días se contra dijo a sí misma pues, a pesar de continuar siendo una promotora de los mecanismos democráticos para enfrentarse al régimen venezolano, también aseveró que no se podía seguir participando en procesos con condiciones similares.
En el canal Venevisión, Malavé señaló que hace falta impulsar un nuevo diálogo con el fin de conseguir mejores condiciones electorales, «de aquí a enero hay que plantearse una agenda de negociación con dos puntos primordiales,» señaló, «seguir negociando garantías electorales, no podemos seguir participando en condiciones tan desiguales.»
🇻🇪🔵 Mercedes Malavé señaló que es necesario plantearse una agenda de negociación que incluya garantías electorales, ya que no se puede seguir participando en elecciones tan desiguales.
Por estos motivos que incluyen el fortalecimiento del régimen y no poder entenderse a sí misma, Malavé ha sido galardonada por esta plataforma como el «Borrego de la Semana.»
Más de dos millones de documentos militares rusos, hallados en una base de datos de acceso público, habrían salido a la luz, exponiendo detalles inéditos sobre la modernización y expansión del complejo nuclear de Rusia, altamente secreto.
Así lo informaron el miércoles el medio de investigación danés Danwatch y el diario alemán Der Spiegel. De confirmarse, se trataría de unas de las filtraciones más graves de la historia del país.
Entre los archivos existirían planos detallados de instalaciones militares pertenecientes a las Fuerzas de Misiles Estratégicos ubicadas cerca de Yasny, en la región rusa de Oremburgo. Estas bases albergan el vehículo de planeo hipersónico Avangard, considerado uno de los sistemas de lanzamiento nuclear más modernos con los que cuenta Rusia.
“Hasta ahora, solo hemos podido monitorear estas bases desde arriba mediante imágenes satelitales”, señaló Hans M. Kristensen, director del Proyecto de Información Nuclear de la Federación de Científicos Americanos, en declaraciones a Danwatch y Der Spiegel.Los documentos rusos presuntamente filtrados. | La Derecha Diario
“Ahora, con la ayuda de estos dibujos únicos, podemos, por primera vez, acceder al interior de los edificios y a las profundidades subterráneas. Es algo sin precedentes”, agregó.
De acuerdo con los medios mencionados, los documentos revelarían que en la última década muchas de estas instalaciones nucleares fueron demolidas y luego reconstruidas con infraestructura más avanzada. Esto incluye cientos de nuevos edificios, centros de comando, torres de vigilancia y túneles subterráneos que conectan distintos sectores de las bases.
La filtración también contendría planos de construcción, esquemas de seguridad y detalles sobre la señalización interior, con mensajes como “¡Alto! ¡Date la vuelta! Zona restringida”, “El Juramento Militar” y “Reglas para el cuidado del calzado”.
Bases nucleares rusas. | La Derecha Diario
Los datos incluirían información sobre redes eléctricas, sistemas informáticos, configuraciones de alarmas, ubicación de sensores y estructuras fortificadas preparadas para soportar amenazas externas. Incluso se detallan elementos recreativos destinados a los soldados desplegados en el lugar, como equipos de gimnasio y juegos de mesa como ajedrez y damas.
Una filtración masiva de datos secretos
“Materiales como este son la inteligencia definitiva”, sostuvo Philip Ingram, exoficial del cuerpo de inteligencia del Ejército del Reino Unido. “Si se puede comprender cómo se conduce la electricidad o de dónde proviene el agua, y se puede ver cómo se conectan los diferentes elementos en los sistemas, se pueden identificar fortalezas y debilidades y encontrar un punto débil para atacar”, explicó.
Los documentos rusos presuntamente filtrados. | La Derecha Diario
Tom Roseth, profesor titular de estudios de inteligencia en la Escuela de Comando y Estado Mayor de la Defensa de Noruega, señaló que tener claridad sobre la magnitud de los esfuerzos rusos por modernizar sus instalaciones nucleares es de interés general, especialmente ante las reiteradas amenazas nucleares del Kremlin desde el inicio de la guerra en Ucrania.
“Es importante que tengamos una comprensión correcta de la situación, porque todavía hay muchos que no reconocen plenamente la situación en la que se encuentra Europa ahora, lo que supone un cambio fundamental en la política de seguridad”, advirtió Roseth.
Pese al fortalecimiento de las normas de adquisiciones militares en Rusia y la creación de una base de datos cerrada de contrataciones, accesible únicamente para contratistas nacionales autorizados, denuncian que funcionarios vinculados a la construcción de infraestructuras de defensa han continuado adjuntando documentos confidenciales en licitaciones públicas. Danwatch y Der Spiegel habrían identificado estos planos clasificados en licitaciones a mediados de 2024.
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