Canadá asegura que trabaja para un Mundial «seguro y exitoso» tras el incidente con una delegación de Irán

Las autoridades canadienses han subrayado este jueves que «analiza caso a caso» las peticiones de visado en relación con cualquier evento relacionado con la próxima Copa del Mundo de Fútbol y han asegurado que trabajan para que la misma sea «un evento seguro y exitoso», tras la polémica en torno a la cancelación de la participación de la delegación de Irán en el congreso de la FIFA en la ciudad de Vancouver.

«Canadá se enorgullece de acoger la Copa del Mundo de la FIFA y trabaja para facilitar un evento seguro y exitoso», ha dicho en declaraciones a Europa Press un portavoz del Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, que ha insistido en que «al igual que con todos los eventos relacionados, las aplicaciones de visado son analizadas caso a caso por funcionarios con formación».

Así, ha resaltado que, si bien las autoridades «no pueden hacer comentarios sobre casos individuales debido a las leyes sobre privacidad», el Gobierno del país norteamericano «ha sido claro y consistente». «Los oficiales de la Guardia Revolucionaria no son bienvenidos en Canadá y no tienen cabida en nuestro país», ha subrayado.

«Hemos adoptado medidas firmes para hacer que la Guardia Revolucionaria de Irán rinda cuentas y seguiremos haciéndolo, al tiempo que protegemos la seguridad de los canadienses y conservamos la integridad de nuestro sistema migratorio», ha zanjado este portavoz, después de la polémica desatada por el incidente con la delegación iraní, que optó por regresar al país tras denunciar el comportamiento «inapropiado» de los agentes fronterizos.

La postura del departamento choca con las declaraciones realizadas el miércoles por la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, quien apuntó que la denegación de entrada a la delegación iraní para el congreso de la FIFA pudo ser «no intencionada» tras «una revocación del permiso» al jefe de la federación iraní de fútbol, Mahdi Taj, si bien incidió en que el asunto estaba en manos de la titular de la cartera de Migración, Lena Diab.

Según las informaciones recogidas por la agencia iraní de noticias Tasnim, tanto Taj como el resto de la delegación vieron impedida su entrada en la noche del martes a su llegada al aeropuerto Pearson de Toronto, en medio de las tensiones bilaterales y a seis semanas del inicio del torneo, para el que Irán se ha clasificado y que acogerán de forma conjunta Canadá, EE. UU. y México.

Taj, un antiguo comandante de la Guardia Revolucionaria —declarada por Canadá como una organización terrorista desde 2024—, se dirigía al citado congreso de la FIFA en Vancouver, donde se espera que participen las más de 200 federaciones de fútbol nacionales que son parte del organismo.

El incidente explica la no comparecencia de Irán en la reunión de la Confederación de Fútbol de Asia —de la que el país es miembro—, celebrada el martes en Vancouver, en los prolegómenos del citado congreso de la FIFA.

La selección iraní, una de las 48 clasificadas para el torneo, tiene programados sus tres partidos de la fase de grupos en EE. UU. —dos en California y uno en Seattle—. Irán quedó encuadrado en el grupo G, junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó en marzo que Irán viajará a EE. UU. para participar en el torneo y el Gobierno iraní ha confirmado preparativos, si bien ha criticado unas declaraciones del mandatario de EE. UU., Donald Trump, quien afirmó el 12 de marzo que no consideraba «apropiado» que viajaran al país, «por su propia vida y seguridad».

Las citadas palabras de Trump llevaron a la Federación de Fútbol de Irán a contactar con la FIFA para intentar trasladar a México sus partidos de la Copa Mundial, con Taj reseñando que el inquilino de la Casa Blanca «ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección iraní».

El incidente en Canadá tiene lugar en un momento de incertidumbre en torno al proceso de conversaciones entre EE. UU. e Irán —mediado por Pakistán— para intentar alcanzar un acuerdo que cierre el conflicto abierto en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por EE. UU. e Israel contra el país asiático.

Las diferencias en las posturas —especialmente en torno a incumplimientos del alto el fuego, la situación en el estrecho de Ormuz y el programa nuclear de Irán— han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en la capital de Pakistán, Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de Trump.

Nauseda confirma una propuesta de EE. UU. para participar en una misión para desbloquear el estrecho de Ormuz

El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, ha informado este jueves de que ha recibido una invitación de EE. UU. para unirse a la misión con la que Washington pretende reanudar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y que pretende presentar al Consejo de Defensa para su análisis.

«Tengo la intención de presentar próximamente esta oferta al Consejo de Defensa del Estado», ha anunciado el presidente lituano en una rueda de prensa en la que ha recordado que se necesita el visto bueno del Parlamento para participar en este tipo de misiones internacionales, según recoge la cadena pública estatal LRT.

Nauseda ha valorado «abordar las propuestas de EE. UU. con gran responsabilidad y solidaridad», ya que la guerra y las operaciones contra Irán «garantizan la estabilidad y la seguridad» también en la región del Báltico ya que Teherán es un «firme defensor» de Moscú en el conflicto con Ucrania.

A medida que los precios del petróleo siguen subiendo hasta haber alcanzado sus niveles más altos de los últimos años, EE. UU. ha venido presionando a sus socios para que se unan a esta suerte de coalición con la que poder restablecer la normalidad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

EE. UU. niega que financie a «grupos paramilitares que protegen minas» en RDC tras un anuncio de Kinshasa

Las autoridades de EE. UU. han negado estar «financiando a grupos paramilitares que protegen minas» en República Democrática del Congo (RDC), después de que Kinshasa anunciara la creación de una unidad a tal fin y asegurara que el proyecto contará con fondos de EE. UU. y Emiratos Árabes Unidos (EAU).

«Los gobiernos de Estados Unidos y la RDC están comprometidos con el fomento del crecimiento económico, la estabilidad y la prosperidad compartidos mediante su Acuerdo de Asociación Estratégica», ha dicho en la Embajada estadounidense en Kinshasa a través de un breve comunicado.

«Este esfuerzo sienta las bases para una mayor inversión estadounidense en RDC, reconociendo que el crecimiento económico sostenido es fundamental para la estabilidad a largo plazo. El Gobierno de EE. UU. no financia a grupos paramilitares que protegen minas», ha zanjado.

La Inspección General de Minas (IGM) anunció el lunes que esta unidad «estará dedicada a garantizar la seguridad del sector minero en RDC», incluida «la totalidad de la cadena de explotación de minerales».

Está previsto que esta unidad contará con 20.000 guardias desplegados en 22 provincias, incluido «un primer contingente integrado por entre 2.500 y 3.000 agentes, reclutados en un proceso de selección riguroso» de cara a su despliegue antes de diciembre de 2026.

La IGM ha apuntado en su calendario previsto que el despliegue debería concluir a finales de 2028, cuando el dispositivo estaría concluido «en todas las provincias mineras del territorio nacional», un programa que «se inscribe en el marco de las asociaciones estratégicas con EE. UU. y EAU», con una inversión de USD$ 100 millones.

RDC, principal productor de cobalto y segundo principal productor de cobre, lleva años sumido en diversos conflictos, particularmente en zonas mineras donde operan decenas de grupos armados que aprovechan la guerra para financiar sus actividades y obtener beneficios económicos de la explotación de los recursos naturales.

EE. UU. traslada «sus mejores deseos» al primer ministro designado de Irak en sus esfuerzos para formar Gobierno

Las autoridades de EE. UU. han trasladado este miércoles «sus mejores deseos» al primer ministro designado de Irak, Alí al Zaidi, después de que el lunes recibiera el encargo de formar el nuevo Ejecutivo tras recibir el respaldo del principal partido del país, la coalición chií Marco de Coordinación, y la retirada de la candidatura del ex primer ministro Nuri al Maliki (2006-2014) ante las fuertes presiones de EE. UU.

«La misión de EE. UU. en Irak extiende sus mejores deseos al primer ministro designado Alí al Zaidi mientras trabaja para formar un Gobierno capaz de cumplir las esperanzas de todos los iraquíes por un futuro más brillante y pacífico», ha dicho la Embajada estadounidense en Bagdad en un mensaje en redes sociales.

«Nos solidarizamos con la población iraquí que aspira a los objetivos compartidos de salvaguardar la soberanía de Irak, promover la seguridad, libre de terrorismo y construir un futuro próspero que brinde beneficios tangibles para estadounidenses e iraquíes», ha manifestado.

El presidente de Irak, Nizar Amidi, encomendó el lunes a Al Zaidi la formación del nuevo Gobierno, que posteriormente deberá ser aprobado por el Parlamento, un paso aplaudido por Marco de Coordinación, que elogió además la gestión del hasta ahora primer ministro, Mohamed Shia al Sudani, de quien destacó «su enfoque nacional y responsable para afrontar los desafíos económicos, regionales e internacionales».

Marco de Coordinación anunció en enero a Al Maliki como candidato, pero las reticencias de EE. UU. por su vinculación con Irán finalmente echaron abajo a este candidato. En Irak rige un acuerdo a raíz de la invasión estadounidense de 2003 que establece que el presidente del Parlamento debe ser miembro de la comunidad suní, mientras que el primer ministro ha de ser chií y el presidente debe ser kurdo.

Irán amenaza a EE. UU., asegurando tener una «nueva baza» si EE. UU. vuelve a atacar el país

La Armada de la Guardia Revolucionaria Iraní ha advertido este martes que «utilizará su nueva baza» si EE. UU. vuelve a atacar a Irán, en medio de las tiranteces en el proceso de negociaciones abierto para intentar alcanzar un acuerdo, tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra la República Islámica.

«Si EE. UU. vuelve a cometer un error de cálculo y ataca al Irán islámico, la Armada de la Guardia Revolucionaria utilizará sus nuevas bazas, incluyendo el campo de la selección inteligente de objetivos, y destruirá los gigantescos buques del régimen criminal con la furia de su ira, dejándolos fuera de servicio», ha asegurado el subdirector político de la citada rama militar, Mohamad Akbarzadé, en declaraciones recogidas por la agencia iraní Fars.

Asimismo, ha subrayado que, de suceder tal evento, las autoridades iraníes también harán uso de «sus otros instrumentos de poder en otros frentes de resistencia», lo que podría aludir a ataques contra bases e intereses estadounidenses en la región y/o a la participación en el conflicto, de nuevo, de milicias proiraníes en la región, como las enmarcadas en las Fuerzas Populares de Movilización (FMP) iraquíes, estrechamente ligadas al aparato de seguridad de Bagdad.

Akbarzadé se ha pronunciado así desde un cementerio en la ciudad de Minab, donde han tenido lugar los actos de conmemoración de las 155 víctimas mortales del bombardeo estadounidense contra la escuela primaria Sahayare Tayiba, perpetrado el primer día de la ofensiva contra el país.

Sus palabras han llegado apenas unas horas después de que el general de brigada y portavoz del Ejército, Mohamad Akraminia, haya afirmado que, «desde el día en que cesaron los combates», en alusión al alto el fuego, las fuerzas iraníes han seguido «actualizando (sus) objetivos», dando continuidad a los entrenamientos y aprovechando «la experiencia bélica».

«Hemos fabricado y modernizado nuestro equipo», ha asegurado en declaraciones a la cadena iraní Press TV en las que ha alegado que «la situación sigue siendo una situación de guerra».

«Si el enemigo vuelve a cometer una agresión y amenaza la seguridad de este país, se enfrentará a una respuesta aún más contundente. Contamos con muchas ventajas que aún no hemos aprovechado», ha insistido, argumentando que el Ejército iraní está «listo para luchar a largo plazo, hasta que el enemigo se arrepienta profundamente».

Asimismo, Akraminia ha ensalzado un «nivel de coordinación y sinergia» entre el propio Ejército y la Guardia Revolucionaria que «ha aumentado drásticamente». «Llevamos a cabo operaciones conjuntas con nuestros hermanos de la Guardia Revolucionaria, diseñadas y ejecutadas para lograr la máxima sinergia», ha apostillado.

Banco Mundial prevé una subida del 23,6% en los precios de la energía en 2026 por la guerra en Irán

Los precios de la energía aumentarán un 23,6% este año, hasta alcanzar su nivel más alto desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, como consecuencia del impacto de la guerra en Oriente Próximo sobre los mercados mundiales de productos básicos, según la estimación del Banco Mundial en la última edición del informe ‘Perspectivas de los mercados de productos básicos’.

Las proyecciones de referencia de la institución se sustentan sobre la expectativa de que en mayo finalice la fase más crítica de las interrupciones del suministro relacionadas con la guerra, tras lo que confía en que los volúmenes de transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz se recuperen gradualmente, estabilizándose en torno a los niveles previos a la guerra durante el último trimestre del año.

De este modo, suponiendo que los precios del petróleo disminuirán en la segunda mitad de 2026 debido a la recuperación de las exportaciones de crudo del golfo Pérsico, y que cualquier daño residual a la infraestructura petrolera de la región sea relativamente menor, se espera que los precios del Brent promedien 86 dólares/barril en 2026, frente a los 69 dólares de 2025, antes de volver a los 70 dólares por barril en 2027.

A partir de esta hipótesis central, la institución con sede en Washington prevé que en 2026 los precios de los fertilizantes aumentarán un 31%, impulsados por un alza del 60% en los precios de la urea, llevando la asequibilidad de este producto a su peor nivel desde 2022, lo que erosionará los ingresos de los agricultores y pondrá en peligro el rendimiento futuro de los cultivos.

En este sentido, según el Programa Mundial de Alimentos, si el conflicto en Oriente Próximo se prolonga, estas presiones sobre el suministro y la asequibilidad de los alimentos podrían empujar a hasta 45 millones de personas más a una situación de inseguridad alimentaria aguda este año.

De su lado, se espera que los precios de los metales básicos, como el aluminio, el cobre y el estaño, se encarezcan en promedio un 42% y alcancen máximos históricos este año, como reflejo de la fuerte demanda relacionada con sectores como los centros de datos, los vehículos eléctricos y la energía renovable.

En conjunto, el encarecimiento de la energía y de los fertilizantes será el principal causante de que el coste de las ‘commodities’ en 2026 se incremente un 15,5%, aunque para 2027 el Banco Mundial confía en que los precios se moderen un 12,3%, incluyendo una corrección del 17,2% en el coste de la energía y del 16,1% en el precio de los fertilizantes.

Bajo los supuestos del escenario de referencia, la institución estima que las economías en desarrollo registrarán una inflación promedio del 5,1%, lo que representa un punto porcentual más alto de lo esperado antes de la guerra y un aumento con respecto al 4,7% del año pasado.

Asimismo, el Banco Mundial advierte de que si la reapertura de Ormuz se pospone hasta después del segundo trimestre de 2026 o se produce una escalada de las hostilidades que causara daños adicionales a las instalaciones de petróleo y gas, el precio medio del barril de Brent en 2026 podría oscilar entre 95 y 115 dólares, lo que impulsaría al alza el coste de los productos básicos.

Una subida mayor de lo esperado del precio del Brent tendría un efecto en cadena sobre los precios de los fertilizantes y las fuentes de energía alternativas, como los biocombustibles, lo que provocaría una subida más intensa de la inflación entre las economías en desarrollo, que podría aumentar al 5,8%, un nivel que solo se superó en 2022 durante la última década.

«La guerra está golpeando la economía mundial en oleadas acumulativas: primero con el aumento de los precios de la energía, luego con el aumento de los precios de los alimentos y, por último, con el aumento de la inflación, que elevará las tasas de interés y encarecerá aún más la deuda», señaló Indermit Gill, economista jefe y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo del Grupo Banco Mundial.

«Las personas más pobres, que gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos y combustibles, serán las más perjudicadas, al igual que las economías en desarrollo que ya se ven agobiadas por una pesada carga de deuda. Todo esto es un recordatorio de una cruda verdad: la guerra es el desarrollo a la inversa», añadió.

El Parlamento de Ucrania aprueba extender otros 90 días la ley marcial y la movilización general por la invasión rusa

El Parlamento de Ucrania ha aprobado este martes extender otros 90 días la ley marcial y la movilización general por la invasión rusa, desatada en febrero de 2022 por orden del presidente de Rusia, Vladimir Putin, apenas un día después de que el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, planteara estas prórrogas.

Así, la ley marcial ha sido extendida con 315 votos a favor —de un total de 450 escaños—, mientras que la movilización general ha obtenido 304 respaldos, según ha indicado el propio organismo. De esta forma, se trata de la decimonovena vez en la que el legislativo aprueba extender sendas medidas.

Las medidas estaban ahora en pie hasta el 4 de mayo, mientras que, una vez aprobadas, quedarán en vigor hasta el 2 de agosto, en medio de los esfuerzos internacionales para impulsar un proceso de paz entre Ucrania y Rusia que permita alcanzar un acuerdo de paz.

Tres senadores republicanos proponen la construcción del salón de baile reclamado por Trump

Un grupo de senadores republicanos liderado por Lindsey Graham ha anunciado este lunes su decisión de impulsar un proyecto de ley para financiar la construcción de un gran salón de baile de más de 8.300 metros cuadrados en la Casa Blanca como el defendido por el presidente estadounidense, Donald Trump, alegando que es «necesario» a la luz del intento de un hombre armado de irrumpir en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca este sábado.

«Es necesario un espacio de reuniones seguro dentro de los terrenos de la Casa Blanca que permita a la gente hacer lo que hicieron en el hotel Hilton. Estoy convencido de que si hubiera habido un salón de baile presidencial junto a la Casa Blanca, el hombre jamás habría entrado», ha afirmado Graham en alusión al tirador detenido, en una rueda de prensa recogida por el portal de noticias The Hill.

El veterano republicano, que fue elegido por primera vez a la Cámara de Representantes en 1994, ha justificado la propuesta alegando que «es muy difícil reunir a varias personas importantes en un mismo lugar a menos que sea un sitio extremadamente seguro. Vivimos tiempos inusuales». «Llevo aquí un tiempo y nunca había sentido la amenaza que existe hoy», ha aseverado.

A este respecto, el senador por Carolina del Sur, uno de los aliados más cercanos de Trump en el Congreso, ha apelado también a la insistencia del inquilino de la Casa Blanca por la construcción del salón de baile, apuntando que incide en ella «siempre, todo el tiempo». De hecho, ha alegado que habló con Trump sobre la propuesta el domingo y que la Casa Blanca la apoya.

De este modo, el congresista republicano ha anunciado junto a sus pares Katie Britt (Alabama) y Eric Schmitt (Missouri) un proyecto de ley como el reclamado por Trump una especie de sala de recepción acorazada de 8.200 metros cuadrados, cuyo coste sería asumido, de acuerdo al mandatario, por mecenas suyos como la adinerada familia Adelson y grandes tecnológicas como Google o Amazon.

Sin embargo, el juez de distrito federal Richard Leon volvió a frenar su construcción hace semana y media, y acusó a la Administración de intentar regatear los dictámenes que había emitido previamente en contra del proyecto.

En cambio, Graham y sus aliados sostienen que el coste de su propuesta se sufragaría con las tarifas de entrada a los parques nacionales y los aranceles aduaneros, y que el proyecto de ley autorizaría la construcción de infraestructura relacionada con la seguridad nacional bajo el salón de baile, incluyendo un anexo para el Servicio Secreto.

«Debajo habrá mucho equipamiento militar. Habrá un anexo del Servicio Secreto y lo financiaremos compensando los aranceles aduaneros», ha explicado, en concreto, Schmitt, que ha agregado que «se pueden usar donaciones privadas, pero creo que deberían destinarse a comprar vajilla fina y cosas por el estilo».

La propuesta podría suponer un giro en el enfrentamiento entre la Casa Blanca y el grupo cuya demanda ha paralizado el megalómano proyecto de Trump, la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico, cuya línea argumental apela de manera fundamental a que la construcción del salón de baile «requiere legalmente la aprobación del Congreso, que la Administración podría solicitar en cualquier momento», tal y como ha recordado este mismo lunes la presidenta y directora ejecutiva de la organización, Carol Quillen.

Más de 90 países, incluido EE. UU., reclaman la reapertura de Ormuz «sin trabas» ni «tasas»

Casi un centenar de países, incluido EE. UU, a los que se han sumado la Unión Europea (UE), la Liga de Estados Árabes y el Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo, han reclamado este lunes la reapertura «sin trabas» ni «tasas de tránsito» del estrecho de Ormuz, atribuyendo «repercusiones globales» a «acciones iraníes» y sin aludir al bloqueo impuesto por Washington a buques provenientes de puertos de Irán.

«Reiteramos nuestro llamamiento a la apertura inmediata y sin trabas del Estrecho. Rechazamos cualquier intento ilegal de amenazar o suspender los derechos y libertades de navegación, incluso mediante la imposición de tasas de tránsito, ya que esto constituye una violación del Derecho Internacional, tal como se refleja en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar», reza la declaración conjunta que ha liderado Bahréin, cuyo Ministerio de Exteriores ha difundido la nota a través de la agencia de noticias estatal BNA.

En el citado comunicado, los 96 países y organizaciones firmantes han argumentado que «el cierre del estrecho de Ormuz y la continuación de los ataques en él constituyen una amenaza para la seguridad internacional y para los derechos y libertades de navegación», reclamando el libre tránsito por el citado paso como «un pilar fundamental de la seguridad y la prosperidad mundiales».

«Ya estamos empezando a observar repercusiones globales de las acciones iraníes, que están perturbando el transporte marítimo internacional, elevando los costos y causando crisis en los mercados energéticos y en cadenas de suministro vitales mucho más allá de la región, afectando incluso a economías frágiles y poblaciones con inseguridad alimentaria», ha precisado la declaración, entre cuyos Estados firmantes se encuentran economías vulnerables como las de Liberia, Etiopía o Sierra Leona.

Asimismo, el comunicado, que incluye también una muestra de apoyo a los países de Oriente Próximo que fueron blanco de represalias por parte de Irán en respuesta a la ofensiva lanzada por EE. UU. e Israel el 28 de febrero, acoge además un compromiso de los signatarios para seguir «apoyando» a la Organización Marítima Internacional y «colaborando con el sector naviero para garantizar que sus operaciones se reanuden lo antes posible, cuando las condiciones lo permitan».

EE. UU. pide al Parlamento de Taiwán que ratifique «cuanto antes» un aumento del gasto en defensa

El principal representante de EE. UU. en Taiwán, Raymond Greene, ha reclamado este lunes al Parlamento taiwanés, controlado por la oposición que ratifique «cuanto antes» la propuesta legislativa para elevar el gasto en defensa, de cara a que la isla pueda hacerse con «toda la gama de capacidades de defensa» que ha pedido a Washington.

«Creo que es vital que Taiwán apruebe un paquete presupuestario integral. Eso no solo enviaría una señal clara a la comunidad internacional, sino que es también esencial para garantizar que Taiwán se haga con toda la gama de capacidades de defensa que ha pedido [a EE. UU.]», ha señalado en una entrevista concedida al diario taiwanés ‘China Times’.

Greene, embajador ‘de facto’ de EE. UU. en Taiwán y director del Instituto Americano en Taiwán (AIT), ha recordado que Washington «apoya firmemente las capacidades de autodefensa de Taiwán» y que, «dada la actual situación de seguridad en la región», tanto Washington como Taipéi «están inclinados a garantizar la disuasión, ya que se considera que es la mejor forma de mantener la paz».

Así, ha aplaudido la petición presupuestaria especial presentada por el Ministerio de Defensa taiwanesa, dado que «dará al Ejército de Taiwán el equipamiento y las capacidades necesarias para disuadir el conflicto».

«El Parlamento tiene dos opciones: una es usar un presupuesto especial para pagar las ventas de armas anunciadas en diciembre por EE. UU.; la otra es un plan exhaustivo para apoyar las necesidades del Ministerio de Defensa. Creo que no son contradictorias y que, de hecho, deben ser puestas en marcha cuanto antes», ha argüido.

En este sentido, ha recordado que las ventas aprobadas incluyen la entrega de sistemas de lanzacohetes múltiples HIMARS y de obuses autopropulsados M109, que ha descrito como «muy importantes», al tiempo que ha incidido en que «como se ha visto en los conflictos en Oriente Próximo y Ucrania, hay una gran demanda de estos sistemas a nivel mundial, como empresas privadas y el Gobierno estadounidense compitiendo por los recursos».

«Si Taiwán logra aprobar una ley integral de presupuesto especial de defensa, enviará una señal a la industria de que deben comenzar a cooperar con Taiwán e invertir conjuntamente en estos proyectos, lo cual también es importante para las industrias taiwanesas», ha puntualizado Greene, quien no ha fijado una fecha preferible para la aprobación de esta propuesta para garantizar el apoyo continuado de Washington a las autoridades de la isla.

«No creo que haya una fecha específica», ha dicho, si bien ha recordado declaraciones de altos cargos estadounidenses que «enfatizaron la importancia de que Taiwán financie su defensa lo antes posible», dado que la isla podría quedar «vulnerable» ante un potencial conflicto con China, que considera a la isla como parte de su territorio y ha criticado duramente a EE. UU. por su apoyo militar a Taipéi.