¡Viva la libertad, carajo!

Por Leroy Garrett[*].

Lo preocupante de nuestros tiempos es que vivimos la hora de los radicales. El Foro de São Paulo y su meca, la Cuba Castrista, han llenado de calamidades nuestro subcontinente, siendo los venezolanos quienes encabezamos la lista de los más afectados.

Han sido décadas de subversión, de toma del poder por elección para perseguir e instaurar la aspiración totalitarista. Tenemos bajas de lado y lado. Allende y su trágico final para adentrar a Chile en una larga dictadura derechista, esa que extermino una generación izquierdista a sangre y tripas. Un artefacto de Nixon y Kissinger, obedeciendo a la política norteamericana de contención comunista durante la guerra fría.

Por otro lado, la guerrilla colombiana y su brutal disputa del control de la coca con su alter ego las derechistas autodefensas; disputa que, aunque menos escandalosamente sangrienta que antes, continúa.

Cuando cae el muro de Berlín, muchísimos creímos que era el final de los gobiernos totalitarios de izquierda o comunista, ¡Que equivocados estábamos!

Sabemos la historia y aún la vivimos, Chávez llega por la vía del voto, acaba con la Venezuela que organiza Gómez, y buscaba hacerla perfectible la democracia. Cae Argentina, Uruguay fue una excepción con el sabio Mujica, Chile ha ido y venido con una mezcla más socialdemócrata que izquierdosa que perdió —por los asesinatos en masa de la era Pinochet— por obvias razones su letalidad.

Lula va y viene en Brasil, Evo Morales estuvo largo tiempo y no ha regresado —y es posible no lo haga—, Correa en Ecuador ya es considerado un criminal.

Petro llega en Colombia, pero su agenda no compromete en problemas a la nación, todos envidian a Chávez, porque, a diferencia de este, las instituciones de sus países no han permitido que hagan con ellas lo que les da la gana.

Básicamente dos décadas de hegemonía izquierdista nos han privado la entrada al siglo veintiuno.

La implícita agenda de destrucción para luego crearlo todo nuevo ha provocado reacciones en nuestras sociedades que buscan proteger tradiciones y valores no negociables.

El radicalismo de derecha ya crea reacciones y de allí la glamorosa e insurgente derecha que ya reina en Italia con Giorgia Meloni.

Trump es el abanderado global de esta derecha populista y lo demostró en el evento conservador CPAC reunida este pasado fin de semana celebrada en el National Harbor Maryland.

Junto a Meloni, Trump acoge pinceladas fascistas en su discurso, es el gran ganador de las primarias que buscan presentar el cándidato republicano a las elecciones generales de este año, sabemos que hizo en su primer gobierno, su regreso está signado de múltiples problemas legales. El proceso es interesante.

Y también la reacción de las políticas de elementos radicales de izquierda que controlan el partido demócrata desde Obama.

Una de las vedettes del evento, fue el conservador presidente Javier Milei, la legítima reacción argentina a décadas de corrupción peronista y control económico retardante, genera una gran expectativa que está por verse que tan efectiva será.

Santiago Abascal, el derechista de la nueva y fresca falange española, es igualmente reacción a décadas de gobiernos socialistas primero luminosos (Felipe González) y luego aberrantes (Zapatero, Sánchez y Podemos) tiene un discurso nacionalista que rechaza las divisiones catalanas y vascas afirmándose en lo positivo de una España Unida, en sus símbolos e historia, pareciera estar cercano al poder, de ser así veremos si lo conquista y que hace.

Otro asistente al conciliábulo conservador del norte, ha sido el salvadoreño Bukele, quien ha exitosamente convertido al diminuto país centroamericano en un destino seguro a los turistas en inversores y que ha asegurado su legado firme en los libros de historia; el haber acabado con una de las organizaciones criminales más temidas del mundo: La Mara Salvatrucha. Aunque cabe destacar que su apetito de mantenerse en el poder indefinidamente es un punto de observación.

Quien esto escribe favorece el centrismo que usa de su ventaja pragmática una herramienta efectiva de satisfacción de las necesidades colectivas, pero esta reacción pro derechista global se hace eco en nuestros países y ya se adentra en ser poder. Veremos que ocurre.


[*] Cuenta de X del autor: @lerogarrett

¡El mundo! Necesita de idiotas como yo…

Por Gervis Medina, escritor.

Si eres de los que lleva tiempo viviendo en una sociedad que en vez de avanzar parece estar retrocediendo en muchos aspectos, pues, permíteme informarte que existe un macro estudio sobre la involución de la inteligencia en el último siglo.

Cuentan los investigadores que los resultados del coeficiente de inteligencia de los jóvenes comenzaron a caer después de un aumento constante desde la Segunda Guerra Mundial. Dicho de otra forma, la tendencia en las pruebas de inteligencia humana que permitió obtener de manera constante puntajes de “coeficiente intelectual” más altos durante el siglo XX ha terminado abruptamente. A esto se le conoce como “El efecto Flynn negativo”.

“Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas, que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos rápidamente eran silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles”

Se refería así el escritor y filósofo italiano, “Umberto Eco” quien criticó duramente a Internet en particular, acusó a las redes sociales de haber generado una “invasión de imbéciles”, ya que “dan el derecho de hablar a legiones de idiotas”. Curiosamente, la opinión del semiólogo se ha hecho viral en las mismas redes sociales criticadas.

“Si la televisión había promovido al tonto del pueblo, ante el cual el espectador se sentía superior”, el “drama de Internet es que ha promovido al tonto del pueblo como el portador de la verdad”, asegura Eco.

¡Resulta! que nos estamos volviendo menos inteligentes, o, peor aún, más idiotas. Ésta, no es una palabra común con la que la gente se describe a sí misma. Las personas se estremecen al oírme, pero no hay un sustituto. ¡Soy un Idiota y el mundo me necesita! No estoy orgulloso ni feliz por eso, pero así es como es.

Pero, ¿Qué significa ser un Idiota? ¿Qué significa cuando tú, eres quien aleja todo de ti? ¿Qué significa cuando eres tú, quien destruye todas las posibilidades de tener algo bueno y exitoso?

¡Algunos! nacen idiotas. ¡Otros! aprenden a serlo. ¡Y otros! se hacen los idiotas y tratan de convencernos —dice una canción por allí—. Puedes pensar lo que quieras. ¡Hoy! no te salva la aritmética, el “ser humano” tiene un porcentaje grande de idiotez en su genética. Por eso, para ser idiota se requiere inteligencia. La idiotez tiene sus puntos a favor, es la única enfermedad donde el enfermo no sufre, excepto todos a su alrededor.

Hacer buenas preguntas ayuda a que no sea contagiosa. La idiotez es colectiva, cuando nadie cuestiona las cosas, esta enfermedad no te permite mentir porque se te nota. Por eso, cuando estás enamorado sonríes como un ¡Idiota! Los idiotas se sienten seguros con todo lo que comentan, porque hablan lo que saben, y lo que no saben, se lo inventan, aunque suene raro. A los idiotas los escucho y para tener a un listo que no dice nada, prefiero a un idiota que hable mucho y de todo lo que hable, alguna buena idea habré escuchado. De ésas que el sabio se guardó por temor a ser juzgado —siguiendo con la paráfrasis de la canción—.

«Un idiota es aquel, que no aprende del pasado. Un desinformado que no escucha al informado. Un idiota por debajo del nivel, es el que cree que todos son idiotas menos él». «El trabajo más idiota, es el que no se disfruta. A la hora de buscar un empleo, es bueno idiotizarte, porque cuando eres brillante prefieren no contratarte. Mantener a la gente inteligente abajo, sin crecer es la regla más importante de un idiota con poder.
Sería una idiotez, tomarse la vida de manera seria. Hacen falta los idiotas para que exista la comedia y poder burlarse de ellos, también de uno mismo. Ser idiota no está mal si lo ves con optimismo. Poco entendimiento y mucha explicación agota, uno es más inteligente cuando piensa como idiota, simplificas las respuestas de este mundo complicado. ¡Mientras! el sabio se preocupa, el idiota es relajado. Aunque también, la idiotez puede ponerte nervioso. No hay nada más preocupante, que un idiota peligroso, su arma más peligrosa es desinformar a la gente. Son idiotas peligrosos los que tienen cara de presidentes». ¡Aquí nadie! es perfecto, hay quienes se hacen el idiota, pero abusan del oficio.

¡Un idiota! es incapaz de interrumpir a su enemigo mientras está cometiendo un error. Por lo que, termino afirmando que ¡El mundo, necesita de idiotas como yo! sino ¿Hacia dónde iría tanta basura?

En la mira: El Aissami está en Venezuela protegido por el Cartel de los Soles

Por Ricardo Guanipa d’Erizans.

Después de meses de especulaciones del paradero de Tareck El Aissami, quien se encuentra en la lista de latinos más buscados por la DEA y el FBI, donde reposan 10 millones de dólares de recompensa para quien o quienes colaboren en su captura, finalmente se pudo conocer que actualmente vive como rey en Caracas, específicamente en su casa dentro de Fuerte Tiuna protegido por el Cartel de los Soles que dirige Nicolás Maduro y el narco General Padrino López, Ministro de la Defensa del régimen forajido venezolano.

La Casa de El Aissami está ubicada unos de cientos de metros al pasar la alcabala de Fuerte Tiuna por la entrada de Cumbres de Curumo, pues, su vivienda se encuentra en una entrada a mano derecha de la bajada del fuerte.

El narcotraficante y terrorista fugitivo vive como todo un capo de narcotráfico, hasta un gimnasio privado tiene en su hogar el fugitivo entre otros lujos, en cuanto a su salida y entrada de la casa lo hace con bajo perfil, pero con escoltas armados de militares activos, quienes son los guarda espaldas del chapito venezolano que se desplaza al interior o a Cuba por medio de aviones privados que aborda desde el aeropuerto La Carlota, una base militar de la Fuerza Aérea desde donde se movilizan alijos de drogas, oro, diamantes y sirve de transito para trasladar desde terroristas de Hamas y Hezbola o narcos mexicanos del Cártel de Sinaloa o colombianos de las FARC o ELN sin que sean vistos por funcionarios decentes e institucionales que, aunque ustedes no lo crean, aun quedan unos cuantos.

El principal cómplice del narco fugitivo de El Aissami, quien se apropio de más de 23 mil millones de dólares de las finanzas públicas, es el fiscal Tarek William Saab, quien es uno de los delincuentes más peligrosos del régimen por sus estrechos nexos con el Tren de Aragua y su máximo líder “El Nino Guerrero”, a quien William Saab le dio la libertad plena y lo envió con identidad falsa a los EE. UU. por el Darién para consolidar una alianza con los grupos terroristas Mara 13 y Mara Salvatrucha y sembrar terror en los Estados Unidos, desestabilizando políticamente el país, como lo vienen haciendo en California, Kansas City y Nueva York.

Quienes piensan que a El Aissami lo mataron, encarcelaron, secuestraron, confinaron, están bien pelados, el capo Padrino López es su lugar teniente, mientras El Aissami con la autorización de los hermanos matones Rodríguez, es el enlace entre los matones musulmanes que dirigen la guerra en contra de Israel y el también fugitivo de Nicolás Maduro, quien entrega recursos, alimentos, armamentos y medicamentos a los terroristas en Gaza, Libia y el Líbano para que sigan las actividades hostiles en contra del pueblo judío.

Además, El Aissami es intocable, parte del motín robado fue triangular el financiamiento a estos grupos terroristas, incluyendo Irán, por esa razón los Chinos mantienen la distancia de los peligrosos  juegos de guerra terrorista de Maduro y su banda de desquiciados criminales asesinos.

Pero, el Fiscal matón William Saab, carente de principios y valores morales, siendo gobernador, su esposa, quien inicialmente había viajado a Caracas para despistarlo pero sospechaba de las traiciones amorosas de su pareja, regreso de sorpresa a la residencia oficial del gobernador y descubrió a su esposo en pleno bacanal en la casa de invitados en la residencia del gobernador donde fueron invitados muchachos jóvenes, incluido su secretario privado, quien murió o fue asesinado en un dudoso accidente de tránsito meses después de la orgia masculina debido a su irrevocable ruptura sentimental con William Saab —por cierto, no le perdono su desprecio, pero ese mismo Fiscal tatuado hasta las nalgas es hoy quien administra justicia en Venezuela, desapareciendo, asesinando, encarcelando y torturando a personas inocentes—.

La crueldad de William Saab no tiene límites, tan es así, que sus jefes en La Habana le ordenaron viajar a la isla la semana pasada y a su regreso presentó ante los medios un grupo de mapas de zonas estratégicas militares que los cubanos tienen acceso desde que Chávez regalo a Fidel la soberanía de Venezuela, pero ahora el Fiscal Salvatrucha dice que fueron conseguidos en el hogar de Roció San Miguel dos semanas después de su detención y allanamiento a su hogar, ese mentira no se la va a creer la comunidad internacional, como tampoco le creyó su esposa cuando lo encontró teniendo relaciones con otros hombres mientras ocupaba el cargo de gobernador, aunque él insistió en ese momento que él era todo un hombre macho «men»… ¡Si Luis!

¡Disfrazados de Miseria!

Por Gervis Medina, escritor venezolano.

¡El tiempo! parece que repite temas. Vivimos una película de terror, cuyo director y principal actor es la coalición dominante del régimen genocida de Nicolás; como actor secundario el triste liderazgo de la Oposición, y el Pueblo pendejo como actor de reparto.
Donde se desarrollan los carnavales más tristes del siglo; debido a la debacle antropológica, teológica, económica y política; donde sufren los integrantes del país que han forzado a sustituir los tradicionales días playeros y los desfiles callejeros; por los desfiles en búsqueda de alimentos, repuestos, cauchos, baterías, medicinas, además de hurgar en la basura para comer y huir de la desgracia que habita en mi país Venezuela.
Esta miseria, que a algunos les resulta incómoda, se observa con angustia sintiéndose cada vez más cerca de sufrirla en sus propias carnes. Para otros se ha convertido en sinónimo de suciedad, enfermedad, desesperanza, inseguridad y pocas ventas. Cuesta escribir algo bueno, en este ambiente sobrecargado de reivindicaciones y quejas, pero, aun con la crisis, debemos ser astutos e inteligentes y así evitar gente con otros disfraces.
Venezuela, es un país políticamente inmaduro. Un país, que vive un grave peligro, que no sabe cuáles son sus debilidades. Que no conoce muy bien cuáles son sus flancos débiles. Que no está haciendo nada para reforzarlos o prevenir cualquier catástrofe. Que en definitiva no sabe lo que quiere. Estamos viviendo, felizmente una vida de parásitos, como lo advirtiera “Uslar Pietri”. Hoy en día no hay trabajo, producción y organización. No estamos discutiendo la viabilidad de un proyecto nacional, sino la supervivencia de unos pocos.

El reto más grande como nación es volver a ser una República. Para ello hay que lograr seguridad y libertad económica, de no ser así “Venezuela” será un desastre por décadas.
¿Cuánto cuesta un kilo de dignidad? Ya no hay colas, solo está la sociedad despedazada y olvidada. Ahora está toda Venezuela. El país destruido sin nación. Y mientras el régimen y la oposición representativa de turno, esconde la basura debajo de la alfombra: manda a bailar en comparsas, en un intento por ocultar una realidad imposible de tapar. La fe en los rostros de los venezolanos de hoy es la esperanza por conseguir un kilo de azúcar o un litro de leche, porque a eso nos lleva la miseria. A la expectativa de conseguir lo que necesitamos para garantizar el sustento de nuestras familias. ¿Y esa es la gente, es ese pueblo disfrazado de miseria, que está en las casas quienes exigirán el cambio de rumbo y transformación de un país?

En esta frenética carrera hacia el desastre, la coalición dominante eliminó paulatinamente todas las libertades, el sacrificio del pensamiento y la conciencia, y la ruina de las instituciones. Mi país está en la ruina total, han matado nuestra propia fuente de subsistencia. Moviendo el resorte del fanatismo y neofilismo más imbécil y de odios.
Lo que pasa en “Venezuela” tenía que llegar y llegó, así que todavía “falta lo peor”, por desgracia. Difiero del liderazgo actual de la oposición “Maria Corina” en cuanto y tanto que aún no presenta un plan, una estrategia y una organización. Nuevamente sigue en la expectativa de la suerte de otro. Es decir, siempre a la espera de que otro nos resuelva nuestros problemas.

¡Debemos aprender que a los líderes no se le veneran e idolatran y muchos menos tenerles fe y esperanza! se les debe vigilar y controlar. Además, querido lector no necesitamos un futuro mejor. Necesitamos mucho más que eso. La meta debe ser construir la excelencia entre todos.

Ahora bien, ¡es febrero! entre vítores y “Hasta el Final”. María Corina como el último iPhone de moda en una sociedad neofilista, jugando a las escondidas sola y nosotros “Sin Final”. La impaciencia domina, la gente grita ¡Cambio Ya! ¡Maduro ya se va! ¡Falta poco! ¡Ya hoy se va! ¡Hasta el final!  ¡Los marines llegarán! ¡Otros dicen que esto no es dominó sino ajedrez!

Seamos conscientes, ¿qué diferencia hay entre una persona que te quiere matar y otra que puede evitarlo y no hace nada? ¡Pareciera que se trata de salvar una idea y no atacarla! Leo que alegan que es parte de la estrategia.

Debemos como críticos y seres racionales, formular preguntas para obtener reflexiones y abrir un gran debate nacional, les pregunto: ¿Será que, en el actual mundo político importa poco la vida de un país, pero importa más la supervivencia de una ideología?
¿Hasta cuándo seremos “Mesiánicos y Neofilistas”? ¿Por qué no se puede hacer crítica irónica para sacar y debatir las ideas y así perfeccionar? ¿Por qué no se ataca al socialismo como modelo político y económico?

Por otro lado, la estrategia para combatir el mal, la definió “San Pablo” hace 2000 años; “hay que ahogar el mal con abundancia de bien”. Por lo tanto, debemos quitarnos el disfraz de miseria y ponernos a transformar un país.

Pero, en la vida real, en estas fiestas carnestolendas la película no acaba ahí. Si obligáramos al director y al guionista de la citada película a continuarla una hora más, sospecho que no sabrían qué meter, porque en esa explosión acaba todo, porque sospechan que lo que viene después, en realidad no quiere verlo nadie y seguirá la población del país disfrazados de miseria.

En la mira: detienen a Rocío San Miguel para tapar triunfo de los Tiburones de Ruperti

Por Ricardo Guanipa d’Erizans.

El pasado fin de semana la activista de Derechos Humanos y analista militar, Rocío San Miguel, fue secuestrada por esbirros de la dictadura para que horas después el fiscal torturador del régimen Tarek William anunciara que San Miguel había sido acusada de participar en una conspiración (totalmente falsa) para asesinar al narcotraficante fugitivo de la DEA Nicolás Maduro, sobre quien pesa recompensa de USD$ 15 millones para quienes ayuden a las autoridades norteamericanas para llevar a cabo su arresto.

El disparatado anuncio ocurrió a solo horas que el equipo del empresario chavista Wilmer Ruperti ganara la serie del Caribe dirigido por el comunista Oswaldo Guillen quien consiguió el respaldo en Miami de unos 30 mil venezolanos que asistieron al estadio para apoyar a los Tiburones de la Guaira del chavismo.

“Amo a Fidel Castro… Respeto a Fidel Castro ¿Sabes por qué? Mucha gente ha tratado de matar a Fidel Castro durante los pasados 60 años, pero… todavía está ahí» dijo Ozzi Guillen en abril de 2012, lo que produjo a la postre su despido como manager de los Marlyns de la Florida, donde viven millones de víctimas de la dictadura cubana y venezolana. Sin embargo, los venezolanos olvidaron en el 2024 las declaraciones del comunista Guillen fueron masivamente al Loan Depot Park para apoyar al equipo de Wilmer Ruperti, el mismo que pago la defensa de los narco-sobrinos del narcotraficante fugitivo de Nicolás Maduro, que fueron sometidos a la justicia de Nueva York por intentar introducir 800 kilos de cocaína en Norteamérica; no obstante, los dos capos fueron liberados por negociaciones oscuras entre Joe Biden y su par Maduro, por esa razón, yo que sabia la verdad sobre los Tiburones Rojos, no fui ni a un solo juego del equipo de Wilmer Ruperto, y no fui porque mis padres me educaron para tener dignidad, moral y principios.

También entiendo que la gran mayoría de los venezolanos que fueron a darse un baño de venezolanidad apoyando al tricolor nacional, pero que desconocían que los chavistas son los propietarios del equipo y, por esa razón, la ausencia de los dueños del equipo, sancionados por EE. UU.,  para recibir la copa dejándolo en manos del comunista Guillen, que sabe defender con orgullo a la dictadura chavista.

Pero Maduro no podía permitir que Diosdado Cabello y su socio Wilmer Ruperti capitalizaran el triunfo de los Tiburones de la Guaira dentro de toda Venezuela, quienes, los jugadores, no Diosdado ni Ruperti, dando lo mejor de sí mismo, dieron una exhibición del buen beisbol en Miami, ocasionando el repudio y la rabia del narco del Miraflores.

Así, obedeciendo las indicaciones de su psiquiatra perverso y pervertido Jorge Rodríguez, se ordenó opacar inmediatamente la celebración de los escualos con una noticia que acapararía la reacción de los medios dentro y fuera de Venezuela y la mejor idea fue secuestrar a la activista San Miguel sin permitir que abogados y familiares se reúnan con ella para alimentar especulaciones dentro y fuera de Venezuela, mientras los pobres Tiburones de la Guaira fueron confinados a un pileta de agua en Caracas, incluyendo al bocaza mal hablado del Ozzi Guillen, a quien sus camaradas le ordenaron cerraron la jeta y ponerse su mejor disfraz para celebrar los carnavales y dejar que Jorge Rodríguez siga con su falso positivo hasta controlar la emociones de los venezolanos con el triunfo de la serie del Caribe y para eso tienen a otro perverso y pervertido, el Fiscal Tarek William, un malandro comunista sin educación ni escrúpulos.

La candidatura simbólica

Por Leroy Garrett.

Este cronista está atrapado en la condena de querer escribir de otros tópicos que tanto interesan ser tratados en beneficio de la restauración de nuestra república en ruinas, pero por imperativo de las circunstancias no dejan margen, no hay posibilidad de dejar de documentar estos tiempos tan extraordinariamente trágicos para los venezolanos.

Ya las baterías del régimen y sus asociados mal llamados opositores han salido al ataque, todos en contra la señora Machado, el arranque de los cañonazos de toda índole fueron anunciados en cadena televisiva por el comisario dictador advirtiendo que los “ grande apellidos nunca volverán“ (Machado es uno de ellos) y así avivando o tratando de avivar ese odio de clases muy marxista, componente de la lucha de clases, cosa que no existe en Venezuela, ellos ya se encargaron de asegurar de ser la clase potentada y dueña de toda la hacienda.

Ya no se atacan a AD y COPEI, los grupos que así se llaman son franquicias chavista, lo que fueron ya no existe.

Sí, buscan liquidar a María Corina, tratando de traer de nuevo eso que se llamo aquí no odio sino “resentimiento social “ y que tanto sirvió al difunto para destruirnos.

La tangana es multivoca y multilateral, eventos a destacar; la mesa redonda violando una vez más el ultrajado hemiciclo donde los fedecamaras y “otras fuerzas vivas” como los llamaban en tiempos del benemérito y no son otra cosa que los elegidos y testaferros del régimen a la usanza gomera expresan su lealtad al gran elector.

Los opositores, en pérfida carambola, piden elecciones antes que se cumpla el plazo dado por los Estados Unidos. Igualmente, se pide que María Corina se enroque y unja entre una variopinta disponibilidad de sapos y alacranes dispuestos a aceptar el triunfo chavista una vez más como “irreversible”.

El componente de ataque castrista también anda suelto ya la inhabilitada candidata de las mayorías está siendo acosada por las bandas de matones al servicio de la dictadura, buscan sembrar el terror, empijamarla haciéndola sucumbir al castrar su presencia en la calle.

María Corina ha hecho lo que ellos no esperaban, en una asertiva y bilingüe estrategia comunicacional ella ha venido explicando a la comunidad internacional estos eventos escandalosos que tratan de acabar con sus posibilidades de ser electa. Esto tiene un valor histórico sin precedentes comparado a los “contendores” anteriores. La inquietud de la dictadura en destruirla sin demora, hace presumir el hecho de que la candidata es incorruptible.

Creemos entender que la Señora Machado ha entendido el significado de su candidatura y está dispuesta a mantenerla. Existe un solo antecedente de una Candidatura así en nuestra historia y fue la de Gallegos versus Medina Angarita, en una elección de segundo grado, con un congreso aún gomecista, Gallegos usó su postulación para presionar por el voto universal y secreto aún sabiendo que no la ganaría.

La posición política de María Corina de cara al mundo también nos hace recordar la insurrección maderista en las postrimerías de la larga dictadura de Porfirio Díaz en el México del 1900’s .

Tengo la confianza —a menos que los hechos me contradigan— que si la presión internacional logra habilitarle como candidata, ella va a pelear sus votos y jamás mandaría al pueblo a bailar “una salsa”.

Con respecto de la candidatura simbólica de Gallegos a inicios de los 40’s, no se puede entender las circunstancias que provocaron el golpe Adeco-Militar de Octubre de 1945, sino se incluye dentro de la ecuación de análisis el impacto de la fallida candidatura del autor de Doña Barbara.

En la mira: el chavismo piensa que los venezolanos somos retardados mentales

Por Ricardo Guanipa d’Erizans.

Este domingo, el chavismo recordó lo ocurrido el 04 de febrero de 1992, 32 años atrás, como un acto glorioso, cuando en realidad lo ocurrido esa fatídica noche fue que un grupo terrorista militar encabezado por el entonces teniente Coronel del ejército Hugo Rafael Chávez Frías, de nombre MVR 200, planificaron e intentaron asesinar al presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez, en lo que se constituye como la más grande conspiración política donde participaron un grupo de subversivos periodistas, editores, diputados, senadores, abogados, policías, entre otros, quienes afortunadamente fueron derrotados pero no abatidos por las gloriosas Fuerzas Armadas fieles y leales a la constitución y al sistema democrático de la Republica de Venezuela.

Dolorosamente, los terroristas siguieron en sus actividades clandestinas logrando capitalizar  la simpatía de un gran número de venezolanos para llegar a la presidencia para sustituir el estamento del estado por el crimen organizado a través de un sanguinario cartel de drogas de nombre «Cartel de los Soles», integrado por militares activos, incluyendo a Ministros de Defensas y dirigido por Miraflores, primero bajo la orden de Chávez Frías y hoy por Nicolás Maduro, un capo fugitivo por quien la DEA ofrece 15 millones de dólares de recompensa para quien o quienes colaboren con su detención dentro o fuera del país.

Recordemos que el chavismo y ahora Maduro construyeron la más cruel y sanguinaria dictadura del hemisferio que ya llevan 25 años saqueando las riquezas del país y cometiendo impunemente delitos en otros países, e incluso conspiraciones para asesinar a jefes de estados o candidatos presidenciales, como lo ocurrido el pasado años en Ecuador. Tristemente, la comunidad internacional es cómplice de esta barbarie —como han sido cómplices de los horrores cometidos por los Castro en Cuba por casi 70 años—.

Lo increíble es que los chavistas maduristas que iniciaron sus actividades políticas a través de actividades terroristas para asesinar a un presidente en ejercicio en 1992 han denunciado centenares de veces diversos —supuestos— planes conspirativos para asesinar primero a Chávez y ahora Maduro, cuando son ellos los que si saben de asesinatos, golpes de estados y dirigir con éxito cualquier crimen tipificado en el código penal.    

Cada semana denuncian supuestos planes para asesinar al fugitivo dictador o miembros del sindicato del crimen de nombre PSUV que desgobiernan Venezuela.

Prueba de ello fue la diabólica aparición de la diabólica nueva presidente del Tribunal Supremo de Justicia, un clon de Morticia de la serie estadounidense de los años 70 de nombre “Los Locos Adams”, una mujer que no sabe ni hablar, mucho menos tendrá la cultura para redactar una sentencia en representación del máximo tribunal del Cartel de los Soles; claro, ¿Qué profesional con mediano talento puede estar al servicio de esa organización criminal? No hay, lo que queda son mercenarios legales como Morticia y el ladrón contralor Elvis Amoroso, ahora presidente del CNE, o un mitómano como Fiscal Tarek William, que su trabajo es liberar de culpa a miembros del régimen que cometen delitos asesinando o encarcelando a los testigos.

Ante todo esto, Maduro y los chavistas creen que los venezolano somos retardados mentales. Por su puesto, en los barrios Maduro ha sembrado el terror, quien sea identificado como opositor los asesinan y Douglas Rico con su CICPC se encarga de fabricar un expediente con simulación de hecho punible para que el Fiscal cierre el caso y así mantener el terror. Pero el chavismo y el madurísimo están jugando con fuego, no pasara mucho tiempo cuando los venezolanos despierten y con sed de justicia van arrasar con la plaga chavista de la misma forma que el pueblo arraso con los perezjimenistas el 23 de enero de 1958.

En el hoyo del avestruz

Por Leroy Garrett.

Que hubiera ocurrido en Venezuela si cuando comenzaron estos 25 años de destrucción en vez de una terca y suicida estrategia de mantenimiento de “espacios” y la búsqueda de una vía de cambio político electoralista —ayer y hoy equivocada porque quien odia la democracia no entrega con votos— las fuerzas opositoras hubiesen perseverado en una estrategia de resistencia que socavara la dictadura y les hiciera meritorio el reconocimiento y apoyo de las naciones libres.

Habían muchos sapos, sufrieron metamorfosis y son ahora “alacranes” ser opositor “abierto al dialogo” ha sido un negocio fabuloso y sin precedente en nuestro devenir como gentes.

Mientras la figura candidatural de la Señora Machado se enfrenta al syndrome de Hamlet, a saber: ser o no ser, la administración Biden ha deportado alrededor de 479 Mil inmigrantes ilegales, de los cuales las tres cuartas partes son venezolanos. La tragedia del éxodo parece no importarle a nadie en Venezuela sencillamente de eso no se habla.

Pero somos la vergüenza del planeta.

El anti estilo de redacción en la decisión que ratifica la privación de los derechos políticos de María Corina fue hecha, es un envenenamiento a la lengua castellana, a los principios fundamentales del derecho y a cualquier lógica sabida entre la esperada relación de los hechos, su correlación con la ley y el juicio resultado de ambas, pronunciamiento con valor de hacerse ejecutar a la fuerza inclusive de aquellos remisos a cumplirla. Ese exabrupto jurídico no merece una línea de análisis.

Sorpresivamente la comunidad internacional ha reaccionado indignada con el fallo ratificatorio de pérdida de derechos políticos de quien hoy sería la presidente de Venezuela si el voto se respetase. Destaca el plazo de 90 días hecho por los Estados Unidos… ¿Se cumplirá?

En la era nuclear la diplomacia se las arreglo para prescindir u olvidar el valor de la palabra empeñada —recordemos los ataques militaristas de Trump ante el último fraude—, lo importante es evidenciar posibles escenarios al cumplirse el plazo, ¿Y qué ocurrirá con el avance de las operadoras e intereses petroleros norteamericanos e internacionales ya operando en el país?

No corresponde a este cronista hacer labor o de adivino o profeta, dejemos que los hechos hablen por si mismos. Mientras tanto ya los traidores de siempre presionan a la Machado para que de paso y “destape” a alguno de ellos. Que repugnante.

De lo que si estoy seguro es que la liberación de Venezuela es una tarea supranacional ajena por imposible a cualquier arreglo interno o dentro de las fronteras de Venezuela no es posible.

¿Hasta cuando estaremos como el avestruz? ¿Tendremos que esperar 25 años más para 50?[*]


[*] Correo del autor: [email protected]

Venezuela, dolarización, petróleo, sector público y sector privado: una respuesta a las sandeces de Pasqualina Curcio

«Para mí, buscar la sencillez y lucidez es un deber moral de todos los intelectuales; la falta de claridad es un pecado y la presunción de un crimen»

Karl Popper

Por Roymer Rivas, investigador en temas de economía, banca y finanzas, coordinador local de EsLibertad Venezuela y teórico del Creativismo Filosófico.

Cuántos errores se han cometido en la historia por partir de malas teorías para intentar comprender y explicar la realidad, mucho más en lo que a temas de ciencias sociales compete —economía, derecho, historia, política, entre otros—. Clara muestra de este hecho son las explicaciones que la economista Pasqualina Curcio, profesora del Departamento de Ciencia Económicas y Administrativas de la Universidad Simón Bolívar (USB) y Doctora en Ciencias Políticas por la misma universidad, pretende dar al problema monetario y, en suma, económico venezolano, a saber: que el sector privado se ha encargado de descapitalizar al Estado mientras no ha contribuido al desarrollo del país. Empero, se equivoca. En este texto, que constituye una respuesta a su artículo titulado: “La dolarización y el negocio más rentable de la burguesía en el país”[1] y, en general, a buena parte de su libro titulado: “La economía venezolana: cuentos y verdades”[2], demostraré que no solo no atina en describir el problema de Venezuela, y por consiguiente no puede proponer soluciones sensatas, sino que tergiversa su explicación para amoldarse a una ideología marxista sin sentido.

En este marco, con total honestidad intelectual, invito a la señora Pasqualina a intentar refutar todo lo que aquí expresaré —si se anima, si puede, si realmente hace las cosas por ir en búsqueda de la verdad y no por sostener y promover ideas afines a una ideología, independientemente de si es acorde o no a la realidad—. No se trata de ver quién sabe más que el otro, se trata de comprender las cosas tal y como son, enmarcado en la búsqueda de dar soluciones a los problemas que se nos presentan a todos los venezolanos. Sin más, comencemos.

Una historia espuria: ingresos petroleros, divisas y el sector privado

En su artículo, Pascualina sostiene que desde 1970 hasta 2018 ingresaron a Venezuela USD$ 1.268.657 millones, USD$ 85.551 millones ingresaron por el sector privado —que representa el 6,74%— y el resto por el sector público —93,26%—. En este marco, sostiene que el sector privado no generaba sus propios dólares, sino que era el Estado quienes se los suministraba, llegando a la cifra de USD$ 624.286 millones —49,21%—. Por ello, sostiene que “la burguesía” venezolana lo único que ha hecho es llevarse lo que genera el Estado Venezolano, aprovechándose, de paso, de un tipo de cambio fijo, sobre todo “en la década de los 80 y 90”[3]. En suma, para la “burguesía” venezolana no ha habido mejor negocio que apropiarse de las divisas que genera el Estado, que pasaron de hacer todo el proceso que converge en el petróleo a “extraer” los recursos del Estado que había tomado el control del mismo.

No conforme con esto, parece apuntar que el histórico flujo negativo de las reservas internacionales, que han generado “dependencia económica” y, en consecuencia, “un endeudamiento externo” a pesar de la cantidad de dólares que ingresó al país en todo este tiempo, es alguna especie de complot dirigido por “los grandes capitales”, pues el país se endeuda con la misma “burguesía” que antes extrajo dólares del país, pero que ahora extraen más por medio de las tasas de interés y el cobro de servicios por la deuda.

Empero, todo el conjunto de datos que se expone Pascualina es mal interpretado, convenientemente, para encajar en su cosmovisión y la de todo su círculo. Ergo, sus conclusiones también yerran. No tiene ni pies ni cabeza. Una vez más, es una muestra de que no solo hay que tener datos para analizar las cosas, sino una buena base teórica donde se sustente el análisis y, además, una visión panorámica objetiva de los hechos, para luego proceder a relatar una historia que se apegue más a la realidad. Este no es el caso de Pascualina.

La historia bien contada: ingresos petroleros, divisas y el sector privado

Para empezar, yo quisiera saber en qué datos del BCV se fundamenta Pascualina para sostener que solo ha ingresado por exportación por parte del sector privado “USD$ 85.551 millones” entre “1970 y 2018”; si tan solo revisamos los datos de Exportaciones de Bienes y Servicios del BCV desde el año 1997 hasta 2018[4], observamos que el ingreso por exportación del sector privado es de USD$ 135.425 millones, correspondiendo casi el 68% por exportaciones no petroleras y casi el 32% por exportaciones petroleras.

Elaboración propia con datos del BCV

Es decir, hasta el momento, Pascualina se presenta con una mentira. No obstante, tal cifra solo representa el 11,77% del total de ingresos por exportación durante estos años, mientras que por el sector público ingresaron USD$ 1.014.958 millones —88,23%—, por lo que, aunque la cifra que da es errada[5], es verdad que el sector público ha sido la principal fuente de divisas para el país. En este marco, según Pascualina, se asignaron USD$ 624.286 millones al sector privado.

Ahora bien, hay que matizar y tener en cuenta algunas cosas: (i) desde hace muchísimo tiempo que Venezuela es un país mono-exportador; desde 1997 hasta 2018, por ejemplo, el 88,20% del total de ingresos por exportación corresponden por bienes y servicios petroleros, y este sector se encuentra solamente en manos del Estado Venezolano. En este escenario surge la pregunta: ¿Cómo demonios el sector privado iba obtener entonces las divisas que necesitaba para sus transacciones si prácticamente la única fuente de ingreso de divisas era un sector en el que no tiene ningún poder?

Elaboración propia con datos del BCV

A esto se suma (ii) el control cambiario que imperó en Venezuela desde 1983 hasta 1989 y desde 2003 hasta 2018, lo cual se tradujo en que se tenia que acudir al estado cada vez que se quería dólares. Entonces, nuevamente, si no solo es que la principal fuente de divisas la domina el Estado, sino que además este pone trabas para que el sector privado se haga de dólares, ¿Cómo demonios el sector privado iba a obtener sus divisas, sino acudiendo al Estado? En este escenario, esos USD$ 624.286 millones que aparentemente del Estado “asignó al sector privado” no podían ser de otra manera.

Además, por si fuera poco, estos controles cambiarios, sumado a otras medidas populistas sin sentido, y sobre todo el control de cambio que se implementó en el 2003 con el gobierno de Hugo Chávez con la excusa de evitar “fuga de capitales” y caídas de las reservas internacionales, solo se tradujeron en desequilibrios permanentes en el mercado de divisas. En este último caso, como era de esperarse, no solo fue un fracaso total, pues las reservas internacionales cayeron estrepitosamente[6] y el país se volvió más dependiente de las divisas que ingresaban del sector petrolero, sino que destruyó lo que quedaba de la industria manufacturera del país, elevando las importaciones, y, junto a otras políticas monetarias, hizo un desastre el sistema de precios.

Para el año 2003, las reservas internacionales se encontraban en USD$ 21.366 millones, pero para 2018, que es cuando comenzaron a flexibilizar las divisas, desembocando en años siguientes en permitir que se transara en la divisa extranjera, había bajado a USD$ 8.840 millones —que representa una caída del 58,63%—. Si tomamos el pico de Reservas Internacionales que se alcanzó en el 2008, de USD$ 43.127 millones, la caída es de 79,50%[7].

Por el lado de las exportaciones, el control de cambio (i) sofocó las exportaciones no petroleras, pues un Tipo de Cambio Oficial resulta no rentable a los exportadores en la medida en que es más costoso producir internamente para vender a un precio más bajo a nivel internacional, a su vez, al estar sobrevalorada la moneda se incentiva más las importaciones —más rentable comprar fuera y vender a nivel interno que producir y vender—. En adición, (ii) en la siguiente grafica podemos ver como aumentaban los ingresos del sector publico mientras que el sector privado se iba achicando, tanto en monto como en proporción (%).

Elaboración propia con datos del BCV. Aquí puede ver cómo el sector privado fue perdiendo fuerza en el tiempo, a la vez que el sector público se fortalecía. Además, esto en un contexto donde las exportaciones disminuían.

También, hay que sumar a todo esto el gran índice de corrupción que se dio gracias al control cambiario. Pascualina dice que fueron asignados millones de dólares al sector privado, que solo chupaba cual sanguijuela al Estado, pero no dice que las asignaciones del Estado fueron por medio de procesos opacos y pocos transparentes, que se daba a empresarios que tenían algún tipo de afinidad con el gobierno o contaban con el dinero para sobornar al mismo. De hecho, esa “sobrefacturación” de la que ella se queja[8] es solo una consecuencia de la intervención estatal en asuntos en los que no debe involucrarse; el problema no es “el sector privado”, sino la ineficiencia del Estado al momento de asignar recursos, creer lo contrario es un síntoma del complejo de Dios, en el que se piensa que simples seres humanos pueden gobernar a otros porque tienen la sacudiría suficiente para hacerlo, y en ese marco creen que saben qué, cómo, cuándo y dónde producir; es el control estatal la razón por la que se presentan escenarios como caldo de cultivo para la corrupción[9]. El problema no es el “sector privado”, quienes en un mercado libre deben satisfacer mejor la demanda de sus consumidores para no ser arrasados por la competencia, sino aquellos que se aprovechan de las rentas extraordinarias que surgen por la intervención estatal. Según Pascualina, todo ese dinero se perdió porque “el sector privado” tiene un “bajo desempeño”[10], pero lo cierto es que se perdió dada la incapacidad del Estado para controlar la corrupción inherente a sus intervenciones, creando verdaderamente ricos a costa del bien de la población. Todas las divisas asignadas supuestamente al “sector privado”, en realidad fueron desviadas —buena parte— por actos de corrupción[11]. Por solo citar un caso, en el año 2013 los cuerpos de seguridad de Venezuela interceptaron dos camiones que debían contener maquinaria importada para procesar pollos valorados en más de USD$ 2 millones, adquirido al tipo de cambio oficial, pero en su interior solo contenía basura[12].

Elaboración propia con datos del BCV. Al igual que la gráfica anterior, puede ver cómo el sector privado pierde fuerza, mientras el sector público crece.

En este contexto, cabe señalar que, si bien las importaciones aumentaron desde que se implementó el control, por lo ya explicado, y que tales acciones las realizaron mayormente “empresas privadas” —en un marco de extrema corrupción—, esto no se mantuvo con el tiempo, pues el ambiente hostil al sector privado —tanto el bueno, que es aquel que acciona en el mercado, como el malo, que es aquel que solo gana por sus vínculos con el Estado— llevó a que sea el sector público desde el 2014 quien más importe en el país. Ergo, no solo es que parte del sector privado corrupto obtuvo rentas extraordinarias gracias al Estado y a costa de la población venezolana, sino que desde hace 10 años que el sector público es quien maneja más dividas y realiza las importaciones al país, en mayor proporción —para el 2018, el sector público importaba casi el 80% del total, como puede ver en la imagen anterior—.

Por lo tanto, lo que dice Pascualina, a saber, “que el sector privado no ha puesto empeño en producir para exportar y hacerse de sus propias divisas, sólo se ha limitado a producir para abastecer el mercado interno” “cuyo principal negocio, desde 1976, ha sido apropiarse de las divisas que genera el Estado con la producción y posterior exportación de petróleo, por lo que no ha tenido necesidad de exportar para hacerse de sus propias divisas, el Estado se las ha asignado y, además, a tasa preferencial”[13] es una historia sin sentido, dado el contexto. De hecho, toda su historia puesta en contexto solo demuestra que el Estado es ineficiente y lleva a la ineficiencia a toda la economía en general, en la medida en que dificulta el cálculo económico de los actores sociales[14], llevando a la corrupción sistémica[15].

Inversiones privadas y extranjeras: el cuento en contexto

En toda esta línea discursiva, y en aras de ir contra la “leyenda urbana” de que “deben promoverse las inversiones privadas y, si estas son extranjeras, pues, mejor”[16], Pascualina sostiene que no es necesario la inversión privada y supuestamente lo demuestra el hecho de que durante “casi medio siglo” el Estado venezolano asignó millones de dólares a empresas privadas, nacionales y extranjeras, pero que, como contrapartida, las mismas no desembocaron en “más producción para el país y en multiplicador de riqueza general[17]. Esto lo intenta ilustrar con un gráfico muy bonito:

Gráfica tomada de Pascualina Cursio, óp. Cit. La economía venezolana: cuentos y verdades., pág. 45. Me apego a este gráfico para mostrar que, primero, sin importar qué sea lo que haga el Estado, siempre será ineficiente; y, segundo, que todo aquello donde el Estado tiene sus manos metidas, la tendencia es a la corrupción, y que siempre hay «empresaurios» que se aprovechan de eso.

No pondré en duda estos datos, solo me limitaré a (i) recordar que todo esto ocurre en un contexto de corrupción que groso modo he descrito en el apartado anterior y (ii) preguntar: ¿Es idiota el sector privado o el sector público? En circunstancias normales, si un “inversionista” comienza a bajar recursos para darlos a un sector que se muestra “ineficiente” para solucionar problemas y generar ganancias, ese inversionista deja de invertir allí y busca cosas que sí le sean rentables. Así funciona el sector privado. En contraste, el Estado venezolano se empeño en bajar más y más recursos a pesar de las perdidas.

Ahora bien, con esto no me refiero a que el estado debió administrar esos recursos por sí solo, todo lo contrario, esto solo ilustra que no hay peor administrador de recursos que el Estado, y más cuando los miembros que lo conforman tienen más incentivos de lo normal —dada la opacidad, poca transparencia y carácter autoritario del mismo— para malversar fondos. Es más, si el sector privado es tan ineficiente como dice Pascualina, ¿Acaso no tendríamos que tener como contrapartida la eficiencia de las empresas en manos del Estado? ¿Qué pasó con las 914 empresas[18] en manos del Estado, algunas de ellas expoliadas en el tiempo? La respuesta es simple: todas ellas en la quiebra o sobreviviendo, sirviendo solo como fuente de riqueza para los corruptos que forman parte del Estado o tienen amigos allí. Que el sector privado no haya podido ver luz y servir como fuente de riqueza constante y creciente para Venezuela se debe más a las malas acciones del Estado y el escenario que ha creado, que al sector privado per sé. De hecho, si el sector privado fuera tan ineficiente, las personas de bien no preferiría trabajar en dicho sector privado y buscarían trabajar para el sector público, pero ese no es el caso. Y digo “personas de bien” porque todo aquel que vea que puede sacar una renta extraordinaria por tener algún tipo de vínculo con el sector público es un inmoral. Que la industria nacional se haya destruido se debe a la misma causa, y no a las “acciones” de los “burgueses capitalistas”, como sostiene Pascualina[19].

En este marco, el Estado venezolano no es que debe dejar de asignar divisas al sector privado, sino que debe dar paso a una institucionalidad transparente, donde independientemente de si se le asigna o no divisas al “sector privado”, se pueda hacer seguimiento del manejo de recursos que hace la administración pública —que es todo menos administrador y menos público—. Para ello, es necesario dejar de hiperregular el mercado, dar paso a más libertad.

Sobre la Tasa de Cambio y la intervención cambiaria

Bajo el pensamiento de que el sector privado —“burguesía”— es, cuando no el causante de los males del país, el que menos ha aportado a solucionar el problema en Venezuela, Pascualina critica que se haya eliminado el control de cambio en 2018 y que el BCV, “bajo el dogma monetarista y liberal”[20], haya comenzado a inyectar dólares a la economía —que contaría también como “asignación de divisas al sector privado”—. A su juicio, estas medidas solo “facilita la fuga de las escasas divisas que están ingresando por exportación de petróleo” en un escenario donde la depreciación del bolívar responde a un supuesto ataque imperial y “no a la oferta y la demanda de divisas”[21]. No conforme con esto, a su juicio el BCV “inyecta liquidez en bolívares” a la par que lo hace con los dólares, haciendo que “los capitales financieros (…) puedan comprar las divisas que se están ofreciendo en el mercado cambiario”, es decir, el gobierno da a los capitales bolívares para poder comprar dólares y estos a su vez se fugan.

Sin embargo, esto es solo un error más en el edificio de errores construido por Pascualina, que solo demuestran lo extremadamente mal economista que es. En principio, pensar que no es la oferta y la demanda lo que fija los precios de un bien es un absurdo total, va contra toda lógica. Incluso si lo que dice es cierto, y hay un ente capitalista contrarrevolucionario 100% opresor que quiere hacerse con los recursos de Venezuela que “fija precios arbitrarios en la Tasa de Cambio”, estos precios carecerían de sentido si no hay “oferta de dólares” y “demanda de dólares”; si partimos de esta premisa, entonces se pueden fijar precios de cosas que no existen, porque es independiente de la oferta y la demanda del mercado.

Ahora, a esto hay que adicionarle que la dinámica monetaria del país se sustenta en dos pilares: (i) el bolívar nadie lo quiere en serio, por lo menos no para ahorrar y para sacar cuentas, y (ii) el dólar es todo lo contrario al bolívar, por lo que si rige los cálculos económicos de todos los agentes. En este escenario, inyectar dólares solo va a ir a satisfacer la demanda de divisas, conteniendo la tasa de cambio, e inyectar bolívares se traduce en presión al alza en la Tasa de Cambio. Desvincular la inyección de liquidez del precio de la divisa es, a todas luces, un error. Si bien, ya en el pasado he explicado con más profundidad cuales son los errores de fondo de Pascualina que le llevan a sostener aberrantes conclusiones como las que sostiene en lo que respecta a la inflación y la depreciación[22].

Excurso: sobre los empresaurios

En toda esta línea, es necesario que explique un concepto para poder juzgar con sensatez lo que pasa en el país, un concepto que Pascualina no conoce, a saber: “empresaurio”. En el mercado, aquel “empresario” que no se atenga a las leyes de competitividad del mercado, satisfaciendo deseos ajenos —de los consumidores— para obtener ganancias, sino que apela al Estado para obtener privilegios, muchas veces eliminando la competencia y obteniendo rentas por venderle al Estado —con todos los incentivos para sobrefacturar—, es un empresaurio, no un empresario. Un empresaurio es un corrupto, un inmoral, una sanguijuela, en suma, al igual que todo político, un parasito. Aquello que critica Pascualina en cierto sentido es verdad, pero no es el “sector privado”, sino “el sector corrompido” por el Estado, que ve oportunidades de ganancias gracias a sus vínculos con el gobierno de turno.

Pascualina dice incluso que a los “empresarios” no les interesa dolarizar el país, porque dejarían de obtener ganancias por la obtención de divisas baratas del Estado, y para ello recuerda, y en sus propias palabras, que “el año 2018, en el marco de la campaña para las elecciones presidenciales, el candidato de oposición al gobierno, Henry Falcón, propuso la dolarización de la economía, siendo la Federación de Empresarios (Fedecámaras) la primera en oponerse, no precisamente por razones de soberanía e independencia económica, sino porque anula su principal y más rentable negocio.”[23]; si bien, dice que los empresarios y el imperio quiere que Venezuela se dolarice, pero estos tienen que ver mayor ganancia en esto que en no llevar a cabo la dolarización, que a su juicio no es el caso todavía. Pero ella no entiende que esto solo se da gracias a la intervención Estatal, y pide aún más. En efecto, muchos de los miembros de Fedecámaras son unos “empresaurios” —si acaso no todos—, unos parásitos, sumado toda una red de inmorales que hacen vida solo gracias a que los distintos gobiernos se han preocupado por todo, menos por crear el marco institucional adecuado para evitar la corrupción. Si Pascualina quiere señalar a alguien, que vaya a la fuente o raíz de todas las enfermedades de nuestra sociedad, no a sus síntomas —aunque describiendo síntomas tampoco es que sea buena doctora—, si ella se considera verdaderamente una intelectual, debería, por fuerza moral, buscar esa «sencillez y lucidez» de la que habla Popper —citado al inicio del texto— al momento de analizar la economía y política venezolana, porque no hacerlo la convierte en una pecadora sin derecho alguno a perdón, una criminal.


[1] Pasqualina C. Curcio. 2023. La dolarización y el negocio más rentable de la burguesía en el país. Publicado en el portal de Mate Amargo. Puede acceder a través de: https://www.mateamargo.org.uy/2023/11/30/la-dolarizacion-y-el-negocio-mas-rentable-de-la-burguesia-en-venezuela/ (Consultado el 31 de enero de 2024)

[2] Pasqualina C. Curcio. 2020. La economía venezolana: cuentos y verdades. Primera edición. Caracas, Venezuela. Publicado por Editorial Trinchera. Puede acceder a su versión digital a través de: https://77b6196f-0d53-4604-9208-8e2e39bded53.filesusr.com/ugd/c68724_ced37fac98f94bc2aa1ad68c78f151c8.pdf (Consultado el 31 de enero de 2024).

[3] Óp. Cit. La dolarización y el negocio más rentable de la burguesía en el país., párr. 2, 3.

[4] Puede acceder a la serie de datos de las exportaciones nacionales en la página oficial del BCV, a través de: https://www.bcv.org.ve/estadisticas/comercio-exterior (Consultado el 31 de enero de 2024).

[5] Pascualina toma la serie de 1970, pero no es necesario tomar toda la serie para ver que miente, suficiente con tomar la de 1997 hasta 2018. Además, el BCV no tiene esa serie publicada y no me animé a buscarlo en otro lugar.

[6] Algunos “Pascualinos” puede que salgan a decir que las Reservas Internacionales subieron en el gobierno de Chávez, alcanzando un pico en el año 2008-2009, pero eso no se debe a las “Bondades del gobierno socialista” y mucho menos al control cambiario, sino a los ingresos petroleros de la época —que también responde a la subida de precio del petróleo dadas ciertas circunstancias en el mercado—.

[7] Puede acceder a la serie de datos de las Reservas Internacionales en la pagina del BCV, a través de: https://www.bcv.org.ve/estadisticas/reservas-internacionales (Consultado el 31 de enero de 2024).

[8] Óp. Cit. La dolarización y el negocio más rentable de la burguesía en el país., párr. 5. Y óp. Cit. La economía venezolana: cuentos y verdades., págs. 31-36, 41, 57, 61. Según Pascualina, desde 1970 hasta 2014 el total de sobrefacturación asciende a USD$ 348.724 millones; si bien ella culpa al sector privado de esto, a quienes tiene que culpar es a la verdadera cúpula que controla o pretende controlar todo y crearon un escenario donde se pueden obtener rentas mal habidas, a saber: el Estado Venezolano. Pascualina ataca la cuarta republica y vanagloria la quinta, echándole la culpa de todo lo malo de la quinta a los empresarios, pero no ve que tanto la cuarta como la quinta cargaron con los mismos problemas, profundizándose en el gobierno de Chávez. Nuevamente, el problema no es el “sector privado” per se, sino las acciones que realiza el Estado que tienden a limitar la libertad de todos lo agentes que hacen vida en la sociedad.

[9] Roymer Rivas. 2023. El cáncer de la corrupción: una consecuencia de las restricciones a la libre acción humana. Publicado en el portal de ContraPoder News, al cual puede acceder a través de: https://contrapodernews.com/el-cancer-de-la-corrupcion-una-consecuencia-de-las-restricciones-a-la-libre-accion-humana/ (Consultado el 31 de enero de 2024).

[10] Óp. Cit. La economía venezolana: cuentos y verdades., pág. 29. Pascualina dice que el sector privado, a pesar de venderse como “eficiente”, ha resultado ser ineficiente en Venezuela, mientras que el sector publico es eficiente. Para llegar a esta conclusión solo dice que el sector privado “ha exportado, históricamente y en promedio, menos el 6% del total”, pero ella no parece entender que esto por si solo no dice nada, esto es solo una circunstancia a la que se llegó por la dinámica del Estado y el mercado en el país, que se viene arrastrando desde la cuarta república, especialmente desde el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974-1979), cuando se nacionalizaron ciertas empresas.

[11] El fin de este texto no es explicar ni demostrar cómo se llevaron a cabo todos estos actos. Si alguno desea profundizar en el asunto por su propia cuenta, invito a ver todas las investigaciones que ha realizado Transparencia Venezuela, especialmente las que tratan de asuntos donde se importó mercancía a través de empresas de maletín que muchas veces estaban vinculadas a personajes cercanos al gobierno del PSUV —cuando no su cúpula directamente—. Puede ver: Los abusos financieros que facilitaron el desfalco, a través de: https://transparenciave.org/los-abusos-financieros-que-facilitaron-el-desfalco/ (Consultado el 31 de enero de 2024); y toda las categorías recogidas en las diferentes investigaciones, al cual puede acceder a través de: https://transparenciave.org/category-template/?category=investigaciones (Consultado el 31 de enero de 2024). De hecho, para el caso emblemático de las cajas o bolsas CLAP, hay pruebas que apuntan a que Alex Saab, de quien se dice es testaferro del régimen, infló los precios en las facturas y no compraba los productos de la calidad requerida —entonces, surge la pregunta: ¿Es Alex Saab y todos los personajes que están envueltos en esta trama de corrupción parte de ese “sector privado” a quien se le asignaron dólares?—; puede revisar: https://transparenciave.org/category-template/?category=clap-alimentacion (Consultado el 31 de enero de 2024). ¿Y qué decir de la reciente trama de corrupción destapada en PDVSA ligada a la SUNACRIP, donde se robaron más de USD$ 25.000 millones, en el mejor de los casos —en el peor, más de USD$ 35.000 millones—? (ver: Trama de corrupción, caso: PdvsaCripto, más de 16.000 millones malversados, publicado por ContraPoderNews. Puede acceder a través de: https://contrapodernews.com/trama-de-corrupcion-caso-pdvsacripto-mas-de-16-000-millones-malversados/ (Consultado el 31 de enero de 2024). Empero, también puede leer las dos obras de Carlos Tablante tituladas: “El gran saqueo: quiénes y cómo se robaron el dinero de los venezolanos” (2018) y “Estado delincuente: cómo actúa la delincuencia organizada en Venezuela” (2018), donde el autor explica como el Estado venezolano fungió como una mafia —que es lo que es todo Estado, vale destacar— que despilfarró recursos y redirigió dinero hacia las manos de muchos corruptos que hoy siguen impunes.

[12] Corrupción y desgaste carcomen control de cambio en Venezuela. 2013. Publicado por Reuters. Puede acceder a través de: https://jp.reuters.com/article/latinoamerica-economia-venezuela-divisas-idLTASIE95H04220130618/ (Consultado el 31 de enero de 2024).

[13] Óp. Cit. La economía venezolana: cuentos y verdades., pág. 30.

[14] Ludwig von Mises. 2011. La acción humana: tratado de economía. Decima edición. Madrid, España. Publicado por Unión Editorial. Sección: “La imposibilidad del cálculo económico bajo el socialismo”, págs. 823-844. Al respecto, invito también a revisar las obras del mismo autor titulada: Socialismo: Análisis Económico y Sociológico. 1989. Nueva York, Argentina. Tercera edición. Publicado por Western Books Foundation. (traducción al español de Luis Montes de Oca); y Burocracia: gestión empresarial frente a gestión burocrática. 2005. Publicado por Unión Editorial. En todo esto Mises explica cómo el Socialismo, entendido como el ataque sistemático hacia la libre acción humana —Huerta de Soto agregaría que ataque institucional y sistemático al libre ejercicio de la empresarialidad (ver: “Socialismo, Calculo económico y función empresarial”); pero tengo que decir que este ataque puede ser o no institucionalizado y más o menos sistemático sin afectar la concepción de “Socialismo”—, es imposible el cálculo económico, llevando a la destrucción de la sociedad. Empero, tengo que decir también que Mises se equivoca en el camino, pues no es que sea “imposible el cálculo económico en Socialismo”, sino que el cálculo se dificulta para todos los actores, y en el caso del órgano director que pretende organizar a la sociedad más, por carecer de la información necesaria para ello. Hay calculo siempre, independientemente de las circunstancias, el punto es definir bajo qué circunstancias el cálculo tiende al éxito y bajo qué circunstancias no. En este sentido, el Socialismo no es imposible porque sea imposible calcular en él, sino porque su cálculo tiende inexorablemente al error.

[15] Óp. Cit. El cáncer de la corrupción: una consecuencia de las restricciones a la libre acción humana.

[16] Óp. Cit. La economía venezolana: cuentos y verdades., pág. 45.

[17] Ibídem.

[18] Ver: Transparencia Venezuela identificó 914 empresas en manos del Estado. Puede acceder a través de: https://transparenciave.org/transparencia-venezuela-identifico-914-empresas-en-manos-del-estado-epe/ (Consultado el 31 de enero de 2024). Pascualina dice que la cifra de las empresas en manos del Estado asciende a 363 (ver: óp. Cit. La economía venezolana: cuentos y verdades., pág. 94.), fundamentándose en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) —el mismo INE que dice que la pobreza en Venezuela se erradicó, que la educación está bien y que la inflación es baja—, pero esto es un absurdo; cabe señalar que pueden ser más de las que dice Transparencia Venezuela y que estas no suman la cantidad de empresas de maletín en manos de personas que tienen vínculos con el Estado y solo sirven para desviar recursos.

[19] Óp. Cit. La economía venezolana: cuentos y verdades., pág. 45-49.

[20] Óp. Cit. La dolarización y el negocio más rentable de la burguesía en el país., párr. 8. Esto es una estupidez superlativa; no hay nada más socialista que la existencia de un Banco Central, por tanto, no puede llevar a cabo ninguna medida «liberal». Las medidas monetaristas son igual de socialistas que las keynesianas o no monetaristas.

[21] Idídem., párr. 9.

[22] Roymer Rivas. Hiperinflación: un fenómeno incomprendido; respuesta al libro de Pascualina Cursio. Publicado en el portal de ContraPoder News. Puede acceder a través de: https://contrapodernews.com/hiperinflacion-un-fenomeno-incomprendido-respuesta-al-libro-de-pascualina-cursio/ (Consultado el 31 de enero de 2024). Con esto, Pascualina puede dar por refutado todas las sandeces que sostiene en el articulo y la obra citada, que, si bien puede tener algunos datos ciertos, son sacados de contexto para llegar a conclusiones que no se amoldan a la realidad de Venezuela.

[23] Óp. Cit. La dolarización y el negocio más rentable de la burguesía en el país. Párr. 11.

En la mira: intervención militar internacional en Venezuela

Por Ricardo Guanipa d’Erizans.

Ante la insistencia y desobediencia de Nicolás Maduro y su banda criminal del PSUV de seguir delinquiendo en su financiamiento a grupos terroristas como Hamás, Hezbolah, El Tren de Aragua, entre otros, seguir utilizando a las fuerzas armadas en operaciones de tráfico de drogas, usar como fachada empresas estatales para realizar operaciones de lavado de dinero proveniente del narcotráfico para sostener el presupuesto nacional y financiar regímenes forajidos como Cuba, Nicaragua, Bolivia y México, por nombrar algunos, no tiene ningún sentido.

Además, la dictadura continúa fabricando simulaciones de hechos punibles para responsabilizar a inocentes en delitos y poderlos llevar a la cárcel para sacarles declaraciones bajo brutales torturas para auto incriminarse en esos crímenes que nunca cometieron para comprometer la candidatura de María Corina Machado y justificar ese disparate de su inhabilitación para evitar que se mida en una elecciones con Maduro.

Maduro se aprovecha de la debilidad y falta de carácter de su camarada Joe Biden y su partido socialista Demócrata, quienes hoy son los primeros aliados del chavismo-madurismo y opositores de izquierda y centro izquierda que coquetean con el socialismo internacional; nunca olviden que Henry Ramos Allup es el Vicepresidente de la Internacional Socialista —una sucursal del Foro de Sao Paulo— que odian a EE. UU. y los estadounidenses conservadores que se identifican con el partido Republicano.

Por eso la familia de Cilia Flores y Maduro siguen traficando drogas y corrompiendo a militares, quienes muertos de hambre no tienen otra opción que sumarse a estas actividades ilícitas; prueba de ello fue el falso positivo con el show del Esequibo que buscó despertar un hipócrita nacionalismo del chavismo cuando han sido Chávez y Maduro quienes entregaron la soberanía de Venezuela a Cuba, China, Rusia e Irán.

Ahora el blandengue de Joe Biden le dio plazo hasta el mes de abril para que Maduro habilite políticamente a María Corina y pueda participar en unas elecciones, de lo contrario, se volverán aplicar sanciones en contra del narcotraficante fugitivo Maduro y su organización narcoterrorista PSUV. Pero ese aguaje del octogenario socialista de Joe Biden es simplemente un regalo para que Maduro gane tiempo y pueda llenarse de  miles de millones de dólares provenientes de la exportación de cocaína maquillado con la venta de petróleo; de eso sabe Maduro: tener votos sin votantes y vender petróleo sin petróleo, para eso existe el crimen organizado encabezado por la mafia Rusa y China, expertos en estas actividades que han puesto en práctica en Cuba por casi 70 años bajo la complicidad de los socialistas del partido Demócrata norteamericano.   

Desgraciadamente, hoy no está en la Casa Blanca un hombre como George Bush que no le tembló el pulso al momento de firmar la intervención militar en Panamá con orden de captura para el narcotraficante, General Manuel Antonio Noriega, un muchacho de teta si lo comparamos con el sanguinario capo y terrorista Nicolás Maduro, quien decide quien vive o quien muere en Venezuela.

Tendremos que esperar que vuelva Donald Trump a la Casa Blanca para que vaya a buscar al fugitivo Maduro y otros miembros de su organización terrorista PSUV que la integran matones de nombre Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello, Padrino López, entre cientos de otros terroristas.