El Departamento del Tesoro de EE. UU. ha emitido este miércoles sanciones contra dos personas pertenecientes a «una red criminal brasileña que explota el sistema financiero estadounidense para blanquear dinero procedente del narcotráfico», la cual Washington ha vinculado a su vez con el grupo criminal brasileño Primeiro Comando da Capital (PCC), al que califica como «la mayor organización criminal de Latinoamérica».
«La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, en inglés) del Departamento del Tesoro de EE. UU. designó a dos ciudadanos brasileños, tres empresas brasileñas y una empresa portuguesa por sus vínculos con la mayor organización criminal de Latinoamérica, Primeiro Comando da Capital, con sede en Brasil», reza el comunicado emitido al respecto por la entidad sancionadora del Gobierno estadounidense.
La OFAC ha defendido que el PCC «representa una grave amenaza para la seguridad nacional de EE. UU.», alegando que tiene «operativos en todo el país, especialmente en Florida», los cuales «blanquean dinero procedente del narcotráfico y contribuyen a un ciclo de delincuencia». Además, ha asegurado que «en los últimos años ha expandido sus operaciones a nivel mundial, con una presencia significativa en países como Reino Unido, Turquía y Japón».
Según lo expuesto por la entidad sancionadora, la red de blanqueo de capitales del PCC en cuestión «operaba desde dos ubicaciones principales: Florida y São Paulo, Brasil». Tras la detención de seis miembros del grupo radicados en la península norteamericana en enero de 2026, las designaciones de este miércoles corresponden al nodo de São Paulo, «liderado por Victor Henrique de Oliveira Shimada (Shimada) y Stella Stefanie Nunes Henrique de Oliveira (Stella)».
Shimada, alega la OFAC, «ha sido un enlace clave entre los operativos del PCC con base en Florida y narcotraficantes extranjeros», llegando a blanquear «más de USD$ 30 millones en ganancias ilícitas generadas en varias ciudades de EE. UU. y sus alrededores, utilizando criptomonedas para transferir fondos a Brasil» para el Primeiro Comando da Capital.
Stella, por su parte, «es una colaboradora cercana y familiar de Shimada», que ha actuado como secretaria del mismo, así como de «intermediaria para la recogida de grandes cantidades de efectivo, proporcionando servicios logísticos esenciales», según afirma la agencia dependiente del Tesoro.
Al hilo de las sanciones, el subsecretario de Terrorismo e Inteligencia Financiera estadounidense, Gene Lange, ha defendido que «representan un paso más del Gobierno de EE. UU. para abordar y reconocer la creciente presencia de la generación de ingresos ilícitos del Primeiro Comando da Capital dentro de nuestras fronteras».
«No se debe permitir que el crimen organizado del hemisferio occidental establezca operaciones en territorio estadounidense que contribuyan a la criminalidad y la ilegalidad», ha agregado.
El Departamento de Estado de EE. UU. ha anunciado este miércoles la designación como Organización Terrorista Extranjera (FTO, en inglés) y Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT) al grupo criminal ecuatoriano Chone Killers, al que ha atribuido «numerosos ataques» contra civiles, agentes y funcionarios gubernamentales», al tiempo que ha destacado la alianza en términos de seguridad entre la Administración de Donald Trump y el Gobierno de Ecuador.
«El Departamento de Estado de EE. UU. designa a Chone Killers como Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado», reza el comunicado difundido por el Departamento, que atribuye a esta «banda ecuatoriana (…) numerosos ataques contra civiles, agentes del orden y funcionarios gubernamentales, incluyendo asesinatos de alto perfil de funcionarios públicos».
La cartera diplomática, que ha recordado que la banda se originó como una facción de Los Choneros —también organización terrorista extranjera designada— antes de separarse en 2020, ha subrayado que la Administración Trump continuará su «colaboración con Ecuador y el presidente Daniel Noboa» a fin de «proteger» el hemisferio occidental «manteniendo las drogas ilícitas fuera» de sus calles e «interrumpiendo las fuentes de financiación de narcoterroristas violentos».
Por su parte, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha apuntado en redes, tras anunciar la designación de Chone Killers, a «bandas ecuatorianas» por, supuestamente, «ayudar a cárteles mexicanos a transportar y exportar drogas ilícitas para financiar el terrorismo y actividades criminales».
Menos de una hora después de su publicación, el Ministerio de Exteriores de Ecuador ha citado sus palabras para agradecer «el firme respaldo de EE. UU. ante la decisión del presidente Daniel Noboa de mantener una lucha frontal contra las organizaciones delictivas», en velada alusión al «conflicto armado interno» declarado por el mandatario dos semanas atrás.
Entonces apuntó al despliegue de «personal extranjero» de «Estados cooperantes» que contarían con «inmunidad» en las operaciones efectuadas bajo ese marco. Noboa atribuyó entonces ese despliegue a «meses de trabajo», pero «especialmente» a una «última reunión en el Pentágono», la sede del Departamento de Defensa de EE. UU., con cuyas autoridades ha reforzado notablemente sus lazos en materia de seguridad.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este miércoles que después de «muchas décadas» Cuba «se está acercando» hacia EE. UU., apenas un mes después del último paquete de sanciones impuesto por el Tesoro estadounidense contra el dictador cubano Miguel Díaz-Canel, y otras personas como su predecesor, Raúl Castro, en el marco de las presiones de Washington contra el régimen cubano.
«Hablando de Cuba, después de muchas, muchas décadas, se está acercando a nosotros», ha defendido Trump durante un acto celebrado en Dakota del Norte, sin dar más detalles al respecto.
Horas antes, Díaz-Canel ha lamentado que el supuesto «bloqueo» de EE. UU. contra la isla «ha escalado a niveles insostenibles para provocar un estallido social», por lo que ha reiterado la importancia de la sesión solicitada en la víspera a la Asamblea General de Naciones Unidas en aras de abordar el referido bloqueo.
Bautizado como ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EE. UU. contra Cuba’, el referido espacio será celebrado el próximo 7 de julio, según precisó el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, y refleja la agenda de la Asamblea General.
El objeto de la misma será, según sostuvo el día anterior Rodríguez, denunciar «acciones agresivas» adoptadas por Washington contra La Habana, como la «amenaza y posibilidad real de agresión militar, el cerco energético y otras medidas de recrudecimiento extremo del bloqueo».
Cabe recordar que el pasado mes de junio, el dictador cubano anunció un paquete de reformas estructurales orientadas a liberalizar la economía de la isla, inspirado en los modelos de la economía de mercado de China y Vietnam con el objetivo de contrarrestar el impacto de las sanciones económicas y energéticas de la Administración Trump.
A ese respecto, esta misma semana Díaz-Canel ha recalcado que esas medidas persiguen «ante todo» el propósito de «salvar la revolución». «Estamos ante un dilema complejo que podemos solucionar: cómo dar continuidad al proceso de construcción socialista en una pequeña isla del Caribe que ha sufrido el bloqueo más prolongado de la historia de la humanidad por parte de la potencia más poderosa del mundo», reflexionó el mandatario enun comunicado recogido por la Presidencia cubana.
En esa línea, el primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, indicó este martes que «en los próximos días» serán implementadas acciones concernientes a aprobar «nuevas facultades a la empresa estatal socialista o descentralizar al sistema empresarial la posibilidad de aprobación de los precios mayoristas y minoristas».
También hizo referencia a la posibilidad de «redimensionar las organizaciones superiores de dirección empresarial; facultar a los Gobiernos provinciales y a los Consejos de la Administración para crear, fusionar, extinguir y liquidar empresas estatales locales; flexibilizar la aprobación y el destino de las utilidades después de impuestos, y descentralizar al sistema empresarial estatal las facultades de aprobación de la escala salarial, entre otros».
Caracas. – Los integrantes del grupo de rescate mexicano “Los Topos” denunciaron, en la noche de este pasado martes, que militares fieles al narcorégimen interino les impidieron realizar labores de exploración y rescate, en las residencias Gradisca, ubicadas en la parroquia Macuto del estado Vargas.
Según imágenes difundidas a través de las redes sociales, los representantes de este equipo élite aseguraron que no los dejaron entrar a los escombros del citado conjunto residencial, ubicada en el sector Las Quince Letras de Macuto, pese a que existen reportes de posibles sobrevivientes bajo los escombros.
Explicaron que los caninos que los apoyan en las labores de búsqueda y rescate, aparentemente detectaron signos de vida entre los restos de los edificios. A pesar de ello, la negativa ha sido rotunda.
Contaron que las autoridades chavistas no ofrecieron ninguna explicación, sobre la decisión de suspender las labores de exploración en el lugar, lo que, según indicaron, impidió continuar con la búsqueda de posibles víctimas con vida.
La Residencia Gradisca fue uno de los numerosos edificios que colapsaron en Vargas, como consecuencia de los devastadores terremotos que sacudieron la región central de Venezuela el pasado 24 de junio, dejando decenas de fallecidos, heridos y desaparecidos.
“Los Topos” son un reconocido grupo de rescate mexicano con amplia experiencia en operaciones de búsqueda en estructuras colapsadas y han participado en múltiples emergencias internacionales, incluyendo anteriores desastres ocurridos en Venezuela.
María José Salinas, comunicóloga y especialista en relaciones públicas. Desde hace más de siete años impulsa las ideas de la libertad con una visión emprendedora, además de promover el empoderamiento femenino a través de proyectos y espacios de liderazgo. Su trabajo combina estrategia, comunicación y una defensa auténtica del individualismo y la acción personal, siendo líder del capítulo Guanajuato, México, de Ladies of Liberty Alliance (LOLA)
“La fama ha reemplazado al mérito, la popularidad ha reemplazado a la capacidad y el populismo ha reemplazado a la responsabilidad..”
María José Salinas
Durante años nos han dicho que debemos preocuparnos por quienes acumulan riqueza, que los empresarios ganan demasiado dinero, que nadie debería tener tanto, que hay que poner límites a la riqueza. Sin embargo, casi nadie habla de algo mucho más peligroso: la acumulación de poder. Resulta curioso que existan personas convencidas de que un empresario no debería acumular tanta riqueza, pero consideren perfectamente normal que un político pase treinta o cuarenta años viviendo del presupuesto público; nos preocupa la concentración de capital, mas no la concentración de poder. Y la historia demuestra que el poder suele ser mucho más peligroso.
Un empresario arriesga su patrimonio; un político administra el patrimonio de todos. Uno pone en juego su dinero; el otro decide sobre recursos que no le pertenecen. Aun así, la sospecha suele dirigirse hacia quien produce riqueza y no hacia quien administra impuestos.
La consecuencia está a la vista: hemos normalizado ver políticos rodeados de privilegios que jamás aceptaríamos en cualquier otro empleado. Camionetas blindadas, escoltas, choferes, asistentes, viajes, restaurantes exclusivos, propiedades millonarias, patrimonios que crecen de manera sorprendente al ocupar cargos públicos. Lo observamos una y otra vez y nunca nos detenemos a preguntar algo elemental: ¿de dónde salió ese dinero?
La historia latinoamericana está llena de ejemplos. Fidel Castro construyó un régimen basado en la condena de la riqueza privada, pese a que la revista Forbes estimaba su fortuna en alrededor de 900 millones de dólares. Cristina Fernández de Kirchner fue condenada por corrupción y la justicia argentina ordenó el decomiso de cientos de millones de dólares en bienes vinculados a sus causas judiciales. En Venezuela, mientras millones de personas enfrentaban escasez, apagones, inflación y pobreza extrema, las autoridades acumulaban denuncias internacionales por corrupción, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
Los nombres cambian, las banderas cambian, los discursos cambian; la tentación del poder permanece. Lo verdaderamente preocupante no es que alguien tenga dinero. Lo preocupante es que quienes viven de recursos públicos terminen acumulando fortunas imposibles de explicar con los ingresos que ellos mismos reportan. Más grave todavía es que muchos ni siquiera cumplen con las responsabilidades básicas para las que fueron elegidos.
La función principal de un gobierno no es repartir favores. No es regalar dinero. No es inaugurar obras con su nombre. No es aparecer en conferencias de prensa. La función de un gobierno es garantizar seguridad, justicia e igualdad ante la ley. Y precisamente ahí es donde demasiados gobiernos fracasan.
Millones de ciudadanos viven con miedo a la delincuencia. Miles enfrentan procesos judiciales lentos, costosos e injustos. La impunidad sigue siendo la regla para innumerables delitos. No obstante, quienes deberían resolver esos problemas suelen vivir protegidos por los privilegios que el ciudadano común jamás tendrá. El privilegio más escandaloso no siempre es económico: es jurídico.
A diferencia de una persona común, que puede pasar años intentando demostrar su inocencia o reclamando justicia, muchos políticos cuentan con fueros, influencias, estructuras partidistas y redes de protección que los mantienen alejados de las consecuencias que enfrentaría cualquier otro ciudadano.
La igualdad ante la ley debería ser el principio más sagrado de una república. Cuando la ley es más indulgente con el gobernante que con el gobernado, deja de existir justicia: lo que existe es privilegio.
Hemos desarrollado una extraña costumbre de tratar a los políticos cual celebridades. Los seguimos. Los defendemos. Los justificamos. Los convertimos en figuras de admiración. Les aplaudimos por hacer aquello para lo que fueron contratados. Aplaudir a un político porque cumple con su trabajo es tan absurdo como aplaudir a un cajero automático porque entrega el dinero que nos pertenece. No está haciendo un favor: está cumpliendo una obligación.
No debería sorprendernos que la calidad de la clase política siga deteriorándose. Para dirigir una empresa se exigen resultados, experiencia, referencias y capacidad demostrada; para dirigir un país parece bastar con la popularidad.
Cada vez es más común ver a influencers, celebridades, actores, deportistas o personajes mediáticos ocupar cargos públicos únicamente gracias a su nivel de reconocimiento. La fama ha reemplazado al mérito, la popularidad ha reemplazado a la capacidad y el populismo ha reemplazado a la responsabilidad.
Ninguna empresa seria entregaría su dirección a alguien solo por ser famoso. Sin embargo, millones de personas están dispuestas a entregar el destino de una nación bajo ese mismo criterio. Si algunos creen que la riqueza debe tener límites, también deberían preguntarse si el poder debería tenerlos.
¿Por qué una persona puede pasar cuarenta años viviendo de la política? ¿Por qué consideramos normal que alguien construya una carrera entera alrededor del presupuesto público? La vieja frase sigue vigente: “los políticos son como los pañales; deben cambiarse con frecuencia y por la misma razón”.
El poder prolongado rara vez mejora a las personas. Con demasiada frecuencia las convence de que las instituciones les pertenecen, de que los recursos públicos son suyos y de que las reglas existen para los demás. Las sociedades libres no se construyen vigilando obsesivamente a quienes generan riqueza: se construyen vigilando a quienes ejercen el poder. El dinero puede comprar comodidad. El poder puede comprar impunidad. El dinero puede perderse. El poder puede utilizarse para manipular leyes, proteger aliados, castigar adversarios y administrar recursos que pertenecen a millones de personas.
La pregunta no es cuánto dinero tiene una persona. La pregunta es cuánto poder estamos dispuestos a tolerar que acumule alguien antes de olvidar que trabaja para nosotros.
El día que dejemos de admirar a los políticos y empecemos a evaluarlos con un rigor semejante al de cualquier empleado; el día que exijamos resultados en lugar de discursos; el día que la ley trate igual al gobernante que al ciudadano; el día que entendamos que el presupuesto público no es propiedad de quienes lo administran, sino de quienes lo financian, habremos dado un paso enorme hacia una sociedad más libre. Pues el mayor privilegio nunca ha sido la riqueza: el mayor privilegio siempre ha sido el poder sin límites.
En nuestra web utilizamos cookies para hacer tu navegación más personalizada en tus próximas visitas. Al hacer clic en "Aceptar" o navegar en la web, aceptas estas condiciones.
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.