El presidente de EE. UU., Joe Biden, ha prorrogado este martes el decreto que califica de emergencia nacional en Venezuela, al considerar que las circunstancias en el país «continúan representando una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior» estadounidense.
Es necesario recordar que este decreto se renueva cada año desde su implantación el 8 de marzo de 2015, bajo el mandato de entonces presidente, Barack Obama, cuya orden ejecutiva contempla sanciones y restricciones de visado para altos funcionarios de Inteligencia y seguridad venezolanos.
La medida cita la erosión de las garantías de Derechos Humanos por parte del Gobierno de Nicolás Maduro, la persecución de opositores políticos, la restricción de libertad de prensa, el uso de violencia y violaciones de Derechos Humanos en protestas antigubernamentales, con detenciones arbitrarias de manifestantes.
Asimismo, la orden ejecutiva denuncia la presencia «cada vez más exacerbada de una importante corrupción gubernamental», según reza el comunicado publicado por la Casa Blanca.
Cabe señalar que renovación del decreto tiene lugar el mismo día en el que el Consejo Nacional Electoral (CNE), en manos de la dictadura que somete a Venezuela, ha anunciado que las próximas elecciones presidenciales se celebrarán el 28 de julio, fecha de nacimiento del fallecido Hugo Chávez.
De este modo, queda fijado una fecha definitiva para unos comicios marcados por la inhabilitación de la candidata por la Plataforma Unitaria, María Corina Machado.









