En la mira: Un trillón de dólares se han robado los chavistas maduristas en 25 años de cleptocracia

Por Ricardo Guanipa d’ Erizans[*].

En la escala numérica larga utilizada tradicionalmente en español, y en la mayoría de los países de Europa Continental, un trillón equivale a un millón de billones, es decir, es una cantidad que la integran 18 ceros: 1.000.000.000.000.000.000; esa suma es lo que se han robado en Venezuela el chavismo y el madurismo agrupados en el PSUV en sociedad con los partidos políticos opositores de la corrupta mesa de la unidad de AD de Ramos Allup, Primero Justicia de Capriles, Un Nuevo Tiempo de Rosales, Voluntad Popular de Leopoldo López y Copei de Eduardo Fernández y ni hablar de las Fuerzas Armadas quienes son los lideres de hamponato político en Venezuela.

Miles de millones de dólares se robó Chávez y el alto mando militar con la gran estafa de PDVAL y otros programas de importación de alimentos, no lo digo yo, busquen las cifras en internet, unos medios hablan de 200 mil millones, otros dicen que fueron 350 mil millones de dólares y algunas hasta aseguran que bordean los 400 mil millones, y eso es solo en el programa de alimentos.

En cuanto a la cifra robada a la nación a través de la industria petrolera, el saqueo es incalculable en estos 25 anos de cleptocracia socialista gobernada por los chavistas en sociedad con los bandidos de los partidos políticos opositores que no se atreven a presentar cifras del saqueo al patrimonio público, simplemente porque también son culpables.

A todo esto, hay que agregar al motín lo robado por choros como Diosdado Cabello que con la estafa de la construcción de un tren que nunca existió se palió 7 mil millones de dólares de dólares sin contar el asalto al patrimonio de la nación que ha hecho ese sinvergüenza en sociedad con su hermano Robocop, José Cabello en el Seniat, ese par de bichitos deben de tener no menos de 50 mil millones de dólares en sus cuentas personales en algún lugar del planeta.

Ni hablar de la industria eléctrica, Jessy Chacón, Asdrúbal Chávez y Mota Domínguez despatillaron entre los tres, por la medida chiquita, unos 80 mil palos que hoy gastan en París como capos de las drogas, es decir, a manos llenas.

Ah, no crean que voy a omitir las compras de armamentos militares que hizo Chávez y luego Maduro con China, Rusia, Bielorrusia, Irán entre otros países, este guiso mil millonarios enriqueció a la momia fallecida de José Vicente Rangel quien paso de chulo a millonario, igualito del bueno para nada de Ramos Allup que además de bailar vallenato lo único que sabe es ser un vividor y ahora ladrón.

Las compras militares también han enriquecido a los Generales, Lucas Rincón, Víctor Cruz Weffer, Carlos Mata Figueroa, Carlos Alcalá Cordones, Jesús Suarez Chourio, Félix Osorio, Padrino López, Gustavo Rangel Silva, Ramon Carrizalez, Henry Rangel Silva y los Almirantes Carmen Meléndez y Orlando Maniglia, —yo no ando con esas pendejadas de Almirantes y Almirantas, Soldados y Soldadas— es realmente incalculable la suma robada por este hamponato militar desde el Ministerio de la Defensa y esto es solo por nombrar algunos pillos uniformados.

Finalmente, imposible omitir el saqueo a las industrias básicas de Guayana, CVG, ahí los chavistas se embolsillaron cientos de miles de millones de dólares, para que tengan una idea, la presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ejerciendo funciones, se embolsilló unos 20 mil millones de dólares de Sidor, cortesía de su amante Hugo Rafael Chávez Frías, además, de este vulgar robo también han participado en esa piñata los gobernadores Antonio Rojas Suarez, Francisco Rangel Gomez, Justo Noguera Pietri y Ángel Marcano quienes pasaron de ser mendigos a millonarios. Para la próxima entrega les daré los nombres de los asaltantes en el sector salud.


[*] Redes del autor: Twitter @ricardoguanipa / Instagram @guanipar / Email: [email protected]

Carlos Ball, un faro para la libertad en Venezuela

«Cambiamos generales indeseables por líderes civiles aún más corrompidos y menos patriotas, quienes lejos de ampliar la libertad individual que promueve el esfuerzo y el ahorro, han aplastado a sus pueblos con infinidad de leyes, reglamentos, permisos y regulaciones, disparando el compadrazgo, los privilegios para ciertos y determinados grupos, el proteccionismo y la miseria”

Carlos Ball

Por Roymer Rivas, coordinador local senior de EsLibertad Venezuela y teórico del Creativismo Filosófico.

Hace poco tuve la oportunidad de conocer a Carlos Ball, un ilustre venezolano defensor y difusor de las ideas de la libertad, no solo en Venezuela, sino en América entera. Si bien, fue a través de sus textos, porque Ball murió en el año 2014 en EE. UU., donde residió desde 1987, luego de que el gobierno de Venezuela de entonces se enfrascara en censurarlo y callarlo a como diera lugar, llegando algunos incluso a tildarlo de “traidor a la patria”. Con respecto a esto último, a mi me gustaría preguntarle a los distintos estatistas —no gobernantes— que ha tenido Venezuela en su historia —estén vivos o muertos— qué significa “traidor a la patria” cuando no existe “patria” como resultado de políticas emanadas del poder concentrado que no ha hecho más que destruir a la sociedad venezolana y, de hecho, dañarlo en todo sentido, al punto en el que, paradójicamente, el venezolano es tratado “menos mal” fuera del país que en lo que considera “su tierra”, más por nostalgia y futuralgia que por otra cosa —y esto no lo digo como mero espectador, sino por experiencia vital aun en desarrollo—.

Carlos Ball es un ejemplo para todo aquel que se llama a si mismo “defensor de la libertad”, quien, a pesar de las dificultades y oposiciones, no se autocensuró y hasta su muerte denunció el mal que representa el crecimiento del Estado a la libertad de cada individuo, llegando a atinar en sus textos al decir que, incluso, la corrupción era resultado de la gran hipertrofia regulatoria de la sociedad, que en nombre del bien social lleva a la miseria absoluta al limitar la libre acción humana. Al respecto, Ball escribió: “Las leyes deben ser muy pocas, también claras y de aplicación general, en lugar de miles de páginas de regulaciones que resultan del forcejeo político en busca de privilegios para grupos de presión, en perjuicio de la mayoría”[1], en alusión a la idea de que son las leyes del mercado, en orden espontaneo, las que deben servir como marco de referencia de acción para el envidio y no la maraña de leyes crecientes en numero que tienden a centralizar el poder y dañan a la gente —que, en principio, sirvieron de excusa para la creación de dichas leyes—[2].

En referencia a Venezuela, explica como esto ha sido su mal y se extiende por toda Latinoamerica: «Cambiamos generales indeseables por líderes civiles aún más corrompidos y menos patriotas, quienes lejos de ampliar la libertad individual que promueve el esfuerzo y el ahorro, han aplastado a sus pueblos con infinidad de leyes, reglamentos, permisos y regulaciones, disparando el compadrazgo, los privilegios para ciertos y determinados grupos, el proteccionismo y la miseria”[3]. A su juicio, y citando a Juan Bautista Alberdi, nos encontramos en un continente lleno de personas con complejo de Dios que creen saber qué es lo mejor para nosotros que nosotros mismos, y en su condición, a través de “leyes”, pretenden reformar la sociedad, sin antes reformar su educación[4].

De allí su denuncia a la “inflación de derechos”[5], que, citándo otros de sus textos, podría definirse como el “afán por regular, prohibir, ajustar, pechar, subsidiar, afinar, sancionar, orientar, estabilizar, proteger y dirigir al mercado” a través de mandatos emanados desde el poder político, que tiene como consecuencia el entorpecimiento de “las acciones voluntarias de la gente, obligándolas a realizar intercambios de manera prescrita por terceros” y que en última instancia puede denominarse como “el control de los hombres” [6] —que engloba toda regulación económica, y yo agregaría que, en suma, de conducta humana—.

En este sentido, cabe resaltar las siguientes palabras: “El verdadero problema latinoamericano es bastante más profundo y mucho más difícil de combatir porque los enemigos del bienestar y la prosperidad son las instituciones mismas: nuestros gobiernos, nuestras leyes, nuestros sistemas judiciales politizados, nuestras constituciones y una educación pública que a lo largo de varias generaciones ha deformado la manera de pensar y actuar de la ciudadanía. Lejos de promover la responsabilidad individual, la propaganda política en la educación pública enseña a los niños que el gobierno es el pariente rico y bondadoso que siempre estará allí para ayudarles, cuidarlos y hacer posible su felicidad. El problema, claro está, es que el gobierno solo puede darnos lo que le quita a otro”[7].

La solución a todo este problema no es más que la desregulación económica y una Democracia pura y dura, que no es más que esa donde cada individuo elige todos los días a quien “votar” en el mercado, cuando adquiere bienes y servicios. En este sentido, es la “Democracia económica” lo único que hace ricos a los países y no la regulación estatal; Ball vela por un autocontrol en orden espontaneo, que hace recordar a Friedrich von Hayek, y no un control estatal, que es ineludiblemente un camino de servidumbre rumbo hacia la miseria absoluta[8].

En todo este marco de creencias liberales, Ball denunció que los políticos usan sus puestos de poder para conceder privilegios a cambio de ciertos beneficios económicos y cómo estos mismos políticos vendían más crecimiento del Estado en nombre del bienestar social, teniendo como contrapartida la compra de dichas ideas aberrantes y como resultado la miseria que sufrimos hoy. Tal concepción lo llevó a expresar en el año 1986 en un discurso que “durante 28 años de democracia política, Venezuela ha avanzado por el camino que conduce inexorablemente hacia el totalitarismo económico”[9]. Estas son unas palabras que fácilmente tienen vigencia hasta el día de hoy, pues luego de 40 años de democracia política viciada, se llevó al estrangulamiento económico y se creó un mal que alcanza el poder en 1998 y aún sufrimos en el presente, a saber: el chavismo y su Socialismo del siglo XXI.

Todo venezolano debería leer a Carlos Ball, que curiosamente comparte el mismo nombre con Carlos Rangel, uno de los grandes intelectuales venezolano del siglo XX, y con el cual compartió espacio e ideas. Por ello, invito a leer el recopilatorio de algunos artículos y discursos de éste personaje, que sirvió como fundamento para escribir este pequeño texto —que difícilmente den gloria a alguien que, sin duda, lo merece—. La obra se titula: “Carlos Ball, gran liberal venezolano”, publicada por Editorial La Ventana Rota, y puede encontrarla presionando aquí.


[1] Carlos Ball. El empobrecimiento de América Latina. Puede encontrarlo en: “Carlos Ball: gran liberal venezolano”. Recopilación de artículos y discursos por Diego Mendoza, publicado por Editorial La Ventana Rota. Pág. 29, 30. Puede acceder a través de: https://publuu.com/flip-book/360175/822653/ (Consultado el 12 de enero de 2024).

[2] Ver: Ibidem., sección: “Más estado, más pobreza”. Pág. 31.

[3] Ibidem.

[4] Ibidem.

[5] Ver: Ibidem., sección: “Derechos y más derechos”. Pág. 21.

[6] Ibidem., sección “El control de los hombres”. Pág. 54.

[7] Ibidem. (Cursivas y negritas mías)

[8] Al respecto, ver en Ibidem: “La democracia económica”, págs 11, 12; “Donde el gobierno mete la mano hay ineficiencia y escasez”, págs. 13-15; “Libre comercio versus proteccionismo”, págs. 16, 17; y “Regulación versus libertad”, págs. 23, 24.

[9] Ibidem., sección: “Regulación versus libertad”. Pág. 44.

Sobre la perdida de CITGO

Por Leroy Garrett.

Esto es crónica de una muerte anunciada. El final de Citgo, reportado por los medios este lunes, es una prueba redundante de que Venezuela no es aún una nación.

No puede considerarse nación a un grupo humano aún cuando por generaciones habiten en el mismo territorio al ver como recurrentemente un país, o su liderazgo, destruye el fundamento pecuniario de su viabilidad material; el arrase de Boves o el grito suicida federal “Muera el Ganado” son recordatorios persistentes de lo dicho.

Citgo fue el gran negocio estratégico petrolero de Venezuela, y la coronación de nuestro éxito manejando el negocio de los hidrocarburos autónomamente, sus refinerías son aptas para procesar el gran contenido de azufre de nuestro petróleo, como ente refinador se ubica en el séptimo lugar de importancia dentro de los Estados Unidos, contando con un músculo comercial de 4,000 estaciones de servicio presentes a lo largo de la costa este norteamericana.

Hoy después de las transgresiones chavistas corrompiendo y desacreditado la empresa por años, y la atrocidad histórica y tragedia presente que representa el gobierno interino de Guaidó, Citgo se debate entre arreglarse con sus deudores o ser subastada, ambos escenarios son terribles para Venezuela.

ConocoPhillips fue la compañía petrolera que con mayor decisión y credibilidad en nuestro país se enroló en el proceso de apertura petrolera de los 90s. Petrozuata era el complejo a desarrollar bajo facilidades impositivas que sirvieran de atractivo al inversor-operador dentro de un esquema justo de retorno a la inversión y ganancias compartidas. Todo funcionó hasta que llegó Chávez al poder.

Chávez rompió el acuerdo y expulsó a ConocoPhillips del país, un juicio en Estados Unidos le otorgó $8.7 Billones que la república no ha honrado, la minera Crystallex, expropiada de su operación de las minas Las Cristinas, también se aseguró por la vía judicial otros $8 Billones, esos fallos son ya añejos en el tiempo y no honrados producen intereses, y para poner el cuento corto, el total adeudado, más la mora, costas y otros gastos ubican reclamación en unos $29 Billones, el valor presente de Citgo es aproximadamente $32 Billones, en una simple resta nos damos cuenta que la perdimosm pues, si Citgo no cierra un arreglo con sus deudores se la tragarán en la subasta.

En esta historia de infortunios y decepción, el “Gobierno Interino” tuvo una participación notablemente destructiva, como toda personalidad jurídica mercantil, por ficción jurídica la personalidad de la empresa es distinta a la de sus propietarios, importante decir que estas deudas no son originarias de nuestro refinador en Norteamérica , fueron hechas resultado de violaciones contractuales cometidas por la República Bolivariana al nacionalizar los activos de Conoco y Crystallex.

Citgo nada tenía que ver pero al gobierno de Guaidó por expresa acción y omisiones permitió que los tribunales Americanos reconocieran a Citgo como un ente del gobierno Venezolano (Alter Ego) así se condenó a muerte nuestro principal negocio en el exterior.

No quiero fastidiar con la extensión del daño que hizo el circo Guaidó-López a Citgo, sólo permítanme recordar que el defensor designado por el “interino” con la bendición de la administración Trump fue el abogado José Ignácio Hernández, precisamente el defensor de los acreedores y máximo promotor de persuadir a las cortes americanas que aceptaran el hecho de que Citgo y el gobierno chavista eran la misma cosa. En suma, zamuro cuidando carne.

Luego vino además la total apatía del “gobierno de los embajadores“ para defender a Citgo y protegerla para los intereses del pueblo venezolano. Consistentemente los abogados de la empresa no asistieron a importantes eventos del juicio en procura de la defensa, al hacerlo se logró ex profeso que se considerara a la corporación apéndice del gobierno venezolano.

La verdad procesal admitida por los tribunales americanos fue admitir que Citgo y el Gobierno de Maduro eran la misma cosa. Triunfó de Voluntad Popular!

Está saliendo a flote también como la corrupción reino rampante en la Citgo gerenciada por la familia López y su títere Guaidó, (Si, una historia de saqueo igual a la de Monomeros) auditorías reportan escandalosas omisiones a procesos corporativos y cumplimientos en manejos presupuestarios, disposición de dinero, todo al margen de las normas de la empresa, pero este tópico alimentará crónicas por venir.

El hecho es que se hizo un suculento sancocho con la gallina de huevos de oro, pocos los invitados, millones de deudos hoy y en generaciones por venir, hay por supuesto muchos que hicieron mucho dinero con este asesinato. El pueblo de Venezuela no tiene dolientes.

Entre Narnia y la dialéctica materialista

En el mensaje de fin de año, feliz y esperanzador, de la señora Machado, ella le habló a los suizos; algo imposible a los venezolanos, de hecho, ya nos lleva a la recurrente certidumbre de que la vía electoral a trocha y mocha impuesta por ella y los colaboracionistas predecesores es la vía del cambio para que nada cambie. Solo ella y sus cercanos colaboradores saben lo que significa ese vacuo slogan “hasta el final”, el resto de los venezolanos sospecha una invitación anticipada a una nueva bailoterapia a lo Capriles.

¡Ella sigue en Narnia, los venezolanos no! Yo pregunto: ¿A donde vamos? Caprichosamente hay momentos en nuestra historia moderna y reciente donde los hechos imprimen los cambios. Marx lo llamó la dialéctica materialista, un proceso que siempre ha aspirado a ser catalogada como ley socio histórica. Este concepto de manera simplista indica que el motor de la historia no son los hombres sino las relaciones de producción, en otras palabras: la economía.

Si chavistas y Cubanos conocen la dialéctica materialista como “buenos hijos de Marx” (Que no lo son), deben estar preocupados en el giro que ha dado las prioridades en asegurarse un predictible suministro de Petróleo y Gas para los Estados Unidos y el hemisferio occidental en tiempos de guerra casi total.

Chavistas por virtud de reacomodo energético han logrado levantar sanciones y liberar sus presos, igualmente con cierta permisividad les han dejado hacer sus juegos de guerra en el Esequibo.

El caso es que, si de verdad conocen la dialéctica marxista, deben saber que este boom petrolero que regresa al esquema seminal de las concesiones territoriales es la amenaza más tangible y peligrosa jamás enfrentada por el pretendido “chavismo para siempre”.

El General Gómez, padre de la clase media, clase que trajo la viabilidad democrática a Venezuela (escritores como Herrera Luque adjudican el título a Betancourt como “partero de la clase media”, pero no fue así, Rómulo fue el “organizador” de la clase media) el Benemérito, al consentir los negocios propuestos por la Standard Oil y Shell, jamás se imaginó que estaba cambiando la composición sociopolítica del país para siempre.

El Chavismo, cuya prioridad fue liquidar la clase media venezolana como efectivamente lo hizo desde inicio del milenio, acabando con la carrera administrativa, la nómina de pdvsa, el magisterio y la pequeña y mediana industria, al consentir la entrada de las grandes hermanas (Operadoras mundiales de petróleo y gas) está desatando la misma transformación social que no acabó con Gómez, pero si con la hegemonía andina, muy a pesar de que creyó continuaría después de su muerte.

Ya la inyección de dinero traerá de regreso a aquellos recursos, hablo de profesionales y técnicos todavía con la vitalidad de poner en marcha la infraestructura petrolera destruida por la negligencia, odio e impericia ayatolica chavista, generará una demanda en bienes y servicios que revitalizará los sectores industriales y comerciales y proveerá una clase social con conciencia de su destino y por diseño opuesta al presente despelote.

Mientras tanto, los gurues de la solución electoralista seguirán hasta su declinación biológica e histórica en la Narnia honesta o aberrante de sus errores y corrupciones, engrosando la lista de los perdedores históricos donde reposan los enemigos del señor de la Mulera; como Blanco Fombona, Arévalo Cedeño, Delgado Chalbaud (Padre), Pocaterra, entre otros muchos.

¿Volverán los carnavales del 28? De alguna manera u otra estoy seguro que regresarán.

Emoción y razón: dos elementos interconectados (parte I)

«Una filosofía emocional lleva a actuar sin fines específicos, mucho menos en busca del bienestar personal, es impetuosa; pero una filosofía racional intenta comprender el mundo que le rodea, aceptarlo tal cual es»

Autor

Por Roymer Rivas, teórico del Creativismo Filosófico y coorinador local senior de EsLibertad Venezuela.

Las creencias son el fundamento de la existencia human, en la medida en que aquellas que sostengamos, consciente o inconscientemente, determinan las acciones que ejecutaremos a lo largo de nuestra vida. Por ello, es importante reparar en ellas, porque puede que nuestras acciones se encuentren enmarcadas en creencias que no se amoldan del todo a la realidad. Empero, en última instancia, estas creencias forman un sistema, una filosofía, por lo que se puede decir que la filosofía que sostenga una persona enmarcará sus acciones. Si bien, esta puede tomar un rol pasivo o activo (por decirlo de alguna manera); pasivo cuando el conjunto de valores que rigen la existencia surgen y determinan las misma sin ningún tipo de reflexión, cual animal no-human; y activo cuando dichos valores son pensados y establecidos por la razón, que mide cuán lejos o cerca de la realidad están todos esos mensajes que llegan al consciente y el mismo reflexiona y cuan cerca o lejos se encuentran del conjunto de metas que la misma razón establece en busca del bienestar personal.

He aquí la importancia de la filosofía, que, tal como indica Ayn Rand, nosotros no podemos elegir si necesitamos o no alguna filosofía, y afirmar lo contrario es caer en una contradicción performativa, sino que la “única opción es si defines tu filosofía a través de un proceso consciente, racional y disciplinado de pensamiento, a través de una deliberación escrupulosamente lógica”[1] o, por el contrario, si dejas eso a la deriva, dando paso a que “tu subconsciente acumule un montón de conclusiones injustificadas, generalizaciones falsas, contradicciones indefinidas, proverbios sin digerir, deseos sin identificar, dudas y temores, todos ellos mezclados al azar, pero integrados por tu subconsciente en una especie de filosofía incongruente”[2].

Esto se puede comprender mejor con el símil que hace Rand entre el cerebro del human y el ordenador; “Tu subconsciente es como un ordenador” cuya “principal función es la integración de tus ideas”, ahora bien, ¿Quién se encarga de programar la misma? A juicio de Rand, la “mente consciente”[3]. Si la mente consciente no programa el conjunto de creencias que se encuentran en el subconsciente, ésta queda condenada a divagar por el azar y el human se “entrega al poder de unas ideas que no sabe que ha aceptado”. En otras palabras, sin el consciente o la razón, que es la única herramienta que sirve para aprehender el mundo y adquirir conocimiento[4], es como si el human fuera un robot incapaz de conocer el motivo o sostén de las acciones que realiza.

Comprender esto es importante, porque para Rand las emociones por si solas no son un fundamento sólido que permita al human conocer el mundo que le rodea y sobrevivir, sino que son una especie de impresiones o mensajes que envía el cuerpo que le pueden llevar a actuar de una u otra forma, sin juicio alguno, por lo que forma parte de esa filosofía dejada a la deriva que rige la existencia de la persona; en cambio, lo sensato sería que la mente consciente fije los valores importantes para la persona y estos, a su vez, enmarquen las emociones. Una filosofía emocional lleva a actuar sin fines específicos, mucho menos en busca del bienestar personal, es impetuosa; pero una filosofía racional intenta comprender el mundo que le rodea, aceptarlo tal cual es, y no se deja llevar por las emociones, sino que más bien conoce el motivo de sus emociones y puede someterlos a la voluntad de la razón. Esto se puede apreciar muy bien en la ilustración que usa Rand al inicio de su discurso, cuando habla del astronauta que queda varado en algún planeta extraño del que no puede salir[5]. En ella, el astronauta no hace uso de la razón para determinar donde estaba y cómo podría sobrevivir ante su situación, sino que se deja llevar por la emoción y prefiere que sean otros quienes enmarquen todas sus creencias que, más tarde, determinaran sus acciones (muy probablemente en detrimento de su bienestar); si el astronauta hubiese sido más racional, y por consiguiente más objetivo, habría aceptado su situación y buscado formas de aprehender su entorno, establecer valores y buscar la manera de sobrevivir por sus propios medios, dadas las circunstancias, sin dejar que sea otro quien lo manipule cual títere; dejar que sea la primacía de la razón la que rija su existencia aumentará las probabilidades de éxito de sobrevivir y ser feliz, mientras que dar paso a la primacía de las emociones equivale a la muerte y la infelicidad[6].


[1] Ayn Rand. 2021. Filosofía: quién la necesita. Publicado por Editorial Deusto. Pág. 18.

[2] Ibídem.

[3] Ibídem., pág. 19.

[4] Ibídem., pág. 20.

[5] Ibídem., pág. 13, 14.

[6] Nota de acote: no estoy de acuerdo del todo con Rand, estimo que se equivoca en la medida en que ve la “razón” como algo plena y solamente consciente, pero esto para otro día. Por ahora, espero que el lector se quede con el mensaje general de que necesita reparar en cuáles son el conjunto de principios o valores que rigen su existencia.

Caos y esperanza

Por Leroy Garret.

Tal y como advertimos, Inglaterra ha despertado de su largo sueño pacifista y enviando barcos y pertrechos militares a las aguas territoriales del Esequibo, lugar donde ya no tan silentemente se desarrolla una actividad petrolera y gasifera de proporciones aún no estimadas al presente.

El eje Habana-Caracas en respuesta también anuncia la movilización de una considerable porción de su parque bélico hacia la zona, en una operación homenaje a uno de tantos generales que habitan en el Olimpio chavista, cuyas hazañas en vez de heroicas serían estimadas como actos de flagrante criminalidad si son evaluadas por la escala actual de valores mundiales.

¿Por qué la provocación? ¿Acaso cubanos y sus comisarios criollos obedecen a instrucciones rusas o chinas o conjuntas para crear un teatro de guerra en las americas no vivido desde la guerra en las Malvinas?

Eso sería un caos y una calamidad no solo impresentable, sino injusta para los venezolanos, quienes sufren por décadas de apagones, y condiciones de hambruna y salubridad propios de poblaciones civiles azotadas por guerras.

Como hemos dicho anteriormente, un país en las condiciones de Venezuela no podría hacerle la guerra a nadie, pero a nadie tampoco sorprendería nada de lo que la lógica chavista es capaz de hacer.

Una de las leyes de la guerra se basa en que se sabe quien y porque se inician y no nunca se sabe como acaban, por alguna duda pregunten al
Zar Nicolás de Rusia, al Káiser Alemán, a Hitler o más cercanamente a la junta milica argentina, después de recuperadas las Falklands.

La historia ofrece también ejemplos de traiciones, de como socios financistas y promotores del conflicto al ver que los resultados de la campaña bélica no son los esperados, dejan ensartados a sus socios a quienes aguarda un final brutal, recuérdese a Napoleón III y sus apetitos de conquista Mexicana, fue su promovido Emperador Maximiliano de Habsburgo, abandonado a su suerte por su mentor, quien terminó fusilado, en el Cerro de las Campanas, Querétaro por los fusiles de la Chinaca de Benito Juárez.

Siempre el inicio del año nuevo invita a la esperanza, nos preguntamos si esta peligrosa danza militarista bailada por el chavismo podría ser el fin o por lo menos el inicio del fin de la hegemonía gobernante más aberrante de nuestra historia, se apela a los venezolanos de buena voluntad de ocurrir las condiciones, a invocar y accionar el “poder de uno” en la búsqueda de una nueva carta magna inspirada en la amplitud de la constitución de 1960, la re-institucionalización del país, asegurar la instauración de un sistema judicial independiente que logre la justicia en castigo a la traición y abusos de la tiranía, bajo un gobierno provisional que garantice las condiciones de elecciones limpias y el surgimiento de un gobierno que opere para recuperar la tan añorada democracia.

Todo esto es posible, si es esa nuestra intención.

Feliz año nuevo an mis lectores.

Historia real del Socialismo: más de 4000 años de fracaso

«Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención»

Jane Austen

Por Roymer Rivas, coordinador local senior de EsLibertad Venezuela y teórico del Creativismo Filosófico.

La historia tradicional del Socialismo quizá responda a todo un conjunto de marañas de personas que no quieren que veamos la raíz del gran problema de la humanidad; o quizá responda a la simple falta de enfoque o ignorancia, que nos ha llevado a ver este perverso sistema como algo que surgió relativamente hace poco o que la institución del Estado es buena para la sociedad. Sin embargo, reflexionando un poco, viene a mi mente un dicho popular que dice que “la historia siempre la cuentan los vencedores”, y, haciendo retrospectiva, da la casualidad que quien ha vencido y prevalecido a lo largo de gran parte de la historia de la humanidad ha sido el Estado, el Socialismo, por lo que uno puede pensar que su historia ha sido minimizada convenientemente a unos 300 años —o no, pero el caso es que ha sido funcional para quienes defienden este sistema—. Esto no lo sé, tampoco quiero decir que la historia criminal tradicional del Socialismo este tergiversada, lo que sí sé y afirmo —y es lo intento aclarar— es que esa historia está incompleta, se queda corta, le falta un gran pedazo.

Para hacer esta afirmación no me valgo de datos estadísticos o “científicos”, estos los considero cuasi-irrelevantes —no en sentido completo— porque la historia no se puede interpretar científicamente —no todos los hechos históricos pueden sustentarse en datos objetivos—, sino en la observación, la razón y la capacidad de emitir juicios éticos. Con esto en mente, y sumado a las ideas expresada en textos anteriores[1], con el fin de completar genéricamente esa historia, podemos decir que la concepción que mostramos de lo que es realmente el Estado y/o el Socialismo, hace necesario ver su historia de una forma distinta; porque ya no tenemos un sistema que se origina en el siglo XVIII o XIX, en donde el Estado extiende sus tentáculos y regula muchos campos de la acción humana, sino que surge desde el momento en que el primer ser humano se levanta en contra de otros para conseguir fines propios a través de medios violentos, sometiendo la voluntad de otros en el camino. Si bien, esto puede tener un enfoque seglar y uno religioso, hoy daré un breve resumen del campo religioso o, para ser más exacto, en historia bíblica, y el seglar.

Gobierno de human sobre human en la Biblia

Si nos apegamos a la cronología Bíblica, entonces los sucesos que describe el Génesis en su capítulo 10 y 11, con respecto a Nemrod, suceden en algún tiempo entre el lapso de 2269 y 2030 antes de la era de Cristo[2]; por lo que fácilmente se puede decir que la historia del Socialismo, entendida esencialmente como: ilegitimo gobierno coactivo de humanos sobre humanos donde la voluntad individual queda a expensas de una amorfa colectividad[3] que se traduce en un ataque sistemático e institucionalizado a la acción humana, abarca más de 4000 años de historia; una historia decadente y llena de fracasos. Y no cabe mencionar que “la humanidad obtuvo grandes avances en muchos campos gracias a estas acciones cometidas por humanos sobre humanos y que la misma sirvió como resguardo o protección para la supervivencia humana”, sino que, en cambio, la humanidad avanzó a pesar de haber Estados en el mundo que rigieran su destino. Todos los Estados de la tierra, en mayor o menor medida, causaron malestares a la sociedad que sometían o fungieron —al igual que hoy— como limitantes para la resolución de dichos malestares o la consecución de un grado de satisfacción mayor para el ser humano. A lo sumo, de lo único que protegía el Estado a la Sociedad era de que viniera otro saqueador —otro Estado— a atacar o hacerse de los recursos del territorio y la sociedad que él mismo manejaba; pero, nuevamente, encontramos el mismo problema: El Estado. Esta seudo-protección no cambia el hecho de que la humanidad fue y sigue siendo esclava de las directrices de la clase gobernante, sin importar quien ejerza el poder.

Gobierno de human sobre human en la historia seglar

Ahora, viéndolo desde la historia seglar, el Estado primitivo —ese que no cuenta con instituciones tan estructuradas como en el presente ni estaban delimitados territorialmente— tiene su primera aparición en organizaciones como tribus o clanes que muchas veces tenían vasta extensión conseguida de las conquistas y explotación o extinción de las tribus conquistadas, pero su organización no era tan profunda como los modernos. Las primeras organizaciones de este tipo la podemos encontrar en la antigua Mesopotamia después del 3000 antes de la era de Cristo con la llegada de las ciudades sumerias, sin embargo, ya habían tribus esparcidas por todo el mundo que compartían las mismas características: conquistar y sobrevivir —como las formas de organización social de vikingos, quienes vivían de saquear a los demás, y de los demás pueblos nómadas que instituyeron la esclavitud[4]—; por lo que, con esta concepción del Estado y/o el Socialismo, se puede decir que su historia tiene entre 4000 y 6000 años de historia.

Gobierno de human sobre human en la actualidad

Dando un salto temporal hasta la época contemporánea, el Estado Nación o Moderno debe su origen a la delimitación del territorio en cual ejercerá su dominio; hecho que, a su vez, surge gracias al Tratado de Westfalia de 1648 firmado entre países europeos para evitar que las potencias —Estados fuertes— u otros países se impusieran a otros Estados[5]. Es en este contexto que, después de años de revoluciones en el que imperaba la monarquía autoritaria y/o la monarquía absoluta, maduran las instituciones políticas y el Estado comienza a mutar para amoldarse a un sistema que conseguiría darle la mayor legitimidad o aceptación intelectual, ese sistema que conocemos hoy día como Democracia Representativa.

Sea como sea, visto desde el foco histórico que guste más, la historia del Estado o Socialismo fue, es y siempre será la misma: un grupo de seres humanos aprovechándose de su poder para someter a otros; un grupo de humanos que se valen de medios políticos para conseguir sus fines por medio y a costa de otros; un grupo de humanos conquistadores que saquean y esclavizan a los conquistados. Nada ha cambiado ni cambiará en esencia dentro de un sistema social donde exista el Estado; en el pasado originaban guerras, saqueaban, explotaban o esclavizaban; hoy la cosa no ha cambiado, las guerras son de Estados —un grupo de humanos movidos por un ideal o por las ansias de más poder para dirigir coactivamente la vida de un pueblo; y esto aplica aún si no tienen un territorio delimitado aceptado por la comunidad internacional que, a su vez, la constituyen más Estados[6]—, saquean, explotan y esclavizan a través de medios sutiles como los impuestos legislados y no legislados o por otros no tanto como la creación de leyes que atentan contra la libertad. Si a través de instituciones fuertes que velen por la propiedad, libertad y vida de cada individuo por igual se eliminara la capacidad que tiene un humano o un grupo de humanos con poder de coaccionar a otros sistemáticamente, entonces el Estado y/o el Socialismo no existirían.

Algunas cosas más

Por lo pronto, como existió y sigue existiendo el Socialismo, queda de mi parte resaltar que el mismo siempre busca la forma de crecer; quienes gobiernan a la sociedad coactivamente siempre buscan y encuentran formas de ampliar su poder e influencia en la sociedad gobernada. El que hoy día tengamos Estados o Socialismos más sofisticados es una ilustración clara del hecho de que una pequeña dosis de Socialismo siempre llevará a que cada vez más dosis se inyecte en la sociedad o, dicho de otro modo, un Socialismo de menor grado siempre llevará a un Socialismo de mayor nivel o radical. En el pasado encontrábamos Estados sin límite territorial, con instituciones débiles; hoy encontramos Estados con instituciones sólidas, límites territoriales, dominio de armas más sofisticadas, una constitución que los legitima forzosamente por ley y con símbolos patrios o nacionales que le dan cierto grado de latría[7]. Ahora bien, el Socialismo en el planeta es más radical en uno que en otros lados, pero en aquellos lugares en donde es radical, es resultado de descoordinaciones o desajustes que han causado las intervenciones que le precedieron y se tratan de solucionar con más control; tal es el caso de, por ejemplo, Cuba, Corea del Norte y Venezuela.


[1] Revisar: (i) “Estado, gobierno, Dios y orden social”; (iii) “Socialismo, máxima expresión del colectivismo”; (iv) “El horror intelectual del Socialismo”; (v) “Economía y Socialismo, dos expresiones mutuamente excluyentes”; (vi) “El fracaso histórico del Socialismo: la URSS, Cuba y otras historias tradicionales del Socialismo”; (vii) “Socialismo definido: contra el concepto popular de “Socialismo””; todas publicadas en el portal de ContraPoder News y a las cuales puede acceder a través de: https://contrapodernews.com/?s=Roymer (Consultado el 19 de diciembre de 2023).

[2] Atalaya del 1 de diciembre de 1975, publicada por los Testigos de Jehová, bajo el tema: Captando los sucesos bíblicos en orden. Pág. 734-735. También puede consultar el apartado “Desde la creación del hombre hasta el presente” de la sección “cronología” situada en “Perspicacia para Comprender las Escrituras”, volumen 1., págs. 584-604 (Brooklyn, New York. Editado por la Watch Tower Bible and Tract Society of New York, Inc. International Bible Students Association). Es relevante mencionar que absolutamente todos los gobiernos que le procedieron entran dentro de esta definición de Socialismo, así que no es necesario mencionarlas y/o describirlas, hacerlo sería redundar en una idea o creencia que ya es clara.

[3] Para efectos prácticos, Socialismo y Estado serán tratados en este texto como sinónimos. Entiendo que hay matices a tratar, pero en el fondo se discute el mismo asunto.

[4] Ver: Franz Oppenheumer. 2014. El Estado: su historia y evolución desde un punto de vista sociológico. Traducido por Juan Manuel Baquero Vázquez y publicado por Unión Editorial. Sección: “Pueblos anteriores al Estado: Pastores y Vikingos”.

[5] Este tratado, firmado después de 30 años de guerra, da luz o aceptación al término “soberanía territorial” y al nuevo orden internacional. Para conocer mejor los antecedentes y el impacto que tuvo la firma de este tratado, puede consultar el ensayo de Alejandro Galán Martin titulado: “La Paz de Westfalia (1648) y el Nuevo Orden Internacional”, al cual puede acceder a través de: https://dehesa.unex.es/bitstream/10662/3319/1/TFGUEX_2015_Galan_Martin.pdf (Consultado el 24 de diciembre de 2023).

[6] Qué curioso que quien tiene que determinar si un Estado es o no un Estado, sean los mismos Estados del mundo, basándose en leyes que, muchas veces, fabricaron ellos mismos.

[7] El grado de idolatría que se le guarda al Estado es supino e indignante, todo funciona cual religión que sirve a un dios con rituales varios; es la religión del Estado. A dios Estado debe rendírsele obediencia sin presentar objeción alguna, así no se entiendan sus acciones y sin importar si lo que pide es malvado, porque hacerlo es un acto de rebeldía y merece castigo; debe rendírsele adoración mediante la bandera de la nación y el canto del himno nacional, no hacerlo es una falta de respeto, un acto vil que merece castigo —dígale a un niño que no cante el himno en el colegio para que vea lo que pasa—; si hay algún problema en la sociedad, se le debe “orar” al Estado para que solucione dichos problemas, no hacerlo es considerado prescindir de este dios y, por tanto, una oposición que merece castigo —intente hacer algo que el Estado no regula, sin pedirle ayuda, para que vea cómo comienzan a surgir leyes e interpretaciones de leyes que terminaran por controlar su acción—. La sociedad actual es al Estado lo que los Israelitas eran a dioses falsos en su tiempo como pueblo escogido de Dios, y ellos, a igual que la sociedad del presente, pagaron las consecuencias de su mal proceder (revisar: Éxodo 20:4, 5; Deuteronomio 5:8, 9; 7:2-5; Josué 2:11-19; 3:7, 8). Y el adoctrinamiento inicia desde muy joven: desde primaria hasta la universidad se comienza a impartir el culto al Estado mediante el canto del himno y el homenaje a la bandera y en Ciencias Sociales te definen la institución y su supuesta importancia para la organización social, se tiene contacto con las delimitaciones territoriales del Estado y se refuerza el adoctrinamiento con historia, geografía, geografía económica (en Venezuela, hoy “geografía, historia y ciudadanía”), premilitar, economía, entre otros que, en mayor o menor grado, inyectan la creencia en dios Estado. Toda la rama de las ciencias sociales está impregnada de esta religión.

En la mira: la doble Moral de Biden con la liberación del pillo Alex Saad

Por Ricardo Guanipa d’Erizans.

Es verdaderamente vergonzoso que el gobierno socialista de Joe Biden haya liberado a un delincuente como Alex Saad con el cuento de canje de prisioneros con su Camarada fugitivo Nicolas Maduro. Este acto irresponsable del presidente de Estados Unidos tiene que ser considerado como un crimen de obstrucción a la justicia, porque ¿De qué sirve que agentes de la DEA, CIA y FBI arriesguen sus vidas para capturar a miembros del Crimen Organizado Internacional para luego negociarlos como mercancías y conceder favores con el disfraz de intercambio?

Cuando se ejecuta alguna acción con factor sorpresa, sea bélico o no, se calculan sus efectos negativos compuestos por daños colaterales y precio político, ambos se estudian cuidadosamente para que al momento de ejecutar la acción tener una respuesta a los medios de comunicación y, por ende, a los ciudadanos.

En el caso de la doble moral de Biden y la liberación arbitraria de Alex Saad, el daño colateral es perder apoyo de grupo de venezolanos que venían votando por los socialistas Demócratas, mientras que la respuesta programada ha sido “A veces hay que tomar decisiones difíciles para poder liberar estadounidenses y puedan volver a casa”. Eso suena bonito y es humano, quien se oponga a esa respuesta le falta humanidad, pero, mi problemas es que yo no les creo a los fariseos Demócratas en la Casa Blanca; tengo la certeza de que las negociaciones con Maduro han sido otra, pero para despistar a desconfiados —como yo— nos sueltan esa ola de humo con la liberación de 6 norteamericanos por la libertad de Saad.

En ese gato encerrado de Biden con Maduro debe existir el acuerdo que Nicolas detenga la exportación de cocaína con destino a EE. UU. y dejar de entregar uranio a Irán a cambio de liberar millones de dólares, o dejar que Citgo vuelva a las manos de Maduro a cambio de los norteamericanos secuestrados por el régimen de Venezuela, lo de Alex Saab es solo un regalo de cortesía de Biden o minimizar el costo político y los efectos colaterales.

Por más de sesenta años, los Demócratas en la Casa Blanca han jugado con la esperanza del pueblo cubano, quienes han soñado por más de 6 décadas ver su isla libre, pero presidentes como Kennedy, Carter, Clinton, Obama y Biden han ayudado y fortalecido la dictadura de los Castros, que han sembrado la guerrilla y crimen organizado en todo el continente americano con absoluta impunidad. Estos crímenes incluyen magnicidios, asesinatos por encargo, secuestros, trafico de drogas, voladuras de aviones y otros actos terroristas con absoluta impunidad, porque tienen la protección de los demócratas en EE. UU.

En ese sentido, Venezuela se ha convertido en la nueva Cuba de los Demócratas, un satélite del comunismo ahora no en el Caribe sino en medio corazón del Continente como Venezuela, por esos dime y diretes de los chavistas y los Demócratas en la Casa Blanca, es la misma fabula de Cuba y la Casa Blanca, los ciudadanos patriotas que luchamos por una Venezuela libre desde el exilio seremos enterrado en el extranjero después de haber soñado con una patria libre, tanto en Miami como otras ciudades de EE. UU. y el mundo se encuentran millones de cubanos enterrados que no pudieron ver a una Cuba libre. Pero después de ver la descarada sinvergüenzura de Biden en su conchupancia corrupta con Maduro, he puesto los pies sobre la tierra y ahora solo me queda pensar en que lugar de Miami me gustaría que mis hijos lancen mis cenizas al mar ya que ¿Quién puede vencer a dos Estados corruptos económica y políticamente asociados como los Demócratas y el chavismo?

Sin más, me despido deseandoles un feliz año 2024.

Ciudadanos y delincuentes

Por Antonio Semprun, coronel de la Guardia Nacional.

La frase de Henry Kissinger: «Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses», explica claramente la liberación de Alex Saab, y a la vez golpea la manera en cómo Francis Scott Key veía a su nación, a saber: «la tierra de los libres», y contradice el tópico original de Thomas Jefferson: “El imperio de la libertad”, enviando mensajes muy claros al mundo, especialmente a Venezuela.

El delincuente de cuello rojo Alex Saab, requerido por lavado de dólares en Estados Unidos, Italia y Colombia, terminó su cautiverio probablemente gracias al interés de lo que contiene el subsuelo venezolano.

A pesar de la demostración en la comisión de delitos, ya la genocida tiranía venezolana había sido favorecida con el indulto y entrega que echaron a la basura el trabajo, el riesgo de vida de los funcionarios de unidades de inteligencia norteamericanas en la captura en Haití por narcotráfico de los sobrinos de Cilia Flores, quien usurpa el cargo de primera dama de la República.

El petróleo ennegrece la lucha por el respeto a los derechos humanos o da preferencia a decisiones por lo que se pueda obtener de lo que tenga o represente un individuo.

La justicia de los Estados Unidos liberó a un delincuente de alto perfil integrante de la organización criminal que asesina y tortura a opositores en Venezuela, y deportó y entregó a un ciudadano a esa tiranía, al Teniente Pedro Naranjo, hijo del ex-preso político General José Naranjo, quien huyó del país con su hijo en busca de “justicia y protección”.

La lucha por la libertad de Venezuela es un esfuerzo titánico, no por el significado de la palabra, sino porque la mayoría de quienes se han mostrado como opositores han resultado ser caballos de Troya, y algunos aliados internacionales han resultado ser agentes interesados en las riquezas del país que están en manos de delincuentes dispuestos a cederlas a cambio de su protección y beneficios.

¿Qué produce la decisión de los Estados Unidos al delincuente y al ciudadano tras la libertad y la deportación? Al primero, cenas opulentas con los mejores ingredientes, reuniones con los amigos para poner en práctica las nuevas andanzas, halagos, compartir con la familia.

Al segundo, esperar que una luz blanca eterna se apague, desear que lo bajen del rin de un automóvil donde lo paran descalzo, rezar porque termine la paliza que le propinan, rezar para no escuchar el sonido que produce la puerta que se abre cuando entra el próximo torturador.

Ciudadanos y delincuentes el mundo está conformado por ambos grupos, pero las circunstancias parecieran mostrar que el favorecer a uno de los dos depende de lo que puedan ofrecer.

La salvación de la República de Venezuela se ve negra

Por Leroy Garret.

El panorama se torna negro para aquellos que deseamos la salvación de la república.

Pasmosamente, y en modo de bofetadas recibidas, vemos como la dictadura se erige impoluta, invencible, al ver sus otrora delincuentes, emergiendo heroicos de sus cárceles, libres cuando la opinión pública creía a pie juntillas que se pudrirían en sus cárceles. De este modo, el chavismo ha logrado todo, ¿Por qué?

A simple vista no es una victoria chavista única, la oposición colaboracionista también celebra su esfuerzo de haber pedido hasta el hartazgo el levantamiento de sanciones económicas y la libertad de los procesados. Hoy la determinante mayoría de los países democráticos del mundo ven el proceso político venezolano como un pestilente pantanal, un particular ecosistema donde contubernalmente coexisten y se dan mutuo placer tiranos y colaboradores, una democracia muy corrupta, muy bananera y criminal, pero importante.

Debemos destacar que a nosotros los venezolanos, aunado al shock de ver sanciones levantadas, la libertad de los sobrinos y ahora de Saab, no comprendemos y nos cuesta comprender la dinámica de las relaciones internacionales en términos objetivos y no en los términos que nosotros quisiéramos deberían ser.

La cultura del petróleo tiene mucho que ver con esa visión equivocada del mundo diplomático, nosotros nos convertimos por virtud de la renta petrolera en un país de subsidios con una economía rentista donde no se siguió otro modelo de intercambio económico internacional mas allá de colocar nuestros barriles, al contrario de haber seguido un intercambio comercial en otros rubros, al diversificar nuestro esquema de ingresos, hubiera permitido insertarnos en una dinámica económica global y, por ende, nos hubiera permitido comprender la realidad de los apetitos e intereses que pululan en el mundo. Empero, esto no ocurrió.

Eso no quiere decir que en los gobiernos democráticos representativos no había una política de seguridad y defensa, reclamos internacionales por controversias limítrofes o políticas de contención ante el posible avance de vecinos poderosos como Brasil, o tener una presencia de liderazgo en problemas regionales como el exitoso esfuerzo del Grupo de Contadora que fue artífice de la paz en la Centroamérica bajo insurgencia guerrillera de los 80s. La creación de la OPEP fue un momento de alta lucidez internacional incuestionable también.

Para el venezolano común, la dinámica internacional ha sido un tópico de poca comprensión. Por ejemplo, el segundo presidencial de Carmona se vino abajo por la condena de la OEA aplicando la carta democrática que debió ser aplicada a Chávez, el ineficiente nonato gobierno no solo no supo controlar el poder en lo interno sino que fue totalmente nulo en persuadir nuestra vecindad regional, ya comprada por los regalos en crudo del difunto.

Escandaloso fue el abismo donde echaron a los trabajadores petroleros, manejados por los alacranes de siempre, individualidades de gerencia media, secretarias y muchos apasionados sin experiencia política alguna, en posturas narcisistas por sus méritos profesionales, se creyeron protegidos por una comunidad internacional que no les conocía, fueron en total incomprensión ante organismos internacionales como la OIT, mamut vivo desde los tiempos de la liga de las naciones el cual solo sirve para recopilar estadísticas, ignorando que la instancia sin procedimientos alguno de apelación es Wall Street, lugar muy familiarizado y adicto a los despidos masivos.

Ahora bien, ¿Qué pasa con nuestros asociados petroleros internacionales? A ellos les encanta trabajar con Saddam Hussein o las monarquías absolutistas árabes, por lo que ¿A quien importaba los despidos de PDVSA? ¿Importa ahora a Chevron?

El caso es que en un mundo con armas nucleares en neoproliferacion, guerras en las zonas más sensibles y mecanismos de control como el sistema naciones unidas surgidos para detener conflictos, hoy, alarmantemente, cada día menos tomados en cuenta por los Estados miembros, las relaciones internacionales se basan en el peligroso postulado que la fuerza hace al derecho.

Con potencias nucleares con apetitos de expansión territorial (China-Taiwan / Rusia-Ucrania) el marco castrado de ponderación de las relaciones internacionales nos retrotraen a Múnich e inclusive a Sarajevo.

Y la tiranía bananera, suramericana, que de paso posee las mayores reservas petroleras del orbe, y que detenta el poder absoluto en Venezuela con el consentimiento de sus “opositores”, esas reservas de petróleo que en tiempos de guerra garantiza movilidad y victoria militar, en un mundo que a pesar de los ambientalistas, se mueve por petróleo, es más justificado mantenerlos contentos, la ética no importa cuando viene guerra, eso da un poder que hace reabrir sus cuentas bancarias, no detener sus envíos de sustancias y muy importante, soltarle a sus malandros presos.

¿Ahora cobra sentido todo?