El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha revocado todas las órdenes ejecutivas proclamadas por su predecesor, Eric Adams, desde que fue imputado por corrupción; una en particular que prohibía a las empresas de la ciudad cualquier tipo de represalia en forma de boicot o retirada de sus inversiones en Israel por la guerra de Gaza.
Adams fue imputado formalmente por corrupción en septiembre de 2024. La acusación fue desestimada en abril del año pasado con el matiz de que fue recusada «con prejuicio» por el juez instructor en medio de dudas sobre la injerencia en el caso de la Administración Trump, muy próxima al ahora exalcalde.
Mamdani, además, ha revocado otra orden ejecutiva de Adams que básicamente equiparaba cualquier crítica a Israel como un acto de «antisemitismo», pero ha dejado intacta la recién creada oficina de la ciudad para combatir el antisemitismo que impulsó Adams, quien dedicó sus últimas semanas de mandato a protagonizar un viaje a Israel en el que declaró su lealtad absoluta a sus autoridades.
«Es un tema que tomamos muy en serio y que forma parte del compromiso que hemos asumido con los judíos neoyorquinos: no solo protegerlos, sino también celebrarlos y apreciarlos», declaró Mamdani en rueda de prensa sobre su decisión de preservar la oficina.
El nuevo alcalde ha tenido que sortear durante su campaña una ola de acusaciones infundadas que le han llegado a vincular con el movimiento islamista palestino Hamás y al propio Ministerio de Exteriores de Israel no se le han escapado estas nuevas decisiones.
«En su primer día como alcalde, Mamdani muestra su verdadero rostro: desecha la definición de antisemitismo y levanta las restricciones al boicot a Israel. Esto no es liderazgo. Es echar gasolina antisemita a un fuego abierto», ha manifestado el Ministerio.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este viernes haber completado con éxito su tercer examen médico desde que regresó hace un año a la Casa Blanca. «Los médicos me acaban de informar de que me encuentro en perfecto estado de salud», ha dicho después de las especulaciones sobre su estado físico.
«Por tercera vez consecutiva he superado mi examen cognitivo (es decir, he acertado el cien por cien de las preguntas), algo que ningún otro presidente o vicepresidente anterior ha estado dispuesto a hacer», ha escrito en su cuenta en la red social Truth Social.
Trump, de 79 años, ha defendido que «cualquiera que se presente a la Presidencia o a la Vicepresidencia debería estar obligado a someterse a un examen cognitivo sólido, significativo y probado».
«¡Nuestro gran país no puede ser dirigido por personas ‘estúpidas’ o incompetentes!», ha dicho el presidente de Estados Unidos, después de que en una reciente entrevista pretendiera acallar los rumores sobre su mal estado de salud alegando su buena genética o la ingesta de aspirina por encima de lo recomendado.
«Dicen que la aspirina es buena para diluir la sangre, y no quiero sangre espesa fluyendo por mi corazón. Quiero sangre fina fluyendo por mi corazón», dijo en una entrevista para ‘The Wall Street Journal’, en la que reconoció haber utilizado maquillaje para tapar hematomas y heridas de pequeños golpes y cortes.
No obstante, insistió en que goza de «excelente» salud gracias su genética y que practica deporte, si bien se limita el golf. El resto los considera aburridos, contó. Su alimentación también está en entredicho, dado que su círculo cercano reconoce el abuso de comida basura, como hamburguesas o patatas fritas.
Tras nuevas maniobras militares en el Estrecho, el régimen de Beijing volvió a reclamar la “reunificación nacional” bajo el principio de una sola China.
El régimen chino volvió a endurecer su discurso contra Taiwán luego de realizar ejercicios militares de alto impacto alrededor de la isla. El director de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado, Song Tao, exigió a Taipéi avanzar hacia la denominada “reunificación nacional”, una fórmula utilizada por Beijing para justificar su presión política, diplomática y militar sobre una democracia autónoma.
Aunque el funcionario habló de “diálogo”, dejó en claro que cualquier conversación debe darse bajo el principio de una sola China y el llamado Consenso de 1992, un marco rechazado por amplios sectores de la sociedad taiwanesa por desconocer su soberanía y su sistema democrático.
El doble discurso del régimen chino
Mientras Song Tao aseguró que Beijing está dispuesto a dialogar con partidos y organizaciones de Taiwán, el régimen comunista desplegó misiles, aviones de combate y buques de guerra en las inmediaciones de la isla. Este contraste entre palabras conciliadoras y demostraciones de fuerza refuerza las sospechas sobre las verdaderas intenciones del Partido Comunista Chino.
Desde hace años, China combina presión militar con incentivos económicos y propaganda para erosionar la voluntad democrática de Taiwán, al tiempo que insiste en una soberanía que nunca ejerció de manera efectiva sobre la isla.
Estados Unidos denuncia una escalada innecesaria
Las recientes maniobras militares generaron una respuesta inmediata de Estados Unidos. El Departamento de Estado pidió al régimen de Xi Jinping cesar su presión militar y adoptar una actitud moderada. Según Washington, las acciones de Beijing aumentan las tensiones en el Estrecho de Taiwán y ponen en riesgo la estabilidad regional.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, advirtió que la retórica agresiva y los ejercicios militares chinos no solo afectan a Taiwán, sino también a otros países del Indo-Pacífico que observan con preocupación el expansionismo chino.
Trump relativizó el riesgo, pero sostuvo su vínculo con Xi
El presidente estadounidense Donald Trump minimizó públicamente la posibilidad de una invasión inmediata y destacó su relación personal con Xi Jinping. Sin embargo, sus declaraciones no modificaron el diagnóstico central de Washington: China utiliza la intimidación militar como herramienta política permanente.
Analistas coinciden en que la acumulación constante de maniobras no busca entrenamiento, sino normalizar la presencia militar china alrededor de Taiwán y acostumbrar a la comunidad internacional a una presión cada vez mayor.
Taiwán reafirma su soberanía y refuerza su defensa
Frente a este escenario, el presidente taiwanés Lai Ching-te fue categórico. En su mensaje de Año Nuevo, reafirmó la determinación de la isla para defender su soberanía y fortalecer su capacidad defensiva ante las amenazas del régimen chino.
Lai subrayó que la comunidad internacional observa si Taiwán está dispuesto a proteger su democracia y su libertad, y reclamó apoyo político interno para aumentar el presupuesto militar, con un plan de inversiones por 40.000 millones de dólares actualmente bloqueado por la oposición.
El mandatario también advirtió que 2026 será un año clave y que la isla debe prepararse para el peor escenario posible, sin renunciar a la esperanza de evitar un conflicto.
Una pulseada entre autoritarismo y democracia
La presión de China sobre Taiwán no es un conflicto bilateral, sino un choque de modelos. De un lado, un régimen autoritario que no tolera la autodeterminación; del otro, una democracia que defiende su soberanía frente a la coerción. Las maniobras militares y los ultimátums de Beijing refuerzan la necesidad de respaldar a Taiwán como un actor clave para la estabilidad regional y el orden internacional.
Zohran Mamdani ha tomado posesión este jueves, 1 de enero, como alcalde de Nueva York en una ceremonia en la que ha jurado su cargo sobre el ‘Corán’, el libro sagrado musulmán, y ante la fiscal general neoyorquina, Letitia James.
«Es el mayor honor y un privilegio de toda una vida», ha proclamado Mandani tras asumir el cargo en una ceremonia que se ha desarrollado poco después de medianoche en la estación de metro abandonada bajo el Parque del Ayuntamiento de la ciudad.
El lugar ha sido expresamente elegido para recordar la ambición de la ciudad. «Cuando se inauguró la estación del antiguo Ayuntamiento, en 1904, una de las 28 estaciones originales del metro de Nueva York, era un monumento a una ciudad que se atrevía a cosas bellas y grandiosas para transformar la vida de la gente trabajadora», ha explicado Mamdani.
«Esta ambición no debe quedar relegada a un mero recuerdo de nuestro pasado ni debe quedar aislada en los túneles que están bajo el Ayuntamiento: será el horizonte de la administración que servirá a los neoyorquinos desde el edificio que está encima», ha destacado.
Mamdani es el 112º alcalde de la ciudad y el segundo más joven. En el acto ha estado acompañado por su esposa, la artista Rama Duwaji, y también por su madre, la cineasta Mira Nair. No ha habido espacio para muchos asistentes ni prensa. Está prevista para la tarde del jueves otra ceremonia más multitudinaria en la que Mamdani volverá a jurar su cargo ante el senador Bernie Sanders.
Mamdani ha sido elegido con un amplio margen en las elecciones tras imponerse en las primarias del Partido Demócrata con un programa claramente de izquierda, alejado de las posturas tradicionales demócratas. Entre sus principales promesas electorales está la de proporcionar transporte gratuito en autobús, congelar los alquileres y atención en escuelas infantiles gratuita hasta los cinco años.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado que está «retirando» a las tropas de la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland, tras una serie de reveses legales, y ha afirmado que sus despliegues habían ayudado a reducir el crimen en las ciudades, según ha informado Bloomberg.
«Estamos retirando a la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland, a pesar del hecho de que el crimen se ha reducido enormemente al tener a estos grandes patriotas en esas ciudades, y sólo por ese hecho», ha señalado este miércoles Trump en sus redes sociales, destacando que revisaría su decisión si el crimen aumentaba en esas regiones.
Así, ha avisado de que volverán «tal vez de una forma muy diferente y más fuerte cuando el crimen comience a disparase de nuevo»: «¡Sólo es cuestión de tiempo!».
Cabe señalar que la medida de Trump se produce una semana después de que la Corte Suprema de EE. UU. se negara a permitirle enviar tropas de la Guardia a Chicago, un revés importante en el intento del presidente de usar al ejército en ciudades controladas por demócratas para abordar, a su juicio, lo que «es un crimen desenfrenado y protestas por sus deportaciones intensificadas de inmigrantes indocumentados».
Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.
“En política, no siempre es relevante el fin por encima de todo, también importan los medios —si están justificados o no—. Por ello, con frecuencia, nos encontramos con “una verdad intolerable del realismo”: el medio es el fin. No se puede llegar a un país donde reine la transparencia si el vehículo usado para llegar allí está hecho con piezas de corrupción y mesianismo.”
Roymer A. Rivas B.
El 27 de julio del 2024 publiqué mi ensayo contra del circo que habían montado María Corina Machado (MCM) y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), en colaboración —consciente o no— con el régimen chavista y sostenido con el borreguismo, de cara a las elecciones presidenciales del día siguiente. En la misma referí a la patología de la normalidad de Erich Fromm para explicar el estado mental y social del venezolano frente al sistema político que nos rige, sirviendo como base para el argumento de la servidumbre voluntaria que se oculta tras el manto de la resistencia que llevan todos aquellos que dicen oponerse al chavismo, pero que, en el fondo, llevan su misma estructura mental. Dicha servidumbre voluntaria, sugiero, es una adaptación al entorno irracional en el que vivimos, donde las personas evitan el dolor de la realidad, se alejan del pensamiento crítico y evaden la responsabilidad individual para depositar confianza ciega en el mesías o el héroe del momento.
Tras un año y medio en el que se intensificó la narrativa épica, el amarillismo que blanquea las contradicciones y/o las incoherencias de una dirigencia que enarbola una consigna sin tiempo —“hasta el final”—, a la sombra de dos décadas de fracasos en múltiples dimensiones, uno pensaría que es suficiente para abrir los ojos y aceptar la realidad en la que nos encontramos sumergidos, dando paso a la creación de una estructura realista que sirva a la libertad y la necesaria transformación que necesitamos en el país. No obstante, como clara extensión de esa patología de la normalidad que embriaga a la sociedad venezolana, pasa todo lo contrario, y —paradójicamente— en nombre del “realismo político” se pretenden justificar esas incoherencias.
Perfecta ilustración de lo anterior son las palabras expresadas por Alejandra Martínez Canchica al respecto del realismo político y la corrupción, que —según entiendo— refiere a la situación actual que atraviesa la sociedad venezolana con MCM y sus colaboradores[1]. En vista de ello, en las siguientes líneas, me propongo desarticular, parte por parte, este andamiaje de justificaciones que confunde “realismo político” con la aceptación de convivencia con quienes han coparticipado en la debacle de Venezuela, y demostrar que cualquier movimiento que se resigne a ser el refugio de los “pecadores” sin arrepentimiento, esto es: aceptar a personajes de reprochable reputación por conveniencia, no puede considerarse, bajo ninguna circunstancia, como un “movimiento del cambio”. Comencemos:
Sobre lo obvio dicho por Alejandra, los Pablos de Tarso y las Marías de Magdala
Alejandra inicia su publicación con las siguientes palabras: “La política la hacen humanos, no ángeles. Pretender erradicar la corrupción de la política es como querer eliminar el pecado del mundo: lo más seguro es que no se pueda.”. En principio, la afirmación es una perogrullada, es decir, tan obvio que decirlo resulta casi ridículo; es evidente que la política la hacen los humanos, sólo a la existencia humana es que lo “político” cobra sentido —el resto de animales no tiene noción de lo político, o al menos no al nivel o en sentido humano—. Pero, entiendo que, en ciertos contextos, con el objeto de arremeter contra posiciones utópicas, a veces se hace necesario resaltar obviedades. El problema radica, sin embargo, cuando pretende justificar la claudicación ética de una dirigencia que ha decidido absorber los mismos vicios que juró destruir, entre los que se encuentra rodearse de actores de reciclaje —oportunistas— que mantienen intacto el status quo.
A juicio de Alejandra, o al menos eso es lo que se entiende de lo escrito, que un liderazgo se alíe con figuras que, de hecho, él mismo atacó durante algún tiempo —muy brevemente, porque parecen una familia disfuncional, donde todos se pelean pero, al final, siempre están juntos, para bien o para mal, y en el escenario venezolano siempre ha sido lo segundo—, debe justificarse desde el realismo político, porque “así lo demandan las circunstancias” y no se puede pedir purismo en la lucha por la libertad. En este orden de ideas, dice lo siguiente: “Una verdad intolerable del realismo: en política son necesarios los Pablos de Tarso y las Marías de Magdala. Si la política solo se hiciera con “puros” y con ángeles, no la necesitaríamos.”. Sin embargo, esto es un sin sentido absoluto. Impresionantemente, el mismo ejemplo con el que pretende justificar la estupidez sirve para refutarlo por completo.
Con lo escrito, Alejandra ignora que Pablo de Tarso y María Magdalena tuvieron una transformación radical de la mente, el corazón y el espíritu[2], un cambio de dirección fundamental en su estilo de vida, en suma, se arrepintieron y constataron dicho arrepentimiento con sus acciones. Pablo no siguió persiguiendo cristianos mientras decía ser apóstol (Hechos 9:3-6, 19-21; Gálatas 1:13-23), y María dejó su vida anterior y se acercó mucho a Jesús después de que éste le expulsara los demonios (Lucas 8:1-3). Entonces, extrapolando esto a la realidad política venezolana, no podemos hablar de “Pablos de Tarso o Marías de Magdala” cuando nos encontramos con personajes que no han pasado por un proceso de “arrepentimiento” ni han rendido cuentas, puesto que ellos simplemente se han cambiado de bando porque el poder relativo —liderazgo— de la oposición ha cambiado de manos, o por conveniencia táctica. Ergo, no hay Pablos ni Marías, sino infiltrados o camaleones que, junto a la dictadura, conforman la misma peste a erradicar en el país.
Entiéndase algo importante, no se está atacando el hecho de que debe existir Pablos de Tarso o Marías de Magdala en la Realpolitik, en eso estamos de acuerdo, no puede ser de otra manera, el problema central es que tales personajes no existen en el conglomerado político de la oposición en Venezuela. Alejandra pretende justificar las alianzas con seres reprochables, dado su historial de acciones, disfrazándolo de “madurez política” o “realismo”, en respuesta a las circunstancias en que vivimos.
Hasta hace no mucho, MCM intentó construir un movimiento sobre la intransigencia moral y la denuncia de una casta política que sólo se llenaba sus bolsillos, mientras no hacían nada en concreto para salir del chavismo. Ésta casta, en mayor o menor medida, es hoy la misma que se niega a dar respuesta sobre el manejo de fondos cuando decían luchar por la libertad de Venezuela. No podemos hablar de “realismo” solo cuando conviene. Si durante años tu mensaje fue que la corrupción es un mal que destruyó el país, no puedes usar una lógica cínica para pedirle a tus seguidores que ignoren la presencia de corruptos en tu propio entorno, porque eso es una inconsistencia pragmática que, más que erosionar la confianza, manifiesta algo que venimos señalando desde hace bastante tiempo: la estructura mental de MCM y sus seguidores es exactamente igual a la chavista, porque ella no discrimina del color de camisa del partido político al que pertenezcan. Al final, Alejandra comete el error de otorgar licencias de confianza y/o perdón de forma anticipada para personajes que no han mostrado, en lo absoluto, ningún tipo de arrepentimiento, pero que hoy abrazan a MCM.
Sobre los señalamientos a la dirigencia, las intenciones y “el mito del hombre nuevo”
Por si fuera poco, Alejandra reduce cualquier crítica a las alianzas de MCM a un deseo de justicia absoluta o de creación de un “hombre nuevo”, pero esto es, a todas luces, una caricatura y, de facto, una contradicción. En primer lugar, puedo usar su mismo argumento para hacer una utopía inversa, porque dice que los moralistas buscan “una nueva sociedad”, pero, irónicamente, la oferta de MCM ha sido siempre una ruptura total, un “hasta el final” que promete precisamente una nueva ética política. Pero al intentar defender sus alianzas, Alejandra misma está admitiendo que MCM es ahora parte del mismo sistema que prometió destruir, ergo: la “Venezuela Tierra de Gracia” también es un mito.
En segundo lugar, Alejandra parece no entender que se puede exigir honestidad y coherencia sin querer construir un paraíso en la tierra. Pareciera que cualquier rechazo a la dirigencia incoherente queda deslegitimado por la apelación a un realismo político —viciado, vale destacar—. Que yo suela “señalar corruptelas en nombre de la moral” no significa necesariamente que, en el fondo, “lo que busque es poder” —eso es un ad hominem, por cierto, porque ataca la supuesta motivación de quien crítica en lugar de abordar la veracidad de la denuncia, una que se origina, de hecho, en el mismo realismo político que dice ella defender. Es más, aún si fuese cierto que quien crítica quiere poder, eso es totalmente irrelevante, porque no importa lo que él quiera, sino los hechos que crítica.—.
En política, no siempre es relevante el fin por encima de todo, también importan los medios —si están justificados o no—. Por ello, con frecuencia, nos encontramos con “una verdad intolerable del realismo”: el medio es el fin. No se puede llegar a un país donde reine la transparencia si el vehículo usado para llegar allí está hecho con piezas de corrupción y mesianismo. La transformación realista del país requiere, ante todo, una ruptura con la psicología del súbdito que hoy media a millones de venezolanos. Un realismo político serio no busca ángeles, pero tampoco justifica la incoherencia, requiere de transparencia y coherencia, según lo requieran las circunstancias. No somos ángeles, pero creemos en las leyes; una cosa es la imperfección y otra muy distinta la impunidad y la adherencia a la peste que se dice combatir.
En el caso Venezuela, contrario a lo que sostiene Alejandra, no hay justificación alguna para dar un paso de la “ética de la convicción” a la “ética de la responsabilidad” —conceptos de Max Weber—, porque aquí la convicción es lo único responsable, al menos tal y como se han dado las cosas hasta el momento. Por ello, las afirmaciones de Alejandra no hacen más que pervertir la realidad, intenta manipular al calificar de “peligrosos” a quienes critican las alianzas de la dirigencia, por cuanto desvía el foco de la responsabilidad del dirigente a la gente, señalándolos de ser un obstáculo para la libertad del país por su memoria y su sentido de justicia. Ahora resulta que hay que “hacerse el loco” y no indignarse porque MCM se toma fotos con quienes saquearon recursos públicos, aunque ahora se llamen a sí mismo “opositores”, porque, caso contrario, eres un ciudadano envidioso de poder y un purista irracional. Es decir, no hay espacio para la auditoría, MCM tiene cancha libre para hacer, curiosamente, lo mismo que criticó al chavismo y al interinato, a saber: “no me critiques, porque le haces el juego al enemigo”[3]. Esto es un pensamiento pueril.
Sobre la frase de Lord Acton
En este orden de ideas, Alejandra añade: “Recuerden: ‘El poder absoluto corrompe absolutamente’, sí, pero siempre es el poder del otro, nunca el mío.”, es decir, a su juicio, los “moralistas” viven señalando a otros sólo porque quieren un poder absoluto para sí mismos; la crítica moral se acaba cuando soy yo quien realiza los actos inmorales. Con éstas palabras, asume que nadie tiene integridad real, que todos veríamos nuestra propia corrupción como justificada y, con ello, intenta normalizar el comportamiento inmoral, disolviendo la responsabilidad individual en una supuesta hipocresía universal. La otra cara de la moneda, entonces, he de señalar, es el borreguismo, hay que seguir al líder sin criticarlo, porque el fin justifica los medios —aunque nadie pueda estipular de forma concreta cual es el fin y de qué forma los medios ayudan a alcanzarla—, y nadie tiene moral para criticar. A todas luces, esto es una soberana desfachatez; es la falacia del continuo[4], donde cualquier nivel de corrupción y/o asociación con la peste es aceptable o inevitable. En última instancia, es un pragmatismo sucio, limpio de ética.
Sería bueno recordar que, sí, el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente —tomemos eso como una verdad absoluta, por mero ejercicio intelectual—, pero la pretensión de poder, la ambición desesperada por él, muchas veces corrompe más, erosiona la integridad incluso antes de que se obtenga una pizca de autoridad real. Con frecuencia, el “querer llegar” es lo que obliga a los individuos a comprometer sus principios de forma más drástica que el propio ejercicio del poder. Y si MCM permite que se use este argumento para defenderla, en el fondo, está admitiendo que su “lucha del bien contra el mal” —la narrativa épica— era solo un eslogan de campaña, porque en la práctica, está dispuesta a gobernar con el “mal” que antes denunciaba[5].
Sobre los políticos, la omnisciencia y la clarividencia
Por último, Alejandra añade lo siguiente: “Lo mismo aplica para quien le exige al político un conocimiento perfecto: conocer de antemano todas las variables y todas las consecuencias de cada decisión que toma. Para ello se necesita a un ser omnisciente, no un ser humano que decide bajo incertidumbre y con información incompleta”. Yo esperaría algo más inteligente de ella, porque con este cierre —que es lo mejor de todo, o al menos lo que a mi más me llamó la atención por lo reduccionista— crea una dicotomía absurda: o se tiene un conocimiento total de las variables —imposible—, o se está en la incertidumbre absoluta —decidir a ciegas, y sirve para justificar el error—, y con ello, incurre en otro error, defiende una posición indefendible —la mediocridad y/o la irresponsabilidad política— retirándose a una posición que nadie cuestiona —la falta de omnisciencia humana—.
A esto no me queda más que responder con otra verdad de realismo político: entre la omnisciencia y la nesciencia se encuentra el profesional, el capaz. El problema aquí no es que se le exija a un político ser un profeta o una divinidad —de hecho, eso es precisamente lo que hacen los seguidores de la dirigencia, con su pensamiento mágico pendejo creen que todo se debe a la acción de MCM; de verdad me he encontrado con personas que creen que MCM planificó todo desde las primarias hasta el momento, incluyendo el despliegue de Trump en el Caribe, asumiendo, a priori, que MCM sabía que Trump ganaría las elecciones, y con ello movería todos los hilos para llegar al punto en el que nos encontramos—, lo único que se le exige es que no sean delusos —de delusión— ni crean que rezando a dioses —que, de existir, probablemente se mofan de nosotros— se saldrá de un problema que requiere praxis. En suma, lo único que se exige es que la dirigencia no ignore lo evidente y actúe en consecuencia, que hagan lo que dijeron que harían. Lo que está pasando en Venezuela, orquestado por la oposición falsaria, se debe sólo a la incompetencia de quienes quieren dirigir un cambio, y de aquellos que los enaltecieron hasta hacerlo sus líderes, en la medida en que ignoran la realidad —ahora yo diré una obviedad: sin realidad, no puede haber realismo político—.
Todo el mensaje de Alejandra apunta a una cosa —uniendo lo ya mencionado hasta el momento—: “no me pidas que sea honesto e/o integro, porque nadie es santo, y no me pidas que sea capaz, porque nadie es Dios”. Así pues, se crea una armadura perfecta para proteger la mediocridad, porque se despoja a la dirigencia de toda obligación ética y técnica, reduciéndolo a un pobre ser humano “atrapado” en las circunstancias. Yo pregunto, ¿No es eso resignación? ¿Dónde está el realismo político en ello? ¡Dios mío! El problema no es la incertidumbre, sino la repetición sistemática de errores que ya han demostrado ser fracasos. No se necesita ser omnisciente para saber que pactar con alacranes o alimentar falsas expectativas termina en la desmoralización y, con ello, el fortalecimiento del régimen. Cualquiera que apele a un “realismo político” mal entendido para dar licencias a la incompetencia no es más que un infante mental.
En Venezuela ya quedó probado que el político no es una victima del sistema, o de su propia naturaleza “humana”, sino que es un arquitecto de una narrativa que desafía la lógica para conservar sus privilegios, tanto dentro como fuera del país. Durante todo el tiempo que se han creado las narrativas épicas del cambio —como ahora—, se han vendido ilusiones que chocan con la realidad del poder que impera en el país, todo con el fin de mantener vigencia personal, es decir, conservar el favor de la masa —y sólo MCM lo ha logrado hasta el momento, por ahora—. Ningún político se puede escudar en “nadie podía saber qué pasaría”, porque ellos son los mismos que exigen el voto, o cualquier otro tipo de apoyo —como un cheque en blanco—, basándose en una supuesta “oportunidad única”[6], sólo un estafador piensa así: privatiza los aciertos y socializa los fracasos —allí tienen el ejemplo de Guanipa, cuando dijo que el 09 de enero no pasó nada porque contaban con que habría más apoyo en la calle, por sólo mencionar un ejemplo—.
Hace poco salió Magalli Meda diciendo que ellos nunca evaluaron la dificultad del proceso para alcanzar la libertad en Venezuela[7], en este marco, surgen preguntas: ¿Cómo pudieron hablar de “hay un plan”, y seguir con la consigna sin tiempo “hasta el final”, sin una evaluación y/o diagnostico real del problema? ¿Debemos guardar silencio y queda justificada la incompetencia por un “realismo político” pueril? La respuesta es obvia. No tener la capacidad de “conocer todas las variables” no es sinónimo de carencia de estrategia realista para alcanzar los fines, dado lo que sí se conoce, se puede conocer y se debe conocer. Cualquier cosa contraria a esto es una validación de un proceso irracional, dirigido por políticos ciegos que creen ver cosas distintas en el mismo animal, y seguido por los incautos.
El realismo político no puede reposar en el pensamiento pueril
En conclusión, los argumentos de Alejandra se caen por completo al constatarlos con la política venezolana actual, porque no hay Pablos de Tarso ni Marías de Magdala, sino una mesa con un banquete donde, eventualmente, los comensales cambian de asiento, mientras la sociedad venezolana espera que se caiga alguna migaja de la mesa para consumirla. Esto es necesario entenderlo, porque la tragedia venezolana no reside únicamente en la permanencia de una tiranía, sino en la metamorfosis de su oposición, que funge como un espejo de sus propias miserias; la oposición venezolana no ha trazado nunca un camino hacia la libertad, más bien ha pavimentado el retorno de lo mismo bajo nuevos eslóganes. Si, como se infiere de lo señalado por Alejandra, la política es el reino de los “pecadores” sin conversión y de los estrategas que operan en la nesciencia, entonces la democracia que prometen no será el fin de la barbarie. Esto no es pragmatismo, es negligencia, y así no se puede dirigir un país, mucho menos liderar un cambio. La utopía es creer que se puede refundar una nación sobre la premisa de que la integridad es una utopía peligrosa y la incoherencia un mal necesario; como también señalé en el pasado, eso no hace más que condenar al país a un eterno retorno donde solo cambia el nombre del verdugo y sus consignas, o camisetas[8].
La verdadera “verdad intolerable” no es que los ángeles no hagan política, sino que los venezolanos han permitido que la esperanza sea secuestrada por mercaderes que privatizan los aciertos y socializan las derrotas. Romper con esta patología de la normalidad exige entender que el “hasta el final” implica que la dirigencia que enarbola dicha consigna no debería pasar ciertos límites —no hacer todo lo contrario—; si la salvación de Venezuela depende de hacerse el loco frente a la peste, entonces la salvación es otro espejismo —así hemos vivido a lo largo del siglo XXI, de espejismo en espejismo—. No se puede disfrazar de “realismo” la claudicación de la ética, no en este contexto, hacerlo es una manifestación de un pensamiento pueril que prefiere el dogma antes que la verdad desnuda —aunque diga querer lo contrario—. He aquí la condición existencial de todos los que, con cinismo, hacen apología a la incoherencia: son actores de reparto en una tragedia circular[9], donde el realismo no es una estrategia de libertad, sino el nombre que le dan a la resignación y la mediocridad, prefieren el confort de un espejismo, que la reflexión profunda y la aceptación de que están siendo guiados por los mismos vicios que prometieron combatir.
[1] Alejandra Martínez Canchica [@alemartinezcan]. 30 de diciembre de 2025. La política la hacen humanos, no ángeles. Pretender erradicar la corrupción de la política es como querer eliminar el pecado (…) [Post]. Publicación en X. En: https://x.com/alemartinezcan/status/2006059240457175357 (Cit: 31/12/25).
[3] He allí otra clara muestra de que van por la vida con la misma estructura mental chavista que llevó al país al punto en el que se encuentra.
[4] La falacia del continuo refiere a cuando alguien argumenta que no se puede distinguir entre dos extremos de un cambio gradual porque no hay un punto exacto donde una cosa se convierte en otra, o que la falta de un límite claro invalida la distinción misma, ignorando que las diferencias acumuladas sí producen un cambio real.
[5] Allí tienen a Edmundo González diciendo que en la nueva Venezuela “se aceptan todos”.
[6] Tales argumentos quedaron destruidos por completo en: Roymer Rivas. 2024. En defensa de la razón: ¿Por qué no voy a votar el 28 de julio?. Publicado por ContraPoder News y Humano Insurrecto.
[7] Polianalitica [@polianalitica]. 29 de diciembre de 2025. #ÚltimaHora Magalli Meda aclaró que no abandonarán la lucha democrática y señaló que nunca evaluaron la dificultad del proceso. https://x.com/polianalitica/status/2005672183922843940 (Cit: 31/12/25).
[8] Óp. Cit. En defensa de la razón: ¿Por qué no voy a votar el 28 de julio?.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que fuerzas estadounidenses lanzaron bombardeos contra objetivos del grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) en el noroeste de Nigeria durante la noche de Navidad, en respuesta a como una campaña sostenida de asesinatos contra civiles, principalmente cristianos. El mandatario calificó la operación como “decisiva” y advirtió que habrá nuevas acciones militares si la violencia continúa.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump afirmó que los ataques fueron ordenados directamente por él en su calidad de comandante en jefe y que consistieron en »numerosos ataques perfectos» ejecutados por el Departamento de Guerra. Según el presidente, los militantes de ISIS habían sido advertidos previamente de que enfrentarían consecuencias severas si no cesaban las matanzas.
»Bajo mi liderazgo, Estados Unidos no permitirá que el terrorismo islámico radical prospere», escribió Trump, quien vinculó la operación militar con su compromiso de defender a comunidades inocentes y de proteger la libertad religiosa. El mandatario también envió un mensaje de respaldo a las fuerzas armadas estadounidenses y reiteró que la acción busca disuadir nuevos ataques.
La Casa Blanca no proporcionó detalles adicionales sobre el número de objetivos alcanzados, la cantidad de víctimas o el alcance exacto de la operación. Sin embargo, funcionarios cercanos a la administración señalaron que los bombardeos se concentraron en posiciones utilizadas por ISIS para planificar y ejecutar ataques en la región, considerada desde hace años una de las más inestables de Nigeria.
La ofensiva se produce después de que, a principios de noviembre, Trump ordenara al Pentágono prepararse para una posible intervención en Nigeria, argumentando que el gobierno del país africano no estaba haciendo lo suficiente para frenar la persecución de cristianos. En ese momento, el presidente lanzó una advertencia pública a las autoridades nigerianas, exigiendo acciones rápidas contra los grupos armados.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, confirmó entonces que el Pentágono estaba »preparándose para la acción», lo que ahora se materializó con los ataques anunciados en Navidad.
La operación en Nigeria se suma a otras acciones recientes de Estados Unidos contra ISIS, incluidas incursiones en Siria tras la muerte de dos soldados estadounidenses y un intérprete.
Trump también reiteró su intención de designar a Nigeria como »país de particular preocupación» en materia de libertad religiosa, una figura contemplada en la Ley Internacional de Libertad Religiosa de 1998. Dicha designación permite a Estados Unidos considerar sanciones u otras medidas diplomáticas, aunque no implica automáticamente castigos económicos.
El gobierno nigeriano ha rechazado las acusaciones de inacción y sostiene erróneamente que la violencia afecta tanto a cristianos como a musulmanes, especialmente en el norte del país, de mayoría musulmana.
El presidente Bola Ahmed Tinubu afirmó previamente que Nigeria es una nación comprometida con la tolerancia religiosa y con garantías constitucionales para todas las confesiones.
No obstante, desde la perspectiva de la administración Trump, las declaraciones oficiales no han sido suficientes para detener la violencia sobre el terreno.
La decisión de bombardear objetivos de ISIS busca debilitar de forma directa a los grupos responsables de ataques contra civiles y enviar un mensaje claro de que Estados Unidos está dispuesto a usar su poder militar para frenar el terrorismo y proteger a poblaciones vulnerables.
Luego de años de críticas a la energía nuclear, priorizando la agenda ambientalista, Francia construirá una de las plantas nucleares más grandes del mundo.
El reactor EPR de Flamanville 3, situado en el noroeste de Francia, ha alcanzado por primera vez el 100 % de su potencia térmica nuclear, según informó Electricité de France (EDF) en un comunicado fechado el 14 de diciembre de 2025.
El hito se produjo tras la autorización concedida el 12 de diciembre por la Autoridad de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (ASN), que permitió al reactor superar el umbral del 80 % de potencia y avanzar hacia su régimen nominal.
Flamanville 3 es el primer reactor nuclear nuevo que entra en funcionamiento en Francia en un cuarto de siglo. Conectado a la red nacional en diciembre de 2024, su puesta en marcha se produjo 12 años después del calendario inicial, tras una larga etapa marcada por dificultades técnicas, sobrecostos y un intenso debate político y social sobre el papel de la energía nuclear en la transición energética.
Pese a esos retrasos, el logro alcanzado esta semana representa un respaldo explícito a la estrategia energética francesa, basada en la continuidad y modernización de su parque nuclear.
Durante las próximas semanas, según EDF, la potencia del reactor variará como parte del programa de puesta en marcha, con pruebas a distintos niveles y operaciones en una subestación eléctrica interna, antes de su explotación comercial plena.
Más allá del aspecto técnico, la entrada en plena potencia de Flamanville 3 tiene una fuerte carga política y cultural. Francia ha mantenido su apuesta por la energía nuclear en un contexto europeo marcado por el auge de discursos antinucleares, frecuentemente asociados a corrientes ideológicas de izquierda ambientalista frente a consideraciones industriales y científicas.
Mientras varios países europeos optaron en la última década por cerrar reactores operativos o descartar nuevas inversiones nucleares por motivos políticos o ideológicos, Francia decidió sostener una política de largo plazo.
El Gobierno y EDF defendieron que la energía nuclear es una herramienta clave para garantizar la soberanía energética, la estabilidad del suministro y la reducción de emisiones de carbono, incluso frente a una opinión pública dividida y a críticas persistentes.
El caso de Flamanville 3 ilustra esta línea de continuidad. Aunque el proyecto fue duramente cuestionado por sus retrasos, las autoridades francesas insistieron en que abandonar el EPR habría supuesto renunciar a una tecnología estratégica.
La autorización de la ASN para operar a plena potencia subraya además el énfasis francés en la regulación y la seguridad, con uno de los marcos normativos más estrictos del mundo.
Con Flamanville 3 alcanzando su plena potencia, Francia envía un mensaje claro al resto de Europa: la transición energética no puede basarse únicamente en consignas o modas ideológicas, sino en decisiones industriales de largo plazo.
En ese sentido, el reactor EPR se convierte no solo en un hito técnico, sino en un símbolo de cómo el país ha defendido su modelo energético frente a las corrientes culturales que cuestionan la energía nuclear como opción de futuro.
La antigua estación naval de Roosevelt Roads, ubicada en Ceiba, Puerto Rico, volvió a ser escenario de una intensa actividad militar estadounidense. En la pista se desplegaron cazas F-35 y F-18, aviones de transporte C-130 Hércules y helicópteros Black Hawk, Huey y AH-1 Cobra, marcando una clara demostración de capacidad operativa en una región clave para la seguridad hemisférica.
Las maniobras, registradas el lunes 22 de diciembre, se produjeron en un contexto regional atravesado por la escalada de tensiones entre Washington y el régimen narcodictatorial de Nicolás Maduro, al que Estados Unidos acusa de estar directamente vinculado a redes internacionales de narcotráfico y crimen organizado.
Ejercicios militares de alta intensidad y despliegue coordinado
Durante la jornada, se observaron despegues sucesivos de cazas F-18, helicópteros ejecutando maniobras tácticas de aproximación y descenso de tropas mediante rapel, y vuelos rasantes de aeronaves de ataque. Un helicóptero Black Hawk sobrevoló la base a baja altura, mientras un AH-1 Cobra completó aterrizajes tras operaciones de combate simulado.
Personal militar coordinando tareas logísticas y técnicas
Este nivel de actividad no se registraba en Roosevelt Roads desde hacía años, lo que confirma su reactivación como punto estratégico para el control del Caribe.
La estrategia de Trump: presión, seguridad y combate al narcotráfico
La administración del presidente Donald Trump reforzó en los últimos meses su presencia militar en la región como parte de una estrategia clara: desarticular las rutas del narcotráfico y ejercer presión directa sobre el régimen venezolano. Washington sostiene que Nicolás Maduro lidera una estructura criminal que utiliza el Caribe como corredor para el tráfico de drogas.
Según datos oficiales del gobierno estadounidense, el despliegue incluye miles de efectivos, buques de guerra, un portaaviones y aviones de combate. Desde agosto, Estados Unidos mantiene un amplio operativo antidrogas en el Caribe y el Pacífico oriental, con resultados concretos.
Las autoridades norteamericanas aseguran haber:
Destruido unas 30 embarcaciones vinculadas al narcotráfico
Neutralizado a más de un centenar de tripulantes involucrados
Interceptado rutas marítimas utilizadas por organizaciones criminales
Incautaciones y bloqueo al petróleo sancionado
En paralelo al despliegue militar, Washington avanzó con la incautación de buques petroleros sancionados frente a las costas de Venezuela. El 10 de diciembre, Estados Unidos confiscó el petrolero Skipper junto con su cargamento, y días después se reportó la incautación de otra embarcación.
El régimen de Maduro calificó estas acciones como un “robo”, aunque desde Estados Unidos sostienen que se trata de medidas legales contra embarcaciones que violan sanciones internacionales y financian actividades ilícitas.
Un mensaje claro en un escenario regional cada vez más tenso
Mientras Caracas denuncia una supuesta “escalada”, los ejercicios en Puerto Rico continúan enviando un mensaje inequívoco: Estados Unidos mantiene la capacidad y la voluntad de garantizar la seguridad regional, proteger sus intereses y combatir el crimen organizado sin concesiones.
Bajo el liderazgo de Donald Trump, la política en el Caribe deja atrás la pasividad y avanza hacia una estrategia de disuasión firme, basada en presencia militar, control territorial y acción directa contra los enemigos de la estabilidad hemisférica.
Las ventas navideñas en los comercios minoristas pymes registraron este año una suba interanual del 1,3%, de acuerdo con un informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato reflejó una mejora moderada en relación con la campaña de 2024, en un escenario marcado por la prudencia de los consumidores y una fuerte dependencia del financiamiento.
Desde la entidad señalaron que la campaña estuvo atravesada por “una alta implementación de acciones comerciales”, ya que el 89,3% de los comercios relevados recurrió a promociones, descuentos, cuotas sin interés y acuerdos bancarios para sostener el nivel de ventas.
El relevamiento mostró percepciones dispares entre los comerciantes. El 32,7% indicó que las ventas fueron “mejor o mucho mejor de lo esperado”, mientras que un 21,4% afirmó que el desempeño resultó “peor o mucho peor”. En tanto, el 45,9% consideró que los resultados estuvieron en línea con las expectativas previas, lo que evidenció un escenario heterogéneo dentro del sector pyme.
CAME también destacó un contexto de mayor previsibilidad en los precios, aunque con una demanda concentrada en productos de menor valor relativo y en ofertas puntuales. “Las ventas se apoyaron principalmente en la financiación extendida y en promociones específicas”, explicaron desde la entidad, al tiempo que señalaron que, en algunas provincias, el pago de bonos extraordinarios ayudó a amortiguar parcialmente la debilidad de los ingresos corrientes.
En cuanto al gasto por operación, el ticket promedio durante la campaña navideña fue de $36.266. El rubro con mayor desembolso fue Calzado y marroquinería, con un promedio de $60.041, mientras que el menor se registró en Librerías, con $34.484. La dispersión entre sectores reflejó diferencias en las prioridades de consumo y en la capacidad de gasto de los clientes.
Respecto al impacto de la Navidad en el balance mensual, el 40,9% de los comerciantes consideró que las ventas “sumaron, pero no cambiaron el panorama”. Un 31,1% señaló que tuvieron un efecto moderado, mientras que el 21,9% afirmó que fueron claves para impulsar el mes. El 6,1% restante indicó que la campaña no tuvo incidencia significativa en sus ventas.
El análisis por rubros mostró resultados contrastantes. Perfumería encabezó las subas con un crecimiento del 27,8%, seguida por Calzado y marroquinería, con un aumento del 3,3%, e Indumentaria, con una mejora del 1,3%. En cambio, Librerías registró una caída del 1,4%, Equipos de audio y video, celulares y accesorios retrocedió un 4%, y Juguetería mostró una baja del 6,6%.
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