Rubio asegura que EE. UU. no está en guerra con Venezuela y defiende una transición dirigida «por el bien» de ambos

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha asegurado este domingo que su país no está «en guerra» con Venezuela y que el ánimo de conflicto va dirigido en realidad al narcotráfico, antes de reivindicar la importancia de dirigir su transición «por el bien» de ambos países y de avisar que el Gobierno estadounidense se está centrando ahora en las autoridades cubanas, «un gran problema».

Rubio ha comparecido ante el programa Meet the Press, de la cadena NBC, un día después de la operación militar en Venezuela que acabó con la captura del genocida dictador que sometía al país, Nicolás Maduro, y su mujer, Cilia Flores, durante bombardeos sobre Caracas y alrededores.

En la entrevista, Rubio ha indicado que EE. UU. no tiene intención de cesar sus ataques a las presuntas «narcolanchas» en el Caribe, que han dejado por ahora más de un centenar de muertos entre críticas de organizaciones humanitarias que denuncian su ilegalidad.

«Seguiremos atacando a las embarcaciones con drogas si intentan dirigirse hacia EE. UU.», ha afirmado. «Como también seguiremos decomisando embarcaciones sancionadas por órdenes judiciales», ha añadido también en referencia a los petroleros que se ha incautado frente a las costas venezolanas durante los últimos meses.

Además, ha explicado que EE. UU. mantendrá su presencia militar en el Caribe, su «cuarentena» en torno a Venezuela, para impedir a los petroleros incluidos en la lista de sanciones entrar y salir del país como medida de «presión» sobre la nueva dirigencia venezolana.

«Eso sigue en pie y es una enorme cantidad de presión que seguirá en vigor hasta que veamos cambios, no solo por los intereses nacionales de EE. UU., la principal prioridad, sino también por un futuro mejor para el pueblo de Venezuela», ha recalcado.

En cuanto al ataque en el que fue apresado Maduro, Rubio ha defendido que no se detuviera a más altos cargos del Gobierno. «Se quejan de esta operación. Imagínese los aullidos si nos hubiéramos quedado cuatro días para capturar a cuatro personas más», ha apelado.

Amnistía Internacional ve «probable» una violación del Derecho internacional en la incurción militar en Venezuela

La ONG Amnistía Internacional observa una «probable» violación del Derecho internacional en la incursión militar de EE. UU. en Venezuela que ha resultado en la detención del genocida dictador del país, Nicolás Maduro, y muestra «gran preocupación» ante la posibilidad de que una escalada de tensión provoque violaciones de Derechos Humanos.

«La acción militar de hoy de la administración estadounidense de Trump en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, genera gran preocupación por los derechos humanos de la población venezolana. Es muy probable que constituya una violación del derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas, al igual que la declarada intención de EE. UU. de gobernar Venezuela y controlar sus recursos petroleros», ha indicado la ONG.

La organización ha instado a EE. UU. «priorizar la protección de los civiles» y defender los DD. HH. de las personas privadas de libertad —es decir, paradógicamente, del dictador venezolano que ha arremetido contra todos los derechos humanos en el país que sometía—.

Por otro lado, ha pedido al régimen venezolano a que se abstenga de más «represión», extendiendo a las autoridades del país latinoamericano la necesidad de respetar la legislación internacional y la protección de los DD. HH. de «todos los venezolanos», a pesar de que ya le ha pedido lo mismo en el pasado y éstos no hayan prestado atención en ninguna ocasión.

«Entre quienes corren mayor riesgo inmediato se encuentran los defensores de derechos humanos y activistas políticos que se han opuesto valientemente durante años a las violaciones de derechos humanos y los crímenes de derecho internacional cometidos por el gobierno de Maduro. Amnistía Internacional se solidariza con el pueblo venezolano: las miles de víctimas y supervivientes, y los millones que han huido tras años de sufrir graves violaciones y crímenes de lesa humanidad», ha añadido la ONG.

También han exigido, como también han hecho en anteriores ocasiones, que se investigue al régimen de Maduro y que un tribunal «independiente e imparcial» procese «cuando la evidencia lo permita» a quien así se disponga.

A su juicio, la incursión militar en Venezuela y la captura de Maduro por parte de un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU «profundiza aún más el deterioro del derecho Internacional y del orden establecido».

«Estas acciones son una señal de un sistema internacional regido por la fuerza militar, las amenazas y la intimidación, y aumentan el riesgo de que otros cometan actos similares», añade.

Amnistía destaca especialmente que el ataque ha sido efectuado por uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo que profundiza «aún más el colapso del derecho internacional y del orden global basado en normas».

En este marco, sostiene que el régimen de Maduro «tiene que ser investigado y, cuando existan pruebas suficientes, las personas responsables sean procesadas ante un tribunal independiente e imparcial, a fin de garantizar justicia, reparación y garantías de no repetición para las víctimas y sobrevivientes de violaciones en Venezuela».

EE. UU. finaliza las restricciones de vuelos sobre el Caribe impuestas por la incursión militar en Venezuela

El secretario de Transportes de EE. UU., Sean Duffy, ha dado por finalizadas las restricciones en el espacio aéreo del Caribe este domingo a las 00.00 horas, hora de la Costa Este estadounidense (6.00 horas en la Península), tras las limitación de vuelos sobre la zona impuesta con el comienzo de la incursión militar a Venezuela.

«Las restricciones originales en el espacio aéreo del Caribe expirarán a las 00.00 horas y los vuelos podrán reanudarse. Las aerolíneas están informadas y actualizarán sus horarios rápidamente. Por favor, continúen contactando a su aerolínea si su vuelo se vio afectado por las restricciones», ha sostenido Duffy en un mensaje emitido en su cuenta de la red social X.

Cabe recordar que las restricciones, establecidas sobre el Caribe y Venezuela para «garantizar la seguridad» de los efectivos militares en «apoyo al Departamento de Guerra», han provocado la cancelación de centenares de vuelos desde lugares como Barbados, Aruba, Puerto Rico, Antigua y Barbuda, y Trinidad y Tobago, en medio de la vacaciones navideñas, según informaciones de la agencia Bloomberg.

En Puerto Rico, las autoridades han informado de la suspensión de al menos 360 vuelos, por lo que miles de viajeros se vieron afectados. En el aeropuerto Luis Muñoz de San Juan, capital puertorriqueña, centenares de personas se agolpaban sin saber cuándo volverían a operar los vuelos ya que el secretario de Transportes había afirmado que el espacio aéreo se abriría «cuando (fuera) necesario».

La aerolínea American Airlines ha cancelado al menos 160 vuelos y ha tenido que retrasar alrededor de 500; mientras que JetBlue Airways ha superado las 200 cancelaciones, aunque ha anunciado que mantenía operativas su líneas aéreas con República Dominicana y Jamaica.

Por su parte, la congresista estadounidense y representante por las Islas Vírgenes, Stacey Plaskett, ha informado de la interrupción del servicio postal en el territorio.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne este lunes tras la incursión militar en Venezuela

El Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado una reunión para este lunes 5 de enero tras incursión militar que EE. UU. ha perpetrado en Venezuela y la posterior captura del genocida dictador que sometía al país, Nicolás Maduro, que ya ha sido trasladado a una base militar en Nueva York junto a su mujer para ser juzgado por cargos de conspiración narco-terrorista.

Caracas ya había solicitado formalmente la convocatoria de una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad para abordar la «agresión criminal» de EE. UU. Otros países como Irán y Colombia también habían pedido la celebración esta reunión.

En este sentido, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha informado de la solicitud por parte su país, que comenzó su mandato como miembro del Consejo hace apenas tres días.

La reunión tendrá lugar a las 10.00 horas (hora local) de este lunes 5 de enero bajo el título de ‘Amenazas a la paz y a la seguridad internacionales’, según indica el programa del Consejo de Seguridad de la ONU en su página web.

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado la operación militar ejecutada por EE. UU. contra Venezuela y ha sostenido que supone un «precedente peligroso».

El Consejo de DD. HH. de la ONU exige rendición de cuentas por los supuestos «crímenes» cometidos en Venezuela

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha manifestado este sábado su «profunda preocupación» tras el ataque de EE. UU. a Venezuela la pasada noche y la detención de genocida dictador venezolano, Nicolás Maduro, y ha exigido que se rindan cuentas por «las violaciones de Derechos Humanos y los crímenes internacionales» cometidos.

«Dada la intervención militar de EE. UU. y la aprehensión de Nicolás Maduro, según lo indicado por la administración estadounidense, por cargos de ‘narcoterrorismo contra EE. UU. y sus ciudadanos’, la Misión subraya la necesidad de mantener el foco en las graves violaciones de Derechos Humanos y los crímenes de lesa humanidad que han sido cometidos contra la población venezolana», ha expresado la presidenta de la Misión, Marta Valiñas, en un comunicado compartido por el organismo en la red social X.

Entre estas «ampliamente documentadas» violaciones, Valiñas ha incluido las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas, la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, y la violencia de género.

No obstante, desde la Misión de Determinación de Hechos han subrayado que estas vulneraciones de DD. HH. «no justifican una intervención militar» por parte de EE. UU. contraria al Derecho Internacional, si bien este hecho «no disminuye en modo alguno la clara responsabilidad de los funcionarios venezolanos, incluido Maduro, por años de represión y violencia que constituyen crímenes de lesa humanidad».

«El pueblo venezolano necesita y merece soluciones que cumplan plenamente con el derecho internacional», ha apostillado el experto miembro de la Misión Alex Neve.

Así las cosas, la Misión ha manifestado su inquietud ante la posibilidad de que, «en los próximos días y semanas», tengan lugar «nuevas y graves violaciones de Derechos Humanos», dada la «elevada volatilidad» de la situación actual en el país latinoamericano que EE. UU. tiene la intención de «administrar» en un futuro inmediato en el que las autoridades venezolanas han declarado el estado de emergencia.

«La Misión (…) exhorta a las autoridades venezolanas y estadounidenses, así como a la comunidad internacional, a garantizar el pleno respeto del Derecho internacional. Los derechos del pueblo venezolano han sido vulnerados de manera sistemática durante demasiado tiempo. Los Derechos Humanos deben, sin excepción, ocupar el primer lugar», concluye el escrito.

La OEA convoca al Consejo Permanente y llama a la desescalada en Venezuela

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, ha anunciado la convocatoria de una reunión del Consejo Permanente de la organización y ha instado a una desescalada en Venezuela que conduzca a una «salida pacífica» bajo los parámetros del Derecho internacional, tras la incursión militar al país latinoamericano por parte de EE. UU. y la captura de Nicolás Maduro.

«Para asegurar que Estados Miembros puedan abordar esta situación de manera abierta, colectiva y constructiva, se convocará una reunión del Consejo Permanente para discutir los recientes acontecimientos y considerar los próximos pasos», ha indicado el secretario general de la OEA en un comunicado.

La «prioridad» de Randim es prevenir una escalada de tensión y apoyar una «salida pacífica». En este sentido, ha hecho una llamamiento a todos los actores involucrados a respetar «plenamente» el Derecho internacional apostando por el «arreglo pacífico de controversias» y el respeto a los Derechos Humanos.

Igualmente, ha indicado que el camino para la resolución del conflicto deber estar basada en la «la voluntad de (el) pueblo venezolano», atendiendo al orden institucional ya existente y siguiendo la Constitución de Venezuela.

«La estabilidad sostenible y la legitimidad democrática solo pueden lograrse por medios pacíficos, mediante un diálogo inclusivo y con instituciones sólidas», ha añadido. Por otro lado, el secretario de la OEA ha pedido a los actores venezolanos que actúan bajo la «unidad» para poder preservar la «paz» y la «convivencia democrática».

Maduro llegó a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo

Caracas. – En medio de un amplio operativo de seguridad, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores llegan a Nueva York tras haber sido capturados por fuerzas estadounidenses en medio de bombardeos en varias regiones de Venezuela, principalmente en Caracas.

El presidente Donald Trump confirmó ante los medios, que Maduro fue trasladado al buque de desembarco anfibio USS Iwo Jima tras su captura. Al parecer, de allí fue trasladado a Guantánamo (Cuba), donde abordó el vuelo directo hacia Nueva York.

La aeronave tocó pista en el aeropuerto internacional Stewart, al norte de la ciudad, donde agentes federales abordaron el avión para asegurar el procedimiento previo a su traslado a una prisión federal.

El jefe del «Cartel de los Soles» será llevado al Metropolitan Detention Center (MDC), una cárcel federal ubicada en Brooklyn, a la espera de su primera comparecencia ante un juez. Su esposa, Cilia Flores, viajó en el mismo vuelo y quedó igualmente bajo custodia.

Entre las acusaciones que le hará un gran jurado en Nueva York, figura que presuntamente proporcionó pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes y facilitó cobertura diplomática para aviones utilizados por blanqueadores de dinero para repatriar las ganancias del narcotráfico desde México a Venezuela.

Según la acusación, Maduro y otros funcionarios venezolanos “se han asociado con narcoterroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (“FARC”), el Ejército de Liberación Nacional (“ELN”), el Cartel de Sinaloa, los Zetas y el Tren de Aragua (“TdA”), incluido el líder de este grupo criminal, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”.

También, el señalamiento que le hacen al narcotirao, indica que entre 2006 y 2008, cuando fungía como Canciller de Venezuela, “facilitaba el movimiento de aviones privados bajo cobertura diplomática” para garantizar que no fuesen revisados por las autoridades.

Maduro Moros llamaba a la embajada venezolana en México para informar que una misión diplomática llegaría en un avión privado. Luego, mientras los narcotraficantes se reunían con el embajador venezolano en México bajo el amparo de una misión diplomática de Maduro Moros, su avión era cargado con el dinero proveniente del narcotráfico.

Los fiscales de EE. UU. aseguran que Maduro y su esposa, Cilia Flores, mantenían sus propias pandillas financiadas por el Estado, “conocidos como colectivos”, para facilitar y proteger su operación de narcotráfico. 

Trump descarta a María Corina e insinua que Delcy Rodríguez está dispuesta para la transición

Caracas. – El presidente de EE. UU., Donald Trump, confesó este sábado tener serias dudas sobre quien liderará la transición en Venezuela, descartando el rol que podría jugar María Corina Machado, e insinuando que Delcy Rodriguez, figura clave de la Narcotiranía, colaboraría con EE. UU.

Si bien, no hay confirmación de quién estará cargo de la transición. Trump ha afirmado que han hablado con la vicepresidente de Venezuela, Delcy Rodríguez, que está dispuesta a colaborar con EE. UU. y «dispuesta a hacer lo que creemos que es necesario para que Venezuela vuelva a ser grande, así de simple», con un equipo provisional que estará liderado por Rubio y Hegseth.

«Estamos designando personas. Estamos hablando con gente. Estamos designando a varias personas. Les haré saber quiénes son», comunicó.En este sentido, acotó: «¿Quién se va a hacer cargo? Por ahora no hay nadie, hay una vicepresidenta que fue nombrada por Maduro; fue juramentada como presidenta hace poco», en referencia a Rodríguez.

Sin embargo, fueron sorprendentes sus palabras sobre María Corina Machado, la líder opositora venezolana y reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz al que aspiraba el republicano. No cree que tenga «el apoyo y el respeto» suficientes del pueblo venezolano como para capitanear una transición pacífica en Venezuela, descartando, en principio, su participación en esta nueva etapa política. «Creo que sería muy difícil para ella ser la líder [del país]».

Trump agregó que Rodríguez había hablado con el secretario de Estado, Marco Rubio, y la alta funcionaria chavista afirmó que Venezuela «haría lo que» necesitara EE. UU., y que no habría tropas estadounidenses en el terreno «si la vicepresidente hace lo que queremos».

No obstante, en su discurso televisado, Rodríguez rechazó la afirmación de Trump de que Venezuela cedería a la solicitud de EE. UU., diciendo: «Si hay algo que el pueblo venezolano y el país tienen muy claro es que nunca volveremos a ser esclavos».

Aunque Marco Rubio señaló, en entrevista a The New York Times, que se reserva sus comentarios sobre los comentarios de Delcy y que la posición de EE. UU. dependerá de las acciones que lleve la cúpula chavista de aquí en adelante, dejando claro que Venezuela tiene una oportunidad para ser grande otra vez.

Trump asegura que EE. UU. gobernará a Venezuela hasta lograr una transición segura

Caracas. – En rueda de prensa en su residencia de Mar-A-Lago, en Florida, el presidente de EE. UU. Donald Trump aseguró que su país «gobernará» Venezuela hasta que se complete una «transición segura».

«Vamos a gobernar el país hasta que podamos hacer una transición segura y adecuada», ha afirmado el mandatario, horas después de que diera la orden de atacar Venezuela y pusiera en marcha una operación para sacar del país al líder chavista y a su mujer, Cilia Flores, que «ahora se enfrentarán la Justicia estadounidense».

«No queremos [permitir] la toma de posesión de otros y tener la misma situación que hemos tenido durante los últimos años. Así que vamos a gobernar el país hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y sensata. Y tiene que ser adecuada porque de eso se trata», ha añadido el republicano, acompañado por los secretarios de Defensa y de Estado, Pete Hegseth y Marco Rubio, y el general Dan Caine.

Trump calificó de «extraordinaria» la operación militar estadounidense que se saldó con la captura de Maduro y Flores.

En una rueda de prensa conjunta con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, Trump contó que no había habido muertos entre los efectivos estadounidenses que participaron en la operación y advirtió que EE. UU. está «listo» para llevar a cabo un segundo ataque en Venezuela «mucho mayor» de ser necesario.

Cabe señalar que el presidente no descartó el despliegue de tropas estadounidenses en territorio venezolano. «No nos da miedo tener tropas en el terreno», dijo y se jactó de que, de hecho, «tuvimos botas en el terreno anoche al más alto nivel».

También, el líder republicano prometió «hacer felices» a los venezolanos que residen en EE. UU. «Queremos paz, libertad y justicia para el gran pueblo de Venezuela, incluidos los muchos venezolanos que hoy viven en Estados Unidos y desean regresar a su patria», indicó.

«Ha sido una de las demostraciones más impresionantes, eficaces y poderosas del poderío y la competencia militares de Estados Unidos».

EE. UU. se muestra comprometido con una transición en Venezuela, y eso es de celebrar, pero ahora es necesaria la madurez

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

(…) volviendo al tema de la “oposición” y la administración “temporal” estadounidense, debemos cuidarnos de no trasladar nuestro vicio mesiánico de la oposición a la Casa Blanca. El apoyo de EE. UU. es una herramienta de ingeniería institucional, justa y necesaria, no un nuevo caudillismo al cual endorsarle nuestra responsabilidad ciudadana.

Roymer A. Rivas B.

Después de las declaraciones del presidente de EE. UU., Donald Trump, donde mostró carácter, habló con ultimátums a la cúpula chavista y confirmó su intención de administrar el país en aras de una transición, no queda más que celebrar. Durante años, esperamos este momento; hemos sido victimas de un sistema criminal que se mostraba invencible de cara a los ciudadanos; durante años, a pesar de la gran cantidad de comunicados que emitieron las organizaciones internacionales, sin acciones concretas, sólo podíamos sentir el peso de la soledad geopolítica. Son más de 9 millones de venezolanos en el exilio; llegamos a tener niveles de 92% de pobreza; la hiperinflación más grande de la historia moderna —y estamos en otra, por cierto, si somos rigurosos con la teoría y el asunto—; años de auges y recesiones de esperanzas traficadas por una oposición que es —en presente, no en pasado— servil al régimen, porque son el opuesto que su opuesto necesita para existir; y hoy, por fin, después de tanto, podemos ver luces de libertad. El régimen aparece ahora humillado ante un poder superior, sintieron lo que muchos de nosotros sentimos cuando salimos a protestar en el pasado. Sin embargo, para capitalizar este momento histórico, debemos analizarlo con frialdad.

Las acciones concretas vs las narrativas épicas: es necesario poner fin a la ingenuidad

Esta celebración no nace de la ingenuidad, sino del alivio. Estuvimos demasiado tiempo viviendo del sensacionalismo y las acciones simbólicas —no concretas— que no llegaban a nada; imperaban las narrativas épicas en todo lugar, seguida por millones de venezolanos. Hoy tenemos acciones concretas que, para los sensatos, siempre fueron el único camino real para desalojar a la dictadura chavista. Hay que decirlo con claridad, aunque genere rechazo para algunos: este triunfo responde a la determinación del presidente de EE. UU., no a la gestión del liderazgo en Venezuela, encabezado por María Corina Machado (MCM)[1] —Donald Trump ha mantenido una distancia notable con quien muchos ven como la líder del momento—. Esta distancia no es casual, es un mensaje. EE. UU. ha dejado claro que tiene la voluntad de administrar temporalmente el país, reconociendo tácitamente la destrucción total de nuestras instituciones, y quizá de las distintas dirigencias que, como ya mencioné, son serviles al chavismo.

Con esto en mente, debo resaltar, sin pelos en la lengua, que el escenario evidencia que, durante el interinato de Juan Guaidó, la administración Trump sí tenía la intención de actuar en Venezuela, quizá en mejores condiciones que ahora, pero el mismo interinato mató esa posibilidad —ya sabemos en qué terminó eso: un mar de corrupción—. A los hechos me remito: con Trump es que se han conseguido avances reales contra el régimen chavista, desembocando hoy con Maduro preparado enfrentar la justicia. ¿Cómo actuará el chavismo al respecto? ¿Quién, de claudicar el chavismo, tomará el control de un chavismo saliente? Eso está por verse —hay ciertas luces—, pero tenemos certeza de que EE. UU. se queda a administrar el país. Quizá esto no les guste a algunos, pero, siendo sinceros: ¿Piensan que todo esto es gratis? si el costo de la libertad en Venezuela es todo su petróleo —por sólo mencionar lo más relevante—, en lo que a mi respecta, lo entrego con los ojos cerrados. No se trata de ceder soberanía, sino de aceptar el andamiaje necesario para reconstruir un edificio que se cae a pedazos, se trata de entender que, en nuestra condición actual, necesitamos ayuda técnica, logística y financiera de gran calado para volver a ponernos de pie como país.

A mi juicio, muchos de los problemas del país persistirán por un tiempo —veamos si cambia o no en el futuro, dependerá de nosotros—, porque la dirigencia opositora actual, tal y como se ha presentado hasta el momento, no está preparada para asumir las riendas de Venezuela. Veo con preocupación cómo personajes con historiales reprochables, partícipes de los errores del pasado, rodean hoy a figuras como MCM. Esa oposición, de hecho, representa un riesgo, más que para la transición, para un futuro verdaderamente libre, alejado de las ideas colectivistas que nos sumergieron en la realidad en la que nos encontramos. No obstante, también es cierto que en alguno de ellos recaerá la responsabilidad de dirigir el rumbo de Venezuela en algún punto, y será un mal menor que igual hemos de aceptar y celebrar, pero no podemos perder el foco ante sus limitaciones éticas, apuntando siempre a una mejor Venezuela.

El desafío de la Venezuela que apenas se perfila para entrar en el siglo XXI: aprender libertad

Tenemos un gran desafío, el colapso del chavismo no es el final del camino. Lo que viene ahora será más complejo que la lucha que se ha librado estos años. Más allá de un cambio de presidente y diputados, entre otras cosas, es necesario purgar y reactivar un sistema que ha sido diseñado para la corrupción y el control social. Estoy hablando de reactivar la industria petrolera, por supuesto, pero también de algo más profundo: sanar el tejido social. La administración temporal propuesta por Trump puede proveer los recursos y el orden público, pero la reconciliación y la cultura ciudadana no se pueden importar; esas deben nacer de nosotros. Y aquí surge la interrogante: ¿Estaremos, como sociedad, preparados para ello? Tengo mis reservas, porque no veo pidiendo libertad, en tanto libertad, sino un cambio de régimen, pero hay esperanza —y para quienes hacemos vida en las universidades, nos queda lo que llaman “la batalla cultural”, para hacer contrapeso a eso—.

Como venezolanos, hemos de prepararnos para aprender la libertad, un concepto que nos permita no replicar los errores del populismo, el colectivismo y la expansión estatal, en distintos ámbitos, que sufren muchos países de occidente. La libertad requiere responsabilidad, respeto a la ley, vigilancia constante, meritocracia, y otras cuantas cosas más que el chavismo, de todos los colores, se encargó de reducir hasta casi desaparecerlo.

Hemos de tener algo claro: no podemos esperar resultados inmediatos, la paciencia estratégica es necesaria, y si contamos con el apoyo internacional, principalmente EE. UU., para disponer de capital y fuerza institucional para la transición, a nosotros nos corresponde poner la madurez cívica. Celebremos que el mundo nos mira y actúa, pero preparémonos mentalmente para el trabajo duro. Pocas veces en la historia se tiene la oportunidad de refundarse como nación, y como venezolanos, debemos demostrar que podemos dejar atrás el caudillismo y construir, finalmente, una nación libre. Venezuela no solo fue saqueada por el chavismo de distintos colores; fue drogada con la idea de que la riqueza es un derecho de nacimiento y no el resultado del esfuerzo individual y la propiedad privada; ya no debemos exigir derechos, hemos de exigir respeto a lo nuestro —y quienes no tengan, pues que trabajen para conseguirlo, así de simple; tampoco puede haber espacio para los parásitos, ya serán más que suficientes los que estarán ejerciendo funciones públicas—.

No todo es color de rosas: sobre la claudicación del chavismo, o no, y la oposición venezolana

Ahora bien, aunque cantamos victoria por la resolución de EE. UU., hemos de tener presente que no todo está saldado con el chavismo. Ha quedado el ala más radical en el poder, y no tenemos seguridad de que vayan a claudicar. Ante la posibilidad de enfrentar la justicia, y donde mantener el poder es lo único que les asegura la supervivencia, ellos pueden atrincherarse y esperar un segundo ataque estadounidense para volver el país un caos, o al menos intentarlo por un tiempo. No se equivoquen, tienen con qué, tienen las armas, la preparación cubana y cientos de kilómetros de selva para amargar la vida de los venezolanos. Si hemos de atravesar por eso, tocará, pero preparémonos mentalmente para ello.

Naturalmente, éste no es el escenario ideal; aunque la paz inicial pueda resultar frágil —eso lo veremos con el tiempo—, nosotros esperaríamos que el chavismo claudique, que sirva a la transición y, muy probablemente, también, termine en un exilio dorado, disfrutando de los millones de dólares que robaron a las arcas del país. ¿Nos gusta esto? No, es inaceptable. Pero si sirve a la transición, nos enfocamos hoy en ello y luego en enjuiciarlos, también. No puede ser de otra manera.

Asimismo, volviendo al tema de la “oposición” y la administración “temporal” estadounidense, debemos cuidarnos de no trasladar nuestro vicio mesiánico de la oposición a la Casa Blanca. El apoyo de EE. UU. es una herramienta de ingeniería institucional, justa y necesaria, no un nuevo caudillismo al cual endorsarle nuestra responsabilidad ciudadana. Si celebramos que Trump “mande”, debemos hacerlo porque su mando es el medio para restaurar cosas que hemos perdido en el tiempo, no porque busquemos un nuevo tutor que nos exonere de la carga de solucionar nosotros mismos nuestros problemas. Ya EE. UU. ha hecho mucho, más de lo necesario, de hecho, nos toca repensar Venezuela.

La transición no puede ser un reciclaje de rostros fracasados; no es suficiente con cambiar el color de la camisa del partido, y tampoco lo es seguir con el clientelismo. Puede que redunde en el tema, pero el desafío de nuestra sociedad será vigilar que los beneficiarios de la caída del chavismo no sean aquellos que, desde las sombras, ayudaron a sostenerlo por décadas a cambio de cuotas de poder —haya sido mucho o poco—.

Excurso: a celebrar

Dicho lo anterior, con serenidad, mediado por la sensatez, debo aprovechar para resaltar este momento histórico. No canto victoria antes de tiempo, pero celebro los pasos concretos, manifiestos, certeros, hacia la senda de la libertad —la mucha o poca que podamos tener, pero que, comparativamente, seguirá siendo más que con el régimen chavista. Es más fácil hacer contrapeso en un escenario sin represión desmedida, que en uno donde persigan a todo aquel que consideren una amenaza, o simplemente por diversión.—. Hoy destapo el Santa Teresa 1796 versión limitada, finalizado en barricas de whisky de speyside, que tenia guardado desde hace tiempo para un momento como este.


[1] Algunos van a saltar para decir que “era necesario” lo que pasó desde las primarias hasta el momento, que “sin ella nada de esto hubiese sido posible”, porque el venezolano está acostumbrado a verse su propio ombligo, creerse el centro del mundo y que de verdad, por el mero hecho de ser venezolanos, les importamos. Como sostuve el 27 de julio de 2024, no hay acción que no forme parte del proceso, y las de MCM, evidentemente, formaron parte, pero la verdadera pregunta a considerar es: ¿Todas las acciones que forman parte del proceso eran necesarias? Los errores también han formado parte de la lucha por la libertad en Venezuela, y mucho, porque no se han aprendido de ellos, en su mayoría, y no por eso podemos reivindicar la supuesta lucha de, por ejemplo, Guaidó, o Leopoldo, incluso Capriles.