El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha insinuado este jueves que debería haber invocado el Artículo 5 de la OTAN para que el grupo de 32 países acudiera en su ayuda con el objetivo de «proteger» su frontera con México frente a «invasiones» de migrantes sin documentación.
«Tal vez deberíamos haber puesto a prueba a la OTAN: invocar el Artículo 5 y obligar a la OTAN a venir aquí y proteger nuestra frontera sur de más invasiones de inmigrantes ilegales, liberando así un gran número de agentes de la Patrulla Fronteriza para otras tareas», ha señalado en Truth Social.
El presidente estadounidense ha difundido este mensaje a su regreso del Foro Económico Mundial, donde ha insistido en su opinión de que el Gobierno estadounidense hace mucho más por la Alianza Atlántica de lo que recibe a cambio.
«El problema con la OTAN es que estaremos allí para ellos al 100%, pero no estoy seguro de que ellos estarían para nosotros si los llamáramos», reiteró en la víspera en el evento celebrado en Davos (Suiza).
Cabe señalar que el Artículo 5 establece que un ataque contra un miembro de la OTAN se considera un ataque contra todos, un principio que constituye la piedra angular de este grupo de 32 países desde su fundación en 1949 como contrapeso a la Unión Soviética. Solo se ha invocado formalmente una vez, tras los atentados ejecutados por Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001 en EE. UU.
Asimismo, su sugerencia llega en un momento en el que la Casa Blanca ha subido el tono sobre su lucha contra los cárteles, reclamando «resultados» al Ejecutivo de Claudia Sheinbaum en su combate al narcotráfico. «Ahora vamos a empezar a actuar contra los cárteles en tierra. Los cárteles dirigen México», afirmó el pasado 9 de enero.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado este jueves que «no parece» que se vaya a poder alcanzar un acuerdo de seguridad entre Rusia y Ucrania, pero ha alegado que «si no nos reunimos, no va a pasar nada» en cuanto a posibles avances de cara a un eventual alto el fuego.
«Tuve una buena reunión, pero he tenido numerosas buenas reuniones con el presidente (ucraniano, Volodimir) Zelensky», ha declarado desde el ‘Air Force One’, horas después de su encuentro en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos (Suiza). A continuación, preguntado por un posible acuerdo de seguridad entre Rusia y Ucrania, ha lamentado que «no parece que vaya a suceder».
Pese a ello, Trump no ha querido restar importancia a la reunión trilateral que representantes rusos, ucranianos y estadounidenses mantendrán este fin de semana en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
«Siempre que nos reunimos, es bueno. Si no nos reunimos, no va a pasar nada. (…) Nos reuniremos y veremos qué pasa; espero que podamos salvar muchas vidas», ha manifestado, evitando, al tiempo, pronunciarse sobre si las citadas conversaciones trilaterales podrían derivar en una cumbre entre él, Zelensky y el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Trump ha subrayado que el mandatario ruso «en este momento, hará concesiones», ya que «todo el mundo está haciendo concesiones para conseguir» un acuerdo de paz. «Pensaba que Putin quería todo (y) quizás sí», ha indicado unos minutos después, tras lo que ha argüido que «no va a llegar a eso a menos que no lleguemos a un acuerdo».
Por otro lado, Trump ha aseverado que «Europa va a formar parte de ello, tiene que formar parte de ello», horas después de que Zelenski haya denunciado en Davos la falta de acción del continente para garantizar su propia defensa y pararle los pies a Moscú, insistiendo en que sigue dependiendo del peso militar de Washington.
Trump ha evitado emitir quejas como las del dirigente ucraniano, pero ha asegurado que está mediando entre Moscú y Kiev «por Europa». «Es más por Europa que por mí. Estoy haciendo esto más por Europa que por mí», ha insistido, antes de matizar que lo está «haciendo de manera secundaria», en cuanto a sus prioridades como presidente.
«No lo hago tanto porque no nos afecta mucho, salvo por la pérdida de vidas», ha mantenido, argumentando que «está a miles de kilómetros de distancia» y que le «separa un océano». Con todo, ha esgrimido que tiene «la capacidad de lograr cosas» como la paz entre Rusia y Ucrania. «Veremos si puedo llevarlo a cabo», ha agregado.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este jueves que «tiene derecho» a seguir dirigiendo la Junta de Paz de Gaza —el órgano de gobierno que él mismo ha impulsado para el enclave palestino— más allá de su segundo mandato en la Casa Blanca e, incluso, «de por vida».
«Tengo derecho a serlo si quiero», ha respondido al ser preguntado a bordo del ‘Air Force One’ acerca de si considera presidir el órgano de transición gazatí diseñado por su Ejecutivo aun cuando se agoten los años de la 47ª Administración estadounidense.
A continuación, ha esgrimido que todavía tiene que decidirlo, pero que «a ellos (no ha concretado a quién) les gustaría» que continuase al mando de la Junta. «En teoría es de por vida, pero no estoy seguro de quererlo», ha señalado a continuación.
El organismo instaurado por su proyecto para el futuro de la Franja de Gaza «va a hacer un gran trabajo» con el enclave «y quizás con otras cosas», ha alegado. «Podría ir más allá de Gaza y trabajar en relación con Naciones Unidas, que siempre he dicho que tienen un gran potencial», ha defendido.
«Creo que trabajar con la Junta de Paz va a ser positivo para Naciones Unidas», ha defendido Trump, que ha esbozado horas antes en el Foro Económico Mundial de Davos que ambas entidades se podrían «combinar», así como que la Junta podrá, tras Gaza, expandirse para tener un alcance global.
En días anteriores, Trump ya apuntó a que el organismo que él mismo ha impulsado podría sustituir a la ONU, pese a que ésta negó cualquier preocupación al respecto y señaló que la Junta «sigue siendo amorfa» en cuanto a sus funciones.
Con todo, Trump ha admitido no haber «hablado con ellos» y ha incidido, como en anteriores ocasiones, en que «no han estado a la altura», aludiendo esta vez a «las ocho guerras» que asegura haber resuelto.
Cabe recordar que la creación del organismo es parte de la propuesta de EE. UU. para el futuro de Gaza tras el conflicto. La aplicación de la primera fase de la misma arrancó en octubre de 2025 tras un acuerdo entre Israel y Hamás y llevó aparejada una tregua, mientras que el propio Trump anunció la semana pasada el inicio de la segunda etapa, sin más detalles por ahora.
Caracas. – Juan Francisco Alvarado, un estudiante de Comunicación Social de 31 años, fue sentenciado a 15 años de cárcel en Guanare, estado Portuguesa, bajo los cargos de incitación al odio y rebelión, solo por haber denunciado un problema de aguas servidas en su comunidad.
Tal como lo denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), a través de sus redes sociales, la sentencia se aplicó esta semana, mientras se desarrolla un proceso de excarcelaciones de rehenes políticos a nivel nacional.
Según informó la gremial en su sitio web, Juan Francisco Alvarado, es estudiante universitario y fue detenido el 20 de marzo de 2025 «por denunciar desde sus redes sociales y a través de la aplicación VenApp (creada por el gobierno venezolano), que las aguas negras se desbordaban en su comunidad y que los transformadores eléctricos se dañaron sin ser reparados».
«El Estado venezolano lo acusó de incitar a una rebelión, lo juzgó por incitación al odio y lo condenó a 15 años de prisión», denunció el SNTP. Pese a ser civil, permanece recluido en un comando de la Guardia Nacional en Guanare, estado Portuguesa, tras un juicio realizado en el estado Cojedes.
Su caso es señalado por organizaciones defensoras de derechos humanos como un símbolo de la criminalización de la libertad de expresión y del uso del «patrullaje cibernético» para perseguir la crítica social tras las elecciones presidenciales de julio de 2024. Actualmente, Alvarado es uno de los cinco trabajadores de la prensa que aún continúan privados de libertad en Venezuela.
Caracas. – El segundo al mando del cartel chavista, Diosdado Cabello, dijo en tono desafiante hacia la administración Trump que en Venezuela «sigue gobernando la Revolución Bolivariana» y que, pese a la captura de Nicolás Maduro, no ha cambiado nada en Venezuela.
Durante su programa semanal Con el Mazo Dando, Cabello destacó que el pueblo venezolano se encuentra en una fase de «movilización permanente» tras los sucesos del pasado 3 de enero y luchando por la liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.
En sus provocadoras revelaciones también arremetió contra posturas en contra suya por parte del periodista venezolano Orlando Avendaño, quien se encuentra en el exilio, y a quien calificó de «miserable».
Según Cabello, hay una embestida de campañas desinformación que intentan proyectar una imagen de supuestas fracturas en el seno de la Revolución Bolivariana, tras el ataque militar perpetrado el pasado 3 de enero por EE. UU. contra la Narcotiranía chavista.
Señaló que esas campañas basadas en mentiras buscan instalar la idea de “traiciones, peleas y divisiones” en las filas del chavismo, fracasan ante la realidad.
«Hay campañas para que en algunas partes del mundo sientan que aquí hubo una traición, peleas y divisiones, y todas las mentiras se les caen, y las que se les cayó con más rudeza es que quien sigue gobernando aquí en Venezuela es la revolución bolivariana», dijo.
Cabello negó haberse reunido con funcionarios estadounidenses antes de la caída de Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, en el operativo militar en Caracas del 3 de enero.
«Exclusiva: las conversaciones de Estados Unidos con el ministro venezolano de esto (…) y Leopoldo Castillo escribe ‘Diosdado fue el Judas que entregó a Maduro’, ¿Verdad?» expresó Cabello con tono burlón.
«‘Diosdado se reunió con EE. UU.’. Tú sabes que yo no tengo precio ¿Escribes esto? ¿Para qué, una campaña?», añadió.
Acto seguido, otra vez en tono desafiante, quien ha es considerado el número dos del narcorégimen chavista pidió pruebas de sus presuntas conversaciones con miembros de la administración del presidente de EE. UU., Donald Trump.
«Reto a quien sea, a quien sea, a Reuters, a todo los que escribieron, a ti, balurdo, a que muestren una pruebita así de que yo me reuní aquí con alguien o me he reunido con alguien. Yo no tengo precio, Leopoldo Castillo, el tuyo es de oferta», sentenció, sin evidencias a su favor.
Cabe recordar que la justicia estadounidense mantiene una recompensa de USD$ 25 millones, por información que conduzca a la aprehensión de Cabello, a quien esperan llevar a Nueva York para que enfrente, ante un gran jurado, cargos por terrorismo y narcotráfico.
Caracas. – Este jueves, Rafael Tudares Bracho, yerno del presidente electo en Venezuela Edmundo González, fue excarcelado tras pasar más de un año en prisión, acusado entre otros cargos de presuntos terrorismo y conspiración contra el narcorégimen chavista de Nicolás Maduro.
«Cumplo con informar que, luego de 380 días de una injusta detención arbitraria y de haber padecido, durante más de un año, una inhumana situación de desaparición forzada, mi esposo Rafael Tudares Bracho ha regresado a casa esta madrugada», explicó Mariana González de Tudares, hija de Edmundo González, en su cuenta de al red social X.
Cabe recordar que a Tudares lo detuvieron el 7 de enero de 2025 —tres días antes de la investidura de Nicolás Maduro para un tercer mandato consecutivo de seis años—, cuando también arrestaron al defensor de derechos humanos Carlos Correa y al excandidato presidencial Enrique Márquez, estos dos últimos liberados.
Durante dos meses se desconoció el paradero de Tudares y el propio Edmundo González denunció su desaparición en un artículo publicado en el diario español El País donde se declaraba como el legítimo presidente electo de Venezuela.
Tras un rápido juicio, se anunció en diciembre pasado que el abogado había sido condenado a 30 años de prisión por «terrorismo, asociación para delinquir y conspiración». En su mensaje en X, Mariana González escribió que en el juicio contra su esposo «no existen testigos, ni existen evidencias, ni hecho demostrables en contra de Rafael que constituyan delitos».
Igualmente, agregó que había sido objeto de al menos tres intentos de extorsión de personas vinculadas a las autoridades venezolanas, la Iglesia y otros para condicionar la libertad de Tudares. «Se llevaron a cabo en embajadas y espacios donde opera el Arzobispado (de Caracas), y en oficinas que públicamente afirman defender derechos humanos», aseguró.
Tras la liberación de su esposo, Mariana González también agradeció «muy especialmente a todas y cada una de las personas que me han apoyado humanamente, en la lucha por su libertad» y al «Equipo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con sede en Panamá, que siempre hicieron seguimiento e incidencia en este caso, en el ámbito de sus competencias humanitarias».
Caracas. – Freddy Bernal, quien funge como gobernador ilegítimo del Estado de Táchira, advirtió este pasado miércoles que el narcorégimen no va a permitir “burlitas estúpidas” sobre la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ocurrido el 3 de enero a cargo de EE. UU.
Bernal lanzó una amenaza directa a la población asegurando que no permitirán protestas ni “burlitas estúpidas” celebrando la captura de Maduro durante la “Operación Resolución Absoluta” ejecutada por EE. UU., y advirtió que se aplicará “todo el peso de la Constitución” contra quienes lo hagan.
Desde el estado Táchira, dijo que quienes emitan «juicios de valor» contra el régimen, sus instituciones o celebren la intervención extranjera serán «perseguidos y procesados legalmente», afirmando que “ellos saben quiénes son”, subrayó refiriéndose a los opositores.
“No vamos a permitir bajo ninguna circunstancia, amenazas, burlitas estúpidas celebrando la captura del presidente, porque los insto a leer las leyes”, alertó.
A su juicio, es importante aplicar las “leyes”. Especificó que “en un stand, están los artículos de ley, instigación al odio, esta muy clara”, asimismo añadió que la “ley Simón Bolívar deja claro los argumentos de traición a la patria”.
Asimismo, enfatizó en que la operación sobre la captura de Maduro, por parte de “una potencia extranjera” es una “agresión” y que todo individuo que quiera abogar, estaría atentando contra “la patria”.
Finalmente, Bernal recordó que cuentan con “los organismos de inteligencia” para identificar, perseguir y capturar a individuos en esa posición.
Caracas. – El presidente de EE. UU., Donald Trump, hizo referencia este pasado miércoles a Venezuela durante su intervención en el foro de Davos, al prometer que el país «hará más dinero en los seis próximos meses que el que hizo en los 20 años pasados».
En este marco, dijo que los líderes que sucedieron al dictador Nicolás Maduro habían sido “muy inteligentes” al hacer un trato con EE. UU. tras la reciente intervención estadounidense en Venezuela.
“A Venezuela le va a ir fantásticamente bien”, prometió Trump. “Va a ganar más dinero en los próximos seis meses que en los 20 años previos”. «Una vez que terminó el ataque» del 3 de enero, en el que Maduro fue capturado bajo acusaciones de narcotráfico, «dijeron: ‘Vamos a hacer un trato'», relató el mandatario republicano.
Se refirió a la horquilla alta de la partida de petróleo sancionado y de alta calidad que, según adelantó, Caracas le entregaría a Washington. «Los estamos ayudando, y repartiremos esos 50 millones de barriles con ellos. Harán más dinero del que han hecho en mucho tiempo», dijo Trump, y agradeció «la gran cooperación».
Sin embargo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) puso en duda este miércoles la posibilidad de que la producción petrolera en el país pueda volver a sus niveles históricos, recordando que el crudo venezolano es extrapesado y, por lo tanto, complejo y costoso de extraer.
Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.
“El problema en el jardín de edén fue el surgimiento, el virus, del estatismo (…), es decir, la creencia de que un grupo de humanos tiene el derecho de crear “leyes” deliberadamente que contradicen el orden natural —y divino, en este caso— para controlar a otros.”
Roymer A. Rivas B.
Hace unas semanas publiqué un video corto[1] donde explicaba que el pecado original fue un acto socialista, por cuanto arremetió en contra de la propiedad de Dios al comer del fruto del árbol del medio del jardín, “del conocimiento de lo bueno y lo malo” que él había estipulado que no comieran (Gn. 2:16-17; 3:2-3). En el mismo, sostengo que al Dios haber establecido un límite en los frutos que podían comer Adán y Eva, pues podían alimentarse de todos menos de uno, en realidad Dios estaba estipulando límites de propiedad. Ergo, el pecado original es un acto socialista.
Tras ello, me han respondido[2] recordando el texto de Salmos 24:1, donde David declara la soberanía de Dios sobre todo, afirmando que “De Jehová[3] es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan”, para luego sostener que, como “Dios es creador de todo y, por tanto, propietario de toda la tierra”, entonces “el pecado de Adán no fue que violo la propiedad de Dios porque nada que tenía Adán era realmente suyo, sino de Dios”. En este orden de ideas, sostienen que Jehová solamente “puso a Adán como administrador de su creación”, por lo cual, —he aquí el intento de refutación a lo que expresé en el video— “el pecado de Adán fue el de desobedecer a Dios porque le dijo que de todo árbol puedes comer menos [el del conocimiento de lo bueno y lo malo]”, y añade: “su pecado fue su desobediencia. Como explica Tertuliano: ‘si Adán y Eva hubieran amado de verdad al señor no habían contravenido su precepto’”, por tanto, el mandato “era una prueba de amor y fidelidad que Adán y su Esposa no pasaron”. Es decir, el pecado original “no tiene nada que ver con el socialismo o la propiedad”, y me acusa de incurrir en anacronismos[4] al hablar del tema.
No obstante, esta posición incurre en algunos errores que son necesarios matizar, en aras de comprender mejor el mensaje de la Biblia, o al menos lo que así se me presenta en este momento. Argüiré el asunto, en favor, evidentemente, de lo que sostuve en el video, de una manera más estructurada, respondiendo, a su vez, a los argumentos que —respetuosamente— explica Moisés. Si bien, aclaro que mucho en este tema necesita de un rigor que no podré resumir en pocas líneas —precisamente por ello los desarrollo en un libro que, espero, pronto vea luz—, así que me limitaré al orden lógico primario de los argumentos, sostenidos en la Biblia —no puede ser de otra manera—, e invito al lector a seguir profundizando en el tema, o a preguntarme, que yo en algún momento saco tiempo y respondo con gusto. Sin más, comienzo.
Sobre la administración, la propiedad, el fruto y la desobediencia
Cuando Dios crea a Adán y Eva, les da potestad para regir el planeta entero, incluyendo todo lo que hay en él, menos regir sobre sus iguales, es decir, sobre otros seres humanos. Dios habla directamente con los seres humanos, y no otra criatura, para decirles que tienen toda clase de alimentos, que nombre al resto de animales y administren el jardín, con el objeto de extenderlo por toda la tierra (Gn. 1:29-30; 2:19-20), únicamente recibiendo el mandato de no comer del fruto. Naturalmente, los primeros seres humanos eran administradores de lo que Dios había creado, pero se incurre en un falso dilema cuando se pretende separar la “desobediencia” con la “violación de propiedad”, porque éstos no son conceptos excluyentes, más bien, el segundo es la manifestación concreta del primero. Es decir, ellos eran administradores, pero todo administrador opera bajo una jurisdicción limitada, por tanto, el error de Adán y Eva no fue solo la “desobediencia”, así en abstracto, sino un acto de usurpación.
Para comprender esto cabalmente, es necesario entender primero una cosa: el árbol del bien y el mal representaba la potestad de Dios de establecer lo bueno y lo malo, las leyes, y no el “conocer lo bueno y lo malo” en sí mismo —no tendría sentido que Dios juzgara a Adán y Eva por un “mal” que ellos no tenían capacidad de conocer sino hasta después de “pecar”; Adán y Eva sabían lo que era bueno y malo, y precisamente por eso estaban conscientes de que no debían comer del fruto—. En consecuencia, cuando Adán y Eva comen del fruto, más allá de romper los términos del “contrato de administración” —por decirlo de alguna forma—, en realidad se rebelaban en contra de la autoridad de Dios para estipular las leyes que iban a regir la conducta humana. Algo curioso es que la Biblia no da más información del árbol, pero eso es porque la misma interesa, no como objeto-personaje de la historia, sino como símbolo. Lo que cuenta aquí es la prohibición en sí misma, la expectativa de obediencia del humano a Dios, de respetar el límite impuesto. Como ya he explicado: “el árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo en realidad simboliza el singular y explicito derecho de Dios de determinar o fijar los parámetros que definen el bien y el mal —que es igual a lo que Dios aprueba o no—. Ergo, el human no es que no podía conocer lo bueno y lo malo, más bien podía conocerlo y debía respetar que el único con la potestad de fijar las normas que fijarían la línea entre lo que estaba bien y lo que estaba mal era su Creador, un límite que, por cierto, se traduciría en una vida plenamente disfrutable, libre de todo el sufrimiento que acompaña a la enfermedad y la muerte.” Cuando comen del fruto (Gn 3:5-6), se rebelan en contra de ello.
Adán y Eva querían “ser como Dios”, establecer ellos mismo lo correcto e incorrecto, las leyes, los mandatos; el “conocimiento del bien y el mal” no se refiere a la capacidad cognitiva de distinguir entre un acto bondadoso y uno cruel —ya ellos tenían esa capacidad, sino no podrían ser juzgados, porque no habría pecado—, sino a la potestad legal y moral de definir qué es legal y qué es ilegal. En términos jurídicos, Dios era el propietario del jardín, y al comer del fruto, Adán y Eva no solo cometieron un robo —violación de la propiedad—, sino un acto de rebelión política. Al querer “ser como Dios”, buscaban la facultad de dictar sus propios códigos morales.
He aquí, precisamente, el porqué expreso lo que expreso en el video: el problema en el jardín de edén fue el surgimiento, el virus, del estatismo —y si cabe, lo matizo, porque el problema per sé no es el socialismo, sino el estatismo—, es decir, la creencia de que un grupo de humanos tiene el derecho de crear “leyes” deliberadamente que contradicen el orden natural —y divino, en este caso— para controlar a otros. Es precisamente por ello que destaqué el versículo de Eclesiastés 8:9, porque el mal de la humanidad, según la Biblia, se debe a que el “hombre se ha enseñoreado sobre el hombre para perjuicio suyo”. Antes del pecado, no existía el concepto de un humano gobernando a su semejante, pero sí existía una jerarquía funcional con Dios; esto es: de cara a la relación Dios-humano, había jerarquía, pero de cara a la relación humano-humano, existía una igualdad total, ante la ley —si cabe, y reservándome los comentarios que tengo al respecto de dicha “igualdad ante la ley”—. En suma, al querer definir ellos mismos estipular lo “bueno y lo malo”, abrieron la puerta a la tiranía; el pecado original fue una declaración de independencia fallida que resultó en la esclavitud del humano por el humano; al rechazar el orden establecido por Dios, quedaron a merced de los caprichos legislativos de sus semejantes.
Sobre Dios, las leyes y el Estado
No es casualidad que Jesús haya mantenido una postura de separación radical del poder político de su tiempo, porque su reino “no era parte de este mundo” (Jn. 18:36). Cuando Satanás lo tienta ofreciéndole todos “los reinos de este mundo” —y nadie ofrece algo que no le pertenezca (ver: 2 Cor. 4:4)—, los rechaza por completo. De hecho, si se interpreta bien Romanos 13, que a menudo se usa para apoyar al Estado, lo que realmente estaba diciendo Jesús era: “Si tiene la cara del César, es de él; pero ustedes son imagen de Dios, por tanto, no le pertenecen al Estado”, siendo una respuesta evasiva que deslegitimaba el reclamo absoluto del Estado sobre el individuo. Es más, el mismo Jesucristo criticó el legalismo en el que habían incurrido los supuestos maestros que debían guiar al pueblo en su relación con Dios, porque se había perdido el sentido originario de la ley (Mat. 23:4, 13, 23-24, 27-28; Mc. 2:27; 7:8-9).
Hablando de ley, antes de Saúl —el primer rey—, los israelitas, en calidad de pueblo escogido de Dios, no tenían un gobierno central, ni impuestos permanentes, ni ejército profesional, pero sí tenían jueces que fungían como líderes y guías en la resolución de conflictos basados en el Torá —leyes ya dadas, en algunos aspectos rígidas, porque tampoco puede ser de otra manera— y la costumbre —énfasis en: costumbre, derecho consuetudinario—. Cuando el pueblo pide un rey, Dios le dice a Samuel que lo han rechazado directamente, y Samuel pasa a describir lo que hace un Estado: “Tomará a sus hijos… tomará sus campos… y tomará sus diezmos” (1 Sam. 8), siguiendo con la narrativa originaria del surgimiento del Estado como una apostasía —no por nada en el Armagedón, que, según se cree, será la confrontación entre el Reino de Dios y los “reyes de la tierra”, es para hacer una limpieza del mal estatista y establecer el orden originario, anárquico, bien entendido—.
La historia de la Biblia es, en gran medida, la historia de la resistencia del individuo —guiado por Dios— frente a la arrogancia del poder político. Adán quiso legislar, y eso derivó en todo lo que conocemos hoy; Nemrod quiso centralizar el poder, institucionalizando, de manera primitiva, el Estado; Israel pidió un rey y fue advertido de la esclavitud estatal; Jesús rechazó la corona terrenal y propuso una ley basada en el individuo y la propiedad. Y si el hombre no tiene derecho a enseñorearse del hombre (Ec. 8:9), entonces el Estado es, teológicamente hablando, una anomalía o un acto de rebelión continuado, “la institucionalización del Diablo en la tierra” —como sostengo en otro lugar—.
Sobre el anacronismo
Dicho lo anterior, solo queda responder a la acusación de incurrir en una anacronía, al hablar del socialismo, el pecado original, el Estado, entre otros. Y esto no amerita más que decir que en ningún momento se dice que Adán y Eva fueron socialistas por lo que hicieron, tan solo se comparan los actos, vistos con los lentes de hoy, para resaltar similitudes. Una cosa es decir que ciertos actos o ideas colindan o se asemejan de alguna manera con los conceptos del presente, y otra muy distinta decir que esos conceptos existían en el pasado. Naturalmente, no puede haber análisis histórico sin lentes del presente, porque es desde el hoy que se analizan las cosas; entonces, la responsabilidad de quien emite juicios de valor al respecto es saber separar los conceptos y atenerse a las comparaciones lógicas, resaltando similitudes. Es esto lo que he hecho, no un anacronismo. La Biblia, con todos sus personajes, no es socialista, ni liberal, pero sí es cierto que muchos de sus principios o enseñanzas se pueden comparar con los principios de esos conceptos del presente. Para ser más rigurosos, lo que estoy haciendo es una tipología analítica, porque identifico constantes en la historia y la naturaleza humana —bíblicamente hablando, en este caso— para darles nombre con el léxico técnico que poseemos hoy.
Bíblicamente hablando, el socialismo, derivado del estatismo, como fenómeno de control centralizado que erosiona la propiedad y atenta contra la libertad, es una manifestación de una inclinación humana mucho más antigua. En otras palabras, el principio de usurpación de autoridad, que se adhiere a sí misma una supuesta legitimidad para estipular el bien y el mal, operaba antes de que Marx, Proudhon, o cualquier otro teórico socialista, escribieran una sola palabra. Nadie puede acusarme de incurrir en anacronismos por usar el término “socialismo” o “estatismo” como una herramienta de diagnóstico para describir la actitud de Adán —si se me permite la alegoría, es como si estuviese usando un microscopio moderno para ver una bacteria antigua; la bacteria siempre existió, pero el microscopio me permite nombrarla y entender su comportamiento—. Si nos acercamos a la Biblia con actitud correcta, repararemos en que la misma sí establece fundamentos sobre los cuales se construyen, o se pueden analizar, las ideologías modernas —como el principio de no agresión, la soberanía del individuo, entre muchos otros etc.—, y con esto en mente, yo puedo afirmar que cualquier sistema que intente obligar a las personas a someterse a leyes humanas arbitrarias —lo que hoy llamamos estatismo desde el libertarismo— es una repetición del patrón de rebelión del Génesis. Es lamentable que muchos estudiosos de la Biblia, creyéndose a sí mismo eruditos, no sepan hacer esta distinción en el momento de su estudio, porque confunden dogma —lo que la iglesia dice que pasó— con el análisis de las implicaciones del acto.
[1] Roymer Rivas [@roymer_rivas]. 2025. Adán y Eva arremetieron en contra de la propiedad de Dios al comer del fruto. Es decir, cometieron un acto [reel]. Instagram. En: https://www.instagram.com/p/DQR-jrxkeQq/ (Cit: 22/01/2026).
[2]Ibidem. Comentario de Moisés Delgado [@moisesdelgado195].
[3] La Biblia dice que el nombre de Dios, traducido al español, es Jehová —o Yawéh— (Sl. 83:18; 113:2; Is. 42:8; entre otros).
[4] El anacronismo trata cuando se sitúa a una persona, objeto, evento o idea en una época histórica a la que no pertenece. Es decir, como el “socialismo” es un concepto de la modernidad, incurro en un error al hablar del mismo en una época a la que no existía el concepto.
Esta semana, el seleccionado como Borrego de la semana es el jerarca genocida del chavismo Diosdado Cabello, por sus contradicciones, discursos incendiarios y una ironía política difícil de superar.
Durante décadas, Cabello construyó su poder interno a través de una narrativa obsesiva: la denuncia constante de supuestos agentes de la CIA infiltrados en la oposición, en la sociedad civil y hasta dentro del propio chavismo. Esa retórica, repetida hasta el cansancio desde tribunas oficiales y medios del Estado, sirvió para justificar persecuciones, purgas internas y la criminalización sistemática de cualquier disidencia.
Sin embargo, revelaciones recientes muestran una realidad diametralmente opuesta, porque informes periodísticos indican contactos directos entre Cabello y representantes de alto nivel de EE. UU. Es decir, quien edificó su imagen pública acusando a otros de traición aparece ahora negociando con el mismo actor que utilizó como enemigo absoluto.
Dado este escenario, solo queda resaltar que que Cabello terminó atrapado en su propio relato. La conspiración que durante años denunció como omnipresente hoy lo señala a él como protagonista de aquello que decía combatir. Quien durante años utilizó la paranoia como método de control, ahora, acorralado por la realidad, se ve obligado a negociar en silencio mientras su discurso público se derrumba.
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