Netanyahu enmarca el asesinato de Lariyani en el plan de «desestabilización» para el «derrocamiento» del Gobierno iraní

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha enmarcado este martes el asesinato del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Lariyani, en el plan de para «socavar el régimen» iraní de cara a «dar a la población la oportunidad de derrocarlo», después de que las autoridades israelíes anunciaran la muerte del antiguo asesor de seguridad del fallecido líder supremo, el ayatolá Alí Lariyani, y la del jefe de la fuerza paramilitar Basij, sin que Teherán se haya pronunciado oficialmente al respecto.

«Esta mañana hemos eliminado a Alí Lariyani», ha dicho Netanyahu, quien ha asegurado que el político era «el jefe de la Guardia Revolucionaria, un grupo de mafiosos que dirige Irán en la práctica».

«Junto a él ha sido eliminado el comandante de los Basij —en referencia a Golamreza Soleimani—. Son ayudantes de mafiosos que aterrorizan a la población en las calles de Teherán y otras ciudades iraníes», ha manifestado.

«Estamos socavando a este régimen con la esperanza de dar al pueblo iraní una oportunidad para derrocarlo. No pasará de golpe, y no pasará de forma sencilla. Si persistimos, les daremos la oportunidad de tomar el destino con sus manos», ha señalado, según un comunicado publicado por su oficina.

Asimismo, Netanyahu ha asegurado que Israel «está ayudando a los amigos estadounidenses en el golfo (Pérsico)», al tiempo que ha apuntado que hay «cooperación» entre ambos países «a través de ataques indirectos y directos» con el objetivo de «crear una presión inmensa sobre el régimen iraní». «Habrá muchas más sorpresas», ha sostenido.

«Lo más importante para ganar una guerra es la determinación. Determinación, determinación, determinación. Determinación por parte de los líderes, los comandantes y el pueblo. Estamos decididos a ganar y lograremos estos objetivos», ha esgrimido Netanyahu, quien ha incidido en que el país «está logrando hitos históricos».

«Con ayuda de Dios, hemos llegado a un punto en el que, después de estar al borde del abismo el 7 de octubre (de 2023), ahora somos una potencia formidable, casi una potencia mundial, que combate hombro con hombro con su amigo, la superpotencia mundial», ha argüido, en referencia a Estados Unidos.

En este sentido, ha reseñado que «esto ya es un logro enorme ante todas las amenazas». «¿Qué otro país tiene estas capacidades? Todos están siendo atacados. ¿Quién tiene nuestras fortalezas, las alianzas, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), la Fuerza Aérea y una nación firme? Permaneced fuertes», ha reclamado.

Netanyahu ha prometido además «ayuda» a la población, incluidas compensaciones por los daños causados por los contraataques iraníes. «Ayudaremos al norte y ayudaremos a todos los que lo necesiten, como hicimos durante la operación ‘León Ascendente’ —en referencia a la ofensiva contra Irán en junio de 2025— y la pandemia de COVID-19. Lo haremos aún más firmemente esta vez», ha zanjado.

Las autoridades de Irán no han confirmado por ahora la muerte de Lariyani ni la de Soleimani. En la cuenta de Lariyani en redes sociales ha sido publicada una carta manuscrita firmada por él mismo, en recuerdo de los muertos en el ataque estadounidense con la fragata ‘Dena’ frente a las costas de Sri Lanka, si bien no hace mención alguna al ataque, por lo que no sirve para aclarar si sigue con vida.

Cabe señalar que Lariyani era asesor de seguridad de Alí Jamenei, asesinado el 28 de febrero en los primeros compases de la ofensiva estadounidense-israelí, y figuraba por lo tanto como una de las personas más influyentes en la cúpula de Irán, ahora encabezado por Mojtaba Jamenei, nombrado el 8 de marzo como nuevo líder supremo del país.

Israel anuncia la muerte de Alí Lariyani, responsable de seguridad de Irán, y la del jefe de la fuerza paramilitar Basij

El Gobierno de Israel ha asegurado este martes haber matado al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Lariyani, y al jefe de la fuerza paramilitar Basij, Golamreza Soleimani, en el marco de sus bombardeos contra Irán en el marco de la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero junto a EE. UU. contra el país asiático.

«Lariyani y el comandante de los Basij fueron eliminados durante la última noche y se han unido en las profundidades del infierno [al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí] Jamenei, jefe del programa de aniquilación, junto a los eliminados en el eje del mal», ha dicho el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, según un mensaje publicado por su oficina.

Así, ha asegurado que tanto él como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, han dado orden a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) de «seguir persiguiendo a la cúpula del régimen de terror y opresión en Irán» y de «cortar repetidamente la cabeza del pulpo y evitar que vuelva a crecer».

«Las FDI seguirán operando en Irán con gran intensidad, atacando bienes del régimen, eliminando capacidades de lanzamiento de misiles y destruyendo infraestructura estratégica clave en todos los campos, haciendo que Irán dé pasos atrás de varias décadas», ha sostenido.

«El programa de aniquilación (iraní) está siendo destruido y sus líderes y capacidades están siendo neutralizados», ha apuntado Katz, quien ha resaltado que «el presidente estadounidense (Donald) Trump habló sobre la alta tasa de cambio en la cúpula en Irán».

«Cuando amanezca en Washington, le actualizaremos sobre la continuación e incluso aceleración de estos cambios con la eliminación de dos de sus figuras de más alto rango», ha aplaudido.

Por su parte, el Ejército de Israel ha afirmado que Lariyani ha muerto en «un ataque preciso» contra «el corazón de Teherán», al tiempo que ha destacado que Lariyani «era el líder ‘de facto’ del régimen terrorista de Irán». «Durante años, Lariyani era considerado una de las principales figuras en la cúpula del régimen terrorista iraní y era cercano al líder del régimen, Alí Jamenei», ha explicado.

«Tras el asesinato de Jamenei, Lariyani consolidó su posición como líder ‘de facto’ del régimen terrorista iraní y encabezó la lucha contra el Estado de Israel y los países de la región», ha argüido, antes de indicar que «estaba al frente de la coordinación política y de seguridad» en Irán y «estaba implicado en dirigir la actividad internacional» de Teherán.

«Durante la última oleada de protestas contra el régimen en Irán, Lariyani encabezó las operaciones de seguridad y la violenta represión, supervisando personalmente la masacre perpetrada contra manifestantes iraníes», ha puntualizado, al tiempo que ha indicado que su asesinato «se suma al asesinato de decenas de comandantes y líderes del régimen terrorista iraní» y «supone un golpe más a la capacidad de la cúpula iraní para gestionar y coordinar sus actividades contra el Estado de Israel».

Apenas unos minutos antes, el Ejército israelí había anunciado la muerte de Soleimani y detalló que fue asesinado en un bombardeo ejecutado el lunes contra la capital del país, Teherán. «Bajo Soleimani, la unidad Basij encabezó las principales operaciones represivas en Irán, empleando violencia, arrestos generalizados y fuerza contra manifestantes», destacó.

Las autoridades de Irán no han confirmado por ahora la muerte de Lariyani ni la de Soleimani. En la cuenta de Lariyani en redes sociales ha sido publicada tras el anuncio de Katz una carta manuscrita firmada por él mismo, en recuerdo de los muertos en el ataque estadounidense con la fragata ‘Dena’ frente a las costas de Sri Lanka, si bien no hace mención alguna al ataque, por lo que no sirve para aclarar si sigue con vida.

Lariyani era asesor de seguridad de Jamenei, asesinado el 28 de febrero en los primeros compases de la ofensiva estadounidense-israelí, y figuraba por lo tanto como una de las personas más influyentes en la cúpula de Irán, ahora encabezado por Mojtaba Jamenei, nombrado el 8 de marzo como nuevo líder supremo del país.

Rusia anuncia nuevos avances en Ucrania con la toma de dos localidades en Donetsk y Zaporiyia

El Gobierno de Rusia ha anunciado este martes nuevos avances en el marco de su invasión de Ucrania, desatada en febrero de 2022, con la toma de sendas localidades en las provincias de Donetsk y Sumi.

El Ministerio de Defensa ruso ha apuntado en un breve comunicado que «las Fuerzas Armadas rusas liberaron la localidad de Kalenini, en la República Popular de Donetsk, y establecieron el control de la localidad de Sopich, en Sumi».

Sin embargo, no ha dado detalles sobre posibles bajas en los combates en estas zonas, mientras que las autoridades de Ucrania no se han pronunciado oficialmente por ahora sobre estas afirmaciones sobre avances desde Moscú.

Rusia ha logrado avances durante los últimos meses en Ucrania, especialmente en el este. Moscú anexionó en septiembre de 2022 las parcialmente ocupadas provincias de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, mientras que ha logrado penetrar también en Járkov, Sumi y Dnipropetrovsk, además de anexionarse en 2014 la península de Crimea.

La desesperación y el peligro de convertirse en idiotas

Orlando Fuenmayor S., escritor venezolano. (X: @orlandojosefs)

(…) Pero la ausencia pesa tanto como la presencia. María Corina Machado, figura central de la oposición y Premio Nobel de la Paz, no fue eje del relato estadounidense. Y eso dice algo.”

Orlando Fuenmayor

Hay algo que está pasando con el venezolano en este momento político, y no es menor: la desesperación. Después del 3 de enero, mucha gente esperaba cambios inmediatos, casi milagrosos, como si los procesos históricos funcionaran con la velocidad de un titular de Twitter. Como esos cambios no se ven con la rapidez que algunos imaginaban, empieza a aparecer una narrativa peligrosa: la del desencanto prematuro.

Y lo curioso es de dónde vienen muchas de esas narrativas. Algunas salen directamente del chavismo; otras del llamado chavismo azul, esa falsa oposición que vive de la confusión política. Ambos sectores trabajan con la misma lógica: empujar al venezolano a la frustración. O el vaso está completamente vacío o el país está condenado. No hay matices, no hay contexto, no hay proceso histórico.

Pero si uno mira el vaso medio lleno, hay una realidad imposible de negar: el chavismo ya no existe como existía antes. Nicolás Maduro, que era el jefe político de la estructura criminal, ya no está en la misma posición de poder que tuvo durante años. Y mucho menos Cilia Flores, que durante años fue el brazo jurídico y operativo de esa maquinaria, mientras su entorno familiar aparecía vinculado a redes de narcotráfico de manera escandalosa.

Eso cambió. ¿Significa eso que Venezuela ya se arregló? Por supuesto que no. Pero tampoco significa que todo siga exactamente igual. Y aquí es donde vale la pena recordar un concepto de la Grecia antigua que sigue siendo brutalmente vigente: el del “idiota”. En el mundo griego, la palabra idiotes no era un insulto como hoy. Se usaba para describir al ciudadano que se mantenía al margen de los asuntos públicos y solo se ocupaba de sus intereses privados. En otras palabras, el que renunciaba a participar en la vida política de su comunidad.

Para los griegos, ese ciudadano era peligroso para la democracia. No porque fuera estúpido, sino porque era indiferente. El problema es que las sociedades también pueden llenarse de idiotas en ese sentido original: personas que ven lo que ocurre, saben que algo está mal, pero deciden no involucrarse. Critican, se quejan, pero no asumen ningún tipo de responsabilidad.

Luego está el siguiente escalón: el imbécil. Si el idiota es el que ignora o se desentiende, el imbécil es el que entiende perfectamente lo que pasa… pero decide actuar mal a propósito. Es el que repite narrativas falsas, el que alimenta la confusión o el que prefiere el caos porque cree que puede sacar provecho personal de él.

Y en Venezuela hoy estamos viendo ambas cosas. Por un lado, ciudadanos confundidos por una avalancha de manipulación comunicacional: redes sociales, propaganda, rumores, desinformación calculada. Por otro lado, actores políticos que alimentan esa confusión porque viven del conflicto permanente.

Por eso aparecen absurdos que hace unos años habrían sido impensables. Por ejemplo, gente diciendo que “estábamos mejor con Maduro”. Otros convencidos de que Estados Unidos se va a “robar Venezuela”, como si el país fuera una finca abandonada lista para remate.

Y entonces aparecen comparaciones ridículas con Puerto Rico. Pero cuando uno observa la realidad puertorriqueña ve algo interesante: un territorio que se queja de su relación con Estados Unidos, pero que tampoco quiere romper con ella porque eso implicaría perder beneficios concretos. Esa contradicción demuestra algo sencillo: las relaciones políticas complejas no caben en consignas simplistas.

Pero el venezolano, muchas veces, prefiere la consigna. Y ahí es donde aparece otro problema cultural profundo: la evasión de responsabilidad. Durante décadas hemos cultivado una mentalidad donde siempre se espera que otro resuelva el problema. El líder, el militar, el extranjero, el salvador de turno. Siempre hay un mesías esperando en el imaginario colectivo.

Mientras tanto, el ciudadano se queda en el rol de espectador. Y eso tiene consecuencias. Porque cuando una sociedad renuncia a su papel protagónico, termina convirtiéndose en un peso muerto. Un bulto que pesa, pero que nadie quiere cargar. El venezolano empieza a ser una molestia incluso para sí mismo, porque no sabe cómo reaccionar ante los momentos de presión histórica.

Entonces aparece la vieja lógica de la viveza criolla: “quítate tú para ponerme yo”. No se trata de construir un país distinto, sino de ver quién agarra el turno con el menor esfuerzo posible. Pero las transiciones políticas no funcionan así.

Las transiciones son lentas, contradictorias, incómodas y muchas veces frustrantes. No producen victorias limpias ni resultados inmediatos. Lo que producen es algo mucho más difícil: responsabilidad. Y ahí está la verdadera pregunta que el venezolano todavía no quiere responder.

¿Vamos a seguir esperando que alguien más nos salve? ¿O finalmente vamos a dejar de comportarnos como idiotas —en el sentido griego de la palabra— y asumir que el destino de un país también depende de sus ciudadanos?

Porque si algo ha demostrado la historia, es que ningún país se salva con espectadores. Y Venezuela, hoy más que nunca, necesita ciudadanos.

Iris Valera admite recibimientos de Delcy Rodríguez a funcionarios estadounidenses

Caracas. – La jerarca chavista Iris Valera dejó entrever una crítica hacia la encargada del narcorégimen, Delcy Rodríguez, al decir que, aunque EE. UU. golpeó muy fuerte a la tiranía, Rodríguez ahora se vería aparentemente obligada a recibir a altos funcionarios de esa potencia.

En un discurso que ofreció durante una reunión partidista, que fue captada en un video, Valera admitió la «sacudida» llevada a cabo por la administración Trump. Aún así, recordó que Rodríguez recibe a representantes del gobierno estadounidense en Miraflores.

«Porque entonces como los gringos… porque saben que nos golpearon, como ellos nos golpearon y ¿quién no sintió el golpe? Todos los sentimos», aseveró. No obstante,  pidió el pasado no ofender a la encargada de la gestión interina, por sus genuflexiones ante los principales funcionarios de la administración del presidente Trump.

Intentó justificar que la encargada del régimen reciba a funcionarios estadounidenses, bajo el argumento de que «piden audiencia». Según la ilegítima diputada chavista, estas reuniones no significan una claudicación de la revolución.

«No van a venir a creer que porque Delcy Rodríguez recibe a los gringos que le piden audiencia es que está claudicando, porque eso es ofender a esta revolución y ofender todo el sacrificio que ha hecho el presidente Nicolás Maduro», dijo.

Según las reacciones de analistas, politólogos e internautas en general, a las publicaciones en redes sobre lo manifestado por Valera, su postura expone la contradicción interna del chavismo ante la nueva política exterior de Rubio y Hegseth. Mientras el régimen denuncia agresiones en público, Rodríguez mantiene canales abiertos con los representantes del presidente Trump.

Por último, Valera expresó que «sus sanciones no nos arrodillaron», al referirse a las medidas económicas aplicadas por EE. UU.

Mientras tanto, Rodríguez ha recibido con bombos y platillos y una sonrisa de oreja a oreja a John Ratcliffe, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a Laura Dogu, encargada de negocios norteamericana en Venezuela, Chris Wrigth, secretario de Energía, y a Doug Burgum, secretario de Interior.