El Gobierno estadounidense ha dado el visto bueno este miércoles al envío de un nuevo paquete de ayuda valorada en USD$ 360,2 millones, que incluye la venta de dos tipos de drones de combate con la vista puesta en “contener” una posible invasión de la isla por parte de China.
La Agencia de Cooperación en Seguridad y Defensa del Pentágono (DSCA, en inglés) ha indicado en un comunicado que el paquete incluye 720 drones kamikaze ‘Switchblade 300’ y 101 ‘SB300 FCS’, entre otros vehículos aéreos no tripulados.
Cabe señalar que los 101 ‘SB300 FCS’ constituyen sistemas de armas aéreas que operan de forma “merodeadora”, sobrevolando el objetivo a abatir, pero atacando únicamente cuando este ha sido fijado.
Además, el paquete también incluye labores de entrenamiento, ayuda logística y asistencia técnica en caso de que sea necesaria, los cuales “permitirán mejorar la seguridad y la estabilidad política, así como el equilibrio militar y el progreso económico en la región”, recoge el texto, que apunta a que también facilita “la defensa ante posibles futuras amenazas”.
Por su parte, el Gobierno taiwanés ha expresado su gratitud por la venta de armamento, que permite “reforzar la disuasión mediante una mejora de las capacidades de defensa, hasta ahora asimétricas”.
Es necesario recordar que, el pasado 07 de junio, el portavoz del Ministerio de Defensa de China, Zhang Xiaogang, subrayó que las ventas de armas estadounidenses a Taiwán “suponen una violación grave del principio de ‘una sola China’ y los tres comunicados conjuntos sinoestadounidenses”.
Además, perjudican gravemente la soberanía y los intereses de seguridad de China y socavan la paz y la estabilidad” en la zona, tal y como manifestó.









