El Banco Central Europeo (BCE) seguirá haciendo lo que sea necesario para devolver la tasa de inflación al objetivo del 2%, lo que implica elevar los tipos hasta niveles suficientemente restrictivos y mantenerlos ahí el tiempo que sea necesario, según ha señalado la representante alemana en el directorio de la institución, Isabel Schnabel.
«Esto implica elevar las tasas a un nivel suficientemente restrictivo y mantenerlas en ese nivel durante el tiempo que sea necesario», ha afirmado la economista germana en un acto celebrado en Londres este viernes, donde ha recordado que la entidad cuenta con herramientas para proporcionar liquidez al sistema financiero si es necesario para preservar la estabilidad y la transmisión fluida de su política monetaria.
En su análisis, Schnabel ha indicado que, dado que la estabilidad financiera es una condición previa para la estabilidad de precios, y viceversa, hay un caso claro para que el BCE tenga en cuenta las consideraciones de estabilidad financiera en sus deliberaciones de política monetaria, incluso en presencia de políticas macroprudenciales.
«La estabilidad monetaria y financiera pueden separarse si la principal preocupación es la liquidez en lugar de la solvencia», ha defendido Schnabel, para quien un sector financiero bien regulado permite a los bancos centrales centrarse en su mandato de estabilidad de precios.
Asimismo, ha advertido de que los encargados de la política monetaria no pueden abordar los problemas de solvencia, que claramente pertenecen al ámbito de las autoridades fiscales, ya que, al tratar de hacerlo, correrían el riesgo de extralimitarse en su mandato y poner en peligro su independencia.
En el caso de las recientes turbulencias desatadas por el colapso de varias entidades estadounidenses, la alemana ha apuntado que la resiliencia del sistema financiero de la zona euro puede atribuirse en gran medida a la mejora del marco prudencial desde la crisis financiera mundial.









