Caracas. – El aparato de propaganda de la Narcotiranía chavista interina ha ido eliminando oficialmente, de manera paulatina, el término «encargada» del cargo que usurpa Delcy Rodríguez, para presentarla directamente como «presidente de la República», modificando la línea gráfica y la vocería oficial del sistema criminal al cual representa.
Analistas políticos, comunicadores y expertos en la materia, coinciden en que la medida busca proyectar una imagen de permanencia y eliminar el carácter transitorio que sugería la letra «(e)» con la que firmaba anteriormente.
El cambio de denominación ocurre en medio de cuestionamientos de sectores políticos y organizaciones civiles, que señalan que Rodríguez no llegó al cargo mediante una elección presidencial.
Desde que asumió las funciones del régimen, Rodríguez había sido identificada oficialmente como «presidente encargada» del narcorégimen chavista, una fórmula utilizada para referirse a su papel transitorio al frente de ese sistema.
Los analistas también han señalado, que la eliminación del término «encargada» coincide con el hecho de que la tiranía chavista interina se ha negado a declarar la falta absoluta en la presidencia del país, argumentando que la razón que motiva el vacío —la intervención militar norteamericana— no aparece entre las causales determinadas por la Constitución.
De hecho, la modificación del tratamiento oficial ha generado críticas entre dirigentes políticos, quienes sostienen que la Presidencia de Venezuela debe surgir de un proceso electoral con garantías democráticas y respaldo ciudadano.
En las redes sociales se han comenzado a dar reacciones con respecto al tema, en usuarios que han ido expresando su desacuerdo y rechazo a la eliminación de la letra «e» en el cargo que corresponde a Rodríguez.
Muchos son los usuarios que arremeten en contra de Delcy, de todos los sectores políticos, incluyendo el mismo chavismo, por osar llamarse «presidente».
El docente e investigador Benigno Alarcón Deza hace una reflexión interesante y asegura que este paso dado por el aparato propagandista del chavismo es simultáneo al proceso que recién impulsa EE. UU. para lograr una transición en el país.









