El expresidente de Uruguay José Mujica, referente político para la izquierda latinoamericana, ha muerto este martes a los 89 años de edad por un cáncer de esófago en su pequeña ‘chacra’ (granja) cerca de la capital, Montevideo.
Su mujer, la exvicepresidente y exsenadora Lucía Topolansky, había informado en la víspera en declaraciones a la emisora Sarandí que el histórico líder del MPP —que ya no pudo votar en las elecciones departamentales y municipales de Uruguay el domingo debido a su delicado estado de salud— se encontraba en cuidados paliativos.
Cabe señalar que Mujica ya anunció en enero que no quería seguir con el tratamiento para el cáncer y pidió que le dejaran morir tranquilo. «El guerrero tiene el derecho a su descanso», dijo en una entrevista en la que reconoció que se había terminado su ciclo «hace rato».
El expresidente uruguayo fue sometido a una intervención quirúrgica el pasado mes de diciembre en la que le colocaron un ‘stent’ en el esófago para mejorar la ingesta de alimentos después de las dificultades que le ocasionó la radioterapia que recibió tras serle diagnosticado el cáncer en abril de 2024.









